Desde 2023 hasta el primer semestre de este año, dos estudiantes de la carrera de Terapia Ocupacional han tenido la oportunidad de realizar intercambios internacionales. Se espera que este segundo semestre otras dos jóvenes puedan tener esta posibilidad de estudios en el extranjero.

Experiencia en España: Valentina del Valle Campos en A Coruña

Oriunda de Chillán, Valentina del Valle Campos, estudiante de cuarto año de la carrera, recuerda sus inicios en la Universidad. Era 2020 y la pandemia por COVID-19 cambió radicalmente la vida de todos. La joven, quien iba a cursar primer año de Terapia Ocupacional, motivada por la experiencia en su colegio. Valentina cuenta que cuando tenía 15 años tuvo la oportunidad de viajar a Europa y entre varios destinos conoció España.

Estando en España, Valentina constató diferencias y semejanzas entre ambas universidades y las formas de aprendizaje. “Algo que me gusta de nuestra facultad es la forma en la que organizan las prácticas porque lo hacen en cuanto a la labor del terapeuta ocupacional en cambio en España es por etapas de vida.

La estudiante resalta que la carrera en la USACH, tiene muchas prácticas. “Allá yo tenía compañeras que decían es que no sé cómo evaluarlo y era pero ¿cómo no tuviste práctica de eso? no podía entender cómo las soltaban a los leones. Quedaba muy impactada. Lo novedoso para mí en España fue la organización de las asignaturas. Por ejemplo, yo tomé cuatro ramos, pero ninguno los tenía en la misma semana. Otra diferencia eran las evaluaciones. Acá cuando terminas una materia te evalúan y allá te pasaban todo el contenido y cuando concluían el semestre tenías un examen por ramo.

Valentina señala que en España, tuvo la posibilidad de conocer un parque inclusivo, “que tenía zonas de juego que eran por edades, y su organización en braille. Tomé terapia asistida con animales, que acá no existe, y eso fue lo que me hizo ir a España, porque me encantan los animales.

Valentina dice que tuvo una gran experiencia. “Me recibieron muy bien y tuve la fortuna de quedarme en una residencia universitaria. Era como vivir en comunidad, fue muy entretenido porque eso me permitió conocer muchas culturas, había gente de distintas universidades, de distintas partes de Europa. Por ejemplo, mi compañera de cuarto era de Grecia, pero el grupo con el que nos reunimos eran de Turquía, Bulgaria, México, Polonia, Italia y de la misma España, pero de otra región. Nos comunicamos en inglés, que es un desafío. Yo sabía inglés, pero no tanto.

La estudiante señala que “lo que más me encantaba, por ejemplo, hablábamos de las costumbres, de los bailes típicos, de las comidas. Me impresionaron los dulces de México, eran muy picantes. Fue entretenido, les bailé cueca y estaban impactados de que fuera como una coreografía y que todos lo bailaran. Me llamó mucho la atención cómo era la cultura por ejemplo de los matrimonios, gigantes, mucho dinero.

Valentina destaca la seguridad de la Coruña, en donde puedes caminar sin temor. La joven señala que en España hay un alto índice de población mayor, lo que se puede entender porque la calidad de vida es mejor “hay muchas más herramientas y beneficios para la gente, como que se les da el espacio para descansar los domingos, por ejemplo, todo cerrado, que eso sí, allá me costaba de repente.

Valentina reflexiona sobre su estadía, extraña la tranquilidad de Coruña y aunque a futuro le gustaría irse a vivir a España, hoy se encuentra abocada a su práctica en Edudown.

Experiencia en Brasil: Fernanda y la Terapia Ocupacional

Se decidió por el país de la samba por varias razones. “Primero, desde nuestra perspectiva de la Terapia Ocupacional, Brasil es un referente muy fuerte. Nuestros profesores durante todos estos años de carrera nos han mencionado a varios referentes que han ido construyendo el pensamiento y el cómo ejercemos. También, me gustaba mucho la idea de enfrentarme a un idioma, aprender no en la teoría sino en la misma práctica, en el mismo contexto donde se encuentran las formas de comunicación.

Fernanda, señala que postuló y obtuvo la beca Santander pudo quedarse los dos semestres. “Fue una experiencia llena de emociones. Creo que pude vivir en carne propia lo lindo y lo desconocido de Brasil, país hermoso. Los mineiros son personas muy amorosas. Todos me recibieron con mucho amor y felicidad. Fue en otros estados donde me discriminaron por no hablar portugués.

La estudiante señala que “en el primer semestre me enfoqué mucho en mis estudios, intenté aprovechar todas las oportunidades que me entregaba la universidad y el municipio de la ciudad. Dentro de la misma universidad, Fernanda realizó su práctica en el Laboratorio de Integración Sensorial, donde acompañó a las familias mientras sus hijes se encontraban en sesión de Terapia Ocupacional.

Durante el primer semestre de voluntariado, Fernanda se enfrentó a realidades muy complejas, tal como ella misma señala, “no todo es samba”. Cuenta además que: “en un comienzo me costó tener un vínculo con las chicas, especialmente las trans. Una trabajadora me comentaba siempre que era debido a la violencia que vivían en las calles, pero ya mientras pasaban las semanas me empezaron a tener cariño. Nunca había visto a alguien bajo el efecto del crack. En otra oportunidad, vi a una mujer embarazada que llegó después de drogarse tres días seguidos sin comer, tuvimos que realizar primeros auxilios mientras llegaba la ambulancia. Ahí la barrera del idioma fue compleja pero logramos controlar bien la situación. Extraño mucho a las chicas, lamentablemente no me pude despedir.

Respecto de su actividad en el segundo semestre sostiene que: “me enfoqué más en materias de rehabilitación y tecnología asistiva. Como lo indicó Fernanda también hubo tiempo para conocer la cultura brasileña y mostrar la identidad nacional. En cuanto a las amistades, Fernanda se refiere a la importancia de compartir con personas de distintas culturas. En su caso pudo relacionarse con gente de Colombia, Argentina, Ecuador, Alemania, de Brasil mismo.

En cuanto a la formación en la USACH versus la de la Universidad Federal de Minas Gerais, Fernanda dice que “Terapia Ocupacional en la USACH es mucho más crítica que en la UFMG. Aunque el campo laboral y el foco en el estudio de allá está mucho más valorizado y centrado en el área de integración sensorial, especialmente quienes tienen formación en ABA.

En cuanto a la inclusión, Fernanda -San Bernardina de tomo y lomo- dice que: “en Brasil están mucho más adelantados que nosotres aquí en Chile. Ya sea en cultura, tiempo de ocio y juegos. La mayoría de los parques que visité tenían juegos adaptados, los museos tienen mucha interacción con los sentidos permitiendo una experiencia super rica. Y eso le llamó mucho la atención, pese a que su primer acercamiento a la TO fue con un familiar que lo requería cuando iba en Enseñanza Media. “Desde ahí me llamó mucho la atención en el cómo trabajaban, donde en esa época pensaba que solo era con niñeces y nada que ver. Ya cuando entré a la carrera me di cuenta de la versatilidad que tiene la TO.

Al igual que para Valentina también para Fernanda el comienzo del pregrado fue super difícil por la pandemia: “No le encontraba sentido estudiar online una carrera de salud y sentía que no tenía fin. Ya cuando volvimos a la presencialidad, sentí como un redescubrimiento de la profesión donde me di cuenta de que la amo.

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