De cara al 2025 y con una Reforma de Pensiones recientemente aprobada, los afiliados al sistema previsional chileno mantienen una serie de expectativas claras y urgentes respecto a su jubilación.
Fundamentalmente, espera una pensión digna que le alcance para vivir. La principal aspiración es alcanzar una pensión digna y suficiente que les permita vivir con tranquilidad la última etapa de sus vidas, una meta que para muchos se ha visto lejana bajo el actual esquema.
En definitiva, el afiliado en Chile espera que su jubilación sea sinónimo de seguridad y no de precariedad.
Expectativas Clave de los Afiliados
- Pensiones Más Altas y Suficientes: Esta es la expectativa primordial y más sentida. Los afiliados esperan que los cambios al sistema se traduzcan en un aumento significativo de los montos de sus futuras pensiones.
- Mayor Solidaridad en el Sistema: Existe un amplio consenso sobre la necesidad de incorporar un componente solidario más robusto. La creación de un Seguro Social Previsional, financiado con una nueva cotización de cargo del empleador, responde a esta demanda.
- Equidad de Género: Las mujeres, históricamente perjudicadas por menores salarios y lagunas previsionales derivadas del cuidado de los hijos y el trabajo no remunerado, esperan que el sistema corrija estas desigualdades.
- Confianza y Transparencia: La desconfianza en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) es un sentimiento arraigado en una parte importante de la población. Los afiliados esperan un sistema más transparente, con menores comisiones y donde su voz sea escuchada.
- Seguridad y Protección ante la Volatilidad: La fluctuación de los mercados financieros y su impacto en los fondos de pensiones genera una constante preocupación.
La percepción generalizada, respaldada por diversos estudios y encuestas de opinión, es de una profunda insatisfacción con el sistema de capitalización individual administrado por las AFP.
La reforma al sistema de pensiones, aprobada y en vías de implementación, aborda varias de estas expectativas.
A pesar de estos avances, persisten visiones críticas desde algunos sectores y movimientos sociales que abogaban por cambios más profundos, como la eliminación completa de las AFP y la transición a un sistema de reparto puro.
Quienes nos especializamos en pensiones sabemos que mejorar las jubilaciones en Chile es un objetivo a largo plazo para las futuras generaciones. Esto depende crucialmente de un mayor ahorro, el cual está directamente ligado a la creación de empleos.
El Trabajo y la Jubilación: Una Perspectiva Histórica
En el periodo pre-industrial -al igual como ocurre en la actualidad con algunas actividades hogareñas y agrícolas- las personas trabajaban toda su vida incluidas aquellas etapas que actualmente llamamos infancia y vejez.
La jubilación, entendida como el retiro o cese de una labor o trabajo asalariado y el consiguiente cobro de una pensión o equivalente, es un fenómeno relativamente nuevo.
Tuvo sus orígenes en la Alemania de fines del siglo XIX, cuando el canciller Von Bismarck, para evitar un levantamiento social demandando medidas más socialistas, propuso una serie de medidas básicas de seguridad social que acogían sólo a algunos trabajadores ante accidentes, enfermedad, invalidez y vejez.
Concebir el inicio formal de la jubilación con Von Bismark es visto como un intento por establecer las bases de una política social orientada a la protección social de las y los trabajadores y su positivo retiro del mercado laboral.
Visto así, el proceso de incremento de la jubilación como un derecho social, parece un proceso lineal y bastante lógico. Sin embargo, para el caso de varios países latinoamericanos y, particularmente para Chile, esto no es así.
El trabajo es una realidad cotidiana de miles de personas mayores. Según la encuesta Casen de 2017, el 27,7% de personas mayores de 60 años sigue trabajando (lo que equivale a alrededor de 750 mil personas según Censo 2017).
La situación que se vive en Chile, al igual que en el resto de América Latina, muestra que la mayoría de las personas mayores trabaja no por el ejercicio de este derecho sino por necesidad de ingresos (CEPAL/OIT, 2018): gran parte de las personas mayores que trabaja lo hace por la necesidad de complementar el exiguo monto de su jubilación o pensión.
Como ocurre en otros ámbitos de la vida social, estar viviendo una edad avanzada puede agudizar los riesgos asociados a la exposición a condiciones de vulnerabilidad laboral de trabajadores y trabajadoras mayores.
Medidas para Mejorar las Pensiones
Así, los beneficiarios del Seguro de Cesantía con cargo a la Cuenta Individual de Cesantía (CIC) también podrán contar con el pago automático de su cotización para pensión que será financiada por el Fondo de Cesantía Solidario (FCS).
Por su parte, el Seremi Rodrigó Leiva expresó que “comenzamos con la primera fase de la implementación de la reforma, con un proceso que es clave para toda persona que quede cesante, pues a pesar de su condición, continuará cotizando sin perder meses que pueden contribuir a mejorar su futura pensión.
De acuerdo con las cifras entregadas por la Administradora del Fondo de Cesantía (AFC), durante el período comprendido entre enero de 2024 y febrero 2025 del total de solicitudes del Seguro de Cesantía que fueron aprobadas en la región de Los Ríos (24.882), 16.673 fueron con cargo en la Cuenta Individual.
El Seguro de Lagunas establece un incremento gradual de su cobertura. Desde mayo hasta julio de 2025, el porcentaje de cotización será equivalente al 10% del pago mensual que reciba el afiliado desde el Seguro de Cesantía.
Y a partir de agosto de 2025, en tanto, este porcentaje subirá al 10,10%, mientras que en agosto de 2027 pasará al 10,25%.
Otro aspecto relevante en el acceso al Seguro de Cesantía es que los beneficiarios no deben postular ni realizar ningún trámite adicional para cubrir el pago de sus cotizaciones para pensión.
El Seguro de Lagunas Previsionales, además, no utiliza los fondos de las cuentas individuales de los usuarios ni tampoco se descuenta de su beneficio de cesantía.
Sistemas de Pensiones: SPN y SPP
Como trabajador dependiente o independiente, se puede realizar aportes a al Sistema Nacional de Pensiones (SNP), con el objetivo de reunir los fondos necesarios para obtener una renta al momento de la jubilación.
Es SPN es de carácter público y es administrado por la Oficina de Normalización Previsional (ONP) y permite pensionarse desde los 65 años, siempre que haya cesado la vida laboral. Para eso hay que efectuar aportes mensuales desde el 13% de los ingresos que se obtienen, durante más de 10 años. Al llegar a los 20 se recibe la jubilación completa y antes de ello será proporcional.
¿Cuál es el monto de la pensión del SPN?
El monto de la pensión en el SPN depende de la cantidad de años cotizados y el promedio de los ingresos o sueldos recibidos durante los últimos años. En todo caso, nunca excederá S/ 893.00 ni será inferior a S/ 500.00 para los pensionistas con 20 o más años de aportaciones.
El SPP es de carácter privado, en este caso las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), reúnen en una cuenta individual de capitalización (CIC) los aportes realizados y las rentabilidades generadas de las inversiones que se realizan con el dinero.
En este sistema regulado por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, la edad de jubilación sigue siendo de 65 años, pero los aportes son del 10% de la remuneración, más la prima de seguros (obligatoria) y la comisión que cobra la Administradora.
Además, en el Sistema Privado de Pensiones, el monto se calcula en función del dinero ahorrado en la cuenta de capitalización individual (incluidos los aportes voluntarios) y la edad exacta de jubilación.
Dos beneficios importantes en este sistema, es que no exige un periodo mínimo de aportes y el máximo de la pensión no tiene límite.
¿Al pensionarse se pierde el derecho al seguro social EsSalud?
Al jubilarse, procede hacer el registro y declaración ante la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat), y se conserva este derecho, sin periodo de carencia. Para que poder acceder a atención médica en Essalud, solo se debe contribuir mensualmente con un 4% de la pensión recibida y esto permite conservar la cobertura para los beneficiarios que se tenían, como puede ser la pareja, en régimen conyugal o de concubinato.
Como empleadores tenemos la obligación por ley de realizar las retenciones para aportes previsionales de los trabajadores, independientemente de si se encuentran afiliados al Sistema Nacional de Pensiones o al Sistema Privado de Pensiones.
Luego, las declaramos y consignamos ante la ONP o administradora de fondos correspondiente. Es decir, empresas y empleadores en general, actuamos como garantes para que los trabajadores puedan jubilarse y tener una buena calidad de vida en esta importante etapa.
Un software de recursos humanos como Zenda by Defontana, nos entrega todas las soluciones necesarias para optimizar la gestión de personas en las empresas. Una de estas es el cálculo de remuneraciones, módulo que automatiza los procedimientos correspondientes al sueldo, sumando los respectivos haberes y haciendo las deducciones correspondientes, entre ellas la retención para aportes previsionales.
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