El trabajar con energía eléctrica conlleva riesgos de diversa consideración, desde quemaduras menores hasta mutilaciones e incluso la muerte del operador. La energía eléctrica es necesaria en toda obra de construcción, sea de índole doméstica o de gran escala, ya que es la que permite el uso de iluminación, maquinarias, herramientas y equipos necesarios para llevar a cabo el trabajo de forma óptima y eficiente. Por esta razón, se deben seguir ciertas medidas de seguridad en el trabajo con tableros eléctricos.
Medidas de Seguridad Generales
Para evitar accidentes y asegurar un entorno de trabajo seguro, es fundamental considerar las siguientes medidas de seguridad:
- Trabajar sin tensión: Siempre que sea posible, trabaje preferiblemente sin tensión. La mayoría de instalaciones se encuentran seccionadas a través de los diferenciales o mediante un interruptor, pero si no fuese así, también puede cortar la electricidad general. Excepcionalmente se realizarán con tensión las operaciones elementales (accionamiento de diferenciales, automáticos, etc.) y los trabajos en instalaciones con tensiones de seguridad.
- No llevar objetos de metal: No lleve objetos de metal mientras esté realizando trabajos eléctricos. Las cadenas, relojes, anillos, hebillas de cinturón u otros elementos similares pueden ocasionar un cortocircuito o atraer el arco eléctrico. El metal es un excelente conductor, por lo que en caso de contacto, se puede producir una descarga muy peligrosa.
- Revisar los aparatos de medida: Antes de empezar a trabajar, es recomendable chequear que tenga todos los aparatos necesarios y que estos funcionen correctamente.
- Evitar condiciones climáticas adversas: No realice trabajos a la intemperie en situaciones climatológicas adversas (lluvia, nieve, tormenta o viento fuerte), ya que esto dificulta e interfiere en su ejecución. Así mismo, es conveniente evitar trabajar con electricidad en lugares húmedos o cerca de líquidos.
- Analizar el circuito y las conexiones: Antes de realizar cualquier trabajo lo ideal es estudiar las características y composición del circuito, de esta manera podrá calibrar los peligros y establecer las posibles normas de seguridad adaptadas al tipo de circuito con el que esté trabajando.
- Cuidado del espacio de trabajo: Cuando instalamos un equipo eléctrico, debemos dejar espacios libres como para operar sin ninguna dificultad mientras se trabaja y también pensando en futuras reparaciones. Todas las partes del circuito deben estar accesibles en todo momento y los fusibles deben quedar bien resguardados para evitar que elementos externos accedan a esta zona.
- Uso responsable de herramientas: En la actualidad existen todo tipo de materiales auxiliares para facilitar las labores eléctricas, sin embargo, en ocasiones utilizamos herramientas para fines para los que no están diseñadas. La recomendación es siempre trabajar con un equipo completo de herramientas que correspondan a la labor y así evitar riesgos.
- Ropa adecuada: Se recomienda que la ropa sea ajustada y ceñida al cuerpo para evitar que se enrede o enganche. Un electricista debe usar casco de forma permanente, ya que brinda protección contra riesgos de golpes, impactos y salpicaduras de sustancias. Los cascos de seguridad se construyen con materiales resistentes a la acción del fuego, de solventes, a los impactos, abrasión y que posean baja conductividad. Se recomienda el uso de guantes aislados clase 00 (hasta 500 V) para intervenciones en trabajos en baja tensión. Un electricista debe usar un calzado de seguridad que sea aislante, que no tenga broches, ojales, ni partes metálicas, excepto la puntera que está cubierta con material aislante. La aislación se consigue mediante el uso de compuestos de goma. Los zapatos aíslan completamente del suelo y evitan que ante un contacto eléctrico descargue la corriente a tierra a través de nuestro cuerpo.
Seguridad en el Trabajo con Tableros Eléctricos
Para comenzar, todos los tableros deberán llevar estampada en forma visible, legible e indeleble la marca de fabricación, la tensión de servicio, la corriente nominal y el número de fases. Además, deben encontrarse señalizados (advertencia de riesgo de electrocución) y con llave, montarse dentro de cajas, gabinetes o armarios cerrados, y ubicarse en lugares seguros, de fácil acceso y libres de obstáculos.
Los tableros eléctricos, las tomas de corriente, los sistemas de iluminación y, en general, todo aparato eléctrico nunca debe entrar en contacto con agua o humedad, salvo que sean a prueba de agua, pero esto deberá previamente ser comprobado. Por lo tanto, nunca se debe operar tableros, aparatos o extensiones eléctricas con las manos o zapatos mojados o húmedos, o pisando superficies húmedas o mojadas.
Todo tablero deberá contar con una barra o puente de conexión a tierra. Si la caja, gabinete o armario que contiene el tablero es metálico, deberá protegerse contra tensiones peligrosas y deberá ser conectado a tierra, así como las mallas o cercos de metal que rodean a los transformadores y dispositivos de distribución. La efectividad de la puesta a tierra debe ser comprobada inmediatamente después de la instalación (o de una reparación o modificación), y en forma regular cada año.
Para evitar accidentes, conviene que el tablero esté blindado, y encerrados los elementos conectados a fuentes de Alta Tensión para evitar el acceso de personas no autorizadas. El piso alrededor de los mismos debe estar aislado y aquellos elementos conectados a fuentes de Alta Tensión deben tener pantallas aislantes que permitan su reparación o regulación sin tocarlos. Los circuitos de cada uno de los elementos del tablero deben ser de fácil reconocimiento y acceso, y es conveniente poner a tierra las manivelas.
Para realizar reparaciones, debe bloquearse el paso de corriente.
La Puesta a Tierra de la Instalación Eléctrica
Junto con las protecciones instaladas al Tablero General de Electricidad, cada tablero posee una barra de tierra interna, la que se conecta a la malla de tierra de la Instalación eléctrica con un cable de conexión a tierra (ya sea desnudo o con aislante de plástico de color verde o amarillo). En términos generales, la normativa obliga a que todos los tomacorrientes de la Instalación estén conectados a tierra.
Sistemas de Protección
El Tablero General sirve para administrar adecuadamente la energía al interior de la empresa y es el lugar donde se concentran los sistemas de protección que brindan seguridad al usuario.
Los interruptores de protección permiten que, en caso de que se presente un riesgo eléctrico para la instalación, se suprima automáticamente el suministro de energía eléctrica. Se recomiendan los Interruptores Termomagnéticos, mientras que para la protección de las personas contra los riesgos de electrocución, se hace imprescindible el uso adicional de los Interruptores Diferenciales.
Los interruptores termomagnéticos actúan en el caso de una sobrecorriente, que puede ocurrir por sobrecarga o por cortocircuito. Las sobrecargas son incrementos de corriente sobre la corriente nominal del circuito, mucho menores que los producidos por los cortocircuitos, en los que puede llegar a ser más de seis veces la corriente nominal. En estos casos, la sobrecorriente se traduce en el incremento de la temperatura de los conductores, momento en el cual los interruptores “abren” el circuito, evitando daños mayores (como incendios).
Los interruptores diferenciales, por su parte, actúan “abriendo” el circuito al presentarse una “corriente de fuga a tierra” en alguna parte del circuito interior. Esta fuga de corriente eléctrica hacia tierra puede deberse a un aislamiento deteriorado y puede producirse a través de alguna persona, generándole un riesgo de muerte por electrocución.
Uso de Tarjetas de Bloqueo en los Tableros Eléctricos
El procedimiento de Bloqueo y Tarjetas de Seguridad deberá ser usado para dejar inoperativa una fuente de energía, tal como un sistema eléctrico, bombas, líneas de productos, válvulas y otras fuentes de energía que podrían accidentalmente ser energizadas o puestas en funcionamiento, mientras el personal se encuentra trabajando en ellas o antes de que estas estén mecánicamente listas para ser puestas en servicio, además de ser aplicado únicamente por personal entrenado y autorizado para esta tarea. Todo el personal involucrado deberá conocer y dar cumplimiento a este procedimiento.
Para bloquear y colocar avisos en cualquier equipo, antes de apagarlo, el trabajador debe identificar el tipo de energía que lo hace funcionar, los peligros que ésta implica y cómo controlarlos, las causas que originan la intervención, visualizar la posición de la totalidad de los elementos de protección y de comandos, de modo que, una vez terminada la intervención, estos queden operando en la misma condición inicial.
Instalación de Tarjetas
Antes de comenzar el trabajo, el operador debe instalar las tarjetas correspondientes en cada equipo donde se realizará el trabajo, desenergizando el sistema utilizando los controles de operación principal, siguiendo los procedimientos de seguridad básicos para dicha tarea. Los equipos, además, deben estar en la condición “apagado”, “off”, “cero” o la que impida una activación repentina del sistema. A su vez, el trabajador debe realizar una inspección previa a la manipulación, certificando que el sistema fue desenergizado y no podrá ser puesto en marcha por ningún mecanismo.
La Energía Eléctrica y el Cuerpo Humano
La gravedad de los efectos dañinos de un choque eléctrico en el cuerpo humano está determinada por los siguientes aspectos:
- La intensidad de la corriente: La corriente eléctrica causa efectos nocivos para el organismo humano. Se ha determinado que el límite de intensidad peligrosa para una persona es de 25 miliamperios (mA).
- Frecuencia de la corriente: La frecuencia es la causa de un gran número de accidentes, ya que interfiere la frecuencia del ritmo cardiaco, ocasionando la fibrilación del corazón (paro cardiaco). Es necesario tener en cuenta que las frecuencias de la energía eléctrica comprendidas entre 25 y 2000 cps (Hertz) ofrecen riesgo de fibrilación cardiaca muy grande.
- La Resistencia eléctrica del cuerpo humano no es constante, sino que presenta variaciones en:
- La piel a la entrada de la corriente.
- La piel a la salida de la corriente.
- Los tejidos y órganos internos.
- Estado anímico.
Para la piel húmeda, la resistencia es de 100 a 500 ohmios en corrientes alternas y de unos 1800 ohmios en continua. En tanto, para la piel seca, la resistencia varía de 100.000 a 600.000 ohmios, alcanzando hasta 1.000.000 ohmios. La resistencia interna promedio del cuerpo aproximadamente es de 500 Ohms.
- Trayecto de la corriente: El riesgo de fibrilación cardiaca (paro del corazón) depende de las partes del cuerpo que entren en contacto con el conductor o elemento energizado y de que el corazón sea alcanzado por la corriente al atravesar el cuerpo.
Resistencia Eléctrica de la Piel
| Condición de la Piel | Resistencia (Ohmios) |
|---|---|
| Piel Húmeda (Corriente Alterna) | 100 - 500 |
| Piel Húmeda (Corriente Continua) | 1800 |
| Piel Seca | 100.000 - 600.000 (hasta 1.000.000) |
| Resistencia Interna Promedio del Cuerpo | 500 |
En cuanto a los riesgos para el personal administrativo que trabaja cerca de un tablero eléctrico industrial, es importante evaluar si el estar continuamente cerca de estos equipos puede tener consecuencias para la salud. Aunque los tableros estén debidamente protegidos, es recomendable mantener una distancia prudente y asegurar que el área esté bien ventilada para evitar la acumulación de gases o campos electromagnéticos.

