Han transcurrido 132 años desde que se consagrase el primero de mayo como el día internacional de los trabajadores y trabajadoras. 132 años desde que se lograse, gracias a este esfuerzo colectivo, mutilado con la matanza de miles de trabajadores que fueron parte de este esfuerzo, establecer la jornada laboral de 8 horas.

El presidente de la Anef agregó que es indispensable que el gobierno instale espacios de diálogo efectivo y también genere espacios de conversación donde reconozca a las organizaciones sindicales como contraparte.

Conmemoramos este nuevo primero de mayo enfrentados a un mundo que vive muchas tensiones y guerras que dejan saldos trágicos y son precisamente los y las trabajadores los más afectados. El capitalismo salvaje y los grandes consorcios defienden sus intereses financieros e incluso no trepidan en impulsar el armamentismo como instrumento económico y militar.

Resulta imperioso, hoy como ayer, levantar la demanda por la Paz y porque el diálogo y el respeto a la autodeterminación de los pueblos y los estaos sea una realidad plenamente respetada. Es por eso que como Central Unitaria de Trabajadores hacemos el llamado a conformar un gran movimiento por la paz en nuestro continente, para la defensa de los pueblos y para impedir que los intentos por generar conflictos de insospechadas consecuencias, se hagan realidad.

Hemos aprendido a duros golpes, que solo con la más amplia unidad es posible hacer realidad nuestras demandas y reivindicaciones y que cuando fallamos en este esfuerzo no solo se retrasan nuestros objetivos sino que sometemos a miles a una espera innecesaria y desesperanzadora.

Conmemoramos este primero de mayo, además, con la llegada hace 52 días de un nuevo gobierno, encabezado por la derecha. Nuevos desafíos políticos y sindicales marcarán nuestros pasos en los años que vienen. La tarea por derrotar las profundas desigualdades en nuestro país y de las que somos directas víctimas, sigue siendo nuestro objetivo principal.

Debatimos durante tres años una reforma laboral que pese a dos años de revisión en el parlamento fue llevada por la derecha al tribunal constitucional, con el solo objeto de vulnerar el mandato soberano sobre derechos colectivos. No obstante ello, y pese a todos los obstáculos, se pudo promulgar este nuevo marco de relaciones laborales, y a un año de su implementación, estamos frente a la amenaza que estos nuevos instrumentos se vulneren, ya no por la vía del debate parlamentario, sino por la vía de dictámenes, transformando a la dirección del trabajo en un apéndice del gobierno y lo más complejo de todo, en un instrumento al servicio de los empresarios.

Frente a los anuncios y actuar de la nueva autoridad, nuestro mensaje es claro: si se pretende hacer cambios a la legislación laboral, solo podrá ser vía leyes que estos cambios operen. En materia de derechos colectivos nuestra posición es una sola: falta restituir derechos, como la negociación sectorial, en ningún caso retroceder en lo avanzado.

Desde nuestra perspectiva, el trabajo decente es la gran tarea que debemos atender y debiese ser la prioridad de cualquier agenda laboral. Lo hemos dicho en cientos de oportunidades, hacer justicia con los derechos de los trabajadores no es solo hacer lo correcto, es por sobre todo abrir paso a una sociedad con más armonía, es permitir que nuestra gente y nuestras familias puedan vivir mejor, es asegurar el derecho de todos y todas a vivir una vida digna.

Sabemos que avanzar al cumplimiento de este objetivo no se resuelve de un día para otro, tenemos plena conciencia que avanzar hacia un Chile con más justicia social nos convoca no solo a un debate de derechos sino también de responsabilidades.

En tiempos en que la legitimidad de las instituciones sigue en tela de juicio, haber sido triunfador en una elección no es suficiente para pretender imponer cambios o giros radicales respecto de lo hecho, más aún cuando se ha sido activo en las campañas de desprestigio de las autoridades e instituciones. En un escenario como este, el rol de los actores sociales y gremiales se torna clave, pues de ello puede depender la legitimidad de las políticas públicas que se pretendan impulsar.

Bajo este diagnóstico es que señalamos nuestra disposición al diálogo, pero un diálogo donde exista un real reconocimiento del rol que jugamos en la sociedad y donde no se pretenda suplantar las representaciones. En materia laboral, sabemos que hay grandes y nuevos desafíos a los que debemos enfrentarnos, que están cambiando las características del mundo del trabajo; fenómenos como la automatización, robotización, incorporación de nuevas tecnologías, digitalización e inteligencia artificial, no son debates del futuro, son desafíos que caminan con nosotros en este tiempo.

Nos preocupan, tanto como al mundo empresarial, estos debates y queremos ser protagonistas de estos procesos, pero a diferencia de lo que algunos pretenden imponer, para nosotros el debate no es sobre mayor flexibilidad, es sobre todo respecto de la calidad del empleo y sobre los mecanismos que como país desarrollaremos para permitir que el avance tecnológico no profundice la desigualdad en el mundo del trabajo.

No nos confundamos, comprender los desafíos de futuro, no nos hace olvidar nuestras demandas históricas por más dignidad y mejor distribución de los recursos que nosotros mismos generamos. Hasta ahora, un elemento distintivo en nuestro país, es que se automatizan labores que ya han sido precarizadas, por ejemplo vendedores en el sector retail, cajeros en el supermercado, autoservicio para pesar alimentos; o como ocurre en el caso de la línea 6 del metro, donde no hay una sola persona que intermedie entre el pasajero y el carro del tren.

Si miramos estos ejemplos, son precisamente las labores externalizadas de las empresas las que se han automatizado de manera más rápida. El debate no es sobre más o menos flexibilidad, pues nuestro país ya cuenta con suficiente flexibilidad hoy.

Vinculado con estos desafíos, debemos discutir de manera urgente, y mucho más efectiva, sobre formación para la vida y el trabajo. Ya no es posible seguir hablando de capacitación sin que ello este estrechamente vinculado con el desafío de la educación en nuestro país.

Enfrentar los nuevos desafíos del mundo del trabajo, sin mirar el tipo de desarrollo que estamos promoviendo, sin revisar si nuestro actual modelo es capaz de responder a estos nuevos desafíos, sería un error garrafal. Creer que el problema es solo más y mejor capacitación o diálogo con las empresas para saber qué y cómo automatizaran, sería hacer una lectura muy limitada.

Debates sobre nuevas tecnologías y revolución tecnológica es hablar también y en primer lugar del para qué, qué sentido tiene estos avances y qué tipo de sociedad es la que aspiramos construir a partir de estas nuevas oportunidades.

No obstante, así como tenemos nuevos y relevantes desafíos que enfrentar, no podemos hacer este camino si no abordamos también las deudas de arrastre que aún nos duelen y que acarreamos por décadas. La universalidad del derecho a sala cuna ha sido una demanda histórica del movimiento sindical, pues sabemos que es uno de los grandes obstáculos que impiden nuestra mayor participación.

No apoyaremos políticas públicas que se financien a costa de otras políticas de seguridad social. Ante el anuncio del ingreso de un nuevo proyecto sobre pensiones, como central hemos decidido conformar una comisión en que dirigentes sindicales, organizaciones de adulto mayor y profesionales, presentaremos propuestas que permitan incorporar la mirada de todos los actores al debate, donde uno de los principios fundamentales es garantizar que toda iniciativa cumpla con los estándares mínimos de la OIT en materia de seguridad social.

Como CUT no entendemos el desafío de las pensiones, aislado de otras políticas y garantías, es por esto que nuestro llamado es a construir una política de seguridad social en chile basada en la solidaridad. que aborde desde la protección a la maternidad hasta pensiones justas al momento de retirarse del trabajo, pasando por el debate sobre seguridad y salud en el trabajo, seguro de cesantía, entre otros.

Ninguno de estos principios los puede sostener el sistema administrado por las AFP’s, por tanto sería una provocación a los trabajadores, proponer una reforma al sistema que signifique poner más recursos en el actual modelo. Como podemos ver, nuestra agenda de temas es amplia y nos invita a estar alerta en los debates y desafíos de futuro, sin olvidar a quienes han sido los permanentes postergados y excluidos.

Como el derecho a un salario justo. En un país donde el 71,1%n de los hogares destina sus ingresos a pagar deudas, el tener salario no garantiza que una familia deja de ser pobre o que puede vivir dignamente. Si realmente se pretende enfrentar la superación de la pobreza en nuestro país, eso debe ser mirando la pobreza en sus múltiples dimensiones y asumir con toda la gravedad que implica, el hecho de que tener salario, no significa salir de la pobreza.

En Chile, ser trabajador y pobre no solo no es contradictorio sino que es casi una condición necesaria para el modelo de desarrollo que tenemos. Ese es el Chile que viven miles de trabajadores a lo ancho y largo de nuestro país.

No es que queramos todo gratis, no es que seamos abusadores, no es que vivamos en el pasado. Queremos dignidad: salarios justos, derecho al descanso, a la educación, a la salud, a la vivienda, al transporte digno.

Este es el Chile desigual del que hablamos, el del trabajador y trabajadora que, incluso sin darse cuenta, hoy se siente libre pese a ser un esclavo, aquel que no puede siquiera pensar en pelear por mejores condiciones en su trabajo porque el temor no es al despido, es a estar en DICOM por no poder pagar deudas si se queda sin salario; es por ellos que hablamos nosotros, los organizados, los que hemos dado el paso de defender sus derechos.

Sin embargo, nuestra tarea no se limita solo a dar cuenta de nuestras necesidades más inmediatas. Pero sabemos que de todas las batallas, la principal a la que estamos desafiados en este tiempo, es la demanda por una nueva constitución para nuestro país.

Mientras no tengamos una constitución que garantice el derecho a la educación como un derecho fundamental, seguiremos siendo presa de las voluntades de los gobiernos de turno para avanzar o retroceder en este derecho. Mientras la constitución no establezca como obligación del estado el trabajo decente, seguiremos dependiendo de la voluntad de las autoridades y nuestra capacidad de lucha para asegurar este derecho básico.

Los planteamientos que hoy hemos reafirmado en este primero de mayo, son la carta de navegación que hemos construido colectivamente con nuestras estructuras y es la hoja de ruta con la que enfrentaremos este nuevo período, pero entendemos que así como es muy importante que las organizaciones cuenten con plataforma y programas, solo podremos avanzar si somos capaces de poner como primera prioridad de nuestras agendas la unidad en la acción.

La demanda por mayor probidad, por más transparencia, por efectivo acceso a la información de todos y todas, son condiciones básicas en este tiempo para que todas y todos puedan participar de los procesos y las definiciones. ya no es suficiente con entregar la información, el desafío es abrir las puertas para que todos aquellos que deseen participar y contribuir en la tarea, puedan hacerlo.

Lo que requerimos es una profundización de nuestra democracia, y con ella el fortalecimiento de la red social que la sustenta; atentar contra los derechos sindicales, atentar contra los sindicatos, es atentar contra la democracia misma y transformarla en una cáscara vacía. Ya lo sabía la dictadura militar al tratar de cosificar el sindicalismo y prohibir las federaciones estudiantiles.

Lo decíamos en líneas arriba, el fondo y la forma son claves en estos tiempos. No puedo denunciar como mala práctica que familiares estén en un gobierno y luego pretender olvidar esta crítica y pedirle a un hermano que sea embajador; no puedo exigir respeto por el parlamento siendo oposición y hoy pretender “saltarse” el debate parlamentario porque no tengo mayorías; no puedo convocar a acuerdos nacionales solo con quienes me acomoda discutir y sin escuchar a las organizaciones sociales.

Ponemos especial atención en este punto pues entendemos y asumimos que no es obligación de los gobiernos hacer o asumir todo aquello que los actores sociales planteamos. No pretendemos nosotros que un gobierno se someta al control de las organizaciones. Sin embargo, lo que no podemos hacer en una sana democracia, es pretender suplantar las organizaciones o poderes del estado cuando ellos no comparten mis posiciones.

En tiempos en que se insiste en poner lo individual por sobre lo colectivo, nosotros hacemos el llamado a organizarse, a no dejar de confiar en el otro, a convencernos de que solo podremos avanzar en mayor bienestar si lo hacemos de la mano con miles más. No hay un solo ciudadano que desee vivir con la angustia permanente sobre el futuro, es a ellos a quienes debemos re-encantar y cautivar para que sean parte de este gran proyecto por la justicia social.

El slogan que dice “Junto a los trabajadores, las mujeres y la juventud”, cuando uno ve sus listas, debería ser “Somos trabajadores, mujeres y jóvenes”. En la listas no hay empresarios, no hay antiderechos, no hay ninguna sorpresa de las que tienen el resto de las listas.

En la lista del FIT-Unidad, donde se encuentra nucleada mas del 90% de la izquierda del país y que lleva como candidato a Jefe de Gobierno de la ciudad a Gabriel Solano. Y detrás de la conocida Myriam Bregman, como primera diputada y Alejandrina Barry -hija de desaparecidos y del Ceprodh- como primera legisladora, la siguen decenas de jóvenes, trabajadores y mujeres de todos los partidos que integran la coalición, PTS, PO, IS, MST, Poder Popular, PSTU.

Entusiasmados con la ampliación de la unidad del Frente de Izquierda y saliendo a la pelea electoral, las redes fueron su forma de presentación al publico de gran cantidad de candidatos, que se aportaron desde el PTS. Acá les presentamos a algunos.

Las candidatas más jóvenes Magali Peralta y Lourdes Oliverio, recién salidas del secundario, aportan su rebeldía y sus experiencias de lucha como parte de la revolución de la hijas, como dicen ellas: “Anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”. Además, Magali fue la oradora mas joven en la presentación de la ley IVE en el Congreso.

Desde la UBA y los terciarios, decenas de jóvenes van en las listas, quienes conforman una juventud anticapitalista que no se resigna a sobrevivir en este sistema que no solo les ofrece trabajos precarios, los empujan afuera del sistema educativo, los persigue la Policía, en definitiva que no les da futuro y ellos pretenden dar vuelta todo.

Guada Oliverio, presidenta del CEFyL, candidata a legisladora, esta al frente de ellas y ellos y los representó muy bien en el debate joven en TN.

Brenda Hamilton, estudiante de Historia en la UBA y del CEFyL Leo Deza activista de la facultad de Sociales de la UBA. Franco Capone, estudiante de Medicina Nicolás Caia, del CBC de Barracas Andrea Ghiorsi, estudiante terciaria del Profesorado Joaquín V. González

El activismo LGTBI, también tiene sus lugares en las listas Tomás Mascolo y Santiago D’Ambrosio, son representantes del activismo LGTBI, que no solo pelean por sus derechos y sí se enojan con las iglesias, sino que luchan por cambiar de raíz esta sociedad.

Siguiendo con la educación decenas de docentes son parte de las listas, nadie les tiene que contar como esta la educación publica, ellos son los que mejor la conocen desde adentro y pelean a diario, junto a la comunidad educativa. Acá les presentamos algunos de ellos.

Federico Puy, candidato a legislador, quien supo ser enfrentado por el impresentable de Edu Feimann, mientras luchaban contra la UNICABA. Marilina Arias, encabezando la lista en la Comuna 11, miembro de la directiva del sindicato combativo de ADEMyS. Florencia Natalia Volpe Recofsky, del barrio de mataderos, se presente desde el aula donde trabajo todos los días.

La salud publica es otra de las prioridades del FIT-Unidad por sobre el pago de la deuda externa. Desde adentro nuestras candidatas trabajadores de la salud, tienen una salida.

Bárbara Acevedo, candidata a legisladora y referente enfermera del Hospital Garrahan. Florencia Vargas, trabajadora de la salud

Desde las oficinas y empresas, más trabajadores Desde las dependencias estatales, telefónicos, bancarios, trabajadores del subte, aeronáuticos, conforman las listas de la izquierda, enfrentando el ajuste de Macri y a la burocracia sindical. Te presentamos algunos de ellos: Ludmila Pons, Yamila Grinsberg, Jose Luis Vita, Florencia Saracho, Eduardo Saab, entre otros. En el transcurso de la campaña, iremos hablando con varios de ellos, para que los conozcan.

Este jueves 13 se realizaran a nivel nacional las elecciones del Sindicato de Operadores Postales de Correos de Chile. Conversamos con Beatriz Bravo, trabajadora de base del Centro Tecnológico Postal, sobre el escenario de las elecciones y la situación de los trabajadores a nivel nacional.

Nosotros somos un sindicato de aproximadamente 1500 trabajadores, lo que implica que tenemos 7 cupos de dirigentes sindicales, los 3 cargos centrales y 4 directores sindicales. Este año se presentan 2 listas, ambas son de los 2 grupos que estuvieron este período en la dirección del sindicato, una de las listas está encabezada por Jaime Romero “Comprometidos con nuestros asociados” y la otra lista por Javier Curinao “Un gran equipo para el sindicato que queremos”.

Los programas de ambas distan de llevar políticas concretas en pos de las necesidades de los trabajadores, por ejemplo, uno de los aspectos centrales de ambas es “asegurar la viabilidad y estabilidad de la empresa”, esto tiene directa relación con las noticias sobre la “enorme deuda” del correo, pues desde la gerencia, han especificado tener “números rojos” para alegar la precarización laboral que nos vienen imponiendo, la falta de personal y por ende, la sobrecarga laboral.

Nosotros tenemos estancado los sueldos hace más de 10 años, nuestro sueldo base es el mínimo que fijan parlamentarios que ganan 34 veces lo que gana un trabajador. A su vez, nuestros gerentes ganan aproximadamente 17 veces lo que ganamos nosotros. Los y las trabajadores postales dejamos nuestras vidas en el correo, con un turno de 6x1, donde somos empujados a hacer horas extras que intentan no pagarnos a fin de mes. Los carteros tienen una situación similar con los pagos de currier y paquetería.

A que voy con esto, a que en el programa se evidencia que ellos no ponen al centro que los problemas financieros son responsabilidad de las ganancias que amasan mes a mes a costa de nuestro trabajo, la empresa acaba de firmar un contrato hace muy poco tiempo con una empresa China de paquetería, donde auguran más ganancias, pero esa plata no se ve reflejada en mejores condiciones para los trabajadores. El punto de fondo es que nuestras vidas valen más que sus ganancias, y es justamente lo que falta en los programas.

Hay muchos puntos que presentaron en los programas de las elecciones pasadas, y que aun así no llevaron a cabo, es decir, quedaron en meras promesas.

Esa es la lista que encabezan Jaime Romero y Saúl Aqueveque, este último, el presidente actual y militante de la centroderecha Amplitud. En realidad creo que están tratando de sacarle provecho a la nueva reforma laboral, que les exige integrar cupos femeninos. Esta lista en particular, propone que las mujeres que la integran se hagan cargo del departamento de “bienestar”, es decir, que su principal tarea sea el de las “cosas sociales”.

Las mujeres trabajadoras tenemos demandas que son sindicales y que son políticas, no sociales en general, por ejemplo necesitamos fortalecer nuestra organización de base ¿y cómo se hace eso? levantando comisiones de mujeres que pongan al centro acabar con el machismo en nuestros lugares de trabajo. Hoy, si una compañera hace una denuncia a una jefatura por acoso sexual, es la compañera la reubicada, tenemos mayores exigencias de producción y tenemos distinto trato por ser mujeres, trabas para las compañeras que son madres solteras, etc.

Tenemos demandas como las salas cunas y jardines infantiles, y es necesario que nuestros colegas hombres tomen en sus manos estas demandas. Pero esto no puede quedar sólo en lo local, estas comisiones deben pelear a nivel nacional por una ley de emergencia contra la violencia a la mujer, que sea financiada bajo el impuesto progresivo a las grandes fortunas de los empresarios, para que el estado se haga cargo del machismo que promueve, como que ganamos el 17% menos que el sueldo de los hombres por la misma labor o que no podamos decidir sobre nuestros cuerpos.

Hace falta que levantemos una alternativa desde los trabajadores, y así recuperar nuestros sindicatos y ponerlos al servicio de nuestras necesidades y demandas. Los dirigentes tienen demasiados privilegios, por ejemplo, no trabajan, las sedes sindicales son costeados por la empresa, y algunos tienen cargo de supervisores, eso hace que se alejen de las necesidades que tenemos los trabajadores, son completamente ajenos a las penurias que nosotros vivimos en nuestras salas y plantas.

Aparte hay aspectos fundamentales que incluso son parte de los estatutos actuales, como las comisiones, no tenemos idea que pasa con ellas, si funcionan o no, como la comisión revisadora de cuentas ¡de la cual no hemos sabido nada durante estos dos años! No se nos entrega información como socios si no está aprobado por el presidente, no sabemos qué pasa con las platas que hay en nuestro sindicato y no se hacen asambleas hace más de 1 año! estas son cosas que tienen que cambiar.

Es necesario que los delegados de nuestras plantas y salas cumplan un rol central en fortalecer la democratización de éste, en impulsar congresos que levanten las necesidades de los trabajadores y que impida que los dirigentes sindicales sigan fortaleciendo sus privilegios. Por ejemplo, en estas elecciones voy a votar nulo, no porque no me importe quien sale en el sindicato, sino porque no hay ninguna lista en donde vea reflejada nuestras demandas como el aumento del sueldo base y con ello, del salario mínimo, etc. Creo que hay levantar candidaturas a las delegaciones, con el objetivo de recuperar nuestro sindicato.

Una oposición a la reforma laboral que implementó la Nueva Mayoría, que no fortaleció en nada a los trabajadores y que con la posibilidad de que Piñera sea presidente, se nos va a venir más mano dura, pues quieren que la crisis la paguemos nosotros. Históricamente los partidos de la ex Concertación y la Derecha, e incluso nuestros dirigentes sindicales, que muchos son parte de la Nueva Mayoría, nos han dicho que los trabajadores no tenemos que hacer política, que los sindicatos no deben ser políticos, que solamente tenemos que pelear por nuestras demandas económicas y conformarnos con eso, tenemos que barrer con esa lógica.

Los trabajadores somos los que hacemos andar el mundo y tenemos que debatir en torno a las políticas nacionales, sacar la voz por nuestra clase confiando en nuestras propias fuerzas, hacer valer nuestras vidas por sobre las ganancias de los capitalistas. Las demandas económicas son justas y necesarias, pero tenemos que entender que si no peleamos contra el Código Laboral de la dictadura, que aún sigue vigente y sólo fortalece a los empresarios dividiendo a los trabajadores, no lograremos nuestras demandas más básicas. A su vez, para dar estas peleas, debemos tener una Central Única de Trabajadores, que logre aunar la fuerza de todos nosotros para enfrentar los ataques del gobierno.

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