Los seres vivos presentan gran diversidad, tanto a nivel de individuos y especies como de interacciones y asociaciones entre ellos. Esto hace que el primer paso para realizar estudios de flora y fauna sea adecuarse a las metas planteadas y a la existencia de información disponible en inventarios y publicaciones científicas actualizadas.
Estudios de Flora y Fauna
La descripción de comunidades bióticas es probablemente el aspecto que más tiempo requiere en un estudio de impacto ambiental. En este sentido el nivel de detalle de las descripciones debe ser adecuado para satisfacer las necesidades de cada caso en cuestión. Ciertos hábitats o comunidades bióticas probablemente requieran tratamientos más detallados que otros, especialmente aquellos que presentan una gran diversidad de especies o que poseen individuos con algún grado de amenaza para su conservación.
Componentes a Considerar
- Vegetación y flora terrestre y acuática (identificación de tipos de vegetación en el área de la acción; discusión de las características de la vegetación y flora en el área, etc.)
- Fauna silvestre terrestre y acuática (identificación de especies de fauna silvestre; discusión de las características de la fauna silvestre, etc.)
- Zonas frágiles (identificación de áreas frágiles; discusión de sus características, etc.)
La Flora y Fauna en Chile
La flora y fauna de Chile es menos diversa que la de otros países. Sin embargo, destaca por su alto porcentaje de endemismo, es decir, por la cantidad de especies que viven exclusivamente en nuestro país. Esto ha producido que nuestro ecosistema sea sumamente vulnerable a cualquier cambio o invasión, ya sea humana o animal, amenazando con la extinción a diversas especies.
Para controlar las amenazas, Chile ha desarrollado una red de parques y reservas naturales que protegen zonas representativas de los diferentes ecosistemas que existen a lo largo del país. Todas estas áreas están a cargo de Corporación Nacional Forestal (CONAF), que las administra y trabaja para potenciar su desarrollo.
Diversidad Regional
En el norte de Chile la fauna está determinada por dos ecosistemas muy diferenciados. Por un lado, el desierto de Atacama, el más seco del mundo, limita la cantidad y variedad de especies que en él viven. Sin embargo sobre los 3.500 metros de altura, la influencia del clima tropical de Bolivia produce un ambiente caracterizado por fuertes lluvias en verano y gran riqueza de vida vegetal de baja altura, el que posibilita la existencia de numerosas especies animales. Es lo que sucede en el Parque Nacional Lauca, situado en la primera región del país, donde habita casi un tercio de todas las especies de aves existentes en Chile. Destacan los flamencos andinos, los más grandes de las tres especies que viven en el norte.
La mayor riqueza animal puede encontrarse en el centro de Chile. La razón es muy simple: aquí, las condiciones climáticas son más favorables y las temperaturas difícilmente bajan de los 0ºC. Los animales más comunes son ratones, zorros y otras especies de pequeño tamaño. Los pumas aún habitan en diversos parques nacionales.
En esta zona también existe una gran riqueza en especies de aves. Cerca de Santiago hay diversos hábitat de pájaros: chiricoca, turca, chorlito cordillerano, la dormilona de frente negra o el churrete chico.
Mientras, en el sur, a pesar de las condiciones climáticas cada vez más adversas, habita una fauna fascinante. En los bosques, por ejemplo, viven dos tipos de ciervos. El pequeño pudú se encuentra en Puerto Montt, Chiloé y Valdivia, y el huemul, en Chiloé, Aysén y Magallanes.
Ya en las tierras de la patagonia corren libres guanacos, zorros y ñandúes (especie de avestruz propia de América). Éstos y los flamencos chilenos son las aves que pueden verse con mayor facilidad en esta región.
Además, la fauna marina del sur y extremo sur chilenos es magnífica. Los mamíferos más llamativos son las ballenas, las que se reúnen en la Antártica para alimentarse de krill, y cuando bajan las temperaturas nadan hacia los mares tropicales para aparearse.
Amenazas a la Vida Silvestre
Nosotros como especie humana somos la amenaza más importante para la vida silvestre. Hemos llegado a todos los rincones del planeta, colonizando y modificando el entorno a nuestra conveniencia. Somos muchas personas (8 mil millones) con conductas que impactan nuestro planeta finito y su biota. Así, destrucción, fragmentación y modificación de hábitats naturales, especies introducidas, contaminación, y cambio climático representan las amenazas más graves.
Además, los desajustes que hemos estado produciendo en el equilibrio de la biodiversidad y nuestra intromisión en ella están generando problemas de salud en poblaciones de especies silvestres, con riesgo de extinciones locales o totales, e incluso con el riesgo de enfermedades que pueden rebotarnos a nosotros como especie humana.
Hay varias amenazas, pero la principal es el cambio de uso del suelo. Cuando nosotros cambiamos, por ejemplo, una zona que está cubierta con vegetación natural, donde están todas las especies vegetales, animales, de hongos, insectos, etc. y lo cambiamos para cultivar, recolectar la leña, de a poco se va degradando y finalmente si lo transformamos en un sector urbano, eso deja de ser natural, deja de ser vida silvestre.
Además de estas modificaciones deliberadas del uso del terreno, el ecosistema también se degrada por eventos como los incendios forestales, que este verano han afectado gravemente a la zona centro y sur del país. Mientras más recurrentes sean los incendios, peor es el efecto, porque un incendio cada 100 o 200 años, claro, la vegetación se recupera. Pero hoy los estamos viendo cada vez de forma más frecuente y con una extensión territorial mayor.
Recomendaciones Ecológicas
- Cuidar la naturaleza.
- No arrojar basura. Si trajiste basura, tú te la llevas. Si encuentras basura y la puedes recoger, mucha gente te lo agradecerá.
- No recoger especímenes de flora y fauna.
- En lo posible caminar por los lugares señalados para ello.
- No rayar, pintar o marcar piedras y árboles. Nadie necesita saber que estuviste allí.
- Si vas a realizar sus necesidades, cava un hoyo de 25 cm de profundidad y luego tápalo completamente. Esto debe hacerse al menos a 30 metros de distancia de cualquier fuente de agua (ríos, lagos, esteros).
- Practica no dejar huellas en tu paso por el lugar.
Conservación de la Biodiversidad
La protección de la biodiversidad es una prioridad para Chile y el Gobierno del Presidente Boric. Llevamos muchos años viendo a la naturaleza como algo separado del ser humano, pero lo cierto es que hay una relación indisoluble. La biodiversidad es fundamental para la sobrevivencia y asegurar un futuro habitable.
Al principio, toda la vida era silvestre. Hoy hemos modificado tanto los ecosistemas que estamos viendo una alta tasa de extinción. Hay muchas especies animales y vegetales que están amenazadas, en riesgo de desaparecer. Y eso, claro, afecta a la Humanidad porque muchas de estas especies animales y vegetales nos aportan múltiples beneficios. Entonces, si no los protegemos, en el fondo nos estamos perjudicando a nosotros mismos.
La vida silvestre en todas sus formas nos otorga beneficios vitales, no solo la fauna; no solo animales, plantas y el reino de los hongos como alimentos por ejemplo, también hay que pensar en las bacterias que descomponen la materia orgánica. Existen beneficios directos e indirectos en todas sus formas. Los más obvios son la producción de oxígeno por parte de las plantas a través de fotosíntesis, que además son la base de la pirámide trófica.
Otros beneficios menos evidentes podrían ser la formación de suelo fértil por parte de microorganismos e invertebrados. Las plantas acuáticas, por ejemplo, pueden ayudar a limpiar el agua y plantas asociadas a ríos o quebradas son importantes para mantener su integridad y evitar desastres como desbordes o aluviones. Abejas, mariposas, picaflores y algunos murciélagos son todos muy importantes para asegurar la polinización de muchas plantas. ¡Toda la vida es importante!
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