Es conocido que un trabajador de cualquier profesión u ocupación puede estar sometido al riesgo de enfermar o sufrir un trauma relacionado con la labor que realiza. De estos problemas de salud se ocupa la llamada medicina ocupacional o salud ocupacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) expone en su sitio web que la salud ocupacional abarca todos los aspectos sobre salud y seguridad en el lugar de trabajo, enfocándose especialmente hacia la prevención primaria de los riesgos.

Los riesgos en el trabajo son diversos, y se reparten en un amplio rango de niveles de impacto y probabilidad de ocurrencia. Los trabajadores de la salud se enfrentan también a riesgos de accidentes o enfermedades a causa de su ocupación. Los trabajadores de los servicios de urgencia están sometidos a casi todos los riesgos de enfermar antes mencionados, posiblemente con mayor probabilidad que los de otras áreas de la atención sanitaria. En este quehacer se señalan como riesgos frecuentes e importantes el estrés psíquico que genera el trato con personas enfermas, en espera de que la atención que reciban mejore su salud; el contagio que pueden sufrir debido al manejo de personas infectadas por enfermedades transmisibles; la exposición a radiaciones, por el uso de equipos y dispositivos que emiten rayos X; y el contacto con sustancias químicas o biológicas que pueden provenir de pacientes enfermos.

Riesgos Específicos en Servicios de Urgencia

Estrés (Riesgo Psicosocial)

La probabilidad de sufrir estrés suele ser alta en situaciones donde la vida de los pacientes está en riesgo, y el proveedor de salud debe enfrentarlas con agilidad y destreza. Se reconoce que un trabajador con estrés tiene “menos probabilidad de ser saludable, está poco motivado, es menos productivo y menos seguro en el trabajo”, además es una situación que afecta también al éxito de la organización donde trabaja. Es muy probable que el estrés pueda considerarse el riesgo ocupacional número uno para los trabajadores (médicos, profesionales, técnicos y administrativos) de los servicios de urgencia, pero sus consecuencias parecen ser muy variadas.

Flowerdew et al. identificaron factores que provocan estrés en una encuesta realizada en un servicio de urgencias de un hospital de Londres, enfocados en las conductas del personal. Se identificaron como factores más importantes el exceso de carga de trabajo (debido a escasez de personal en ese servicio) y también deficiencias en el trabajo en equipo. Healy y Tyrrell realizaron un estudio sobre actitud de médicos y enfermeras, trabajadores de servicios de urgencias. Estos autores comentan que ser testigos de agresión o violencia, así como participar en la resucitación de personas, puede ser una demanda emocional importante y que a pesar de la frecuencia con que los trabajadores de servicios de urgencias se enfrentan a esta demanda, no se tornan inmunes al estrés.

Pajonk et al., a partir de un estudio realizado en médicos de servicios de urgencia en Alemania, señalan la importancia del tipo de personalidad en la aparición de consecuencias del estrés como el llamado “trastorno de estrés postraumático”. En un estudio realizado en Francia, el estrés se asoció a la edad menor de 30 años y a un bajo apoyo social de parte de los supervisores. Además, el estrés suele desencadenar el síndrome de desgaste profesional, más conocido como burnout, que también ha sido y es objeto de estudio en profesionales de los servicios de urgencia.

Bernaldo de Quirós-Aragón y Labrador-Encinas encontraron un nivel promedio de estrés y de desgaste profesional moderado en trabajadores de los servicios de urgencias de Madrid. Otro estudio realizado en España señaló como principales factores predictores de desgaste profesional o alguno de sus componentes al exceso de trabajo y la falta de apoyo emocional. Un estudio realizado en enfermeras de servicios de urgencia (hospitalarios y pre hospitalarios) en Italia, encontró que al menos dos tercios del personal de enfermería sufrían de desgaste profesional catalogado como grave.

Contacto Directo con Sangre u Otros Fluidos Biológicos

El contagio por contacto con sangre o fluidos biológicos contaminados es un problema en los servicios de urgencia, sobre el que tratan varios estudios reportados en la literatura. En estos servicios se presentan con frecuencia situaciones en que la rapidez necesaria en la atención de los enfermos, impide tomar las precauciones previstas para evitar el contacto directo con sangre u otros fluidos biológicos.

Varios estudios realizados en la década de los noventa, evaluaron el riesgo de infección por virus de inmunodeficiencia humana en los trabajadores de servicios de urgencias. Uno de estos estudios sitúa al riesgo anual de infección por virus de inmunodeficiencia humana en médicos o enfermeras de los departamentos de emergencia entre 0,0005% y 0,026%. En el servicio de urgencias de un hospital de Rhode Island, Estados Unidos, entre 1995 y 2001 se presentaron 1 436 visitas catalogadas como exposiciones a sangre u otros fluidos. El 22% de estas visitas correspondieron a trabajadores de la salud y el 73% de estas últimas, se relacionaban con pinchazos de agujas u otros objetos similares.

En un estudio realizado en 2012 en Teherán, con 200 trabajadores de los servicios de emergencia de tres hospitales, se reportó que 115 (57.5%) habían tenido al menos un episodio de exposición a sangre o accidente con aguja u otro instrumento punzocortante durante su trabajo en el departamento de emergencias. El contagio con enfermedades infecciosas como la tuberculosis, también se considera con mayor probabilidad en trabajadores de los servicios de urgencia.

En 1994 se publican los resultados de una encuesta realizada en el departamento de emergencias del Harbor-UCLA Medical Center (University of California, Los Angeles), Estados Unidos; 25 de los 81 trabajadores que respondieron a la encuesta y que no habían recibido la vacuna BCG (31%) se convirtieron en positivos al test de tuberculina (Mantoux) durante el tiempo que trabajaron en este departamento. En 2011, un estudio realizado entre 2007 y 2009 en servicios de urgencia urbanos de Boston, Massachusetts, Estados Unidos, colocó la exposición a la tuberculosis en segundo lugar, después de la meningitis, con el 17,2% de todos los reportes de exposiciones.

Violencia

Otro riesgo para la salud que es alto en los trabajadores de servicios de urgencia, es la violencia. Con mucha frecuencia se dan situaciones en que los familiares de enfermos en estado de gravedad, o los propios enfermos en situaciones de estrés, agreden físicamente a los proveedores de salud o provocan episodios de violencia que involucran de alguna manera al personal sanitario. Una revisión reciente de la literatura, destacó el problema de la violencia en departamentos de emergencia y sus consecuencias sobre la salud de las personas que realizan esta labor. Los autores concluyeron que el problema es similar en muchas regiones del mundo y que deberían tomarse medidas universales para prevenirlo.

Una encuesta realizada en Canadá en 1998, reportó que más del 90% de los trabajadores encuestados habían experimentado violencia verbal o física durante su tiempo de trabajo en departamentos de emergencias. En un editorial de la revista International Orthopaedics (SICOT), publicado en 2013, se enfatizó el problema actual de la violencia contra los trabajadores sanitarios. El editorial criticó el problema de la violencia contra personal sanitario en los lugares donde hay conflictos armados pero, refirió que la violencia “debida a consumo de drogas, ignorancia, intolerancia y falta de respeto se ha convertido en incidencia diaria”.

Otros estudios han examinado la violencia en los servicios de urgencia y su impacto sobre las personas que trabajan en ellos. Un estudio realizado en un hospital italiano que comprendió encuestas repetidas en 2005, 2007 y 2009, apuntó al servicio de urgencias como el más afectado por hechos de violencia que inciden particularmente sobre médicos y enfermeras.

Otros Riesgos

Otros riesgos laborales para los trabajadores de los servicios de urgencia, también se mencionan y tratan en la literatura. Los trastornos que involucran al sistema músculo esquelético son frecuentes en los trabajadores de la salud en general, particularmente en enfermeras y enfermeros. Acarrear camillas con pacientes ha sido estudiado como un factor que produce niveles altos de fatiga en trabajadores de ambulancias. Un estudio realizado en Finlandia publicado en 2008, encontró como factores asociados a la aparición de lumbalgia (low back pain) el manejar cargas pesadas, mantener hábitos no saludables y trastornos del sueño, tres hechos que se observan con frecuencia en trabajadores de servicios de urgencia.

La exposición a sustancias químicas tóxicas, es uno de los siete riesgos que señala la OMS para los trabajadores de la salud. Otro aspecto que afecta a los trabajadores de los servicios de urgencia es el cambio en los turnos de trabajo y la nocturnidad. Muchos trabajadores de los servicios de urgencia están obligados a trabajar en horarios diferentes con mucha frecuencia. Un estudio muy reciente explica por qué la disrupción del reloj biológico efectivamente puede tener un impacto negativo sobre la salud y refrenda por tanto los estudios clínicos que han vinculado este problema al riesgo de enfermedades (metabólicas, desórdenes neurológicos y cáncer).

El aumento en el riesgo de cáncer, particularmente el cáncer de mama, debido al trabajo en turnos nocturnos está siendo aún objeto de estudio. Cuatro metanálisis recientes encontraron una débil asociación, aunque consistente, entre el trabajo nocturno y el riesgo de cáncer de mama. Por ejemplo, el metanálisis realizado por Jia et al., dio un intervalo de confianza general para el riesgo relativo de cáncer de mama (riesgo para personas que realizan turnos nocturnos/riesgo para personas que no realizan turnos nocturnos) de 1,08 a 1,33. El trabajo nocturno también ha sido asociado a otros trastornos. Una revisión sistemática reciente lo vincula definitivamente con el riesgo de síndrome metabólico.

Prevención

El reconocimiento de los riesgos que experimentan los trabajadores de los servicios de urgencia ha contribuido también al desarrollo de medidas y programas de prevención. En 2002 la OIT junto con la OMS publicaron las “Directrices marco para afrontar la violencia laboral en el sector de la salud”. La OMS ha desarrollado además los llamados “principios guía para la seguridad de los dispositivos para inyectar” (guiding principles to ensure injection device security).

La prevención del desgaste profesional como síndrome consecuencia del estrés de los trabajadores de servicios de urgencia, se analiza y aborda en un artículo recientemente publicado. Su autor señala que los servicios de urgencia suelen trabajar por encima de sus capacidades y cuentan con menos recursos de los necesarios, algo que se refleja en la salud mental de sus trabajadores y conduce a una baja permanencia de estos en sus puestos de trabajo. Además, indica la importancia de diseñar estrategias de prevención que contemplen un amplio rango de aspectos que conduzcan a mantener el bienestar en el ambiente de trabajo.

El Colegio de Medicina de Emergencia (The College of Emergency Medicine) publicó en su sitio web en octubre de 2013 el resultado de una encuesta en la que se evaluó la sostenibilidad de los servicios de emergencia en el Reino Unido. El plan global de acción desarrollado por la OMS incluye la necesidad de vacunación contra la hepatitis B a trabajadores de la salud. El Instituto de Salud Pública, del Ministerio de Salud del Gobierno de Chile, en su sitio web sobre agentes biológicos, publica guías preventivas para el manejo de sustancias biológicas potencialmente tóxicas o dañinas.

Sin embargo, algunos estudios señalan la baja adherencia a las medidas de seguridad en el trabajo que se observa en trabajadores de los servicios de urgencia. Una revisión reciente de la literatura dio cuenta de este hecho en cuanto a las prácticas para el control de las infecciones. Otro estudio realizado en los Países Bajos reportó problemas en la adherencia a la profilaxis post-exposición al tétanos. La actitud hacia la vacuna contra la hepatitis B en servicios de emergencia, también fue recientemente evaluada en una encuesta realizada a trabajadores de un hospital de accidentes y emergencias en Nigeria.

Chile

En Chile, la literatura sobre salud y riesgo ocupacional en el equipo de los servicios de urgencias es relativamente escasa. Se destacan, no obstante, algunos estudios y trabajos publicados. En 1999 Alvarado et al. realizaron un amplio análisis de la situación de la salud ocupacional en Chile en ese momento, que incluye debilidades, fortalezas y proyecciones. En 2008 Melita et al., estudiaron la presencia de estrés laboral (burnout) y su probable relación con factores sociales y laborales en los profesionales de enfermería que trabajan en unidades de emergencia, y servicios de atención médica de urgencia de la VIII Región. Una tesis presentada para optar al grado de licenciada en Obstetricia y Puericultura, abordó el estrés laboral en personal de la unidad de emergencia gineco-obstétrica del Hospital Clínico Regional de Valdivia. En 2006 se publicó un estudio sobre estrés organizacional y salud en funcionarios de centros de atención primaria de una comuna de Santiago. La prevalencia de desgaste profesional en la Clínica Alemana de Puerto Varas, fue objeto de un estudio publicado en 2010. En 2006 se publicó otro trabajo sobre prevalencia de desgaste profesional, esta vez en una unidad de cuidados intensivos de Concepción.

TAG: #Trabajo

Lea también: