¡Felicidades por alcanzar un emocionante hito financiero: tu primer sueldo! Este momento marca el inicio de un emocionante viaje en el mundo de las finanzas. Cuando consigues tu primer trabajo o empiezas a generar lucas es, sin duda, un hito emocionante para tu vida, porque das el primer paso hacia tu independencia financiera y empiezas a soñar sobre tu futuro.

Sin embargo, es importante tomar decisiones inteligentes para asegurar un futuro financiero sólido. Administrar tu primer sueldo con sabiduría es un paso importante hacia tu independencia financiera. Siguiendo estos consejos, estarás en camino de tomar decisiones informadas, ahorrar para tus metas y vivir con seguridad económica.

Planificación y Presupuesto

En lugar de dejarte llevar por gastos impulsivos, es hora de diseñar un presupuesto sólido. Una buena estrategia de ahorro comienza con decisiones inteligentes al momento de comprar. Un ejemplo de esto es hacer una lista antes de salir al supermercado y ceñirse a ella lo más posible, ya que puede contribuir a reducir gastos innecesarios.

El primer paso hacia una administración financiera efectiva consiste en conocer con precisión cuánto dinero se recibe y cuánto se gasta cada mes. Por ello, es necesario que tengas claro lo siguiente:

  • Tu ingreso mensual.
  • Tus gastos fijos (arriendo, servicios públicos, transporte, pago de deudas, etc.).
  • Tus gastos variables (comidas, entretenimiento, compras personales).

Enumera tus gastos fijos, metas financieras y necesidades inmediatas. La organización es clave. Prioriza tus gastos, como pagos de créditos y necesidades básicas. Una vez que identifiques lo anterior, pasarás a controlar la plata que recibes mes a mes y la forma en que la gastas.

El método 50/30/20

Una forma de realizar un presupuesto mensual es el método 50/30/20, que resulta muy eficaz a la hora de mejorar tu salud financiera. De acuerdo con este, deberías distribuir tus ingresos de la siguiente manera:

  1. 50% para cubrir gastos esenciales.
  2. 30% a gastos variables y que no son esenciales.
  3. 20% para inversiones y ahorro mensual.

Por supuesto, esta regla de distribución de tu ingreso mensual es flexible; puedes adaptar el presupuesto en función de tus ingresos y objetivos de ahorro. Identifica muy bien los gastos prescindibles y elimínalos o redúcelos, para que puedas destinar más al ahorro. Los llamados "gastos hormiga" son pequeños desembolsos cotidianos que, sumados entre sí, pueden representar una cantidad significativa a fin de mes.

Ahorro: La base de tu futuro financiero

Destinar una parte de tu sueldo al ahorro es fundamental. Establece metas claras para tus ahorros, ya sea para un colchón de seguridad o proyectos a largo plazo. Ahorrar no depende exclusivamente del nivel de ingresos, sino de generar un hábito constante. Un buen paso es separar una parte del ingreso apenas se recibe, como si fuera un gasto más. Para esto, el ideal es tener cuentas bancarias separadas, cuentas de ahorro o herramientas digitales para facilitar el proceso.

Fondo de Emergencia

Las sorpresas son parte de la vida. Antes de pensar en cualquier meta financiera, es recomendable crear un colchón financiero para hacer frente a esos imprevistos o casos críticos, que terminan afectando críticamente tu billetera si no estás preparado: gastos médicos por accidente, pérdida del trabajo, daño de tu auto, el veterinario de tu mascota, entre muchas otras situaciones. Lo ideal es que este fondo de emergencia alcance para cubrir de 3 a 6 meses de gastos básicos (de ahí la importancia de tener claro el presupuesto personal). Crea un “fondo de emergencia” destinando una parte de tu sueldo.

Si sigues al pie de la letra tu plan de ahorro, ese fondo pasará a convertirse en un colchón financiero capaz de cubrir mucho más que emergencias, incluyendo gastos planificados; como renovaciones, vacaciones u oportunidades de negocio, etc. Además, termina protegiendo tu salud financiera, porque te evita tener que solicitar deuda a terceros que te generen intereses.

Salud financiera sostenible: Ahorro automático

Con todo esto en mente, solo te queda empezar el ahorro mensual. Y nada mejor que hacerlo de forma automática, ya que así garantizas que parte de tus ingresos vayan a este fondo antes de que te lo gastes. Pero, ¿cómo hacerlo?

Una cuenta de ahorro, como la Futuro de MACH, te ofrece la funcionalidad de “Programar Ahorro”. En esta estableces cuántas lucas quieres pasar desde tu cuenta corriente de forma automática (semanal o mensual) en una fecha determinada, por ejemplo, $150.000 el día 5 de cada mes.

Deudas: Cómo manejarlas responsablemente

A medida que tu sueldo aumenta, podrían ofrecerte tarjetas de crédito u otros préstamos. Antes de adquirir una deuda, conviene analizar si el gasto es realmente necesario y si existe capacidad para cumplir con los pagos en el futuro. Si decides usarlos, hazlo con responsabilidad. Si pides un crédito, tienes que estar seguro que podrás cubrir todas las cuotas pactadas.

¿Las lucas que estás pidiendo prestadas hoy te ayudarán a generar más plata o a incrementar tu patrimonio? ¿Necesitas realmente eso que piensas adquirir con crédito? Si la respuesta es “no”, simplemente estás asumiendo una mala deuda que puede terminar arruinando tu salud financiera y capacidad de ahorro.

Necesidades vs. Deseos

En ese sentido, antes de endeudarte es vital aprender a diferenciar entre necesidades y deseos, así como deuda mala y buena. En las necesidades puedes enmarcar aquellos gastos esenciales, como la alimentación y el arriendo de la casa (junto con sus respectivas cuentas de agua, luz, etc.). Los deseos son lujos o caprichos que no son necesarios para tu vida, pero, aun así, los quieres obtener, como por ejemplo cambiar tu celular al último modelo disponible, más comidas afuera de las que puedes permitirte, entre otros gastos prescindibles.

Por otra parte, existe la deuda buena y la mala. La primera es aquella que bien o puede generarte ganancias, es decir, compras un departamento con un crédito que al arrendarlo te genera un extra para vivir; o también puede ser aquella en la que incurres y cuya cuota e intereses puedes asumir de manera holgada y sin afectar tu bolsillo. La deuda mala es justo lo contrario, por ejemplo, comprar bienes que pierden su valor y te dificulta pagar mes a mes.

Inversión: Haz crecer tu dinero

Si tienes la oportunidad, considera invertir tu dinero en opciones de crecimiento a largo plazo. Una vez que ya tienes un colchón financiero, los especialistas sugieren hacer trabajar al dinero y que crezca. No obstante, no significa invertir “a lo loco”, sino con sentido común.

Opciones de Inversión

  • Fondos Mutuos: Si planeas comprar un auto, ahorrar para un pago inicial en una casa o planear unas vacaciones, los fondos mutuos son una buena opción de ahorro con buenos rendimiento y liquidez.
  • Ahorro para la jubilación: Puedes abrir una cuenta APV y comenzar a ahorrar desde una edad temprana para complementar tus ahorros en la AFP.

Educación financiera: Un pilar fundamental

El conocimiento es una herramienta poderosa. Existen múltiples recursos gratuitos en línea, cursos breves y contenidos accesibles que ayudan a desarrollar esta educación financiera. La educación financiera no es algo que veamos en las salas de clase. Por ello, al empezar nuestro camino en el mundo laboral, muchas veces carecemos de los conocimientos básicos para administrar nuestras propias finanzas, lo que nos puede jugar en contra con miras a crecer en el futuro.

Consejos adicionales

  • Motivación: Muestra motivación y entusiasmo por los nuevos desafíos.
  • Experiencia: Aprende y escucha los consejos de colegas con más experiencia.
  • Nuevas responsabilidades económicas: Cuando empieces a recibir un sueldo fijo, probablemente también asumirás nuevas responsabilidades económicas como pagar un porcentaje de los gastos generados en la casa donde vives, comprar un auto, pagar tus estudios o independizarte. Cualquiera sea el tema que tengas en mente cubrir, el primer paso será la planificación. En síntesis, el primer objetivo que debe cumplir tu sueldo es cubrir la totalidad de esta suma.
  • Nunca es demasiado pronto para empezar a ahorrar: Sobre todo, si se trata de crear un hábito. Debes aprender a fijar objetivos y no gastar el dinero sin límites ni conciencia. Hay muchas metas que puedes considerar en esta etapa: un posgrado, un viaje, incluso la vejez.
  • Cómo llegar a fin de mes y tener capacidad de ahorro: Ser consciente de tus posibilidades económicas es el primer gran paso para tener control.

TAG: #Sueldo

Lea también: