Cornershop by Uber se ha transformado en una unión millonaria. El lunes, el fundador de Cornershop, Oskar Hjertonsson, tuiteó: “Cuando construyas tu futuro con alguien... ¡En algún momento tienes que ir con todo!”. Ese día, Uber anunció que adquiriría el 47% que le faltaba de la aplicación de delivery.
Ad portas de ese primer aniversario, Cornershop es otra: más global, más grande, más poderosa y mucho más valiosa. Y si bien la norteamericana comunicó en octubre de 2019 sus intenciones de hacerse de la aplicación chilena, fue el 6 de julio de 2020 cuando comenzaron a trabajar de manera integrada.
“Ha sido un gran año de trabajo junto al equipo de Cornershop que cada día nos sorprende con talento joven, creativo y dispuesto a crear nuevas soluciones para los usuarios de la plataforma. Estamos muy contentos de poder seguir trabajando con ellos en nuestra estrategia de delivery y compras de supermercado a nivel global”, dice a Pulso el director de Uber Eats para Latinoamérica, Eduardo Donnelly.
De US$ 8 Millones a Unicornio
Federico Antoni conoció a Daniel Undurraga y Oskar Hjertonsson en febrero de 2015 en San Francisco. El proyecto lo cautivó rápidamente. Antoni revela que en ese momento la aplicación estaba valorizada en US$ 8 millones. “Era de esperarse que el e-commerce se volviera preponderante en la categoría de supermercados y como firma ya estábamos estudiando el mercado cuando conocimos al equipo y fue muy fácil la decisión: extraordinario equipo, atacando un enorme mercado potencial con un gran modelo de negocios”, señala el socio fundador del fondo mexicano ALLVP, el primer fondo que entró a Cornershop; debutaron en la aplicación en el verano de 2015, a meses de su lanzamiento; su primera inversión en una app chilena, hoy están también en Cumplo y Fintual.
De las seis rondas de financiamiento, ALLVP participó en cinco; la última fue la arremetida de Uber, donde solo invirtió el gigante de la movilidad. Ello ha permitido que el fondo 2 de ALLVP, con el que entraron a Cornershop, tenga retornos superiores a 5 veces su inversión. En total, ALLVP aportó más de US$ 5 millones; hoy recibirá US$ 200 millones de la transacción con Uber.
Es que Antoni siguió todos los pasos de Cornershop. Fue director de la compañía desde 2015 hasta que entró Uber en 2020. En la mesa estaban los tres socios -Oskar Hjertonsson, Daniel Undurraga y Juan Pablo Cuevas-, el fundador de ALLVP y el general partner de Accel -fondo que entró en 2016-, Andrew Braccia. Hoy, gran parte de la mesa está conformada por ejecutivos de Uber. Los tres socios chilenos continuarán en la firma.
“Tenemos grandes sueños y mucho trabajo por delante y gran parte de ese trabajo será dirigido por nuestro equipo técnico en Santiago de Chile”, tuiteaba el lunes Oskar Hjertonsson. La operación contempla el pago del 47% a través de 29 millones de acciones de Uber, lo que redundaría entre un 1% y 2% de la propiedad. Seguirían dirigiendo Cornershop y reportarán al senior vice president de Delivery, Pierre Dimitri Gore-Coty.
Uber puso sus ojos sobre la aplicación ese año, cuando estaban consolidados en dos y se estrenaban en otros dos. En sus primeros cuatro años, Cornershop operó solo en Chile y México y en 2019 agregó Perú y Canadá. Hoy operan en ocho países. La estrategia del gigante tecnológico era clara: crecer en el mundo del delivery. Ya habían tenido buenos resultados con Uber Eats y ahora apuntaban a reforzar esa apuesta.
Inicialmente, Uber Technologies compraría Cornershop Cayman -radicada en Islas Cayman-, bajo la cual estaba Cornershop Technologies LLC, la que, a su vez, controlaba las sociedades Delivery Technologies SpA y Grocery Technologies SpA, radicadas en Chile. En 2019 -y tras desahuciar la fallida venta a Walmart en tan solo US$ 225 millones- el trío de fundadores decidió vender el control a la estadounidense. En mayo de 2020, esa estructura se modificó. La operación no se realizó sobre Cornershop Cayman, sino que se creó Cornershop Global LLC -con base en Delaware, Estados Unidos-; se separó de Cornershop Technologies LLC, y bajo la primera quedaron las subsidiarias en Chile, Brasil, EE.UU., Canadá, Perú, Colombia y Costa Rica. Fue esa la sociedad que, al final del día, quedó en manos de Uber.
En 2019, Uber hizo un aporte inicial de US$ 50 millones y se quedó con el 7,1%. En 2020 concretó la toma de control. Según los balances de Uber de 2020, pagó US$ 362 millones por el 55% de CS-Global y US$ 94 millones por igual porcentaje de la operación mexicana. Los antiguos accionistas -entre ellos sus tres fundadores- recibieron US$ 179 millones en efectivo y 2 millones de acciones de Uber. Al 2020, solo CS-Global contabilizaba activos por US$ 721 millones. Otros US$ 200 millones fueron aportes de capital a la nueva filial.
Un Nuevo Cornershop
El 6 de julio de 2020 nació Cornershop by Uber. Meses antes, cuando Uber anunció sus intenciones de adquirir la aplicación, la firma comenzó un agresivo plan de expansión. Se consolidó el logo de la aplicación en Uber y en Uber Eats y empezó el trabajó en conjunto. A esa fecha, ya estaban en Chile, México, Perú y Canadá. A comienzos de 2020 sumaron Brasil, en febrero añadieron Colombia, y en mayo pusieron la bandera en Estados Unidos, puntualmente en Miami y Dallas. El último país en agregar fue Costa Rica. Si hace un año estaban en 39 ciudades, hoy están presentes en 66. Y aunque no revelan el número de usuario inscritos, para dimensionar la cantidad, solo en México tienen más de un millón de clientes.
Federico Antoni cuenta que el aterrizaje más exitoso ha sido Brasil, el que siempre fue el foco inicial de la alianza entre ambas compañías. Debutaron a comienzos de 2020 en Sao Paulo y en mayo de ese año dijeron que sumarían una nueva ciudad cada semana. La firma acaba de informar que en agosto agregarán 17 más. Hoy, ya tienen más de 700 comercios asociados en ese país y cerca de 400 trabajadores solo en ese mercado.
“El hecho de que Cornershop y Uber trabajaran tan bien en Brasil mostró que las culturas y los objetivos de las empresas eran muy afines, y -hacia el exterior- el aprovechar las sinergias con la enorme infraestructura de Uber y penetración de mercado, resultó muy positivo”, explica Antoni. La visión fue cotejada por Hjertonsson en redes sociales: “Trabajar juntos puede brindar excelentes resultados, como nuestro lanzamiento conjunto en 2020 de Brasil, donde en poco tiempo nos convertimos en un jugador líder. Pero para realmente desbloquear todo el potencial de esta asociación, debemos operar como una sola empresa”.
El head of México de Cornershop, Marinus Van Gestel, relató en un encuentro de un portal en Monterrey lo que han visto en México: “El Covid ha cambiado completamente nuestra curva de crecimiento. Lo que hemos visto los últimos meses nunca lo habíamos imaginado”. A la fuerte expansión se sumó el auge tras la pandemia. En el Latam Retail CongresShop diría que solo en ocho semanas las visitas online a supermercados en México se triplicaron, lo que fue equivalente a lo ocurrido con Cornershop.
“La combinación del fuerte crecimiento en volumen prepandemia y durante la pandemia, más la expansión exitosa, obviamente hizo que el potencial a futuro de Cornershop dentro de Uber fuera todavía más claro”, explica Antoni.
De hecho, en 2019, Uber y Cornershop acordaron opciones de compra y venta (put/call), que entregan a las partes el derecho de activar la compra o la venta del 47% en un plazo de cinco años. Antoni, uno de los primeros inversores de Cornershop, entrega la clave: “El aumento de la valoración reconoce que Cornershop tiene un potencial mayor al que se esperaba”. Esa opción se diluyó el lunes y la transacción decidieron adelantarla.
El Peso del Delivery en Uber
La gigante norteamericana opera en ese ítem las marcas Uber Eats, Cornershop, Postmates, y el proveedor de licores Drizly Group. Hoy el negocio de delivery de Uber lidera entre sus negocios. Si el primer trimestre de 2020 esa área vendía US$ 527 millones, bastante más atrás que los US$ 2.467 millones de su core original -movilidad-, un año después, el reparto de productos comercializó US$ 1.741 millones, mientras que su área de transporte movió US$ 853 millones, impactado por la pandemia. Los confinamientos cambiaron el peso de las dos áreas, quizá de modo transitorio.
Según informó la firma en Estados Unidos, un 56% de los usuarios que pidió productos en el último trimestre de 2020 eran nuevos. Además, al área delivery sumó nuevos clientes. Asimismo, los clientes que emplearon los dos -movilidad y delivery- totalizaron 11,1 trayectos promedio mensual, versus 5,1 de aquellos que usaron solo una de las modalidades en ciudades donde operan las dos áreas de negocios.
El número de trabajadores prácticamente se duplicó. Tras el fuerte crecimiento de Cornershop, la estructura organizacional se modificó. Hoy son cerca de 2.500 empleados, de ese total del orden de 700 están en Chile; a nivel global, 350 están en el área de ingeniería. Y están buscando más de 80 puestos a nivel mundial.
La compañía está estructurada en cerca de diez áreas: Finanzas, Recursos Humanos, Desarrollo de Negocios, Pago, Diseño, entre otras. Si antes la casa matriz estaba en Chile, hoy -a raíz de la pandemia- todos los empleados trabajan desde sus casas. Un 70% de los trabajadores nunca ha ido a una oficina de Cornershop. Y si el idioma oficial para las comunicaciones entre empleados era principalmente el español, ahora se emplea también el inglés, el portugués y el francés. Una firma global que -como dijo el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, en su último encuentro con inversionistas- puede llegar a ser pronto el líder indiscutible del mercado a nivel regional. Han creado nuevos equipos como los de Shoppers Marketing y Tech Recruiting, por ejemplo, para apoyar -señalan a Pulso- el crecimiento de las operaciones sin afectar la calidad de la experiencia que ofrecen a los usuarios y socios.
Condiciones Laborales de los Repartidores Durante la Pandemia
En medio de la pandemia más de 15 mil repartidores que operan en el país se han convertido en fuente vital de abastecimiento para miles de hogares. CIPER conversó con 25 repartidores de cuatro empresas: Uber Eats, Pedidos Ya, Rappi y Cornershop. Ninguno tiene acceso a baño y al menos hasta el 30 de marzo sólo cuatro habían recibido alcohol gel y mascarillas de sus empleadores.
Conversamos con 25 trabajadores de las principales empresas de delivery que operan en Chile: Uber Eats, Pedidos Ya, Rappi y Cornershop. En medio de la pandemia de coronavirus que al 5 de abril había cobrado poco más de 69 mil muertes en todo el mundo, son miles los repartidores que están en las calles de nuestro país. Más de 15 mil, según los datos entregados por las propias empresas. Rappi informó a CIPER que tiene a 4 mil trabajadores en las calles; Pedidos Ya a 7 mil y Cornershop a otros 4 mil. La repartidora de Cornershop que volvió a trabajar tiene tres hijos, uno de ellos en la universidad. Vive en Recoleta, pero trabaja en el sector oriente de Santiago, donde hay más pedidos.
Cornershop envió un correo a sus repartidores el 19 de marzo -día en que comenzó a regir el estado de catástrofe en Chile- notificando que habían entregado miles de unidades de alcohol gel, pero reparaban en que no podían hacerlo “a la velocidad que quisiéramos, dado lo difícil que es conseguir stock de estos elementos”. A pesar del anuncio, los repartidores de esa empresa entrevistados para esta investigación acusan que la cantidad de alcohol gel entregada es insuficiente. Varios de ellos, incluso, no han recibido una gota.
Las empresas destinaron un “fondo de emergencia” para mantener los ingresos de repartidores que se contagien, pero lo que preocupa a varios trabajadores es que no han podido acceder a elementos básicos de protección. Pese a la escasez de implementos de protección, las cuatro empresas de delivery consideradas para este reportaje indicaron a CIPER que pusieron en marcha un “fondo de emergencia” para ayudar económicamente a los repartidores que se contagien con Covid-19 o que hayan sido puestos en cuarentena por una autoridad de salud.
Como ninguna de las empresas de delivery asegura a los repartidores acceso a baño y los malls están cerrados, encontrar un lugar donde lavarse las manos en una comuna desierta es una tarea titánica. Diego (28) -el hombre que cubría su boca con la toalla húmeda- es un joven peruano repartidor de Pedidos Ya. Explica que esta empresa sí ha entregado alcohol gel y mascarillas a sus repartidores. Al menos hasta fines de marzo, para los repartidores de Uber Eats y Rappi la situación era distinta.
Poco antes, el 30 de marzo, Uber Eats envió una nueva notificación a sus repartidores indicándoles que les reembolsaría hasta $4 mil semanales por la compra de alcohol gel, mascarillas y guantes, entre otros insumos. Ante la desprotección de los repartidores, efectivamente algunos restaurantes han optado por proveer de insumos -cuando los hay- a quienes reparten su comida.
Fairwork Chile y las Condiciones Laborales Justas
El avance imparable de la llamada economía de las plataformas y las ideas optimistas en torno al futuro del trabajo requieren no perder de vista que estos cambios requieren de una supervisión que asegure que la tendencia avance junto a la adecuada protección laboral. El trabajo de plataformas es una actividad laboral organizada y mediada por una aplicación digital que organiza la oferta y demanda por determinados servicios.
Así como esta economía de plataformas presenta una serie de ventajas prácticas tanto para consumidores como para trabajadores, también son varias las complicaciones que se generan, y que pueden traducirse fácilmente en condiciones laborales precarias para quienes realizan este tipo de actividades, incluyendo inseguridad, estrés e inestabilidad laboral.
A esto se aboca Fairwork, un proyecto liderado por el Oxford Internet Institute que se implementa en más de veinte países, con el fin de analizar las condiciones laborales de los trabajadores/as en la economía de las plataformas bajo los principios del trabajo justo. El segundo informe de Fairwork Chile (2022), analizó bajo los principios de trabajo justo las condiciones laborales de trabajadores de apps y plataformas de diez empresas que operan en el país; incluyendo firmas de transporte (Cabify, Didi, Uber y Beat) y de delivery (Bicci, Cornershop, Justo, Pedidos Ya, Rappi y Uber Eats). Estos cinco principios son: pago justo, condiciones justas, contratos justos, administración justa, y representación justa.
Las calificaciones muestran que las plataformas en Chile aún están lejos de garantizar condiciones laborales básicas para los trabajadores. Los datos y la evaluación que aquí presentamos corresponden al periodo entre agosto 2021 y agosto 2022; esto es, anterior a la implementación (desde el 1° de septiembre de 2022) de la Ley N°21.431, que precisamente regula el trabajo de plataformas en Chile con la introducción de un conjunto de estándares mínimos en materias como jornadas de trabajo, remuneraciones y acceso a seguridad social, entre otros.
Sólo una plataforma (Cabify) recibió dos puntos por demostrar que los ingresos de los trabajadores después de los costos son superiores al salario mínimo local e incluso al salario digno. Sin perjuicio de lo anterior, es innegable que la nueva legislación trae cambios importantes. Cómo hemos manifestado en otras ocasiones, tenemos una visión crítica de la fórmula elegida por el legislador para responder a la pregunta por la naturaleza jurídica del vínculo entre trabajador y plataforma. En un área en donde cualquier intento por reconocer derechos pasaba por una lucha judicial previa, tendremos hoy estándares mínimos aplicables incluso a los independientes en materias como jornada (incluyendo la responsabilidad de las plataformas de asegurar tiempos de desconexión para los trabajadores), pago de honorarios (montos mínimos protegidos), acceso a datos (incluyendo la portabilidad de los mismos), acceso a elementos de protección y capacitación, y protección contra la discriminación por sistemas automatizados, entre otros.
Los resultados de este informe plantean tres desafíos: i) necesitamos información detallada sobre el tamaño de este mercado laboral y las características de quienes prestan servicios a las plataformas, y aunque el INE ha hecho un esfuerzo en este sentido con sus recientes análisis experimentales, falta mucho por hacer; ii) sabemos que quienes prestan servicios para las plataformas valoran las bajas barreras de entrada y lo fácil que puede ser generar ingresos, pero manifiestan preocupación por las asimetrías de información y de poder que ejercen las aplicaciones a través de su comunicación y decisiones algorítmicas que los afectan; iii) lo que observamos en esta economía es una transformación en el mundo del trabajo a través de la organización algorítmica de las actividades laborales que sienta precedentes para otros mercados.
Hitos Clave en la Historia de Cornershop
- 2015: Daniel Undurraga, Oskar Hjertonsson y Juan Pablo Cuevas lanzan Cornershop en Santiago y Ciudad de México.
- Abril de 2016: Cornershop levanta US$ 6,7 millones en una ronda Serie A liderada por Jackson Square Ventures y ALLVP.
- Mayo de 2017: La aplicación recauda US$ 21 millones en una ronda de inversión Serie B liderada por Accel Partners.
- Septiembre de 2018: Walmart anuncia la compra de Cornershop en una operación valorada en US$ 225 millones.
- Junio de 2019: La Comisión Federal de Competencia Económica de México (Cofece) rechaza la transacción.
- Octubre de 2019: Uber anunció un acuerdo para adquirir el 53% de Cornershop en unos US$ 450 millones.
- Enero de 2020: Suman Brasil, puntualmente la ciudad de Sao Paulo. En febrero, Colombia, y en mayo, debutan en Estados Unidos.
- Julio de 2020: Se sella el ingreso de Uber a la propiedad, la aplicación empieza a operar de manera integrada en la plataforma de la compañía norteamericana.
- Agosto de 2020: Cencosud anuncia alianza con Cornershop, y Walmart pone fin a su convenio con la aplicación.
- Junio de 2021: Uber anuncia que adquirirá el 47% restante de Cornershop en manos de acciones minoritarios.
Tabla Resumen: Evolución Financiera de Cornershop
| Año | Evento | Valoración/Inversión |
|---|---|---|
| 2015 | Lanzamiento | US$ 8 millones |
| 2018 | Oferta de Walmart | US$ 225 millones |
| 2019 | Inversión inicial de Uber (7.1%) | US$ 50 millones |
| 2020 | Adquisición del 55% por Uber | US$ 362 millones (CS-Global) + US$ 94 millones (México) |
| 2021 | Adquisición del 47% restante por Uber | US$ 1.400 millones (valoración total de US$ 3.000 millones) |

