En un contexto donde la necesidad de técnicos profesionales en Chile es cada vez más evidente, es crucial saber cómo identificar una institución de calidad. En 2013, se estimaba que hacían falta 600.000 técnicos profesionales, y aunque la matrícula en Centros de Formación Técnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP) ha crecido desde 2007, la calidad sigue siendo un factor determinante.
Factores Clave para Evaluar la Calidad
Para determinar si un IP o CFT es de calidad, considera los siguientes factores:
- Acreditación: Verifica que la institución esté acreditada por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).
- Adscripción a la Gratuidad: La adscripción a la gratuidad es un indicador de la seriedad del proyecto educacional.
- Infraestructura y Equipamiento: Edificios limpios y organizados reflejan la preocupación de la institución por ofrecer buenas condiciones.
- Trayectoria: Investiga la historia y tradición de la institución y su experiencia en el área de interés.
- Cuerpo Docente: Los profesores deben estar en contacto con el mundo profesional y ejercer en el área que enseñan.
- Malla Curricular Actualizada: Asegúrate de que el plan de estudios esté actualizado y sea relevante para el mercado laboral.
Acreditación por la CNA
La Comisión Nacional de Acreditación (CNA) es el principal filtro para identificar instituciones educacionales de calidad. Esta entidad supervisa los proyectos educacionales con parámetros estrictos y puede otorgar o revocar acreditaciones según el nivel de cumplimiento de los estándares mínimos de calidad. Si estás interesado en estudiar en un IP o CFT, como mínimo, debe estar acreditado por la CNA.
Adscripción a la Gratuidad como Indicador de Calidad
Otro índice de calidad es que la institución esté adscrita a gratuidad. Si bien no es el objetivo principal de este beneficio, el hecho de que el Estado lo otorgue refleja la seriedad del proyecto educacional y de la institución.
Importancia de la Infraestructura y el Equipamiento
La infraestructura de la institución también es importante. Contar con edificios limpios, ordenados y organizados refleja la preocupación de la institución por mantener una buena imagen y proporcionar las mejores condiciones para estudiantes y profesores.
Trayectoria y Prestigio de la Institución
La historia y tradición de la institución es otro factor a tener en cuenta. Algunas instituciones tienen una larga trayectoria y han formado a muchas generaciones de estudiantes que se han insertado exitosamente en el mundo laboral. Una breve investigación puede revelar si un IP o CFT cuenta con experiencia en el área que te interesa.
Calidad del Cuerpo Académico
Los profesores son quizás el eslabón más importante para juzgar la calidad de una institución educativa. Los docentes deben estar en contacto con el mundo profesional y ejercer en el área en la que enseñan.
La Educación Técnico-Profesional en Chile
La secretaria ejecutiva de Formación Técnico-Profesional del Mineduc, Marcela Arellano, señaló que “el aumento de los titulados de carreras técnicas y profesionales sin licenciatura contribuye a diversificar y agregar valor a las labores que desarrollan los sectores productivos del país, a través de la formación de alumnos que compartan este espacio vocacional y reconociendo sus potencialidades”.
Según Mathias Gómez, investigador de política educativa de Educación 2020, esta cifra aún está por debajo del promedio de la Ocde, que “tienen un profesional por cada tres o cuatro técnicos”. El rector de AIEP, Fernando Martínez, atribuye la preferencia de los jóvenes por la educación técnico-profesional a la alta empleabilidad. “Nosotros tenemos 90% de empleabilidad a los seis meses de que los estudiantes se titulan. No nos importa sólo que la gente egrese, sino que encuentre empleo.
Ricardo Paredes, rector de Duoc UC, dijo que aún hay áreas por desarrollar. Por su parte, Mathías Gómez dice que se requiere un espíritu de formación continua, es decir, “salir de un colegio técnico para trabajar y así conocer el mundo laboral. Luego, seguir formándose en un CFT o IP, donde además se reconozcan los conocimientos del colegio y lo que se aprendió en el primer trabajo.
Paredes, además, sostuvo que la gratuidad aumentará el interés de los alumnos por ingresar a las instituciones elegibles. En esa misma línea, Figueroa señaló que “con estos antecedentes, es paradójico que el énfasis que ha puesto la autoridad en materias de financiamiento esté en el mundo universitario y no en el técnico.
Desafíos y Estratificación en la Educación Técnico-Profesional
Un categórico informe elaborado por la Comisión para el Estudio de la Formación Técnico-Profesional en Chile (MINEDUC, 2009) señala que gran parte de la matrícula de la EMTP proviene de los hogares con menores ingresos. Basados en estimaciones de la encuesta CASEN, el 64,7% de sus alumnos provienen de los dos menores quintiles de ingresos.
Tal como la directora académica del CIAE, Alejandra Mizala, describe en una columna escrita el 2012, existe una estratificación “por nivel socioeconómico y consecuentemente por resultados académicos”, resultado educativo que “depende en gran medida de la composición socioeconómica del alumnado del colegio al que va, lo que significa que nuestras aulas no tienen la capacidad de interrumpir la reproducción cultural de la pobreza”.
Un estudio del MINEDUC aporta un dato ilustrador sobre las consecuencias que trae esta brecha curricular en términos de acceso a la educación terciaria: “la modalidad CH supera en casi el doble a la TP en número de alumnos que tienen puntajes iguales o superiores a 475 puntos en los últimos tres procesos de admisión [PSU 2007-2009].
Efectivamente, un alto porcentaje de los egresados de la Educación Secundaria Técnico Profesional no accede al sistema de educación superior. De hecho, Bassi y Urzúa (2010) muestran que, mientras el 66% de quienes cursan la modalidad Científico Humanista continúa estudios terciarios luego de obtener el certificado de educación media, en el sector Técnico Profesional esta cifra es de apenas un 42%.
Financiamiento y Mejoras en la Educación Técnico-Profesional
El Mineduc ha hecho un incremento sustantivo en los fondos destinados para la mejora en los equipamientos de los Liceos Técnico-Profesionales, pasando de $73 millones (2009) a casi $21 mil millones (2012). De igual forma, el Mineduc ofrece diversas becas al sector técnico profesional, entre las que destacan las becas Nuevo Milenio, Excelencia Técnica, de Articulación y la Beca Práctica Técnico Profesional (BPTP).
Según un informe de la Contraloría General, en el 2012 el financiamiento fiscal a estudiantes de IP y CFT alcanza una cifra que asciende a los $160.000 millones aproximadamente.
Prioridades para el Futuro
Dado su rol preponderante para el desarrollo del país, es vital el poder promover, mediante innovaciones curriculares que apunten a una educación dual, la vinculación de la Educación Técnico-Profesional con las necesidades laborales de los distintos sectores productivos del país. Brindar la formación y capacitación respectiva al personal docente que se desempeña en este sector y mejorar la infraestructura y equipamiento de los Liceos Técnico-Profesionales resulta clave para estos propósitos.
Por último, es acuciante prohibir la posibilidad de lucrar en los Institutos Profesionales y los Centros de Formación Técnica, así como también darle prioridad a avanzar hacia una progresiva obligatoriedad en la acreditación institucional y de sus programas de estudio. Ambos aspectos son ejes centrales del mejoramiento del sistema técnico-profesional en Chile, en la medida que apuntan hacia una mayor regulación de la formación recibida y a un buen uso de los recursos invertidos.
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