En el contexto actual, es frecuente encontrarse en las salas de clases con estudiantes que presentan algún trastorno del espectro autista (TEA). Estos se encuadran dentro de los trastornos del neurodesarrollo y se caracterizan por las alteraciones relacionadas con la comunicación y la interacción social, así como por presentar intereses fijos y conductas repetitivas.
Los estudiantes con autismo luchan por comunicarse, reconocer emociones e interactuar apropiadamente, porque no pueden reconocer las señales socioemocionales. A menudo, se les debe decir: "Estoy feliz" o "Estoy enojado", o mostrarles cómo interactuar en ciertas situaciones sociales. Echan de menos los matices. A pesar de ello, son académicamente sólidos.
Comprensión del Trastorno del Espectro Autista (TEA)
Hace unos años se diferenciaban distintos tipos de autismo, pero ahora se tiende a considerarlos en su conjunto y distinguirlos en función de su gravedad y de las habilidades a las que afectan. Partiendo de esa base, lo que se valora es, sobre todo, si hay discapacidad intelectual porque muchas personas con TEA tienen problemas en esta área. También se evalúa si existen problemas del lenguaje y si hay una afección médica asociada.
El autismo en un sentido estricto es sólo un conjunto de síntomas que se define por la conducta, por lo tanto no puede ser considerado una “enfermedad”. Puede estar asociado a muy diversos trastornos neurobiológicos y a niveles intelectuales muy variados.
Estrategias Pedagógicas para Estudiantes con TEA
Los maestros sin especialización en educación especial a menudo enseñan a estos estudiantes en entornos mixtos. A veces, en una clase un profesor tiene estudiantes con necesidades especiales junto con todos los demás estudiantes, y en función de la formación esto puede suponer un desafío. Esto puede ser frustrante para los profesores que tienen que equilibrar las necesidades de cada estudiante en la clase, y muchos no entienden completamente las manifestaciones del autismo.
Si estableces sistemas en el aula orientados hacia los estudiantes con autismo, lo más probable es que todos los estudiantes se beneficien. Los estudiantes no autistas también aprecian la rutina, así que esto es útil para la clase en general. Los estudiantes autistas aprecian la rutina.
Si quieres saber cómo tratar a un niño con autismo en el aula, asegúrate de que los estudiantes con autismo tengan la experiencia del "niño", no la experiencia del "niño autista", o el tratamiento de las "necesidades especiales". Los estudiantes con autismo tienen necesidades específicas, pero también las tiene cada niño/a.
Estrategias Específicas
- Proporcionar una Agenda Estructurada: Los alumnos con autismo son extremadamente organizados y no son capaces de digerir bien los cambios improvisados en su planificación. Por ello, es recomendable que tengan una agenda perfectamente estructurada, de forma que puedan prepararse y mentalizarse de todo lo que va a ocurrir a continuación.
- Minimizar Estímulos Sonoros: Es posible que tengan hipersensibilidad sensorial y asocien determinados estímulos sonoros como signos estresantes, por lo que cabe la posibilidad de que, en presencia de ciertos sonidos como los ‘listening’ en Inglés o las canciones en asignaturas como Música, se tapen los oídos. No siempre hay que quitarlas completamente -el ruido es un ejemplo- pero es bueno introducir aversiones apropiadas de una manera controlada.
- Establecer un Momento de Saludo: Según relata Víctor Alcolea, terapeuta ocupacional de un centro especializado en Cáceres, se puede aprovechar este momento para practicar con los alumnos funciones declarativas tales como ofrecer o pedir algo, y también normas de cortesía a la hora de saludar a sus compañeros.
- Estructurar Tareas Repetitivas: Es de vital importancia que las tareas que realicen en sus pupitres siempre estén estructuradas de la misma forma. Es decir, si durante el horario de clase el alumno se ha acostumbrado a realizar primero tareas de Matemáticas, después de Lengua Castellana y por último de Inglés, es muy importante que siga siempre este orden, ya que alterarlo le va a conducir a sentirse descolocado.
- Adaptación del Docente: Con los niños con TEA, el clásico método de enseñanza basado en el ensayo-error no funciona. El docente debe tomar los intereses y las curiosidades del propio alumno como punto de partida para su educación. Es recomendable que el docente se limite a proporcionarle todos los materiales y recursos que necesite para la realización de las tareas, y luego ir retirándoselos poco a poco, nunca bruscamente.
Los estudiantes con autismo a menudo tienen dificultades con las transiciones. El uso de comandos preparatorios -comandos que indican las próximas palabras de acción- ayuda a estas transiciones. Una vez más, esta estructura es útil para todos los estudiantes. Usando el comando preparatorio, "Cuando yo diga mover, nos moveremos…" seguido por el comando de ejecución, "mover," establece expectativas claras.
Los estudiantes con el diagnóstico del trastorno del espectro autista pueden sentirse abrumados cuando se les da una lista de diferentes opciones a seleccionar. Una de las estrategias pedagógicas para niños con autismo se basa en usar sólo dos opciones.
Si puedes encontrar alguna manera de vincular la clase con su área de interés, va a ser una buena lección.
Enfoque Multidisciplinario
En los últimos años, se ha generado conciencia sobre el autismo como también, existen diversos tratamientos para mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. El autismo es un trastorno del espectro autista (TEA) que afecta el desarrollo del cerebro y se manifiesta en la infancia temprana.
El enfoque multidisciplinario es el que combina o involucra varias disciplinas académicas o especializaciones profesionales en un mismo ámbito. En los últimos años se ha comprobado que un equipo de profesionales que trabajen en pos de las necesidades de personas autista es efectivo para mejorar su calidad de vida. Para el autismo infantil se requiere de psicólogo/as para una correcta evaluación como diagnóstico.
Existen niñas, niños y adolescentes dentro del espectro autista que presentan retraso y/o problemas en las destrezas del lenguaje. El enfoque multidisciplinario en el autismo infantil ofrece varios beneficios significativos. Cada niño, niña y adolescente autista presenta distintas necesidades.
Este enfoque permite que exista un equipo de profesionales coordinados que trabajen en conjunto pero desde distintas disciplinas. Es fundamental que niños, niñas y adolescentes autistas reciban apoyo como también, familiares y cuidadores.
Para Josefina Gibbons “es muy importante un apoyo muy temprano y coordinado ya que tiene un impacto significativo en la calidad de vida de las personas autistas. “Tener un enfoque en base a la neurodiversidad es aceptar que existen cerebros diferentes. Asimismo, agregó que “estar capacitados en esto implica poder observar a la persona autista, identificar cuáles son sus reales necesidades de apoyo.
Tecnología y Autismo
Hoy en día contamos con mucha tecnología útil para los estudiantes con autismo.

