Las misiones y trabajos son un camino de servicio, oración y fraternidad. Es importante recordar que los participantes son enviados por Jesús, quien porta un mensaje de vida, esperanza y paz. Asimismo, es crucial confiar en Dios y el plan que tiene para cada uno.
Agradecimiento y Testimonio de Alegría
El capellán mayor de la UC, Pbro. Jorge Merino, agradeció especialmente a los jóvenes por participar de la actividad y aceptar la invitación de ir al encuentro de quienes más lo necesitan. “Quisiera agradecerles por haber aceptado esta llamada del Señor, pero también por el testimonio de alegría que nos dan, por haberse encontrado con Jesús y querer compartir esa alegría con los demás.
Los animo a que puedan ir con el corazón muy dispuesto para encontrarse con tantas personas que los van a acoger y que puedan aprender de ellos, para juntos poder crecer en la fe”, expresó el capellán mayor de la UC, Pbro. Jorge Merino. Por su parte, Benjamín Cruz, director de Pastoral UC, se mostró muy entusiasmado con la actividad y manifestó que “nos llena de esperanza poder ver que más de mil jóvenes se están movilizando a lo largo de todo el país.
Proyectos y Misiones
Cada uno de los proyectos -Misión de Vida, Trabajo País, Siembra UC y Coro Misión País- es coordinado por un equipo voluntario de estudiantes de la UC que, durante un año, se hacen cargo de liderar las iniciativas, ultimando los detalles para que se efectúen correctamente. Trabajo País será el encargado de construir espacios de encuentro con las comunidades, bajo el lema “Jóvenes actuemos por el reencuentro de Chile”. En esta oportunidad, el proyecto construirá 9 capillas, 8 salones parroquiales, 12 centros vecinales y una plaza, además de visitar hogares de personas mayores.
“Invitamos a nuestros voluntarios a comprometerse con y por nuestro país, sobre todo hoy que necesitamos diálogo, encuentro y escucha. Bajo el lema “Con la luz de Cristo encendamos nuestra misión”, Misión de Vida se desplegará en diferentes zonas de la Región Metropolitana, invitando a vivir una experiencia personal y comunitaria de encuentro con Cristo.
“Vamos a dar un mensaje de alegría y esperanza en Cristo, especialmente a las familias que más lo necesitan y que se han visto tan afectadas durante este invierno, porque viven en condiciones muy duras. Pero al mismo tiempo queremos ir a acompañarlos y ayudarlos en su crecimiento espiritual, que muchas veces se ve postergado debido a tanta necesidad.
Escolares de 58 colegios del país se unirán a las actividades a través de Siembra UC, iniciativa que nació en 2003 con la intención de unir a los estudiantes de III° y IV° medio con los universitarios, para trabajar juntos por Chile y la Iglesia. “Estamos muy felices de ser un aporte con nuestros 300 voluntarios, incluyendo escolares, que van a ir a misionar en distintas partes del país.
Testimonios Personales
Josefina y Jean Pierre coinciden en que esta experiencia es un regalo de Dios. Ambos cuentan, en sus testimonios, lo mucho que recibieron y lo felices que están por lo vivido. Un factor en común es la cercanía que tuvieron con Dios en el año que entrgaron fuera de Chile, cómo los ayudó a conocerse más y la posibilidad que tuvieron de conocer a mucha gente, de servir y misionar.
Advierten, eso sí, que tomar la decisión no es fácil y que lo más importante es conversar la inquietud con el director espiritual y rezarla mucho. Sentía que Dios me quería regalar un año solo para El, para conocerlo más y convertirme en Su testimonio de manera más viva. Para mí, fue un regalo de Dios, en el que El me desordenó y ordenó de una manera increíble. Me conocí tal como El me conoce. También, valoro muchísimo haber conocido más a la Virgen y que se haya hecho muy presente.
Dicen que ser colaborador es una universidad para la vida. Me ordené mucho, sé lo que quiero y lo que no quiero, a la gente que quiero en mi vida y a la que no. Me proyecto muchísimo más, porque durante este año Dios marcó mucho la línea. También aprendí a trabajar con gente muy diversa en diferentes áreas. Salir de la realidad que uno vive y darse cuenta que las cosas siguen pasando, siguen su curso. Yo juraba que iba a volver sin donde “caer”.
¿Por qué vale la pena ser colaboradora? Vale 100% la pena, porque es una experiencia desafiante y enriquecedora. Le diría que por algo Dios puso esa inquietud en su corazón, y que lo vea en dirección espiritual. Lo importante es saber por qué motivo se quiere ir, porque teniendo eso claro, sale todo mucho más fácil. Fue un discernimiento muy acompañado. Mi mamá fue colaboradora estando en la universidad y yo fui colaborador ECyD un verano en México. El RCsiempre ha sido muy parte de mi vida e identidad.
Al terminar el colegio no sabía que quería estudiar o hacer y sentí que necesitaba un tiempo para mí, para reflexionar, rezar, conocerme y explorar, entender qué quiere Dios de mí y para mi vida. Difícil resumir un año en pocas palabras y fotos…, pero un REGALO es la mejor palabra para describirlo. ”Noverim Te, noverim me”, conocerte, conocerme. Un año para aprender, crecer, conocer, amar, vivir y servir de la mano de Cristo, con y para Él.
Dicen que ser colaborador es una universidad para la vida. Buena pregunta, no sé si mi vida es el mejor ejemplo, sigo bastante perdido e indeciso por la vida, pero si algo aprendí, es que Dios no se deja ganar en generosidad sobre todo con quienes están dispuestos a darse. ¿Por qué vale la pena ser colaboradora? Primero, que se pregunte a qué lo llama Dios, récenlo mucho, convérsenlo con su director espiritual. Y si Dios lo quiere, ¡atrévete! Aunque te advierto, una vez colaborador, la misión qué comiences se volverá parte de ti, ser testimonio vivo, apóstol de Jesús y del RC.
Un Olvido Importante
Conocí a Jesucristo cuando tenía doce años de edad, en un campamento cristiano y estoy eternamente agradecido a aquellos que me explicaron cómo Él murió en la cruz para que mis pecados pudieran ser perdonados. Francamente, era la primera vez que yo había oído una explicación bien clara sobre este hecho … Pero siento una cosa. Olvidaron decirme que Cristo, el que murió por mí, resucitó para vivir en mí.
Si ustedes conducen a un muchacho a aceptar sinceramente a Cristo, pero olvidan esto, ¿cómo va a vivir la vida cristiana? En aquel campamento me dieron una serie de reglas acerca de cómo yo debía vivir la vida cristiana. Me fue dicho todo, pero yo continuaba en la ignorancia de que el Señor Jesús resucitó de los muertos para compartir su vida conmigo, y todo lo que yo podía hacer en mi ignorancia era movilizar mis propios recursos y tratar de vivir según las enseñanzas de la Biblia.
A los diecinueve años estaba acabado, frustrado. Fue entonces cuando caí de rodillas y dije: «Señor, lo siento. Te amo; jamás he dudado de que soy redimido. Pero es evidente que no estoy dotado de lo que se necesita para servirte. No estaría bien que fuese al Africa, como deseo. No estaría bien engañar a los amigos que quieren sostenerme; no estaría bien engañarte a ti, Dios, porque mi labor sería un fracaso rotundo; también, para ser honesto, estaría mal conmigo mismo. Te amo; si hay alguien que posee las cualidades que hacen falta, le sostendré, pondré dinero en la ofrenda, y estaré dispuesto a ayudarle. Pero no cuentes conmigo. Lo dejo.» Y fue entonces cuando casi le escuché con un suspiro de alivio.
En el momento en que le dije al Señor que lo dejaba, Él dijo: «Gracias, es lo que he estado esperando durante siete años. Porque durante siete años has estado intentando vivir por mí con la más total dedicación una vida que sólo yo puedo vivir a través de ti». En aquel momento, de verdad, la Biblia se me abrió de para en par. Los versículos que conocía, que sabía de memoria y sobre los cuales había predicado, de pronto cobraron sentido. Para mí el vivir es Cristo. No trabajar para Cristo. No movilizar mis recursos para Cristo; no predicar a Cristo, ni siquiera ser un misionero o un evangelista para Cristo. Sino que, en toda mi sublime y mística simplicidad, para mí vivir es Cristo.
El es mi vida. Estar vivo es Cristo, y permanecer vivo es Cristo (Gál.2:20). La fe es algo que la mayoría de los hermanos no comprende. La fe no se demuestra por lo que hago para Él. Mi fe tiene que demostrarse por lo que, en respuesta a mi fe, en fidelidad, Él hace por mí. Es hermoso comprenderlo claramente. Ian Thomas, en Entre dos fuegos.
El Amor de Cristo en la Adversidad
He visto cristianos con cadenas pesando 25 kgs. en sus pies, en las cárceles comunistas, torturados con atizadores al rojo y en cuyas gargantas habían forzado cucharadas de sal, para luego negárseles el agua. Hambrientos, azotados, sufriendo frío y orando con fervor por los comunistas. ¡Esto es humanamente inexplicable! Es el amor de Cristo que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo. Richard Wurmbrand, en Torturado por Cristo.
Testimonios de Servicio en la Vida Ordinaria
Para vivir la caridad en la vida ordinaria, se necesita "corazón grande, sentir las preocupaciones de los que nos rodean, saber perdonar y comprender: sacrificarse, con Jesucristo, por las almas todas". (San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 158). Estas historias se encuentran en el boletín San Josemaría HOY 2023- 2024 Ver PDF aquí.
1. La Edad No Es Límite Para Ayudar
Berta, 72 años, trabaja como voluntaria en la recepción de Salud Mental del Policlínico El Salto. Sus ganas de ayudar y mantenerse activa la motivaron a dar tres mañanas de su semana para agendar pacientes. “Mis hijos están orgullosos de mí, que salgo, tomo micros y me mantengo muy activa; ¡todavía sirvo!, señala riendo.
2. Más Allá de Un Reforzamiento Escolar
Un grupo de estudiantes que participan en el Centro Cultural Tajamares hace clases los sábados en la capilla Jesús Esperanza del Mundo, de Macul. Todos los sábados apoyan a niños de básica enseñándoles matemáticas, comprensión lectora e inglés. En el caso de esta última asignatura, las clases son principalmente para las mamás de los niños.
3. Arepas, Tequeños y Tajadas Son Parte del Lenguaje de Las Arenas
Desde hace unos años, mujeres inmigrantes -muchas de ellas venezolanas- se acercan al Centro cultural Las Arenas en busca de formación cristiana. Lo que encuentran -explica Fran Pérez, una chilena que forma parte del Opus Dei- es una familia. “Se vive una experiencia muy bonita y va surgiendo una amistad genuina. Vamos conociendo sus historias y su cultura en conversaciones alrededor de tequeños, arepas y tajadas.
“LA FRATERNIDAD NOS LLEVA A ABRIRNOS AL PADRE DE TODOS Y A VER EN EL OTRO UN HERMANO, UNA HERMANA PARA COMPARTIR LA VIDA O PARA SOSTENERSE MUTUAMENTE, PARA AMAR, PARA CONOCER”. PAPA FRANCISCO
4. La Respuesta de Un Grupo de Jóvenes Ante la Situación de Abandono de Personas Mayores
Providencia divina o una tremenda casualidad, juzgue usted mismo. Porque fue gracias a una amistad que surgió en los cerros de Valparaíso entre Sofía Zárate y un grupo de estudiantes lo que permitió que, juntos, pudieran atender el “Llamado de Cristo”. A las 10:30 de la mañana Sofía Zárate espera que la pasen a buscar. A sus 77 años se le hace más difícil recorrer a pie las calles empinadas y las múltiples escaleras de los cerros de Valparaíso.
Desde hace tres décadas sale a visitar en esa ciudad a personas mayores que están solas en sus casas. “No se ven porque están discapacitados o postrados, viven en la miseria en partes complicadas para llegar a sus casas”, explica Sofía. Como todos los sábados, la recoge en su casa un vehículo con un grupo de jóvenes que participan en actividades del Opus Dei en el Club Batiscafo, quienes la acompañan en sus recorridos por el barrio de la Iglesia de la Matriz.
Juntos visitan viviendas de los cerros Arrayán, Santo Domingo, Cordillera y Toro. “A veces tiene más atención el que duerme en la calle. Es triste verlo botado en la calle, pero se ve; mientras que hay ancianos que viven en soledad y pobreza que tienen las mismas necesidades. Yo llevo varios años de este caminar y, mientras más camino, más me gusta”, cuenta Sofía.
5. Entrega de Ropa Nueva a Las Internas de La Cárcel
“Conocí el Banco de Ropa por una invitación de María Ignacia Moreno, directora ejecutiva, quien necesitaba voluntarios para ordenar las bodegas y entregar tenidas a personas en situación de calle. Me gustó el proyecto: siempre participé en ollas comunes y en visitas a ancianos con el Colegio Huelén, pero nunca me había detenido a pensar en la importancia de la ropa para las personas que no tienen nada. El vestir con dignidad es algo tan básico y en este caso valoran mucho que sea ropa nueva.
Testimonio Vocacional Hna. Genny Guevara MartÃnez
Mi nombre es Genny Guevara MartÃnez, Religiosa Esclava de MarÃa Inmaculada. A mà me han gustado siempre las fiestas porque me encanta bailar, compartir, etc. Me encontraba estudiando en la Universidad de Chile, sede en Arica, la carrera de quÃmico laboratorista, en segundo año.
Al pensar en mi vocación, en la paciente y amorosa invitación de Jesús a seguirle en esta forma de vida, hago mías las palabras del profeta cuando dice: “Me has seducido, Señor, y me dejé seducir; me has dominado y me has vencido” (Jr 20,7). Mi nombre es Fabián y puedo decir que este versículo resume mi experiencia vocacional, puesto que desde pequeño he sentido de alguna u otra manera la llamada al sacerdocio, pero no siempre estuve dispuesto a poder escucharla y responder.
Colaboradora ECyD en Medellín, Colombia
“En junio de 2017, fui colaboradora ECyD por un mes en Medellín, Colombia. Esa experiencia fue el comienzo de una verdadera amistad con Jesús. Me di cuenta que nunca había sido tan feliz como en ese mes y que tenía mucha sed de amar y servir a Dios. Pensé en ir a África, Calcuta o un lugar más necesitado donde “mi trabajo hiciera más ruido”, pero me di cuenta que dentro del programa de colaboradores del Regnum Christi iba a trabajar con almas que a lo mejor no necesitan despensa o que les construya una casa, pero que si necesitan una amiga en Cristo que las escuche, que las acompañe y las acerque a Dios.
“No tengan miedo, no están perdiendo un año de su vida, están ganando un año que les transformará su vida. No necesitas ser ningún teólogo o santo, ve el ejemplo de los apóstoles, a Jesús sólo le bastó su “sí” y Él se encargó de formarlos y darles todo lo que necesitaban para cumplir su misión. Date la oportunidad de experimentar lo que es una vida con y en Cristo.

