La historia del sindicalismo en Chile está marcada por la lucha constante de los trabajadores por sus derechos laborales y mejores condiciones de vida. El Sindicato de Trabajadores del Cobre (STC) ha sido un actor fundamental en este proceso, especialmente en la industria minera del cobre, un sector clave para la economía chilena.
La CUT y el Gobierno de la Unidad Popular
La Central Única de Trabajadores (CUT) apoyó al Gobierno de la Unidad Popular (UP) que encabezó Salvador Allende hasta su derrocamiento el 11 de septiembre de 1973. El 4 de enero de 1972 fue promulgada la Ley N° 17.594, que le concedió su personalidad jurídica y mecanismos de financiamiento para sus actividades. Gracias al trabajo de la CUT, en septiembre de 1973, había en Chile 940.035 trabajadores y trabajadoras sindicalizados, en un total de 6.700 sindicatos. 232.134 pertenecían al área industrial y 472.365 a los trabajadores agrícolas.
Represión Durante la Dictadura Militar
El golpe militar y su Junta de Gobierno comenzó su férrea persecución a nuestros dirigentes y dirigentas, trabajadores y trabajadoras. En 1975 dirigentes de diversas organizaciones comienzan a reunirse en la Fundación de Beneficencia y Educación Monseñor José Cardijn. Allí, se hacían diagnósticos de la vida de las y los trabajadores y la urgente necesidad de organizase surgiendo la idea de lo que más adelante sería la Coordinadora Nacional Sindical. Con la venia del cardenal Raúl Silva Henríquez, se crea la Pastoral Obrera, a cargo de monseñor Alfonso Baeza. En 1978, la Coordinadora Nacional Sindical se presentó oficialmente el primero de Mayo. Paralelamente, comienza un ambicioso plan de capacitación para más de 500 dirigentes sindicales de todo el país.
En 1979, la dictadura cívico -militar de Pinochet, restauró el derecho de las y los trabajadores a organizarse.
La CNS nace con 17 entidades textiles, del plástico, de la construcción, del cuero, el calzado y de líneas blanca. Entro los fundadores surgieron nombres como los de Manuel Bustos, Juan M.
El 25 de febrero de 1982, es asesinado Tucapel Jiménez, presidente de la ANEF. El 30 de octubre de 1984 se realiza el Paro Nacional. El año 1987, la venida del Papa Juan Pablo II a Chile marca una serie de manifestaciones por la justicia y la paz en nuestro país.
Resurgimiento y Desafíos en la Transición Democrática
En 1990, al comienzo de la transición a la democracia, convocado por el SITECO, se realizó el primer encuentro de dirigentes y delegados de personal de trabajadores de El Teniente y, en 1991, se constituyó la Federación Nacional de Trabajadores Contratistas que agrupaba al SITECO, Caucho del Sur y a otras dos contratistas de Potrerillos y El Salvador, en el norte del país.
Hace diez años y a pesar del diagnóstico pesimista que los analistas levantaban en ese entonces, relacionado con la crisis de los actores que se constituyen en torno al trabajo y la descomposición de las identidades y las acciones colectivas y, particularmente en Chile, frente a aquellas tesis que hablan acerca de la “crisis del sindicalismo”, donde, según muchos, el nuevo contexto productivo, implementado en el país durante la Dictadura Militar y consolidado durante la transición democrática, caracterizado por la heterogeneidad, flexibilidad e inestabilidad del empleo, impide que los trabajadores se identifiquen con un grupo social determinado, sea este la clase, un sindicato, etc., y promueve las relaciones sociales superfluas, contingentes, inestables y de corto plazo.
Huelga en El Teniente y Demandas de los Subcontratados
Este proceso de acumulación de fuerza estalló con fuerza en la siguiente década, específicamente en diciembre del año 2003, con un gran conflicto en la mina El Teniente, donde los trabajadores agrupados en el SITECO llegaron incluso a la ocupación del yacimiento minero. Esta huelga, que duró 21 días, significó la firma de un “Acuerdo Marco” mínimo que implicó mantener, de parte de los trabajadores subcontratados, cierta antigüedad laboral que les permitiera acceder a algunos beneficios como vacaciones, indemnizaciones, etc. y recibir, por las horas extraordinarias realizadas, el pago correspondiente.
Pero estas represalias no detuvieron el avance del sindicalismo de los subcontratados. Al año siguiente tuvieron lugar una serie de acciones reivindicativas dispersas encabezadas por organizaciones sindicales recién constituidas de las empresas contratistas: INSITU, CIMM, SODEXO, AUDA y RINASA; todas vinculadas a CODELCO como mandante.
La CNTC repartió en todas las divisiones de CODELCO un petitorio común que exigía un bono por excedentes del cobre de US$1.000. Este petitorio fue entregado el 21 de diciembre del 2005 a las gerencias y rechazado en el acto por la estatal en cada una de sus divisiones. Así, el 4 de enero del 2006, la organización convocó a un paro nacional. Este llamado sólo tuvo respuesta en las divisiones El Teniente y Andina. Luego de complejas negociaciones con la estatal de parte de los dirigentes, mientras las bases sindicales se manifestaban masivamente en las ciudades de Los Andes (división Andina) y Rancagua (división El Teniente), siendo duramente reprimidas por la policía, se lograron firmar las “Actas de Acuerdo” que pusieron fin a las movilizaciones.
Estas actas, transcurrido el 2006, no fueron cumplidas por parte de CODELCO. Así, por la presión ejercida de parte de los subcontratados, se constituyeron mesas tripartitas en todas las divisiones. Estas fueron compuestas por los dirigentes sindicales, el Gobierno y CODELCO.
Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC)
Paralelo a este proceso, los trabajadores aglutinados en la Coordinadora empezaron a proyectar la conformación de una confederación que les permitiera, mediante el reconocimiento jurídico, mayor representatividad. Es así que el congreso constituyente de la nueva CTC se realizó los días 6, 7 y 8 de junio del año 2007 en la comuna de Machalí, Rancagua. Coincidiendo, el día 8, con la última mesa tripartita de la que participó la CNTC, el Gobierno y CODELCO. En este Congreso, con la presencia de 70 dirigentes, que representaban a más de 40 mil trabajadores subcontratados, se decidió convocar a una huelga general de trabajadores subcontratados para fines del mes de junio, con fecha a definir, para presionar por el cumplimiento de los acuerdos firmados con CODELCO.
Legado y Significado Histórico
Deseo resaltar que la Confederación -hoy Federación- de Trabajadores del Cobre es una de las agrupaciones de mayor significación en el mundo sindical chileno. Se trata de un acontecimiento de la máxima relevancia, porque durante mucho tiempo no existió prácticamente ninguna posibilidad de que en Chile obreros y empleados pudieran compatibilizar sus intereses. Asimismo, quiero resaltar, sólo con ánimo histórico, que tanto la fundación como el desarrollo ulterior de la Confederación de Trabajadores del Cobre están íntimamente ligados al Partido Socialista, al que pertenezco y del cual soy su Presidente . En efecto, la reunión de constitución de la organización se realizó en la Municipalidad de Machalí, cuyo Alcalde y anfitrión era en aquella época don Luis Guzmán Cuevas , obrero de El Teniente, Presidente del Sindicato Industrial Caletones y militante socialista.
La Confederación nació, como muchas federaciones, luego de una larga y dura experiencia vivida por los trabajadores, quienes durante largos años lucharon aisladamente contra las empresas norteamericanas en defensa de sus legítimos intereses. Consecuente con tales principios, la Confederación se convirtió, desde su fundación, en promotor de la nacionalización del cobre, como lo demostró participando activamente en la fundamentación del proyecto de reforma constitucional que enviara Salvador Allende , Presidente de la República de la época. Debo resaltar, igualmente, que la Confederación fue factor fundamental para la constitución de la Central Única de Trabajadores.
Consecuente con su decisión de contribuir al crecimiento y fortalecimiento del movimiento sindical chileno, la Confederación de Trabajadores del Cobre aprobó en su Cuarto Congreso un aporte por una sola vez de 5 escudos por trabajador para la adquisición de una casa para la Central Única de Trabajadores. La Escuela Sindical de la Confederación de Trabajadores del Cobre también abrió un camino señero, que es digno de rescatar. Desde sus inicios, se planteó la necesidad de emprender la capacitación sindical. En sus informes a los Congresos, se puede destacar la clarividencia de esos trabajadores, que llegaron a señalar que "La realidad de hoy es muy compleja. Consecuentes con esos objetivos, la Confederación de Trabajadores del Cobre propició a través de la CUT convenios de capacitación con universidades chilenas.
Quiero resaltar un hecho que a todos los hijos del mineral El Teniente siempre nos llamó la atención. Dicho yacimiento era prácticamente un país dentro de otro. Durante muchos años quizás la única bandera que se izaba en las escuelas del mineral donde yo nací era la bandera norteamericana. Para subir al mineral El Teniente había que solicitar visa. Por eso, cuando la Confederación de Trabajadores del Cobre empezó una campaña para mejorar las condiciones habitacionales para terminar con la promiscuidad en que vivían los obreros -particularmente en los campamentos de las empresas norteamericanas-, nos llamó la atención que a través de una ley impulsada por los trabajadores del cobre -la 11.828, de 1955-, se iniciaron los planes de construcción y mejoramiento de las viviendas para empleados y obreros, habilitación y mejoramiento de los hospitales existentes, sedes sociales, establecimientos educacionales, etcétera, entregándose por primera vez, además, atribuciones a las municipalidades en esta materia, ya que a la fecha carecían de ellas, por ser una suerte de enclave extranjero, como ya lo he señalado.
Muchos de los beneficios alcanzados a favor de los trabajadores del cobre fueron fruto de leyes cuyos proyectos presentó la propia Confederación, a través de Parlamentarios, quienes eran un suerte de voceros de dicha organización en el Parlamento. Quiero destacar asimismo alguna de las leyes aprobadas gracias a esta iniciativa. Por de pronto, el propio Estatuto de los Trabajadores del Cobre, que fue un factor muy importante para que después otras federaciones tomaran como ejemplo dicho Estatuto para los efectos de mejorar sus condiciones laborales. Posteriormente, el cambio de calidad jurídica tanto de obreros como de empleados fue también fruto del esfuerzo realizado por la propia Confederación en su tiempo.
Después de 1973 no pocos de sus dirigentes fueron reprimidos, tomados presos, fusilados y desaparecidos. En mayo de 1983, la Confederación de Trabajadores y otras organizaciones sindicales llamaron a la Primera Protesta Nacional . Con posterioridad, con ocasión de la Segunda Protesta Nacional, la dictadura encarceló al presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, el actual Diputado democratacristiano, don Rodolfo Seguel , lo que provocó un gran Paro Nacional, que significó el despido de miles de trabajadores y el descabezamiento de las organizaciones sindicales. Al respecto debo recordar que sólo en El Salvador la mayor parte de la gente fue despedida.
Hoy, dicha Confederación tiene un nombre distinto. Se denomina "Federación de Trabajadores del Cobre en Democracia".
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