La relación entre el buen desempeño de un equipo de trabajo y el alcance de los objetivos del negocio es una relación de "ganar, ganar". En cambio, cuando no existe liderazgo y trabajo en equipo, se quiebran las relaciones, se trabaja en islas separadas de producción y los esfuerzos por alcanzar cada objetivo merman en un desempeño individual y poco eficiente.
Pero, ¿qué es lo que hace tan valiosa esta habilidad en nuestro crecimiento profesional? Estas actitudes no son difíciles de mejorar; de hecho, podemos desarrollarlas con el tiempo. A continuación, exploraremos las características esenciales que definen a un equipo de trabajo exitoso.
Características de un Equipo de Trabajo Eficaz
Para que un equipo de trabajo sea realmente eficaz, es fundamental cultivar ciertas cualidades y prácticas. Aquí te presentamos algunas de las más importantes:
- Buena Comunicación: Esto es sumamente importante para promover el intercambio de ideas e información.
- Escucha Activa: Es una cualidad que nos permitirá valorar y entender el criterio, trabajo y perspectiva de nuestros compañeros, así como su relación con nuestras funciones dentro de la empresa.
- Liderazgo: El liderazgo y trabajo en equipo van de la mano. Todos necesitamos una persona que nos inspire y sepa tomar decisiones, sin imponer sus ideas y tomando en cuenta el conocimiento de los demás.
Cuando un trabajador pone a disposición de todos sus habilidades para cumplir un objetivo compartido, se pueden obtener mejores resultados y esto genera un efecto colaborativo en cadena.
El Rol del Liderazgo en un Equipo de Trabajo
Un líder eficaz tiene características únicas: debe ser responsable, carismático, manejar habilidades comunicativas y ser emocionalmente inteligente. Un buen líder:
- Tiene claro que las personas son el recurso más valioso de cualquier tipo de organización. Por lo tanto, se preocupa de capacitar y formar a su equipo constantemente.
- Aplica a cada integrante de su equipo evaluaciones de desempeño y brinda una retroalimentación honesta y a tiempo, con el fin de que cada profesional sepa cuáles son sus fortalezas, debilidades y el camino que debe seguir para mejorar.
- Maneja la comunicación asertiva. Pero no solo se trata de la forma en que comunica, sino que también de la manera en que es capaz de escuchar activamente a sus empleados, buscando la forma de ayudarlos con sus inquietudes. Es decir, la persona debe tener la capacidad de decir lo que siente, piensa o cree sin caer en la agresividad, por un lado, y sin someterse a la voluntad del resto, por otro. En otras palabras, consiste en ser objetivo y respetar las ideas de los demás.
- Informa a su equipo cuáles son las metas y logros que deben alcanzar. Así, cada integrante tiene claridad sobre lo que se espera de su trabajo.
- Es un modelo para los demás. Asume la responsabilidad que implica estar a la cabeza de un equipo y organiza las cargas de trabajo para que todos aporten de la mejor forma.
- Un empleado motivado, trabaja mejor y contagia a sus pares con su positivismo. Por eso, el líder debe inyectar a su equipo el entusiasmo necesario para alcanzar las metas propuestas.
Un líder eficaz requiere de una buena formación, algo en lo que la capacitación es fundamental. El mundo está en constante cambio, y las empresas también, por lo que se necesitan líderes efectivos que impulsen a sus equipos al cumplimiento de metas.
Fomentando un Ambiente Laboral Positivo
Crear un ambiente laboral positivo es esencial para el bienestar y la productividad del equipo. Aquí hay algunas prácticas que pueden ayudar:
- Una de las llaves que abre más puertas en la gente es entregar al resto un cordial saludo junto con una sonrisa amistosa.
- Uno de los elementos que más contaminan un ambiente laboral son los comentarios malintencionados y las supuestas verdades que se mencionan en los pasillos. “Los rumores sólo desorientan y desinforman. La mejor forma de enfrentarlos es conversando los temas cara a cara y aclarando las dudas que se tengan”.
- Ser una persona positiva, que destaca lo bueno de sus compañeros y situaciones laborales, permite a un trabajador poseer una mejor disposición hacia el resto, pues dicha actitud eleva el ánimo y suma energías a su quehacer. “No hay que olvidar que son los pensamientos los que determinan nuestros sentimientos y éstos influyen en nuestro comportamiento final”.
- Elevar los niveles de compañerismo pasa, entre otras cosas, por situarse en el lugar de las otras personas que trabajan en la organización. Esto resulta fundamental sobre todo en aquellas situaciones difíciles que pueden afectar a un colega. Lo anterior, se traduce en saber lo que le sucede, comprender su problema e inquietudes y solidarizar con él, ya sea con un simple gesto o mediante una acción concreta que contribuya a buscar una solución.
- Uno de los factores clave en una comunicación efectiva consiste en prestar atención a quienes nos dirigen la palabra.
- Si tienes experiencia, compártela a través de sabios consejos al resto de sus colegas y compañeros de trabajo.
- La mejor publicidad en el mundo laboral es la calidad del trabajo que realizamos, pues ello habla de nuestro profesionalismo.
- No basta con decir que algo está mal o que se cometió un error, lo esencial es dar los consejos o pasos necesarios que ello no vuelva a repetirse en el tiempo.
La Importancia de la Motivación y el Bienestar
De acuerdo a una encuesta, un gran porcentaje de los trabajadores no se sienten implicados o se sienten activamente desconectados. Si bien los beneficios materiales se agradecen, no sirven para impulsar el bienestar a largo plazo y de forma eficaz. Para fomentar la motivación y el bienestar, considera lo siguiente:
- Inspiración: Sin importar la actividad principal de la empresa es importante que su cultura tenga un propósito. Los estudios demuestran que las personas que disponen de un sentimiento de propósito son más centradas, creativas y resistentes, entonces los líderes deberían recordar a los trabajadores cómo su trabajo impacta en la vida de la gente.
- Amabilidad: Los seres humanos somos por naturaleza seres sociales, no obstante las interacciones del entorno laboral pueden ser intercambios transaccionales. De acuerdo a diversos estudios, el compañerismo y el reconocimiento serían más importantes incluso que los altos salarios a la hora de promocionar la lealtad de los trabajadores; también se confirma que las relaciones positivas y cálidas representan uno de los indicadores más importantes del bienestar psicológico, por lo que los líderes debieran cuidar la cultura que crean y las emociones que expresan en el trabajo. Los fundamentos de una cultura amable incluyen la consideración y el respeto, que aumentan el producto creativo tanto a nivel de equipo como individual. Los líderes amables hacen cosas pequeñas para demostrar que les importan los miembros de su equipo como personas, no sólo como empleados.
- Autocuidado: Los programas de bienestar sólo funcionan cuando se ha creado una cultura en la que priorizar el autocuidado sea aceptable y hasta fomentado. El ejercicio, el descanso, las prácticas de relajación y límites más estrictos entre el trabajo y la casa pueden reducir el estrés laboral y aumentar el bienestar y la implicación de los trabajadores. Dormir bien es fundamental ya que un equipo descansado tiene personas más contentas y con un mejor rendimiento.
Los "Estados Expresivos" en el Entorno Laboral
Como empleados, somos más que la simple suma de nuestras habilidades y capacidades. Cuando pensamos en quiénes somos, es mucho más probable que nos definamos por lo que llamamos «estados expresivos», es decir, la colección única de cada uno de nosotros en cuanto a intereses, motivaciones y preferencias. Los denominados “estados expresivos” se pueden describir cómo las cosas que nos hacen sentir llenos de energía en el trabajo y nos permiten prosperar. Curiosamente, estos se han subutilizado significativamente en las estrategias de talento, al menos, hasta ahora.
El número de “estados expresivos” potenciales es ilimitado. Incluyen:
- Las pasiones: Actividades que las personas encuentran particularmente atractivas o motivadoras. Son un componente esencial del modelo integral del yo.
- Las aspiraciones: Representan metas a más largo plazo, aquello a lo que buscar ser.
- Las mentalidades: Representan nuestras actitudes, creencias o enfoques del trabajo.
- Las motivaciones: Se traducen en impulsores específicos que empujan a las personas hacia la consecución de una meta o aspiración. Estos motivos permiten expresar lo que actualmente está impulsando hacia el éxito o lo que está dando la mayor energía en el trabajo.
- Las preferencias: Indican cómo prefiere trabajar cada empleado único. Permitir que ellos y ellas expresen sus preferencias de trabajo les permite crear el entorno que mejor se adapte a sus necesidades.
De muchas maneras, los “estados expresivos” permiten la expresión clara y actualizada de lo que las personas valoran en el trabajo. Empoderan a los empleados para que definan metas, ya sea grandes y pequeñas, al mismo tiempo que les permiten establecer una agenda clara hacia lo que les gustaría llegar a ser. Sin embargo, son maleables y están listos para cambiar con nueva información o inspiración del mundo. Cuando alguien se siente inspirado por algo aprendido, esa persona quiere actuar sobre esa información de una manera significativa. Como resultado, redefine continuamente sus estados para ajustarlos y aprovechar esas nuevas oportunidades.
Aunque los “estados expresivos” son profundamente personales e individuales, hay mucho que aprender al comprenderlos en el agregado organizacional. Para las personas, se trata de dar las herramientas para explorar, experimentar y definir quiénes son y qué valoran. Imagina el apoyo incremental y las puertas que podrían abrirse con un poco más de transparencia sobre lo que las personas aspiran y los caminos deseados. Acercar el lado humano crea y fomenta la cohesión del equipo y la comprensión mutua.
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