La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor generalizado crónico que afecta significativamente la calidad de vida de quienes lo padecen. La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor musculoesquelético generalizado y crónico, acompañado de otros síntomas como fatiga, alteraciones del sueño, problemas de memoria y síntomas anímicos.
Su prevalencia en Chile es del 1-2%, siendo mayor en mujeres en una proporción de 3-9:1, y suele aparecer entre los 30 y 50 años (1). Los síntomas más reportados incluyen dolor generalizado, fatiga, trastornos del sueño, depresión, ansiedad y deterioro cognitivo, afectando gravemente la vida social, ocupacional y emocional de los pacientes (8). La fibromialgia es un síndrome que afecta múltiples dominios funcionales y deteriora significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Entendiendo el Dolor Nociplástico en la Fibromialgia
En la fibromialgia existe un desbalance entre el sistema nociceptivo y el antinociceptivo, generando el fenómeno conocido como “dolor nociplástico”. Este término fue introducido por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) en 2017 como un tercer descriptor mecanicista del dolor, junto al dolor nociceptivo y neuropático. El dolor nociplástico se define como el dolor que surge de una alteración en la nocicepción, a pesar de la falta de evidencia clara de daño tisular real o amenazante que cause la activación de nociceptores periféricos, o de cualquier enfermedad o lesión del sistema somatosensorial (6).
Diagnóstico de la Fibromialgia
El diagnóstico de la fibromialgia es clínico y se basa en la anamnesis y examen físico, sin existir biomarcadores o exámenes de laboratorio para confirmar el diagnóstico. Existen múltiples criterios diagnósticos, sin un gold standard claro.

Figura 1: Criterios ACR 2016 para fibromialgia.
La fibromialgia tiene síntomas variables y puede presentarse asociado a otras condiciones como artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, déficit de vitamina B12, neuropatía periférica, hipotiroidismo, hernias discales y lesiones del manguito rotador, entre otras.
Manejo Integral de la Fibromialgia
En el manejo de la fibromialgia, es crucial que los pacientes comprendan su enfermedad antes de iniciar el tratamiento con medicamentos. Se debe validar su sufrimiento, aclarando que, aunque la condición es incapacitante, no es progresiva ni causada por daño en los tejidos. Es importante ajustar las expectativas, explicando que, si bien es posible disminuir los síntomas, es poco probable que desaparezcan por completo, y que aprender a vivir con ellos es parte del proceso. Los pacientes tienen un rol central en su tratamiento, desarrollando técnicas para mejorar su calidad de vida.

Figura 2: Componentes del tratamiento integral de fibromialgia.
Tratamientos No Farmacológicos
- Ejercicio: El único tratamiento con una recomendación «fuerte» en los pacientes con fibromialgia es el ejercicio. Este debe incluir actividades aeróbicas, de fortalecimiento muscular y estiramientos, ya que se ha demostrado que mejoran la funcionalidad, reducen el dolor y alivian los síntomas psicológicos (10). El ejercicio aeróbico, en particular, puede disminuir los síntomas depresivos y mejorar la función física en pacientes con fibromialgia.
- Dieta y Nutrición: La dieta y una buena alimentación son fundamentales en el manejo de la fibromialgia. Las personas con fibromialgia pueden beneficiarse de dietas ricas en antioxidantes, que ayudan a reducir el estrés oxidativo y la inflamación en el cuerpo (12). Además, la obesidad es común en quienes padecen esta condición, y está asociada a una menor calidad de vida y mayor sensibilidad al dolor.
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): La terapia cognitivo-conductual (TCC) es la psicoterapia más estudiada para la fibromialgia. Este enfoque ayuda a los pacientes a identificar pensamientos negativos relacionados con la enfermedad y a desarrollar estrategias de afrontamiento eficaces. Aunque la evidencia señala que las mejoras en el dolor son principalmente a corto plazo (14), la TCC es particularmente útil para reducir síntomas depresivos y ansiosos (15). Además, cuando se combina con otros enfoques, la TCC podría mejorar la calidad del sueño (16).
- Apoyo Comunitario: La comunidad juega un papel esencial en el tratamiento de la fibromialgia, brindando apoyo emocional, educación y acceso a recursos complementarios. Los grupos de apoyo y asociaciones ofrecen redes donde los pacientes pueden compartir experiencias y recibir apoyo emocional, mientras que las comunidades virtuales permiten este intercambio de manera global. Además, talleres comunitarios en centros locales ayudan a educar tanto a los pacientes como a sus familias sobre la enfermedad, y los programas de educación continua mejoran la capacitación de los profesionales de salud. Iniciativas como grupos de ejercicio comunitario y colaboraciones con gimnasios fomentan la actividad física, un componente clave en el manejo de la fibromialgia.
- También deben adoptar hábitos de sueño saludables, técnicas de relajación y reducir el estrés.
Tratamiento Farmacológico
El tratamiento farmacológico para la fibromialgia se debe enfocar en la analgesia a través de un enfoque basado en los mecanismos del dolor. Los medicamentos que actúan centralmente, como los antidepresivos y anticonvulsivantes, son efectivos ya que aumentan la presencia de neurotransmisores inhibidores del dolor. Entre los antidepresivos, la duloxetina y amitriptilina tienen evidencia para disminución del dolor y podrían mejorar los síntomas anímicos, la ansiedad y el sueño. Los anticonvulsivantes, como la pregabalina, han sido aprobados para el tratamiento de la fibromialgia y son eficaces, aunque pueden causar efectos adversos, como mareos. Los relajantes musculares, como la ciclobenzaprina también pueden mejorar el dolor y la calidad de vida, especialmente en lo relacionado con el sueño. Otros analgésicos como paracetamol, opioides y los antiinflamatorios no esteroides, no son efectivos para la fibromialgia, pero pueden ser útiles en el tratamiento de dolores periféricos concomitantes que pueden agravar la sensibilización central (10).
Tabla 1: Resumen de farmacoterapia para fibromialgia.
| Medicamento | Efectos | Consideraciones |
|---|---|---|
| Duloxetina y Amitriptilina | Disminución del dolor, mejora de síntomas anímicos, ansiedad y sueño | Antidepresivos |
| Pregabalina | Eficaz para el tratamiento de la fibromialgia | Anticonvulsivante; puede causar mareos |
| Ciclobenzaprina | Mejora el dolor y la calidad de vida, especialmente el sueño | Relajante muscular |
| Paracetamol, Opioides, AINEs | Útiles solo para dolores periféricos concomitantes | No efectivos para la fibromialgia en sí |
Otras Terapias
La evidencia sobre las terapias alternativas para la fibromialgia es controvertida y de baja calidad, por lo que deben ser recomendadas individualmente. El mindfulness ha mostrado ser más efectivo que la terapia cognitivo-conductual para mejorar síntomas como dolor y depresión. La acupuntura es frecuentemente buscada y, aunque la evidencia es débil, se recomienda por su eficacia moderada en rigidez y dolor. Ejercicios como el tai chi y el yoga son seguros y pueden mejorar el sueño y la calidad de vida, aunque los estudios son limitados. La hipnosis ha demostrado ser eficaz para el dolor y problemas de sueño, pero requiere más investigación de calidad. Modalidades como electroterapia y crioterapia muestran efectos positivos en el dolor y la calidad de vida, aunque con evidencia pobre. La terapia de spa, que incluye balneoterapia, puede aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.
Fibromialgia y el Ámbito Laboral
Estar un prolongado tiempo sentado frente a un computador, atender comercio, una caja en un negocio o trabajar conduciendo un transporte durante varias horas seguidas, sin ningún tipo de interrupción, podría causar una enfermedad que daña las funciones neuromusculares, además de agravar los síntomas de algunas enfermedades. Esta enfermedad provoca fuertes dolores crónicos de músculos, alteraciones al sueño e incluso cuadros de ansiedad y depresión, según consignó Muy Interesante.
En tanto, un estudio publicado en la revista Rheumatology International, indica que trabajar es beneficioso para los pacientes que presentan fibromialgia, siempre que la tarea se ajuste a la capacidad funcional, indicó Miguel Ángel Vallejo, autor de la investigación. La enfermedad afecta principalmente a las mujeres, y suele ser catalogada como una dolencia controvertida, ya que posee un diagnóstico difícil.

