El Gobierno promulgó la nueva reforma de pensiones, que fue aprobada por el Congreso. Esta reforma tiene como objetivo principal mejorar las pensiones y garantizar un sistema más equitativo y sostenible.
Beneficios Clave de la Reforma
Los primeros beneficios de la reforma se verán con el alza de la Pensión Garantizada Universal (PGU). Además, se incluye la garantía por año cotizado y la compensación para las mujeres.
Aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU)
Con la puesta en marcha de la reforma previsional los jubilados verán un aumento en la Pensión Garantizada Universal a 250.000 pesos (270 dólares), en un incremento que será gradual una vez que la ley sea publicada en el Diario Oficial. El primer grupo que tendrá un incremento en su pensión serán los mayores de 82 años, que recibirán su PGU aumentada seis meses después de la publicación del decreto, es decir en septiembre de este año. De acuerdo a este plan, los mayores de 75 años serán beneficiados 18 meses después de la publicación; y los mayores de 65 años obtendrán su monto extra 30 meses después.
Beneficio por Año Cotizado
Es una garantía que consiste en el pago de 0,1 Unidad de Fomento (UF), equivalentes a 3.885 pesos (unos cuatro dólares) por cada año en el que el trabajador registre cotizaciones, con un tope de 25 años, es decir 2,5 UF, equivalentes a 97.147 pesos (104 dólares). Los requisitos para acceder a este beneficio es contar con al menos 10 años de cotizaciones, en el caso de las mujeres; y 20 años de cotizaciones, para los hombres. Esta garantía se entregará a partir del primer día hábil del décimo mes de publicada la ley en el Diario Oficial, es decir el 1 de enero de 2026. El objetivo de esta medida es mejorar las pensiones de los actuales jubilados y de quienes se van a pensionar dentro de los próximos 30 años.
Compensación para las Mujeres
La reforma promulgada por el Ejecutivo chileno contempla la entrega de una compensación a las mujeres por expectativa de vida. El beneficio permite que mujeres y hombres que se jubilan a los 65 años con el mismo ahorro e igual grupo familiar obtengan la misma pensión, aplacando una brecha de género que perjudicaba principalmente a las mujeres. Las beneficiadas recibirán una bonificación por un valor mínimo de 0,25 UF mensuales, equivalentes a 9.714 pesos (10 dólares). En el caso de las mujeres, pueden ver aumentada su pensión en 0,1 UF cuando hayan cotizado por 10 años.
Impacto Económico de la Reforma
Esta semana el ministro de Hacienda, Mario Marcel, aseguró que “con esta reforma de pensiones va a haber mayor ahorro previsional, tanto directamente a través de las cuentas de capitalización individual como del propio Seguro Social. Eso va a generar más disponibilidad de fondos para financiar proyectos de inversión y financiar proyectos de vivienda. Hace poco se modificaron varias normas por parte del Banco Central (BC) para reclasificar los mutuos hipotecarios, hubo varias medidas de ese tipo, que le permitirían a las empresas constructoras, a los proyectos de vivienda, acceder a mayor financiamiento desde los fondos de pensiones”.
La semana pasada, cuando Marcel fue a presentar a los senadores de la Comisión de Hacienda la reforma previsional, mostró los efectos económicos que tendría en régimen. En sus conclusiones, el emisor detalló que “el sistema de capitalización individual aumenta el ahorro, el PIB, el consumo y la inversión”. Su aporte es de 1 punto porcentual al crecimiento.
En la tabla que enseñó en dicha ocasión, se observa que con la reforma de Bachelet, cuando se subía la cotización en 5 puntos porcentuales (pp), el efecto del ahorro era de un 1,2% del PIB en el largo plazo; en la del expresidente Sebastián Piñera, con un alza de 4 pp, era de 1% del PIB; y con esta reforma que sube la cotización en 7 pp, sería de 1,7% del PIB”.
Allí también mostraba que el efecto sobre la inversión de capital con el proyecto de Bachelet era de 2,6% en el largo plazo, con el proyecto de Piñera era de 2,1%, y con este proyecto es de 3,6%. En tanto, el efecto sobre el PIB con el proyecto de Bachelet era de 1,0%, con el de Piñera del 0,8%, y con esta iniciativa del 1,4% en régimen.
Además, el ingreso de esos recursos al mercado, estiman los economistas, podría impulsar el crecimiento del país en el largo plazo. Además, podría devolver parte de las alzas en diversos instrumentos, como las tasas.
Un estudio realizado por los economistas de Clapes UC Hermann González y Felipe Larraín, titulado “Efectos de la industria de fondos de inversión en la economía chilena”, arrojó que “a partir de un modelo econométrico, estimamos que un aumento de 1 punto del PIB trimestral en los activos administrados por los fondos de inversión aumenta entre 0,038%, y 0,040% el PIB real trimestral per cápita. Dicho de otra forma, el aumento de la inversión en fondos de inversión públicos aportó 1,18 puntos porcentuales al aumento del PIB real trimestral per cápita desde 2014.
Comparación con Otros Sistemas Previsionales
En este grupo de países hay sistemas previsionales de reparto, como son España, Francia o Brasil y casos con un componente importante de capitalización individual, como son Perú, Colombia o México.
Teniendo una estructura similar, lo que explica el mejor ranking de Dinamarca y Australia es que esos países tienen un mercado laboral bastante más formal, por lo tanto, las lagunas previsionales son menores. Mientras el Estado danés destina anualmente un 8,1% del PIB para financiar pensiones, el Estado chileno solo aporta el 2,9% de su PIB.
En cuanto a la cotización obligatoria, Dinamarca se encuentra entre un 12% y 18%; en Holanda, en tanto, es del 25,6%, lo que contrasta con el 10% que tenemos en Chile. Si miramos la edad actual de jubilación de Dinamarca y Holanda, ésta es igual entre hombres y mujeres (65 y 66 años respectivamente), mientras que en Chile es de 60 años para mujeres y 65 años para hombres. Sin embargo, tanto Dinamarca como Holanda han establecido un aumento de jubilación gradual para sus trabajadores.
Por ejemplo, en ambos países las personas de 22 años que ingresaron al mercado laboral en 2018, jubilarán a los 74 años en Dinamarca y a los 71 en Holanda.
Por otra parte, casos como el de Colombia, donde conviven un sistema de capitalización individual con un sistema público de reparto, mantiene una alta ineficiencia en la distribución de los beneficios del sistema público, en desmedro de los sectores más vulnerables, generando así, una alta inequidad social y una alta presión fiscal.
El Convenio de Seguridad Social entre la República de Chile y el Reino de España permite que las personas que hayan trabajado en alguno de los dos países y cotizado en el respectivo sistema de seguridad social, pueden solicitar pensiones de vejez o invalidez y, en caso de fallecimiento, sus familiares pueden solicitar pensiones de sobreviviencia.
Los ciudadanos españoles que se encuentren en Chile o los chilenos que se encuentren en España, ya sea temporal o permanentemente, pueden acceder a los beneficios del sistema público de salud de cualquiera de los dos países.
Las personas que residan en Chile y quieran solicitar una pensión en España, deben presentar el formulario respectivo en la institución a la que estén afiliados, AFP o IPS. Los ciudadanos de ambos países que estén incorporados en los respectivos sistemas de salud pública, tienen derecho a cobertura de Fonasa en Chile y a asistencia sanitaria en España.
Las personas que vayan a España a laborar temporalmente pueden seguir cotizando en Chile en lugar de integrarse al sistema previsional español. El convenio permite acogerse a este beneficio a trabajadores tanto dependientes como independientes, por un periodo de 3 años, con la posibilidad de 2 años de prórroga.
Implicaciones y Desafíos
La nueva ley dispone otras modificaciones al sistema previsional. Una de las más importantes es la nueva cotización del 7% con cargo al empleador, la que se suma al 1,5% actual de Seguro de Invalidez y Sobrevivencia. Ese total adicional, que alcanza el 8,5% de la renta imponible, se distribuye entre las cuentas individuales administradas por las AFP (4,5%) y el seguro social administrado por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (4%). Otro cambio contemplado es la licitación del stock el 10% de los afiliados cada dos años, los que serán seleccionados de forma aleatoria.
Análisis de Expertos
Hace una semana el académico de la Universidad del Desarrollo y execonomista jefe de la Ocde, Klaus Schmidt-Hebbel, aseguró que “esta reforma tiene efectos positivos sobre ahorro, inversión, productividad, profundidad en el mercado de capitales, y crecimiento”. Sin embargo, sostuvo que los efectos positivos se verán de manera gradual, y que en la práctica, “los efectos este año son iguales a cero. Y en los próximos cuatro años, con un próximo gobierno, muy cercano a cero. Recién de a poquitito, a medida que se van acumulando más fondos, tiene algún efecto. Pero esto ocurre muy lentamente. Casi todas las reformas de pensiones en el mundo, cuando refuerzan el pilar de capitalización, los efectos son acumulativos y ocurren muy lentamente, a medida que se van acumulando esos recursos”.
Para el investigador del CEP, Gabriel Ugarte, “el impacto económico será más notorio a medida que se acumulen los ahorros de los cotizantes, especialmente aquel que se destina a las cuentas individuales. Lamentablemente, el primer punto de cotización en cuentas individuales se realiza recién al cuarto año de implementación. Ello retrasará el impacto económico de la reforma, además de que afectará las futuras pensiones de los mismos trabajadores”.
Ugarte también dice que “debido a los retiros, los activos de los fondos de pensiones en el mercado doméstico pasaron de un 46% del PIB previo a la pandemia, a un 27,5% en 2021. El aumento en el ahorro por la reforma de pensiones contribuirá a recuperar lo perdido, lo que facilitaría la oferta de financiamiento a largo plazo. Este desarrollo en el mercado financiero podría ayudar a reducir las tasas de interés de largo plazo al aumentar la liquidez y la estabilidad del sistema financiero.
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