La educación de un niño con síndrome de Down puede requerir enfoques personalizados que se adapten a sus necesidades únicas. Es importante hacer una evaluación individualizada ya que cada niño con este síndrome es diferente. En este artículo, te ofrecemos estrategias prácticas para ayudar a tu hijo a alcanzar su máximo potencial en el entorno escolar.
Entendiendo el Síndrome de Down
El Síndrome de Down o Trisomía 21 es una anomalía cromosómica caracterizada por la presencia de una tercera copia -parcial o total- del cromosoma 21. “El Síndrome de Down es la anomalía cromosómica más prevalente y es la causa más frecuente de discapacidad cognitiva psíquica congénita”, señaló la Dra. Silvia Castillo, jefa del Servicio de Genética del Hospital Clínico de la U. Esta trisomía, que afecta en igual medida a hombres y mujeres, se presenta en uno de cada 600 a 700 nacimientos.
Las personas con Síndrome de Down, presentan un déficit intelectual variable -que puede ir de leve a moderado-, hipotonía muscular y laxitud articular. “En general el tema del desarrollo psicomotor en estos niños es más lento que un paciente que no tiene Down”, apuntó la Dra.
Defectos cardiacos, malformaciones digestivas, cataratas congénitas, talla baja, crisis convulsivas, leucemia, apnea del sueño, deficiencias sensoriales, patologías autoinmunes y endocrinas -hipotiroidismo, intolerancia al gluten, diabetes, alopecia-, envejecimiento prematuro y enfermedad de Alzheimer, son las principales complicaciones y malformaciones potenciales asociadas al Síndrome de Down.
Estrategias Educativas y de Desarrollo
1. Colaboración con Profesores
Mantén una comunicación abierta con los maestros y el personal de la escuela. Comparte las fortalezas y desafíos de tu hijo para que puedan adaptar el plan de estudios y las actividades en el aula.
2. Aprendizaje a Través del Juego
Integrar el juego en el proceso de aprendizaje puede hacer que la adquisición de nuevas habilidades sea más divertida y menos intimidante para tu hijo. Juegos educativos, rompecabezas y actividades prácticas son excelentes opciones. Enseñamos al niño el juego simbólico, es decir enseñar a usar funcionalmente los juguetes, como: muñecas, pelotas, acciones, etc.
3. Uso de Apoyos Visuales y Tecnológicos
Materiales visuales como gráficos, imágenes y videos pueden ayudar a tu hijo a comprender mejor los conceptos. También considera el uso de aplicaciones y herramientas tecnológicas diseñadas para apoyar el aprendizaje.
4. Refuerzo Positivo
Celebrar los éxitos, por pequeños que sean, y ofrecer elogios específicos puede aumentar la motivación y la autoestima de tu hijo.
5. Apoyo en Casa
Refuerza lo que tu hijo aprende en la escuela a través de actividades en casa. Fomentamos el uso adecuado de los objetos como: peinarse con la peineta, comer con cuchara, vestirse, etc.
Desarrollo del Lenguaje y Comunicación
Las personas con síndrome de Down (SD) a menudo enfrentan desafíos en el desarrollo de habilidades lingüísticas, caracterizadas por un inicio tardío y ritmo lento. Este retraso se refleja en la adquisición del sistema fonológico, lo que puede resultar en hablar poco inteligible en la adolescencia y la edad adulta, dificultando la comunicación. Fomentamos el desarrollo del lenguaje a través de la terapia del habla.
Existen niños que comprenden el lenguaje, pero aun no pueden hablar, un terapeuta del lenguaje ayudara al niño a utilizar medios alternativos de comunicación, tales como pecs (intercambio de imágenes).
Manejo Conductual
Podemos ver que los niños con síndrome de Down pueden sentirse frustrados producto de que les cuesta comunicarse. Es por esto que la misma frustración puede desencadenar en conductas no deseables. Según sea el caso, se utiliza manejo conductual positivo, para reducir conductas desadaptativas que interfieran en el aprendizaje del niño. En paralelo también se fomenta el desarrollo de las habilidades que están en déficit.
Mediante la terapia ABA se intenta comprender porque el niño está comportándose de esa manera y se busca encontrar las maneras y las estrategias para prevenir o evitar estas situaciones. Es necesario establecer normas de conducta que sean claras, sencillas, justas, comprensibles y estables en todos los contextos en los que se desenvuelven las personas con síndrome de Down, para que pueda ser generalizada.
Inclusión Educativa y Social
“En Chile ha habido un cambio significativo en la integración social de las personas con Síndrome de Down. Para empezar a hablar de inclusión, Mauricio López, académico del Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO), señaló que bajo esta concepto subyace la idea de que “en todas las escuelas, todos los niños sin distinción de ningún tipo, deberían tener derecho a educarse. Eso requiere que las escuelas cuenten con profesionales, equipos y profesores bien preparados”.
“Evidentemente, los niños con Síndrome de Down se benefician de la educación inclusiva. Lo que ha ocurrido es como están segregados, los niños se educan toda la vida solo con niños con discapacidad, y por lo mismo, tanto quienes tienen Síndrome de Down, como quienes no, van a tener menor capacidad después para relacionarse porque es algo desconocido. Mucho de esto tiene que ver con que para los niños sea natural convivir, aprender, trabajar, conversar con un niño que es distinto a él.
La posibilidad de acudir a la escuela regular, que se empezó a vislumbrar a mitad de los años 80, dio el espaldarazo definitivo a las familias que buscaban la integración de sus hijos con síndrome de Down, primero en su propia familia, después en la escuela y a continuación en la sociedad, haciéndoles visibles, por primera vez, en su entorno más próximo.

