Comprender cómo calcular la tasa de rendimiento y la rentabilidad de una empresa es fundamental para que los gerentes visualicen claramente la situación financiera de la empresa. Los gerentes suelen confundir estas dos terminologías, pero representan aspectos distintos de la empresa. Evaluar solo uno de estos aspectos traerá una visión general deficiente del negocio, dando una falsa impresión de que es exitoso. Saber cómo calcular estos índices garantiza la correcta determinación de la ganancia.
Definición de Rentabilidad
Primero, es importante entender que ambos son índices que se relacionan con el ingreso neto de la compañía. Sin embargo, el resultado muestra ganancias desde diferentes perspectivas. La rentabilidad toma en consideración el tiempo como una variable fundamental. Generalmente, se realiza considerando el mes y el flujo de caja correspondiente.
Para conocer la productividad del negocio, es necesario pensar en términos de facturación y de utilidad neta para el período a analizar. Imagine, por ejemplo, que, en un año, la empresa facturó $500 millones. La productividad bruta fue de $300 millones y los ingresos netos, de $200 millones. Para entender, imagine la misma situación, pero en donde la productividad fue solo de $100 millones.
Cálculo de la Rentabilidad
De esta forma, considere un negocio que exigió una inversión inicial de $400 millones. Actualmente, su flujo de caja mensual está cerca de $25 millones. Un negocio no es rentable cuando este índice es nulo o cuando es negativo, lo que indica que la inversión resultó en pérdida.
Estrategias para Aumentar la Rentabilidad
Existen numerosas estrategias y tecnologías que pueden aplicarse en la empresa: el mayor error que puede cometer un gerente es no buscar continuamente mejoras. Al usar software financiero, los procesos se vuelven más rápidos, más simples y más precisos. El gusto de los clientes, los valores de los productos y las tasas de impuestos pasan por cambios constantes. Dependiendo del escenario, los valores de sus productos podrían ser más altos, lo que generaría más ganancias, pero también sería factible reducir sus precios para expandir su red de clientes.
Negociación con Proveedores
Una buena negociación puede ser excepcionalmente beneficiosa para la empresa. Si tiene una buena relación con un proveedor de confianza, intente negociar precios más bajos con ellos. Esta estrategia aumenta tanto la tasa de rendimiento como la rentabilidad.
Gestión de Costos Operativos
Los costos operativos son aquellos necesarios para mantener la empresa activa, como salarios, electricidad, etc. Estas medidas consisten en realizar nuevas inversiones cuyos retornos puedan ser medidos.
Enfoque en el Cliente
Los clientes son el foco de cualquier negocio, dado que los ingresos para sostenerlo provienen de ellos. Los mercados están actualmente muy concurridos.
La Importancia del Capital de Trabajo
Usted ya comprende que el capital de trabajo es la cantidad de recursos financieros que una empresa necesita para mantener un negocio en marcha. A pesar de tener diferentes funciones y definiciones, tanto el capital de trabajo como la inversión fija son conceptos necesarios para el buen funcionamiento de cualquier tipo de empresa. La inversión fija se refiere a los gastos iniciales necesarios para que una empresa opere, abarcando todos los bienes necesarios, como equipos y maquinaria. Con esto, es posible notar la principal diferencia entre los dos conceptos, ya que el capital de trabajo son los montos monetarios en efectivo, en cuentas por pagar y por cobrar, en stock o en la cuenta corriente; Y la inversión fija es el activo.
Capital de Trabajo Neto (NWC)
Profundizando en el tema, encontrará el término: capital de trabajo neto (NWC). Se sabe que cada tipo de empresa necesita recursos (dinero) para mantener la fluidez de sus actividades y, en consecuencia, para garantizar que permanezca activa en el mercado. Por lo tanto, la NWC se puede considerar como una “holgura” financiera que permite a la empresa y sus acciones operar de manera eficiente. El capital de trabajo propio (OWC) se define como la variable que indica el monto de los recursos propios de la empresa. Con este concepto, se revelará la cantidad de capital propio de la empresa que está completando los activos actuales y a largo plazo.
Necesitará algunos elementos esenciales de gastos y costos para determinar la cantidad mínima de capital de trabajo para su negocio. En resumen, todos los gastos y costos que se producirán si su empresa recibe o no un pago en un período determinado. Para ilustrar, crearemos una situación hipotética para una empresa proveedora de servicios que determinará el capital de trabajo necesario para un año específico. Algunas compañías que reciben pagos recurrentes pueden incluir dichos montos en su cálculo de capital de trabajo para reducir los gastos.
El capital de trabajo neto es el resultado de los montos de los activos corrientes por los de los pasivos corrientes. Los activos corrientes se refieren al efectivo en caja, inversiones financieras, cuentas por pagar y por cobrar, acciones, gastos, materias primas, valores, depósitos bancarios, transacciones bancarias y gastos prepagos. LTL o Pasivos a Largo Plazo son las deudas que tiene su empresa que deben liquidarse después del siguiente año financiero, que se refiere a un año calendario. El capital de trabajo es un indicador importante de sus recursos.
Otro uso importante del capital de trabajo está relacionado con los clientes atrasados en el pago.
Sobreestock: Un Problema de Inventario que Afecta la Rentabilidad
Imagina que tienes un negocio y enfrentas dos problemas cruciales. Primero, algunos productos se agotan rápidamente, lo que te impide satisfacer la demanda de tus clientes, provocando pérdidas de ventas y generando insatisfacción. Segundo, algunos productos permanecen en los estantes demasiado tiempo, ocupando espacio valioso que podría destinarse a artículos con mayor rotación. Esta acumulación no solo reduce la disponibilidad de productos más demandados, sino que también aumenta el riesgo de obsolescencia, especialmente con productos perecederos o de temporada, afectando tus ganancias y la eficiencia operativa del negocio.
Tener demasiado stock o muy poco stock no es óptimo. La meta es encontrar un equilibrio para así evitar ambos extremos. Aunque quisiéramos un «Nivel de Servicio» perfecto del 100%, en realidad, siempre hay incertidumbres en la demanda y el suministro. Los sobrestocks más evidentes se producen en circunstancias como campañas comerciales fallidas, cambios estacionales o, lo más común, eventos especiales como Navidad. Un caso particular, pero muy recurrente, es cuando alimentos o medicamentos permanecen en el inventario más allá de su fecha de expiración, generando pérdidas por el stock que debe darse de baja.
Toma de Decisiones Inteligentes para Reducir el Riesgo de Sobreestock
Para reducir este riesgo, es fundamental exigir a los proveedores una vida útil remanente mínima para los productos y usar sistemas de reposición inteligentes que ajusten las compras según la demanda y la vida útil. También es esencial contar con alertas anticipadas sobre productos próximos a vencerse, para tomar medidas y reducir inventarios innecesarios.
En general, cualquier nivel de inventario que supere lo necesario para mantener un buen nivel de servicio puede considerarse sobrestock. En promedio, las empresas tienen un sobrestock que varía entre el 12% y el 30% del inventario total, lo que significa que es posible reducir el inventario en un 30% sin afectar el servicio al cliente.
Para lograr esto, las empresas deben implementar una sólida Planificación de Ventas y Operaciones (S&OP), que fomente una cultura de honestidad en las cifras y evite pronósticos basados en expectativas poco realistas. Es crucial mantener una disciplina rigurosa en el proceso S&OP y utilizar herramientas tecnológicas avanzadas para gestionar la planificación de demanda, abastecimiento y gestión de inventarios.
Estas tecnologías incluyen modelos estadísticos y de machine learning, que usan datos históricos para generar pronósticos más precisos. Además, los modelos matemáticos y algoritmos permiten a los gerentes visualizar combinaciones eficientes entre cobertura de stock y Nivel de Servicio.
Muchas empresas, sin darse cuenta, planifican su inventario con métodos intuitivos, como asignar la misma cantidad de stock a todos los productos de una categoría, lo que lleva a un exceso de inventario o «sobrestock.» Este enfoque no solo es costoso, sino que también ocupa espacio que podría usarse de manera más eficiente.
En el mundo actual, las empresas tienen acceso a datos más precisos y confiables. Esto les permite usar tecnología avanzada para tomar decisiones mucho más inteligentes. Así, en lugar de estar atrapados en combinaciones ineficientes, pueden moverse hacia la frontera de máxima eficiencia logrando una operación más rentable.
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