«Aferrarse a la rabia es como coger un carbón ardiendo con la intención de tirárselo a alguien: eres tú quien se quema». - Buda
En el mundo actual, donde el estrés y las tensiones son comunes, muchas personas buscan métodos para armonizar su cuerpo, mente y espíritu. Una de estas prácticas es el trabajo con los chakras, centros energéticos que, según la tradición, influyen en nuestro bienestar general. De hecho, 300 millones de personas practican yoga en todo el mundo (15 millones lo practican en China), ¡lo cual hace que los chakras se vuelvan a alinear!
¿Qué son los Chakras y Cuál fue su Origen?
Los chakras son centros de energía, intersecciones dentro del cuerpo. Hay miles dentro de nuestro organismo, pero generalmente se trabajan los siete principales, de acuerdo a lo indicado por la tradición. En la medicina occidental, se reconoce que estos puntos pueden acumular tensión, aunque no se hable de chakras.
Etimológicamente, el término «chakra» proviene del sánscrito y su significado es el de «círculo», «rueda» o «disco». Su origen parece datarse del siglo II d.C., cuando se menciona el nombre de los seis chakras en el Yoga-kundalini-upanishad (uno de los más de cien antiguos textos hinduistas Upanishad): Muladhara, Svadishthana, Manipura, Anahata, Vishudda y Ajna.
No obstante, aunque más tarde viéramos que los chakras son infinitos, puesto que existiría un chakra por cada punto en en el que se cruzan dos o más canales energéticos, por la influencia de la teosofía (una creencia esotérica de Occidente), se acabó considerando que los principales chakras eran siete en lugar de seis como defendían los hinduístas. Se inventaron un séptimo chakra (Sahasrara).
Sea como fuere, actualmente se habla de los siete chakras principales, aunque se sabe que hay innumerables. Su función no es otra que absorber la energía de nuestras emociones, de lo que nos rodea, de las acciones que llevamos a cabo y la sintonizan el cuerpo de cada no para dar una u otra respuesta fisiológica. Es decir, los chakras son los agentes de regulación del campo energético de nuestro cuerpo y según, actúan como transformadores o puertas de entrada de la energía.
A su vez, los chakras constituyen el aura y afectan a todos los niveles: emocional, mental y espiritual. Todos ellos están ubicados a lo largo de la columna vertebral desde abajo hacia arriba: el primero en el coxis, el segundo en la zona púbica, el tercero en el plexo solar, el cuarto en el pecho, el quinto en la garganta (tiroides), el sexto entre las cejas y el séptimo en la parte superior de la cabeza.
Los Siete Chakras Principales
Se ubican a lo largo del eje de la columna vertebral y reciben las siguientes denominaciones de abajo hacia arriba:
- Muladhara (rojo): chakra raíz o soporte. «Sostén de raíz» en sánscrito, se ubica en el peritoneo o suelo pélvico en la zona posterior de la columna vertebral, entre el ano y los genitales sexuales. La zona de influencia son las glándulas suprarrenales. Está asociado a la supervivencia, a la estabilidad, a la libre conciencia y es el que da energía a todos los campos del cuerpo. Es el lugar en el que descansa el cuerpo cuando nos sentamos con nuestras extremidades inferiores entrecruzadas.
- Svadishthana (naranja): chakra sexual. Se ubica por debajo del ombligo. La zona de influencia es el aparato reproductor femenino y masculino. Está asociado al respecto, a la realización y a la actividad. Significa «su-propio lugar-de-estar» en sánscrito.
- Manipura (amarillo): chakra del plexo solar. Se sitúa en el plexo solar (entre el ombligo y el corazón). Influye en el funcionamiento del páncreas. Está relacionado con el autoestima, la personalidad, el intelecto y el ego. Quiere decir «ciudad de las joyas».
- Anahata (verde): chakra del plexo cardíaco. Se sitúa en el centro del pecho. Influye en la regulación de la glándula del timo, responsable del sistema inmunológico (produce los linfocitos). Guarda relación con el equilibrio, el amor real o el autocontrol.
- Vishudda (turquesa): chakra laríngeo. Se encuentra en la garganta. Influye en la regulación del tiroides. Este chakra se relaciona con la comunicación, la salud y el conocimiento.
- Ajna (índigo): chakra del tercer ojo. Se ubica en el entrecejo. Se encarga de la regulación del funcionamiento de la hipófisis. Se refiere la comprensión, a la intuición y al misticismo.
- Sahasrara (blanco/morado): chakra corona. Se ubica en la coronilla. Influye en el funcionamiento de la epífisis o pineal. Finalmente, este chakra está asociado con la belleza, la inspiración o la creatividad. Representa la unión con Dios, con la espiritualidad y con la conciencia superior.
Sahasrara: la imposición occidental sobre una disciplina milenaria
Como te explicamos anteriormente, las doctrinas hinduistas, desde donde se origina la creencia en estos puntos de energía no conmensurable que son los chakras, razón por la que no es posible encontrar ningún tipo de prueba acerca de su existencia, mencionan solamente 6 de ellos. El primer registro acerca de estas conexiones energéticas data del siglo II d.C.
Muchos siglos más tarde, y ya desde el mundo occidental de la mano de Helena Petrovna Blavatsky, una mujer rusa que se había ganado la fama de tener excelentes dotes esotéricas viajando por diferentes partes del mundo como una «enviada» por el Maestro, creyó que era necesario añadir un séptimo chakra a los 6 ya mencionados.
Luego de recorrer varios lugares del planeta, Petrovna llegó hasta Inglaterra, lugar en el que vivió a fines del siglo XIX y donde fundó la Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica. Esto venía a cristalizar años de trabajo acerca de esta sociedad, habiendo iniciado la formación de la Sociedad teosófica durante su paso previo por Estados Unidos.
Originarios de la India, los chakras han recibido una importante influencia de la zona occidental del planeta. Esta naciente sociedad se organizaba en base a tres objetivos fundamentales:
- La formacion del núcleo de una Fraternidad Universal de la Humanidad en la que se prohíbe la exclusión racial, sexual, en base a las creencias ni por casta o color.
- Promover los estudios de carácter comparativo, tanto acerca de la religión, como la ciencia y la filosofía.
- Investigar y estudiar acerca de las diferentes leyes de la naturaleza sobre las que no se ha podido encontrar explicación y sobre los poderes latentes que hay en el ser humano.
Sahasrara cakra proviene del sánscrito y en castellano quiere decir «el loto de los mil pétalos» (sahasra significa «mil», mientras que ara, «radios»). También se le conoce como el chakra corona, ya que se encuentra ubicado en nuestra cabeza, justo donde se ubica nuestra coronilla.
Este chakra reciente se diferencia de los otros 6 que hemos visto anteriormente en que no se encuentra dentro de nuestro cuerpo físico, sino que es parte de una dimensión trascendental. Es por esta que razón que el sahasrara no es considerado dentro de los chakras primarios. El aspecto del sahasrara se encuentra estrechamente vinculado con la idea de una flor de loto con mil pétalos con colores distintos, los que se organizan en 20 capas, cada una de las cuales cuenta con 50 pétalos.
Su pericarpio, es decir, lo que cubra su semilla, sería de color dorado, guardando en su interior mucho más de lo que puedes imaginar. De acuerdo a lo planteado por conocedores y conocedoras de este tema, este séptimo chakra está ligado, como ya te decíamos anteriormente, con la conciencia pura o superior y de él surgirían todos los demás chakras. Se caracteriza por tener una presencia sutil dentro de todo este sistema.
Para realizar su activación, es necesario repetir el mantra Om.
¿Por Qué se Cierran y Bloquean los Chakras? ¿Por Qué se Busca Abrirlos?
El ser humano forma parte de un todo, su cuerpo y sus vibraciones actúan de acuerdo con las fuerzas del cosmos; sus componentes existían desde antes de su nacimiento y continúan tras su muerte, son solo un cambio en la forma. Si tenemos problemas y tensiones, nuestro cuerpo se resiente y esa parte que se encuentra «mal» se pone en contacto con su respectivo centro energético, generando así una emoción que puede incluso a convertirse en una enfermedad a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, veamos cómo trabajar cada chakra para evitar malas vibraciones:
- Muladahra: el miedo es el sentimiento que bloquea este chakra y se manifiesta en los sentimientos de desarraigo, culpa y temor. Un ejercicio para poder activar/desbloquear este chakra es caminar descalzo, estar sentado y flexionar el tronco hasta tocarnos las puntas de los pies o bailar.
- Svadhisthana: la culpa es el enemigo principal de este chakra, lo que se ve en el miedo a disfrutar. A través de actividades acuáticas, por ejemplo, podrás trabajarlo.
- Manipura: la vergüenza es la que lo bloquea e incluso puede ocasionar enfermedades digestivas como acidez, úlceras o fatiga crónica. Emocionalmente, provoca un sentimiento de inferioridad, culpabilidad e inseguridad e incluso insatisfacción. Gracias al jogging, a las sentadillas o a la descarga de tensión a través de golpes a objetos, podrás trabajarlo.
- Anahata: por algunos es considerado como el chakra más complejo pues es el chakra del amor, un punto de conexión entre el plano físico y la dimensión espiritual. Se puede ver reflejado en el egoísmo y en problemas cardiovasculares. Para poder trabajarlo hay algunos ejercicios respiratorios que podrás encontrar por ejemplo en YouTube, así como haciendo buenas acciones.
- Vishudha: la mentira es su principal detractor. Engañarnos a nosotros mismos puede tener consecuencias en la garganta así como dolencias que derivan en problemas de laringe. Se ve reflejado por ejemplo en el miedo a hablar en público. Para poder tratarlo, puedes optar por ejercicios de vocalización con mantras o ejercicios físicos como rotar el cuello y todos sus músculos.
- Ajna: la ilusión también puede ponerse en nuestra contra cuando somos su presa. Algunas técnicas que puedes emplear para activar este chakra son masajes en los ojos con los párpados cerrados y masajes en las cejas con las yemas de los dedos, también sirve masajear las sienes y visualizar formas geométricas.
- Sahasrara: la prepotencia y la dificultad de concentración son algunos de los problemas asociados a este chakra. Para contrarrestarlo, puedes realizar ejercicios de meditación u oración que estimulen la mente en blanco o el vacío mental.
Existen diferentes formas y ejercicios para purificar como el reiki, el yoga o la meditación. Por ejemplo, el reiki es una técnica que se suele utilizar para trabajar los chakras. Esta consiste en relajarse en un lugar tranquilo, inhalando hondo, siendo consciente del ritmo de la respiración, y exhalando. Entonces, deberás visualizar cada chakra iniciando un ciclo donde la luz blanca entra por la parte inferior de la columna y sube y vuelve a bajar. El ejercicio debe durar entre 3 y 15 minutos. Gracias al reiki, absorberás la energía necesaria para el equilibrio de los chakras.
Formas de Equilibrar los Chakras
Si deseas comenzar a activar tus chakras y equilibrarlos, a continuación te presentamos cinco formas de hacerlo.
La Meditación
No hay duda de que el pensamiento, desde distintos puntos de vista, es una manifestación energética. Por esta razón, a través de la meditación, la visualización y la respiración es posible activar la energía de gran parte de nuestros chakras.
Los Pensamientos
Como decíamos, los pensamientos son manifestaciones de energía. Esta es la razón por la que, incluso científicos y científicas, aseguran que tener pensamientos positivos, influye directamente en la manera que la energía recorre nuestro organismo, de manera libre y sin obstáculo, teniendo resultados contrarios si experimentamos pensamientos negativos, en detrimento de la esta carga energética.
La meditación y el pensamiento positivo son esenciales para la alineación de los chakras. Ten en cuenta que cada uno de los pensamientos que tenemos, sin importar si son mentales o tengan un carácter más emocional, se encuentran ligados a uno de los 7 chakras descritos.
Arteterapia
Se piensa que cada uno de estos puntos energéticos que hacen que la energía fluya por nuestro organismo se encuentra relacionado con un color. Esto se debe a que cada chakra realiza una vibración que oscila entre una frecuencia capaz de ser captada por nuestro cerebro a través de colores.
En este sentido, si necesitas ayuda acerca de un chakra en específico, puedes trabajar con el color que se le ha asignado según el lugar donde se encuentra ubicado este punto energético. La zona con la que se relaciona cada color, los 7 del arcoíris, la puedes ver a continuación:
- Rojo: se encuentra vinculado con la parte inferior del dorso de la espina dorsal.
- Naranja: relacionado con la zona del bazo.
- Amarillo: es la que se liga con la zona del plexo solar.
- Verde: es el que está unido a la zona del corazón.
- Azul: se trata del color que se ubica en la zona de la garganta y la glándula tiroides.
- Índigo: se encuentra enlazada con la zona de la glándula pineal.
- Violeta: se refiere al cuerpo pituitario.
Métodos para Equilibrar los Chakras en el Reiki
Si bien existen maneras genéricas que se utilizan para elinear los chakras en el mundo del reiki, este proceso requiere de un nivel de personalización mayor, por lo que es necesario haber pasado por un largo trabajo previo en que la persona experta en reiki debe contar con una import...
Los Principios Fundamentales de los Chakras
Según la medicina tradicional india, los chakras, que son unos 88 000, son centros de energía que influyen en nuestra salud física y mental. Abrir los chakras no son la única opción; un chakra también puede estar desequilibrado si está demasiado abierto.
Los centros de energía están representados por flores de loto y están asociados con un color, una vibración, una piedra, un elemento y uno o más órganos. Estos son los siete principales:
- El chakra raíz (Maladhara) se sitúa en el coxis. Se asocia con la Tierra, el color rojo, el mantra Lam, la nota do y órganos como la vejiga o el colon.
- El chakra sacro (Svadhisthana) se sitúa a la altura del pubis y de asocia con los órganos reproductivos. Está vinculado al agua, el color naranja, el mantra Vam, la nota re y las emociones.
- El chakra del plexo solar (Manipura) se sitúa dos dedos por encima del ombligo. Se asocia con el tracto digestivo, el fuego, el color amarillo, el mantra Ram y la nota mi.
- El chakra del corazón (Anahata) se sitúa a la altura del corazón. Se asocia con los sentimientos amorosos, el aire, el color verde, el mantra Yam y la nota fa.
- El chakra de la garganta (Vishuddha) se sitúa a la altura de la garganta. Se asocia con la tiroides, el éter, el color azul cielo, el mantra Ham y la nota sol.
- El chakra frontal (Ajna) o el tercer ojo se sitúa entre las cejas. Se asocia con la toma de decisiones, la psique, el añil, el mantra Om y la nota la.
- El chakra corona (Sahasrara) se sitúa en la parte superior del cráneo. Se asociado con la vibración, el color violeta, el mantra Ham So y la nota si.
Todos los puntos de energía también están relacionados con los nadis (vibración). Hay tres principales entre miles a través de los cuales fluye la energía vital: Sushumna, Ida y Pingala. Finalmente, la Kundalini es la energía divina o la fuerza vital. La Kundalini se usa principalmente para alcanzar un alto nivel de conciencia.
¿Por Qué Equilibrar tus Puntos de Energía con el Yoga?
El yoga tiene su origen en la civilización india y los chakras también forman parte de la tradición india y las creencias del pueblo indio. Tomar clases de yoga puede mejorar tu salud general y hacer que te sientas más relajado en tu día a día para manejar una vida laboral estresante y una vida personal rica.
Equilibrar tus chakras con el yoga permite desbloquear nudos para que ya no tengas dolor físico o bloqueos emocionales. Tus chakras están desequilibrados siempre que sientas dolor físico, fatiga intensa o frustración intensa. Cada chakra está asociado con uno o varios órganos y estados mentales:
- El chakra raíz: si no está equilibrado, puedes sufrir problemas digestivos o dolor en la parte inferior del cuerpo (piernas, pies, espalda). Psicológicamente, tendrás un sentimiento de ansiedad e inseguridad o distracción.
- El chakra sacro: asociado con los placeres carnales y los órganos reproductivos. Reequilibrar este punto de energía te permite sentirte mejor haciendo actividades de placer. Si está desequilibrado, puedes caer en el exceso o sentir una disminución de la libido.
- El chakra solar: vinculado al sistema digestivo, es el centro de la autoconfianza. Su reequilibrio te permite decir adiós a los problemas digestivos y recuperar la confianza en tus habilidades o abandonar una ira demasiado presente.
- El chakra del corazón: asociado con los sentimientos amorosos y la empatía. Su reequilibrio ayuda a fortalecer las relaciones con los demás, tanto con la pareja como con los familiares y amigos.
- El chakra de la garganta: relacionado con la comunicación y la exteriorización de tus emociones. Si no está equilibrado, tenderás a hablar mucho, sin escuchar a los demás o, por el contrario, no podrás expresarte correctamente. Su reequilibrio te permite expresarte claramente y con respeto hacia los demás.
- El tercer ojo: asociado con la toma de decisiones y la psique, su equilibrio te permite escuchar tu intuición sin que esta rija tu vida.
- El chakra corona: es el centro de energía más difícil de abrir. Casi siempre está subdesarrollado. Si está equilibrado, te permite estar completamente en sintonía con el inconsciente y el subconsciente, sin temer la muerte y el dolor físico. ¡Así se llega al nivel del Dalai Lama!
Los chakras pueden desequilibrarse después de un shock o estar desequilibrados desde la infancia. Encontrar su equilibrio lleva tiempo y requiere una inversión regular. El 73 % de los aprendices de yoguis lo hacen para reducir su nivel de estrés. Trabajar tus chakras gracias al yoga también reduce el riesgo de tener un tumor maligno, una enfermedad cardiovascular y una enfermedad infecciosa.
Cómo Abrir tus Chakras en Yoga
Hay diferentes maneras de equilibrar tus centros de energía: uso de piedras, reiki, qigong, alimentación, acupuntura, uso de aceites esenciales o flores de Bach, shiatsu, acupresión, hipnosis... Sin embargo, la forma más eficiente y rápida de trabajar tus chakras es la práctica del yoga. De hecho, puede ser difícil creer en la existencia de los chakras, ya que es una noción muy abstracta que requiere tener la mente muy abierta.
Pero, en yoga, los chakras se pueden trabajar sin siquiera mencionarlos. Y aunque no creas en ellos, probablemente te sentirás mejor tras una sesión de yoga dedicada a equilibrar un chakra en particular. Las vibraciones en yoga permiten hacer trabajar los órganos del cuerpo, asociados con un punto energético y una nota. Para esto es para lo que sirven los cuencos cantores tibetanos que se suelen usar en las clases de yoga.
Los mantras asociados a cada chakra también hacen posible trabajar ciertos órganos para reequilibrarlos y encontrar bienestar y plenitud. El yoga del sonido secentra solo en las vibraciones de las cuerdas vocales dentro del cuerpo para desatar tensiones y trabajar la respiración.
Los ejercicios de respiración (pranayama) permiten relajarte y eliminar la tensión. Cada postura de yoga debe realizarse teniendo en cuenta la respiración (una parte de la postura se hace mientras se inspira y la otra mientras se espira). La ventaja es que estos ejercicios de respiración se pueden hacer en cualquier parte cuando sientas que se te acelera el corazón y el estrés se apodera de ti.
Puedes practicar la respiración cuadrada; es una forma efectiva de engañar al cuerpo y, por lo tanto, al cerebro, ya que, al reducir el ritmo cardíaco, ¡el estrés se elimina como por arte de magia!
La meditación también es beneficiosa para trabajar los chakras y liberar la tensión del cuerpo y la mente. Por lo general, se hace una breve meditación acompañada al comienzo y al final de la sesión de yoga, pero también puedes probar a meditar por tu cuenta gracias a YouTube con los vídeos de meditación dedicada a abrir los chakras.
Normalmente, las sesiones de yoga están dedicadas plenamente a la armonización de un solo chakra. De hecho, es más efectivo centrarse en un chakra en particular durante toda una sesión para encontrar el equilibrio.
Las Mejores Posturas de Yoga para Equilibrar tus Centros de Energía
Al trabajar la postura lenta y suavemente, ayuda a que tu energía vital circule correctamente. Por lo tanto, algunas posturas de yoga (asanas) están más asociadas con la apertura de ciertos chakras:
- El primer chakra: la silla, la guirnalda, la pinza, la postura del árbol, la postura del niño.
- El segundo chakra: el zapatero, la cobra, el barco, la diosa, la cabeza de vaca.
- El tercer chakra: guerrero 1 y 2, saltamontes, saludo al sol, silla.
- El cuarto chakra: el puente, el camello, el pez, la cobra.
- El quinto chakra: el león, la vela, el medio puente.
- El sexto chakra: la postura del niño, el estiramiento del gato, la vela, el bailarín, la flexión con las piernas cruzadas.
- El séptimo chakra: la postura del cadáver, el pino.
Explora tus chakras a través de la práctica del yoga. Tiene todo lo que necesitas para poder abrir tus puntos de energía sin problemas y reequilibrarlos según sea necesario. No dudes en tomar clases de yoga para aprender las mejores prácticas y no arriesgarte a hacerte daño mientras hacer las posturas.

