La intervención social es un tema de gran importancia estratégica en materia de formación y de práctica. Existe una nutrida bibliografía y múltiples reuniones de trabajo al respecto. Sin embargo, pocas definiciones abordan el tema de frente. Los sobreentendidos suelen ser corrientes, inseparables de su tendencia a crear malosentendidos.
El presente artículo aborda algunas claves de la intervención social. No se busca inventar lo que ésta debiera ser, sino identificar qué es hecho y cómo funciona en el quehacer cotidiano de los trabajadores sociales.
Intervención Social como Dispositivo Discursivo
La idea del dispositivo, desarrollada desde el pensamiento de M. Foucault, puede aplicarse también al campo teórico de la intervención social. En general, se les define como conjuntos de elementos heterónomos que forman una unidad homogénea con el fin de ejercer poder. Para efecto de su utilización en el campo de la intervención social, se propone una definición operacional a partir del trabajo de S. Jäger, distinguiendo tres elementos: discursos, formulaciones y materializaciones.
Vínculo entre Intervención Social e Investigación Científica
El presente artículo pone de relieve la inquietud por el vínculo entre intervención social e investigación científica disciplinar, visibilizando la necesidad político-epistémica de provocar un pensamiento ordenado que contribuya a la reflexividad y crítica del Trabajo Social en relación con dicha intersección. La intención se sostiene en la consideración de que la separación entre "hacer" y "saber" o "intervenir" e "investigar" se reproduce, principalmente, en el campo de la formación profesional del grado.
Buscando aportar en la consolidación de la formación disciplinar de futuros colegas con capacidades de actuación en distintos campos -vinculados con la investigación o con la intervención-, este artículo desglosa el Diseño Curricular construido, detallando: el contexto de aprendizaje; los objetivos y momentos pedagógicos del mismo; y las competencias generales, conceptuales, procedimentales y actitudinales buscadas.
Planes de Tensión en el Trabajo Social
- Este artículo nace de la vinculación de tres planos de tensión que se intersectan, y al hacerlo reactualizan preguntas dirigidas hacia el Trabajo Social en tanto disciplina.
- Un primer plano se produce como resultado de una lectura de tipo socioestructural a partir de la cual podemos señalar que, condicionados por el contexto de pandemia a escala planetaria provocada por el covid-19, el escenario actual nos obliga a repensar nuestras bases disciplinares, desafíos y proyecciones en tanto colectivo profesional.
- Un segundo plano refiere a una dimensión histórico-disciplinar, a partir de la cual es posible identificar que la pregunta todavía abierta sobre la históricamente compleja relación entre investigación e intervención sociales en/desde el Trabajo Social debe ser reactualizada al calor del actual contexto.
En ese marco, este texto busca poner de relieve la inquietud por el vínculo entre intervención social e investigación científica disciplinar en un contexto particular, visibilizando la necesidad político-epistémica de provocar un pensamiento ordenado que contribuya a la reflexividad y crítica del Trabajo Social en relación con dicha intersección. En esta oportunidad el modo de abordar esta relación se centra en un recorte que se sostiene en la consideración de que tal separación entre hacer y saber o intervenir e investigar se reproduce, principalmente, en el campo de la formación profesional del grado.
A partir de ello, y tal como se señala en otras oportunidades, existe una pluralidad de producciones académicas que tematizan la cuestión preguntándose por el vínculo existente entre investigación científica e intervención social en Trabajo Social, y especialmente sobre lo que pudimos definir como “la ficción de la dualidad teoría-práctica”. Si bien dentro de este conjunto de producciones estudiadas existen distintas propuestas de reconsideración sobre tal vínculo, se identificó una vacancia significativa en torno a cómo abordar esta escisión en términos empíricos.
Sin embargo, se considera que, producto de la pandemia global, la migración hacia la virtualidad posibilita reconsiderar el problema de la escisión teoría/práctica, reformulando algunas inquietudes: ¿qué particularidades, derivadas del contexto actual, presenta la intervención que la diferencia de la investigación en/desde Trabajo Social? ¿Mediante qué dispositivos pedagógicos es posible acompañar los procesos de formación en cada campo? ¿Cuáles son las vinculaciones sinérgicas que se plantean entre ambas dimensiones? Y, por tanto, ¿cómo se expresan, en propuestas pedagógicas específicas, las mismas?
Comprensión del Trabajo Social
Se parte de comprender al Trabajo Social como una disciplina que produce interpretaciones sobre la realidad de maneras situadas, generando herramientas explicativas para los fenómenos que configuran las desigualdades contemporáneas desde una perspectiva histórica. A su vez, se sostiene que esta profesión asume un posicionamiento político que busca incidir en la definición, elaboración, implementación y evaluación de políticas públicas y dispositivos necesarios para abordar los efectos que esta desigualdad genera en distintos planos de lo social, apuntando a su transformación. Todo ello es realizado bajo las orientaciones que el enfoque de los derechos humanos posibilita, construyendo procesos junto a los sujetos implicados en distintos escenarios conflictivos, quienes van permeando de maneras significativas los márgenes interpretativos de la disciplina.
Ejemplo de esto último son las discusiones formuladas por los activismos feministas, las teorías del género y las sexualidades, y la crítica del giro descolonial, que han impreso sobre el campo disciplinar una serie de preguntas e interpelaciones críticas, inevitables y sumamente productivas. El problema emerge cuando ese entramado no es considerado cotidianamente. Mediante la invisibilización de algunas de las tres dimensiones del quehacer/saber disciplinar, se incurre en una jerarquización y segmentación de procesos e incumbencias que reinscribe en la ya tematizada separación moderno-cartesiana que distingue entre saber científico y saber interventivo. La consecuencia más visible de este modo de interpretar la disciplina resulta en sostener que lo que caracterizaría al Trabajo Social es su dimensión interventiva, al tiempo que consolida una “‘segregación profesional’ entre ‘profesionales de la academia’ y ‘profesionales de la práctica’”.
Porque se considera que esta tensión se reactualiza aún en el presente, resulta pertinente volver a preguntarnos ¿qué se espera de la investigación científica, la intervención social, y la docencia en y desde Trabajo Social? ¿Existe un campo de acción privilegiado para la construcción de los saberes disciplinares? ¿O su potencia resulta de la compleja interrelación existente entre estos? ¿Cómo se piensa cada especificidad?
Se infiere que, aún hoy, sigue vigente un orden separatista que opera produciendo un Centro y una Periferia disciplinar, algo que junto a Boaventura de Sousa Santos (2010) se puede señalar como la reproducción misma del pensamiento de Occidente moderno, el cual se configura como un pensamiento abismal, que construye un sistema de distinciones visibles e invisibles. Frente a ello, y tal como se indica en otras oportunidades, esta situación debe transformarse produciendo necesariamente nuevas “[…] zonas de reflexión que superen las dicotomías del saber y el hacer, o de la academia y la sociedad”.
En este sentido, producir esa zona reflexiva supone reconocer que este modo abismal de construir la disciplina responde a un problema de orden teórico que se traduce en un problema de orden práctico: subyace un imaginario de derivación, podríamos pensar, en la relación entre investigación social e intervención científica. La primera, suele presentarse como aquello que le brinda a la intervención las herramientas conceptuales para actuar. Sin embargo, ese modo de comprender la relación continúa perpetuando una lectura lineal y no dialógica de esta relación. En efecto, pensar en la relación entre investigación, intervención y docencia es un desafío epistemológico dentro de la disciplina, y debe implicar otros movimientos en esa consustancialidad.
Es posible decir que esos movimientos deben dirigirse a enseñar y aprender a investigar mientras se interviene, y a intervenir mientras se investiga. Ejercicios, en última instancia, que buscan aproximar lo que por momentos aparece separado, y que pretenden habitar la unión de dos pares de acciones infinitivas junto a sus gerundios: investigar interviniendo / intervenir investigando. Un desafío pedagógico que resulta tan necesario como urgente para contribuir a la desarticulación de los análisis estancos sobre el Trabajo Social.
[…] hace que sea indispensable referirse a la necesidad de no desvincular la intervención de la investigación, de asumirla como un campo ocupacional y de comprender que mediante ella no solo se forman investigadores: también se desarrolla una actitud investigativa.
De alguna manera, vincular consustancialmente docencia, investigación e intervención nos permite desestabilizar los análisis segmentados de la realidad social, algo que Ana Marcela Bueno (2013) considera que ha sido en gran medida lo que provocó -desde la institucionalización de las ciencias sociales- la fragmentación entre hacer y pensar en nuestra disciplina.
Impacto de la Pandemia en la Educación y la Intervención Social
Numerosos son los estudios que, desde la irrupción del coronavirus, han referido a los efectos que esta situación ha implicado a escala global. Como se ha señalado, el universo de lecturas sobre el tema no es homogéneo, sino que es posible identificar diversos tipos de análisis sobre el mismo, según los recortes que se construyan para su abordaje. […] puesto que lo que se cuestiona y sobre lo cual se reflexiona tiene que ver con los modos en que nuestras sociedades se han organizado, las relaciones que éstas han construido con sus entornos vitales y sus efectos.
En este marco, contribuyendo con el amplio torrente de discusiones, es interesante apuntar algunas consideraciones sobre los efectos de la pandemia en la educación en general, y en la formación en Trabajo Social en particular, interpretando que los procesos educativos son puestos en tensión por un contexto de crisis global que “[…] nos ubica ante un problema de enseñanza y de vida, un problema que entrelaza ambos y que despliega ante nosotros problemas sociales y urgentes”.
Retomando los aportes de Tatiana Encina; Ligia Altaleff, María Carolina González Cejas y Micaela Megias es posible indicar que la emergencia sanitaria posibilitó crear interrogantes que profundizaron el debate “sobre la dialéctica entre lo material y lo virtual, y su forma de incidir en nuestra disciplina, en un contexto de mayor virtualización de la intervención”. Esta profundidad, podríamos considerar, debe ser tematizada a partir de un desglosamiento de sus componentes.
En este marco, junto a Lorena Guzzetti; Antonella Bouza, Florencia Ovando y Laura Cicone se puede decir que la situación epidemiológica permitió revelar “[…] tres grandes verdades: todes somos igualmente vulnerables en nuestra humanidad, todes necesitamos de les demás para sobreponernos y transitar la amenaza, pero no todes contamos con los mismos recursos para hacerlo”. A partir de ello, las autoras reflexionan sobre los modos en los cuales el teletrabajo y la presencialidad para las trabajadoras esenciales, implicaron readecuaciones y transformaciones en la construcción de estrategias de intervención profesional.
En función de esto, indican la existencia de algunas características que adquirió el ejercicio profesional al considerar la variable del género en una profesión históricamente feminizada. En este marco, si se considera que “El covid-19 impactó directamente sobre nuestros cuerpos y en un espacio de intervención profesional, por excelencia como lo son las relaciones social”.
Virtualización de la Vida y la Intervención Social
Se busca complejizar el presente atravesado por una virtualización de la vida (Maiso, 2018) que, si bien antecede a la pandemia, expresó niveles de profundización en el actual contexto, ocupando las tecnologías de la información y comunicación (TIC) un lugar central, que impactó de lleno en el ámbito educativo. En este sentido, resulta preciso preguntar por los tipos de interacciones que el territorio de la virtualidad implica. Con el fin de esclarecer conceptualmente qué es el espacio virtual de aprendizaje se hace referencia a los señalamientos de Leda Beatriz Digión y Margarita María Álvarez, quienes definen a “los entornos virtuales como el recurso web o software con finalidades educativas que permite gestionar todas las actividades características de la enseñanza y el aprendizaje de una asignatura o curso”.
Sin embargo, si a su vez “[…] consideramos al espacio virtual como una extensión del espacio público, en donde se expresa y ejerce la ciudadanía y es, por ende, un escenario que convoca al ejercicio profesional del Trabajo Social”. Es posible indicar que el recurso web por sí solo no da cuenta de la complejidad que la noción de entorno virtual puede significar. Es por lo que cabe preguntarse ¿qué otras variables permiten evidenciar los distintos elementos que inciden en la producción de esos entornos en donde se asiste para desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje mediados por la virtualidad?
Se reconoce la existencia de “condiciones socioeconómicas y tecnológicas desiguales que acentúan las brechas sociales y tecnológicas”. En este marco la propuesta es la categoría de disponibilidad sociopedagógica como herramienta para nombrar ese amplio abanico de recursos, capitales, circunstancias, trayectorias, saberes, modalidades y experiencias que influyen, condicionan y potencian la producción del entorno virtual al tiempo que lo reproducen.
Se entiende que la noción de disponibilidad sociopedagógica brinda la posibilidad, si no desentrañar al menos considerar críticamente la existencia de una heterogeneidad desigualmente configurada en los repertorios educativos. Esta desigualdad, o conjuntos de desigualdades, aunque se expresa en el proceso pedagógico que acontece en el marco de los entornos virtuales, al mismo tiempo lo desbordan, dado que refiere a un repertorio de condiciones socioestructurales y producciones subjetivas de les estudiantes en pandemia.
Análisis Bibliométrico de la Producción Científica
El trabajo social y la intervención social poseen un vínculo indeleble, y ambas son un fruto epocal: no existen fuera del contexto de la modernidad. El estudio, de naturaleza cuantitativa y profundidad exploratoria/descriptiva, se orientó por un diseño metodológico bibliométrico, centrando su quehacer en un constructo, vale decir, en unidades conceptuales. Se realizaron tres aproximaciones a la literatura científica en bases de datos WoS, Scopus y SciELO.
Los resultados revelan diferencias significativas en volumen de publicaciones, fuentes y periodos cubiertos. A continuación, se presenta una tabla con los datos más relevantes:
| Base de Datos | Documentos | Fuentes de Publicación | Idioma Predominante | País Destacado | Área Temática Dominante |
|---|---|---|---|---|---|
| WoS | 914 | 557 | Inglés (683), Español (179) | España | Trabajo Social (156) |
| Scopus | 3.396 | 2.140 | Inglés (2.823), Español (251) | EEUU | Medicina (1.453) |
| SciELO | 328 | 201 | Español (230), Inglés (18) | Colombia | Ciencias Sociales Interdisciplinarias (66) |
La producción científica anual muestra un alza sostenida, aunque con patrones diferentes. El análisis a la producción científica por países identifica que, en WoS destaca España, seguido por EEUU y Reino Unido, en Scopus la producción es liderada por EEUU, Reino Unido y España, mientras que en SciELO aparece en primer lugar Colombia, seguido por Brasil y Chile.
En el análisis a las fuentes de publicación y aplicación de la Ley de Bradford, destaca que en WoS las principales revistas vinculadas a la difusión de discusiones relativas a la intervención social se adscriben a la disciplina de trabajo social, mientras que en Scopus predominan revistas médicas y multidisciplinares, y en SciELO aparecen con mayor presencia revistas de ciencias sociales y humanidades.
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