El Burnout es un estado psicológico que hasta el día de hoy, continúa afectando la estabilidad emocional en miles de personas. En 2022, la OMS incluyó el síndrome del ‘burnout’ dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Se trata de una afección generada por el estrés crónico derivado del trabajo que afecta la calidad de vida de las personas.
El síndrome de burnout es la consecuencia de la cronificación del estrés como consecuencia de exigencias laborales que van más allá de lo que el trabajador puede hacer, generalmente sumada a un ambiente laboral hostil.
Definición y Contexto del Burnout
Podemos encontrar variadas definiciones. Sin embargo, es importante tener presente que desde el punto de vista psicológico, este fenómeno se trata de un conjunto de síntomas y signos que perduran durante un periodo y que se caracteriza por episodios de labilidad emocional (cambios rápidos e intensos en el estado de ánimo). También, se puede considerar en respuesta ante un cuadro de estrés crónico, en donde la persona proyecta malestar y sentimientos negativos ya sea en el entorno del hogar, social y laboral.
Contextualizando lo anterior, es importante destacar que en el ámbito de la salud, los profesionales de cada área también están propensos a padecer este síndrome, lo que de algún modo, podría interferir en la relación con cada paciente a través de conductas insensibles e iatrogénicas. Por tal razón, es fundamental que cada profesional de la salud, también pueda disponer de espacios de autocuidado y retraimiento emocional, puesto que, el ser constantes en este tipo de prácticas saludables, permitirán brindar un servicio ameno, cálido y humano.
En ocasiones podemos inferir que se trata de lo mismo. Sin embargo, estas se diferencian en que el Burnout, es una consecuencia del estrés cuando este último se incrementa y luego se cronifica, por lo tanto, el Burnout se considera mucho más grave.
Síntomas del Síndrome de Burnout
El síndrome del burnout puede presentar diferentes síntomas dependiendo de cada estructura de personalidad. Algunas señales claves para poder detectarlo, son aquellas que se comentaron en el anterior párrafo.
¿Cómo se manifiesta el síndrome de burnout?
La primera alerta a la que debes prestarle atención es a tu rendimiento y a tu actitud en el trabajo. Si tu productividad decae de manera dramática y empiezas a sentir aversión hacia todo lo que implica tu actividad laboral, es muy probable que se hayan disparado los gatillos que conducen al síndrome de burnout.
Síntomas comunes
Si ya manifiestas las señales anteriormente expuestas y, además, notas al menos uno de los siguientes síntomas, necesitas buscar un tratamiento para erradicar el síndrome de burnout de tu vida:
- Agotamiento físico y mental que no se alivia al dormir
- Indiferencia y desapego hacia tu trabajo
- Irritabilidad
- Trato tosco hacia tus colegas y clientes
Estos cambios no solo son percibidos por tu entorno laboral, sino que las personas con las que convives también se percatan de un cambio de actitud tan dramático que pareciera haber dado paso a una nueva persona en ti, y no precisamente a la que manifiesta tu mejor versión.
Dr. Ansiedad, dolor de cabeza, insomnio, falta de concentración, sueño excesivo y dolores corporales. Estos son algunos de los síntomas que puede experimentar una persona que sufre el síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado o agotado, en español.
Según la OMS, el burnout tiene tres rasgos. Por un lado, la persona experimenta una sensación de cansancio o agotamiento de la energía. En segundo lugar, aparece un aumento del desapego mental hacia el trabajo propio, o sentimientos de negativismo o cinismo relacionados con el mismo.
El psiquiatra y director del Departamento de Psiquiatría Oriente de la Universidad de Chile, Dr. Pablo Salinas, explica que el burnout se reconoce generalmente porque la persona experimenta dificultades cuando está en su trabajo: «Se siente cansado, con falta de energía y aumenta la distancia mental respecto al trabajo. Siente que no corresponde que esté ahí o tiene pensamientos negativos frente al trabajo. También, manifiesta una sensación de ineficacia. Siente que no lo está haciendo bien, porque siente que hay una falta de realización con el trabajo.
Las causas del burnout están relacionadas con el trabajo, sin embargo, existe una diversidad de factores que pueden detonarlo: «Están los factores personales, que tienen que ver con la tolerancia al estrés y la frustración. Además, hay factores ligados directamente con el ambiente laboral, que son los principales detonantes de la enfermedad: «Están relacionados con los problemas de organización del trabajo. Los más habituales son la sobrecarga laboral, problemas con las jefaturas disfuncionales, problemas con ambientes laborales tóxicos, mucha presión, falta de apoyo en el trabajo y falta de recursos», señala Salinas.
Para Salinas, es clave que exista una buena relación con los trabajadores para prevenir esta enfermedad: «Es importante que ellos puedan exponer cuáles son las circunstancias que van causando el burnout.
Consecuencias del Síndrome de Burnout
El síndrome de burnout, puede derivar en severas consecuencias para la persona que lo padece. A continuación, se ilustran algunas transversalmente:
- Consecuencias físicas: Contracturas musculares, problemas dermatológicos, cardiovasculares, digestivos, sexuales y hasta respiratorios. También, la cronicidad de esta alteración psicológica, puede contribuir a padecer enfermedades como resfriados e infecciones.
- Consecuencias psicológicas: Problemas emocionales y psicopatológicos, afecta a la autoestima, a la salud, al bienestar y la calidad de vida de la persona comprometiendo posibles comorbilidades con algún tipo de trastorno de personalidad.
Tratamiento del Síndrome de Burnout
Generalmente lo realiza un profesional de la salud mental mediante una evaluación. Esta incluye una entrevista clínica detallada sobre los síntomas, su duración e intensidad, y cómo afectan la vida diaria de la persona.
En lo que respecta al tratamiento, la farmacología podría ser una opción siempre y cuando, un especialista del área médica lo indique según la gravedad de los síntomas presentados y las características personales de cada paciente.
Desde lo psicológico, el Burnout se aborda desde las siguientes variables:
- Psicoeducación: Este primer paso del tratamiento, consiste en explicar a cada consultante respecto a esta afectación psicológica y cuáles serían sus consecuencias al ir agudizando.
- Autoconocimiento: Mediante registros y según el contexto, se trata de detectar ante qué situaciones presentan respuestas de estrés desadaptativas.
- Afrontar el estrés: En primera instancia, es necesario orientar a cada consultante para que pueda disponer de espacios de autocuidado y con ello, realice estrategias de relajación y respiración. Luego en la sesión, se irá evaluando su sistema de creencias para modificar distorsiones cognitivas mediante técnicas como, la reestructuración, Terapia racional emotiva conductual o estrategias de tercera generación.
- Mejorar la autoestima: Para potenciar el bienestar hace falta un trabajo de fondo que incluye diversas áreas.
La terapia psicológica para el desgaste emocional se centra en identificar y tratar los síntomas del burnout, así como en desarrollar estrategias para afrontarlo de manera efectiva.
Terapias para el Síndrome de Burnout
Afortunadamente, son varios los tratamientos que existen para ponerle fin al síndrome de burnout.
- Terapia cognitivo-conductual: Cuando sufrimos el síndrome de burnout, algo que nos ayudará inmensamente a eliminarlo, es volvernos más resolutivos en situaciones en la que debamos actuar bajo presión.
- Terapia sistémica: A diferencia de las demás terapias, la sistémica no aborda a la persona de manera lineal, sino circular. Esto significa que su enfoque no está únicamente en la persona que ha ido en busca de su tratamiento, sino de los sistemas de los que forma parte, entre los cuales se encuentra la familia, la pareja, su círculo social y, por supuesto, su entorno laboral.
- Terapia humanista: Una de las posibles causas del síndrome de burnout es el desconocimiento de tus propias fortalezas. Tal vez sientas que no puedes lidiar con la carga laboral que se te ha asignado, pero lo único que necesitas para que te sea posible hacerlo es descubrir la fuente de tu fortaleza personal, algo que la terapia humanista se encargará de sacar a la luz.
- Terapia integral: ¿Qué dirías si te contáramos que te encuentras ante una terapia conformada con lo mejor de muchas otras terapias? Así de meticulosa y abarcadora es la terapia integral. Es la más flexible de todas las terapias, ya que no se basa en un único método, sino en la selección de uno que funcione para ti en especial, tomando en cuenta tu situación particular.
- Terapia narrativa: Gran parte de lo que hoy eres se debe a lo que has aprendido y a lo que te han contado. No obstante, muchas de esas cosas quedaron obsoletas en el tiempo y otras ni siquiera llegaron a reflejar la realidad en su momento. Es por ello que se creó la terapia narrativa, la cual te muestra lo que crees y se encarga de que tú mismo puedas desmentirlo con la realidad de lo que hoy eres.
- Psicoanálisis: Mediante las sesiones de psicoanálisis, llegarás a lo más profundo de tu pensamiento con el fin de comprender el origen de tu comportamiento. En tu inconsciente palpitan recuerdos que han sido cubiertos por tus mecanismos de defensa para que no termines arrastrado a un conflicto existencial mucho más grande que el síndrome de burnout. El psicoanálisis te llevará de la mano a ese rinconcito escondido para que puedas sanar las heridas que hoy no te permiten ser feliz.
Existen dos formas de ponerle fin al síndrome de burnout. Una de ellas es dejar tu trabajo y tomarte un año sabático, y la otra es llevar adelante una terapia psicológica.
Recomendaciones Finales
Recuerda que es importante reconocer los signos tempranos del burnout y tomar medidas para prevenirlo o tratarlo. Si sientes que estás experimentando burnout, considera hablar con un profesional de la salud o recursos disponibles en tu lugar de trabajo.
Aquí hay algunas claves importantes sobre el burnout:
- Reconocimiento oficial: La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido oficialmente el burnout como un problema de salud de origen ocupacional. Esto significa que la responsabilidad de gestionarlo ha pasado de los empleados a los empleadores.
- Prevención: El burnout es prevenible. Requiere una buena higiene organizativa, datos más precisos, preguntas oportunas y relevantes, un presupuesto más inteligente y la inclusión de programas de bienestar en la estrategia general de bienestar de la empresa.
- Enfoque en la organización: Los líderes deben asumir la responsabilidad de construir una estrategia para prevenir el burnout. Esto implica evaluar el entorno laboral, la carga de trabajo, la cultura organizativa y las políticas de bienestar.
- Estrategias para contrarrestarlo: Algunas estrategias incluyen fomentar la resiliencia, establecer límites claros, promover el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y crear un entorno de apoyo.
En resumen, el burnout no es solo un problema personal; es un problema organizativo.
¿Te sientes sin energía, desmotivado y abrumado en tu día a día? Si la rutina laboral te genera un cansancio constante, tanto físico como emocional, es momento de prestar atención. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el síndrome de burnout como un trastorno derivado del estrés crónico en el entorno laboral, que no ha sido gestionado de forma adecuada.
El burnout no aparece de un día para otro. Los síntomas del síndrome de burnout suelen aparecer de forma gradual.
En el trabajo, el síndrome de burnout afecta directamente el desempeño laboral, aumentando la sensación de que cualquier tarea es una carga. En lo personal, afecta las relaciones cercanas, el ánimo y la capacidad de disfrutar actividades cotidianas. Si estas señales persisten por semanas o afectan tu desempeño, es momento de buscar ayuda.
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