La epidemiología es la disciplina que estudia la enfermedad en poblaciones humanas. Cuenta con un método específico en el que se definen diversas etapas.
Para realizar una investigación epidemiológica, se cuentan con distintas estrategias o diseños de estudio, que se seleccionan según el objetivo de la investigación. Al leer o planificar un trabajo, es útil conocer las alternativas en los diseños del estudio, con sus debilidades y fortalezas, para decidir si es el tipo apropiado para contestar las preguntas planteadas. Sin embargo, el tema se presta a confusión por la diversidad de nomenclaturas y clasificaciones existentes y por las diferentes traducciones de los términos usados.
Estudios Descriptivos: Explorando la Distribución de Variables
Los estudios descriptivos son aquellos que estudian situaciones que generalmente ocurren en condiciones naturales, más que aquellos que se basan en situaciones experimentales. Por definición, los estudios descriptivos conciernen y son diseñados para describir la distribución de variables, sin considerar hipótesis causales u otras. Eventualmente puede proponer hipótesis que expliquen el origen de lo observado, pero no es parte de su labor demostrarlas. En contraste, los estudios analíticos intentan comprobar una hipótesis que establezca una relación de causalidad entre el factor de riesgo y la enfermedad. Se pueden clasificar en experimentales y observacionales.
Para facilitar la identificación específica de un estudio epidemiológico, siempre es conveniente preguntarse cómo fue efectuada la asignación de la exposición estudiada a los sujetos estudiados. Así, en un ensayo clínico randomizado (fármaco) o en un ensayo de campo randomizado (vacuna), la asignación a la exposición la determina el azar en forma aleatoria. Por epidemiología observacional se entenderá aquel enfoque de esta disciplina que basa su quehacer en la observación de eventos sin mayor participación en cuanto a la forma, cantidad y oportunidad en que las personas se relacionan o exponen a estos factores.
Clasificación de los trabajos de investigación
Los trabajos de investigación pueden clasificarse de diversas maneras, por ejemplo:
- Según la intervención del investigador:
- Observacionales: hay recolección de información sobre las variables o hechos de interés, pero sin intentar influir sobre los acontecimientos. Incluyen las encuestas y la mayoría de los estudios epidemiológicos. Generalmente, son descriptivos aunque pueden ser comparativos.
- Experimentales: el observador deliberadamente influye sobre los eventos para investigar los efectos de su intervención. Incluyen los ensayos clínicos y muchos estudios en animales y de laboratorio.
- Según la dirección del estudio:
- Prospectivos: frecuentemente también denominados de cohortes. Una cohorte es un grupo de individuos que comparten una experiencia (viene del latín cohors, unidad operacional en el ejército romano). En el actual contexto se refiere a un grupo que se sigue hacia adelante en el tiempo desde el inicio del trabajo hasta el resultado.
Una cohorte puede ser seguida prospectivamente para la observación de causa, curso o intervención.
- En la cohorte de causa, el objetivo es determinar si una determinada enfermedad o fenómeno se desarrolla a partir de la exposición a un agente que putativamente lo causa.
- En la cohorte de curso, el objetivo es determinar el efecto del paso del tiempo en el desarrollo normal de una persona o de una enfermedad.
- En la cohorte de intervención, el objetivo es saber si una maniobra en particular altera el curso de los acontecimientos.
En cualquiera de ellas, la clave esencial es la validez de las comparaciones que se hagan interna o externamente. En las de causa o intervención los controles son normalmente internos y en ellas se deben seguir al menos dos cohortes. Controles internos son aquellos que son reclutados y seguidos al mismo tiempo que el grupo en tratamiento y por los mismos investigadores.
- Retrospectivos o de casos y controles: los datos se refieren a hechos ya acontecidos. No permiten estudiar la relación temporal entre causa y efecto y, por lo tanto, raramente sirven para indicar causalidad. La característica específica es que los estudios se inician después que los individuos han desarrollado la enfermedad o característica investigada y se dirigen hacia atrás en el tiempo para determinar las características que los sujetos presentaban antes del inicio de la enfermedad.
- Prospectivos: frecuentemente también denominados de cohortes. Una cohorte es un grupo de individuos que comparten una experiencia (viene del latín cohors, unidad operacional en el ejército romano). En el actual contexto se refiere a un grupo que se sigue hacia adelante en el tiempo desde el inicio del trabajo hasta el resultado.
- Según el tiempo de seguimiento:
- Longitudinales: también se usa la denominación de cohortes para este tipo de estudios. Son aquellos que investigan un proceso a lo largo del tiempo, en relación o no a una intervención. Los observados pueden ser individuos, partes de individuos o preparaciones experimentales, organizaciones o incluso poblaciones. Las observaciones se hacen en más de una ocasión aun cuando no se incluyan necesariamente todas en el análisis.
Los ensayos clínicos son longitudinales pues nos interesa saber el efecto de un tratamiento que se inicia en un determinado momento y el resultado que ocurre posteriormente. Hay un tipo pseudo-longitudinal, en el que los individuos son observados una sola vez, pero los datos se usan para describir cambios a lo largo del tiempo.
Los estudios longitudinales pueden dividirse en experimentales u observacionales de acuerdo a si hubo o no intervención deliberada bajo el control del investigador. A su vez, pueden ser secuenciales (donde se compara diversas intervenciones, generalmente tratamientos, en un mismo individuo o paciente y en un mismo estudio), paralelos (donde se comparan tratamientos dados a distintos pacientes en un mismo estudio) o con controles externos (donde se comparan distintos tratamientos dados a distintos pacientes en distinto tiempo o lugar). Los estudios secuenciales a su vez pueden ser cruzados (en los que cada paciente recibe dos o más tratamientos en forma secuencial) o autocontrolados (donde cada paciente sirve como su propio control).
- Transversales (cross-sectional): los individuos son observados solo una vez en el tiempo. La mayoría de las encuestas son de este tipo.
- Longitudinales: también se usa la denominación de cohortes para este tipo de estudios. Son aquellos que investigan un proceso a lo largo del tiempo, en relación o no a una intervención. Los observados pueden ser individuos, partes de individuos o preparaciones experimentales, organizaciones o incluso poblaciones. Las observaciones se hacen en más de una ocasión aun cuando no se incluyan necesariamente todas en el análisis.
Los estudios observacionales pueden ser longitudinales o transversales, pero los experimentos habitualmente son longitudinales. Ocasionalmente puede haber dificultades en la clasificación cuando un trabajo transversal incorpora la evaluación de un fenómeno con un componente temporal importante.
Estudios sin controles internos y series clínicas
A veces no es posible utilizar controles internos en el estudio de una patología o de un tratamiento. Este tipo de estudios casi siempre hace uso de controles externos como, por ejemplo, los controles históricos. A pesar de los problemas inherentes, algunos estudios de este tipo son indispensables y pueden ser muy útiles. Pueden prevenir de peligros, destacar oportunidades y permiten enfocar con mayor precisión las metas de eventuales trabajos controlados. Sin embargo, los resultados y sus generalizaciones son de alcance limitado y deben ser considerados siempre como transitorios.
Las series clínicas son probablemente el tipo de estudio más frecuente en los trabajos de ingreso a sociedades científicas. Quizás proviene de la idea de comunicar la propia experiencia y mientras más grande sea esta mejor. El mayor problema es que habitualmente no existe un protocolo que norme la adquisición de la información, de manera que la asignación a grupos o definiciones frecuentemente debe hacerse de manera subjetiva y basada en información que casi siempre es incompleta y raramente uniforme en todos los casos que componen la serie.
Cuando las series incluyen la comparación de grupos, el fantasma del sesgo es un problema insoluble sembrando de dudas cualquier interpretación. Una serie se va acumulando en el tiempo y está constituida por todos los pacientes que cumplen ciertos requisitos. La interpretación dependerá de la claridad con que el(los) autor(es) describan las definiciones usadas, la integridad del conteo final (quienes fueron excluidos y por qué), la consistencia del diagnóstico y si se está de acuerdo con los criterios que lo apoyan, y de la información sobre otros factores que pueden alterar los resultados: edad, otra patología, tratamientos concomitantes, etc.
En la literatura médica son tres los tipos de trabajos de investigación clínica más frecuentemente encontrados: retrospectivos de casos y controles, prospectivos de cohortes, y ensayos clínicos aleatorios.
El error del "Estudio Descriptivo Correlacional"
En nuestra experiencia como docentes, hemos observado frecuentemente el uso del término “estudio descriptivo correlacional” en un gran número de trabajos. Si bien este término es usado por múltiples autores, creemos que puede transmitir conceptos erróneos a los lectores. Un error común es el hecho de asumir que “correlación” y “asociación” son sinónimos, desconsiderando el concepto correcto atrás del término “correlación”.
La correlación es un término estadístico que implica que el cambio en magnitud de una variable (usualmente denominada variable independiente y por convención se ubica en el eje de X) afecta al cambio de otra variable1 (variable dependiente, en el eje de Y) y debe ser usado con precaución por los investigadores. Para la evaluación de este concepto se requiere la aplicación de una prueba de hipótesis que no corresponde a un estudio descriptivo, como es la prueba de correlación lineal de Pearson.
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