Muchas personas requieren de un buen manejo de su voz para ejercer su profesión. Solo al trabajar con la propia voz se pueden alcanzar nuevas formas de expresión que las personas pueden llevar a su vida personal y profesional.

La importancia de la técnica vocal

La proyección vocal, cantada o hablada, es dirigir la voz hacia adelante en base a la impostación y colocación de la voz en los resonadores para amplificar el sonido. Los recursos facilitadores de esta acción son respiración, postura, apoyo respiratorio, esquema corporal vocal, etc.

Respiración y postura

La postura influye directamente en la calidad de la respiración. En el desarrollo de una adecuada técnica de apoyo respiratorio, el énfasis estará en las regiones torácica y abdominal. El manejo de estas estructuras en la técnica respiratoria, permitirá el sustento necesario para la columna de aire y el control eficiente en el uso del volumen inspiratorio de reserva.

Control vocal

A nivel vocal, es prioridad controlar la intensidad, el tono y utilizar eficientemente los resonadores regulados siempre por la propiocepción y el oído.

Elementos clave para una comunicación efectiva

Durante una presentación oral, las personas dependen principalmente de tu voz para comprender tu mensaje. Básicamente, debes poder controlar cuatro elementos de la voz: el volumen, el tono, la articulación y la velocidad. La clave es que uses tu voz de forma estratégica para que complemente tu presentación.

Volumen

Sin duda que un aspecto fundamental para comunicar tu mensaje es que todos puedan escucharte claramente. Ensaya tu presentación en una sala similar a donde deberás exponer. Desde la otra perspectiva, modera tu volumen para que no parezca que estás gritando.

Tono

Con “entonación” nos referimos a las variaciones que hacen que la voz suene más grave o más aguda a medida que hablas. Todos hacemos variaciones cuando hablamos, y algunas de estas variaciones están asociadas a significados específicos. Recuerda terminar las ideas con un tono descendente. Cuando paramos con tono neutro o ascendente, la audiencia piensa que no hemos terminado la idea. Mantén un tono sobrio pero flexible.

Articulación

Con “articulación” nos referimos a la forma en que pronuncias los sonidos en tu discurso. Tener una articulación clara es fundamental, pues las personas podrían no entender alguna palabra o frase y luego distraerse de tu mensaje principal. Ensaya aquellas palabras que te puedan resultar difíciles, sobre todo si se refieren a conceptos importantes para tu presentación. Procura sonar natural.

Velocidad

Finalmente, la velocidad es importante pues te permite dar señas a tu audiencia sobre aquello que es más o menos importante en tu discurso. El objetivo aquí es hablar con una velocidad tal que tu presentación sea dinámica, dando el tiempo suficiente a la audiencia para comprender. Las ideas más importantes puedes decirlas un poco más lento. Mantén una velocidad normal si es que lees algún fragmento textual desde tu material de apoyo. Otra cosa clave de la velocidad es su relación con el tiempo máximo de presentación. Si debes hacer una presentación que dura 3 minutos, por ejemplo, ese tiempo es una indicación de cuánta información debes entregar y cuán concisa debe ser. Si estás hablando demasiado rápido para alcanzar a decir todo, entonces debes revisar tu presentación y resumirla para poder hablar cómodamente en el tiempo que tienes.

Consejos adicionales

  • Cuida las muletillas.
  • Valora los silencios.
  • Recuerda ensayar tus presentaciones.
  • No olvides adaptar estos consejos a tu disciplina y a tus propias preferencias.

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