Como sabemos, la enfermedad de Alzheimer y otras demencias se caracterizan por el deterioro en la memoria, lenguaje, comprensión y aprendizaje. En este contexto, se hace fundamental el autocuidado para las personas mayores, a través de recursos que permitan intervenciones que incentiven su bienestar y estimulación de las funciones cognitivas. La estimulación cognitiva permite ejercitar funciones cognitivas tales como la memoria, la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas, entre otras, mediante tareas y ejercicios contextualizados a la rutina de la vida diaria. Basándose en los principios de la plasticidad cerebral, la estimulación cognitiva apunta a mantener el cerebro activo y flexible a cambios que sufren algunas funciones cognitivas a causa del envejecimiento.
Los ejercicios cognitivos son una excelente manera de mantener la mente activa y estimular la memoria. Estos ejercicios desafían el cerebro, ayudando a mantener las conexiones neuronales y retrasando el deterioro cognitivo. A continuación, te presentamos diversas actividades y ejercicios que puedes realizar para trabajar la memoria en adultos:
Actividades y Juegos para la Memoria
- Juegos con plasticina: Esta manualidad consiste principalmente en crear figuritas con plasticina, siendo un aporte en la estimulación de las diferentes habilidades motoras y ejercicio físico de la mano.
- Simón dice: Este juego es ideal para ejercitar los reflejos y la memoria. Primero se debe designar a una persona entre los jugadores para que sea Simón. La persona que sea escogida indicará una acción que puede comenzar o no comenzar con “Simón dice…” y dependiendo de esto, los oyentes verán si la realizan.
- Puzzles: Hacer puzzles es una gran manera de mantener la mente activa, ya que los juegos de mesa son grandes aliados para estimular las funciones cognitivas.
- Juegos de cartas: Hay muchas opciones de juegos con el mazo tradicional de 52 cartas, tales como: canasta y carioca.
- Clasificar objetos: Invita a tus seres queridos a clasificar distintos objetos según sus colores o tamaños como, por ejemplo, lápices, frutas o pelotas.
- Collage: Entrégale revistas antiguas a tu familiar y pídele que te busque algo específico como, animales, coches o alimentos. Después pídele que recorte el objeto y que cree una historia en forma de “collage”.
- Diario autobiográfico: Para estimular su memoria y lenguaje, puedes pedirle que escriba un diario autobiográfico de su vida o que te cuente sus historias y anécdotas a través de una conversación.
- ¿Qué hay en la bolsa?: Este juego es muy divertido y se puede realizar con toda la familia. Debes meter en una bolsa todo tipo de objetos como, pelotas, revistas, frutas o calcetines y luego pedirle a los participantes que con su mano adivinen el objeto que han recogido.
Más Ejercicios Cognitivos para la Memoria
- Juegos de Memoria: Los juegos de cartas, rompecabezas y juegos de memoria visual son excelentes opciones.
- Sopa de Letras y Crucigramas: Estas actividades ayudan a ejercitar la memoria visual y la capacidad de encontrar palabras.
- Adivinanzas y Acertijos: Desafía la mente con adivinanzas y acertijos divertidos.
Técnicas de Estimulación Cognitiva
Existen otras técnicas de estimulación cognitiva que pueden ayudar a mantener las conexiones neuronales en pacientes con Alzheimer. Estas técnicas promueven la interacción social y la participación activa.
- Fomenta conversaciones sobre experiencias pasadas.
- Las terapias con arte son una forma creativa de estimulación cognitiva. Invita a tus seres queridos a pintar, dibujar o participar en manualidades.
Actividades Recreativas para la Memoria
Además de los ejercicios cognitivos y las técnicas de estimulación cognitiva, las actividades recreativas también pueden ser beneficiosas para estimular la memoria en pacientes con Alzheimer. Estas actividades ayudan a mantener un estado de ánimo positivo.
- Disfruta de la naturaleza con paseos suaves por parques o jardines.
- Organiza sesiones de música y baile. La música tiene un impacto poderoso en la memoria y las emociones.
La Importancia de la Concentración
La concentración es una de las habilidades fundamentales en el proceso de conocimiento. La concentración puede entenderse como la capacidad de mantener la atención en una tarea por más tiempo que en otras, sin distraerse. Mientras más sentidos se utilicen en la actividad que se realiza mayor será la concentración. Corresponde a un procedimiento cognitivo aprendido, de reaccionar pasivamente o de no distraerse ante estímulos irrelevantes.
Entonces si la concentración es un procedimiento cognitivo, una destreza que se aprende, es susceptible de mejorarse y desarrollarse con la práctica. Esta actividad cognitiva consiste en centrar nuestra atención de forma voluntaria sobre un aspecto en concreto, y poder mantenerla.
La concentración es posiblemente la capacidad más útil que posee el ser humano. Es mucho más útil y beneficioso realizar las tareas de forma concentrada que realizarla con distracciones. Sin embargo, hoy en día tenemos de forma permanente cantidad de estímulos a nuestro alrededor que pueden incitarnos a la distracción. ¿Y qué ocurre? Pues que poco a poco nos vamos acostumbrando a prestar atención a esas distracciones por lo que vamos perdiendo nuestra capacidad de concentración.
Sin concentración es prácticamente imposible aprender algo, por tanto, la concentración es imprescindible para el aprendizaje. En el aprendizaje, la atención te permite seleccionar lo más importante de lo que se quiere aprender. A través de la atención, nos centramos en un estímulo de entre todos los que hay a nuestro alrededor e ignoramos todos los demás.

