La tutela es una institución jurídica destinada a proteger a las personas que no pueden valerse por sí mismas debido a su minoría de edad o incapacidad, cuando no tienen padres que ejerzan la patria potestad.
Designación de un Tutor
El proceso de nombramiento de un tutor puede variar dependiendo de las circunstancias y de si existe o no un tutor testamentario.
- Los padres pueden nombrar un tutor para sus hijos menores mediante testamento.
- Si no existe un tutor testamentario, el tribunal competente, generalmente el Juzgado de Familia, se encargará de nombrar un tutor.
El juez evaluará la idoneidad del candidato propuesto para la tutela, considerando su capacidad moral, material y su relación con el pupilo. El Código Civil establece un orden de preferencia para el nombramiento de tutor, priorizando a los abuelos, hermanos mayores de edad y otros parientes cercanos del menor.
Proceso de Nombramiento
- El proceso inicia con la presentación de una solicitud de nombramiento de tutor ante el tribunal competente.
- El tribunal citará a una audiencia donde se escucharán a las partes interesadas.
- Si el juez encuentra que la solicitud es justificada y que el candidato a tutor es idóneo, procederá a dictar una resolución designando al tutor.
- El tutor queda bajo el control del tribunal, que puede exigir rendición de cuentas periódicas sobre la administración de los bienes y el cuidado del pupilo.
Requisitos para ser Tutor
Es fundamental que el tutor tenga buena conducta, es decir, que no haya sido condenado por delitos que impliquen deshonestidad o falta de probidad. Preferentemente, el tutor debe residir en el lugar donde el pupilo tiene su domicilio.
Obligaciones y Responsabilidades del Tutor
El tutor tiene una serie de responsabilidades cruciales para el bienestar del pupilo:
- El tutor debe administrar los bienes del pupilo con la diligencia de un buen padre de familia, lo que implica actuar con prudencia y responsabilidad para evitar cualquier perjuicio patrimonial.
- El tutor es responsable de la custodia y el cuidado personal del pupilo, lo que implica asegurar su bienestar físico, emocional y educativo.
Rendición de Cuentas y Autorización Judicial
- El tutor debe rendir cuentas anualmente de su administración al tribunal, detallando los ingresos y gastos realizados en beneficio del pupilo.
- Para ciertos actos de administración, como la venta de bienes inmuebles del pupilo, el tutor necesita autorización judicial.
- El tribunal puede ordenar visitas domiciliarias y entrevistas con el pupilo para asegurarse de que está recibiendo el cuidado y la atención necesarios.
Remoción del Tutor
El tutor puede ser removido de su cargo si se demuestra que no cumple adecuadamente con sus deberes. La remoción se lleva a cabo mediante un proceso judicial, en el cual se deben presentar pruebas que justifiquen la necesidad de remover al tutor. Si el tutor no cumple con sus deberes, puede ser removido de su cargo por el tribunal y ser sujeto a sanciones legales.
Tutorías en el Ámbito Educativo
Una tutoría consiste en acompañar a estudiantes que requieren de apoyo especial para mejorar sus aprendizajes. Durante la pandemia, los inconvenientes para continuar con la enseñanza fueron diversos: la falta de conectividad, de acceso a la tecnología y la alta desvinculación escolar, son algunos de los motivos que generaron crisis en el ámbito educativo.
En el marco de la Política de Reactivación Educativa, el Ministerio de Educación implementó, durante el 2022, el Programa Nacional de Tutorías de estudiantes de pedagogía de veintiocho universidades que cuentan con Facultad de Educación. Este año, el ministerio dispondrá de un presupuesto de docientos cincuenta mil millones para continuar fortaleciendo aprendizajes, además de víncular a las y los estudiantes y sus familias con sus escuelas.
Para reforzar los aprendizajes las tutorías son una buena opción para el acompañamiento y la mejora de los resultados académicos. La tutoría genera mejoras en las capacidades académicas más que cualquier otro tipo de método. Sin embargo, las escuelas no siempre pueden acceder a estas iniciativas por temas económicos.
En estos casos, una de las propuestas mencionadas por el especialista es aprovechar las tecnologías actuales, utilizando plataformas creadas para generar avances en estudiantes, entregando ejercicios que permitan reforzar las áreas en las que tienen mayor dificultad.
Verónica Cabezas, profesora asociada de la Faculta de Educación de la Universidad Católica, investiga sobre la aplicación y los resultados que este método ha tenido en nuestro país. “Luego de ocho años, evaluamos el impacto y si el efecto perduraba en el tiempo. A partir de datos secundarios, como asistencia, notas, tasa de repitencia, retención escolar, SIMCE, entre otras variables, indagamos qué había pasado con las y los estudiantes el año 2018.
Lo primero es asegurarse de la calidad del programa de tutorías que se les ofrece. También, que este tenga un sistema interno de coordinación, que demuestre una buena gestión en la búsqueda y seguimiento de sus acompañantes, para ir tomando decisiones en el curso de la tutoría. Por último, que invite a las familias a integrarse y ser partícipes de esta iniciativa, para que puedan saber qué se está trabajando con el o la estudiante.
Para partir, lo recomendable priorizar a estudiantes que tienen más necesidad en lectoescritura o habilidades matemáticas, partir por un nivel de enseñanza, probando un pequeño piloto. Hacer alianzas con organizaciones de la sociedad civil, como Universidades o Centros de Formación Técnica de la zona, que permita acceder a sus estudiantes a desempeñarse como tutores.
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