Las AFP tienen un papel muy importante en nuestros futuros como personas. Es muy probable que muchas veces te hayas encontrado buscando información sobre las AFP y cómo funcionan, encontrando solo contenido demasiado enredado o poco amigable para quienes recién se están familiarizando con estos conceptos. Y es que, con un tema tan complejo e importante, es normal que la información sea algo complicada. Por eso, queremos ayudarte a conocer de forma fácil y rápida qué es una AFP, por qué son necesarias para tu futura jubilación y los beneficios que te entregan hoy.
¿Qué es una AFP?
Empezando por lo más básico, la sigla “AFP” significa “Administradoras de Fondos de Pensiones” y son las instituciones encargadas de administrar los fondos para las futuras jubilaciones de las personas. La sigla AFP significa Administradora de Fondos de Pensiones.
Actualmente existen siete AFP en Chile: Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, PlanVital, Provida, y la más reciente, Uno.
¿Cómo funcionan las AFP?
Las AFP reciben aportes que son de propiedad de los trabajadores, y los invierten según las formas que permite la ley, siempre en beneficio del trabajador. Las AFP son empresas obligadas por ley a invertir los ahorros de las personas naturales en instrumentos del mercado financiero, con la intención de que los ahorros de dichas personas generen una alta rentabilidad a largo plazo.
El modelo se sustenta en el ahorro y la capitalización individual, en el que el dinero acumulado durante la vida laboral de los trabajadores es transferido a las AFP para su administración. Cada trabajador está obligado por ley a cotizar el 10% de sus ingresos imponibles en una administradora de fondos de pensiones. Además, a este monto descontado debe sumarse el costo de administración de cada AFP, el que varía entre 0,69% y 1,45%. Cada trabajador es dueño de su ahorro previsional (pues el dinero ahorrado se mantiene en una cuenta de capitalización individual), y es responsable de preocuparse por su pensión.
Todos los meses, tanto trabajadores dependientes como independientes (por ejemplo, quienes trabajen en una empresa o tengan su propio emprendimiento), deben hacer un ahorro obligatorio del 10% de su Renta Imponible mensual (sueldo bruto). Luego, este dinero es invertido en diferentes instrumentos financieros nacionales e internacionales y se dividen en los llamados Multifondos. Actualmente existen 5 Multifondos, que probablemente hayas escuchado y que van desde la “A” a la “E”, los cuales tienen diferentes tipos de Rentabilidad al momento de invertir.
Esta Rentabilidad no es fija ni tampoco se determina por la ley, lo que hace que sea variable dependiendo de diferentes factores dentro del mercado y la sociedad. La única diferencia entre estos Multifondos es la proporción de inversión en Renta Fija y Variable. Al igual que en cualquier tipo de inversión existen riesgos y beneficios, por lo que una forma fácil de explicar los Multifondos es decir que, aquellos que sean de Renta Variable tendrán más riesgo a costo de una mayor ganancia, mientras que los de Renta Fija tienen menor ganancia, pero son mucho más seguros para invertir.
Es muy importante destacar y siempre tener en cuenta que todo el dinero que tu contribuyas mediante estos ahorros obligatorios es 100% tuyo. El trabajo de las AFP solo es administrar esos ahorros e invertirlos con el fin de hacerlos crecer y aumentar tu pensión. Además, estos ahorros obligatorios son inembargables y heredables, por lo que en ningún momento perderás ese dinero y pasará a ser parte de tus bienes en caso de fallecer.
Las administradoras de fondos de pensiones (AFP), invierten en los instrumentos que el Banco Central de Chile y la superintendencia de AFPs determina.
¿Qué son los fondos de pensiones?
El dinero que ahorran los trabajadores se distribuye en diferentes fondos. Cada AFP administra cinco fondos (A, B, C, D, E), que se dividen de acuerdo al perfil de riesgo y edad del cotizante. Van desde el A, con mayor riesgo y, por ende, mayor posibilidad de rentabilidad, al E, con menor riesgo y más estable.
El dinero de cada fondo se invierte en el mercado nacional o internacional, en renta variable (acciones de empresas) o renta fija (bonos de empresas) y, dependiendo del fondo, se realiza un balance entre estos diversos instrumentos de inversión.
Los fondos A y B, susceptibles de una mayor rentabilidad aunque también un mayor riesgo, apuestan a alcanzar un monto final mayor en el largo plazo, aunque también pueden tener pérdidas más grandes que los otros fondos. Al contrario, los fondos D y E arriesgan menos, y en el largo plazo pueden tener rentabilidades menores, pero son más estables. Finalmente, el fondo C es un balance entre los antes mencionados, riesgosos y conservadores, optando a una ganancia o pérdida promedio.
El cotizante puede cambiarse entre los diversos fondos de su AFP, o cambiarse de AFP, para lo cual necesita tener una clave de acceso y una clave de seguridad.
No obstante, la actual ley establece que, a partir de los 56 años, en el caso de los hombres, y de los 51 años en el caso de las mujeres, los afiliados no podrán destinar sus ahorros previsionales al Fondo A (más riesgoso), por el perfil de sus inversiones. Esos afiliados sólo pueden optar por destinar sus ahorros entre los fondos C (intermedio), D (conservador) y E (más conservador). Esto se hace porque, mientras más cerca te encuentres de la edad legal de jubilación (60 años en el caso de las mujeres y 65 años en el de los hombres), tus ahorros previsionales tendrán menos tiempo para recuperarse en caso de que hayan experimentado perdidas debido a fluctuaciones en la rentabilidad.
¿Qué significa cotizar y cuáles son sus beneficios?
Ahora que ya sabes cuál es el rol de una AFP, es momento de entender otro concepto y sus beneficios: Cotizar. Las cotizaciones, a veces también conocidas como ahorro obligatorio, comienzan a depositarse en una AFP una vez que empieces a trabajar de forma remunerada, por lo que de ahí viene el concepto de “cotizando”.
Ahora, sabiendo lo que significa cotizar, es normal hacernos preguntas como: ¿por qué es tan importante cotizar? ¿Cuáles son los beneficios de un ahorro obligatorio? ¿Quién protege mis ahorros?
En primer lugar, respondamos sobre la importancia de cotizar. Aunque suene repetitivo, la real importancia de hacer tu ahorro obligatorio mes a mes es que, el día de mañana, podrás obtener una pensión más alta al momento de jubilar. Por esto mismo, escucharás constantemente de que es importante cotizar y no tener períodos largos sin ahorrar, ya que esto solo disminuirá el monto final para tu jubilación.
Sobre los beneficios del ahorro obligatorio, debes pensar que este dinero está netamente destinado para ti, por lo que, si en algún momento debes cobrar algún seguro de invalidez, de cesantía o de accidentes de trabajo o enfermedades laborales que no te permitan seguir cotizando, son estos fondos los que te ayudarán. Además, existen otros beneficios fuera de los seguros, como son la cuota mortuoria o el bono por hijo, que siguen siendo más beneficios tanto para los afiliados como para quienes tengan un vínculo de matrimonio o parentesco.
Finalmente, además de que cada AFP tiene sus maneras de proteger tus ahorros, también existe una institución autónoma y representativa del Estado que se encarga de supervisar, regular y apelar los sistemas de pensiones.
¿Qué es el Ahorro Previsional Voluntario?
El Ahorro Previsional Voluntario (APV) es una alternativa de ahorro adicional al obligatorio, que tiene como principal objetivo aumentar el monto de la pensión o compensar períodos no cotizados. En el APV el afiliado puede depositar más del 10% obligatorio de sus ingresos imponibles en su AFP o en alguna de las instituciones autorizadas para la administración de este tipo de ahorro (bancos, compañías de seguros, fondos de inversión, entre otros).
También existe el Ahorro Previsional Voluntario Colectivo (APVC), que consiste en un plan de ahorro que un empleador contrata con alguna institución autorizada para estos efectos, con aportes tanto de los trabajadores como de su empleador.
Al ahorrar en APV puedes elegir entre dos regímenes, A y B. En el régimen A el beneficio es una Bonificación Fiscal del 15% de lo ahorrado en el año con un tope de 6 UTM (alrededor de $300.000). Los giros de tu APV con régimen A no tienen retención de impuestos. Solo se descuenta de la Bonificación Fiscal anual el 15% de la rentabilidad del monto girado.
En cambio, en el régimen B, si eres trabajador dependiente y ahorras en APV con descuento mensual a través de tu empleador, rebajas tu base imponible mensual, pagas menos impuesto a la renta y aumentas tu sueldo. Este beneficio tiene un tope mensual de 50 UF. Por otro lado, si eres trabajador independiente y ahorras para este tipo de producto, rebajas tu base imponible anual, y obtienes una mayor devolución de impuestos en la operación renta, con un tope anual de 600 UF. Los giros de tu APV con régimen B tienen una retención del 15% del monto girado, el que se abonará al SII para pagar el impuesto único al que están afectos en tu declaración anual.
De esta manera, la utilidad de ahorrar en APV es que, si eres constante y disciplinado en el tiempo, obtendrás beneficios que harán crecer tu monto, o te permitirán disminuir tu carga impositiva.
Finalmente, también puedes ahorrar en forma particular para complementar tu pensión. Esto puedes hacerlo libremente y en el monto que tú estimes conveniente, en una cuenta de ahorro, por ejemplo, y en la institución financiera que prefieras. No olvides que aprender a ahorrar implica ser ordenado y disciplinado, y que mientras antes comiences a ahorrar, mejores resultados tendrás en el futuro.
Decisiones y Seguridad en el Sistema de Pensiones
La naturaleza humana nos hace preferir las recompensas inmediatas por sobre las futuras, aun cuando estas sean mayores. Chile tiene un sistema de ahorro previsional obligatorio que necesita acciones hoy para tener futuras mejoras.
Cuando comenzamos a trabajar de manera formal, muchas veces sin darnos cuenta (porque en general, la afiliación al Sistema de Pensiones es un trámite que realiza el empleador) comenzamos a ahorrar para nuestra pensión. Entre esas decisiones está la de mantenerse en el fondo de pensiones que se recomienda por edad o cambiarse.
Una de las decisiones que pueden tomar libremente los afiliados después de un año de cotizar es qué AFP quieren que administre sus ahorros. Para seguridad de los afiliados y transparencia del sistema, las AFP están reguladas por la Superintendencia de Pensiones, instrumento que revisa que se cumplan al pie de la letra todas las disposiciones legales del Decreto Ley N°3.500.
Como todas las personas son distintas, el diseño del Sistema de Pensiones reconoce la necesidad de contar con varias opciones para invertir los ahorros previsionales de los trabajadores y trabajadoras. Es por eso que existen cinco opciones de inversión, llamadas multifondos que se diferencian en rentabilidad y volatilidad esperada (cuánto se espera que fluctúen en el tiempo). El Fondo A es el que tiene mayor rentabilidad y volatilidad esperada. Según el riesgo que se quiera correr y teniendo en cuenta que existen recomendaciones por edad realizadas por expertos en la materia, los afiliados pueden escoger libremente entre los cinco multifondos.
Mitos sobre las AFP
Existe mucha desinformación sobre las AFP, aquí aclaramos algunos mitos:
- Las AFP no se quedan con tus fondos. Las AFP reciben aportes que son de propiedad de los trabajadores, y los invierten según las formas que permite la ley, siempre en beneficio del trabajador.
- El sistema de pensiones en Chile es mixto. Desde 1981 cuenta con prestaciones solidarias administradas por el Estado, Pilar Solidario que fue fortalecido en 2008 y que en 2022 se reforzó con la Pensión Garantizada Universal.
- Las AFP no calculan tu pensión como ellas quieran. Es la Superintendencia de Pensiones la que regula el cálculo.
- Las AFP no invierten en empresas ni en personas, sino que en instrumentos financieros. Los instrumentos se eligen considerando su rentabilidad esperada en el futuro.
- Tú tienes la libertad de afiliarte a la Administradora que prefieras y cambiarte cuando lo estimes necesario. Así, también, puedes escoger el tipo de fondo en el que quieres invertir tus ahorros para la pensión.
- Las AFP están obligadas por ley a invertir parte de su patrimonio en los mismos fondos en que están tus ahorros. Por lo que, si la rentabilidad es negativa, su inversión también lo es. Las utilidades de las Administradoras no provienen, en ningún caso, de tu ahorro previsional.
- En los últimos 22 años el ahorro previsional se ha multiplicado en torno a cinco veces. Las inversiones previsionales son de largo plazo por lo que, pese a que hay períodos más complejos, la evidencia muestra que siempre la rentabilidad se ha recuperado en el tiempo.
- Así como Chile, hay varios países que tienen características similares. En los que los trabajadores realizan aportes a sus planes de ahorro individual y el Estado, mediante impuestos, financia las prestaciones del Pilar Solidario.
- La tendencia mundial y el envejecimiento de la población ha hecho que distintos países hayan pasado del sistema de reparto a modalidades mixtas o capitalización. Para tener más ahorros para pagar pensiones.
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