La entrevista de trabajo es una técnica crucial en los procesos de selección de personal. Sin embargo, algunos candidatos piensan que consiste en explicar el currículum, lo cual puede resultar repetitivo y hacer perder el tiempo al entrevistador. Es por ello que cuando cambias la visión a la oportunidad de venderte, puedes analizar de distinta forma lo que ocurre.

Quien más y quien menos ha pasado el trance de enfrentarse a una entrevista de trabajo. Las hay con profesionales de tu mismo gremio, que evalúan tus conocimientos y aptitudes concretas. Y las hay, y estas son las que más preocupan, con especialistas en selección de personal, que dejan tus aptitudes más concretas a un lado para centrarte en tu persona como posible pieza de un engranaje.

Las pruebas de selección suelen ser variadas. Desde tests psicotécnicos (que en principio superarás sin problema a no ser que haya un maníaco en tu interior y no lo hayas descubierto hasta ahora) hasta pruebas dactilográficas (creía que esto era un mito, pero a mí me hicieron una), pasando por pruebas de aptitud concretas o incluso sesiones de trabajo concretas para ver cómo actúas en directo. Suelen ser personas con formación laboral, psicólogos o quizá administrativos del departamento de Recursos Humanos. Quizá sea alguien de tu misma competencia laboral que ha acabado reconvertido para ayudar a construir equipos.

Preguntas Trampa Comunes y Cómo Abordarlas

En entrevistas de trabajo, además de evaluar experiencia y habilidades, se emplean las llamadas "preguntas trampa" para medir la capacidad de reacción y actitud de los candidatos. Estas preguntas buscan evaluar coherencia, sensatez y alineación con los valores de la empresa, revelando aspectos que podrían indicar si el aspirante encaja en el puesto o la cultura organizacional.

1. La Pregunta del Sueldo

La más típica es la del sueldo. No ya cuánto cobras si tienes la suerte de trabajar, sino cuánto crees que deberías cobrar. Es una pregunta trampa porque te está pidiendo que te pongas precio. Obviamente la respuesta es un gran “depende”. Depende del trabajo que vaya a hacer, de la carga que tenga, de si hay horas extras, peligrosidad, nocturnidad, exposición física… Pero tú eres quien pone el precio ¿Mejor tirar por lo bajo y atar un contrato aunque empeores tu situación laboral, quizá previa a la crisis?

2. Aspiraciones Personales

Otra pregunta típica es la referente a las aspiraciones. Es una pregunta tan ambigua que en una ocasión llegué a responder que mi aspiración era la dominación del mundo. Obviamente se refieren a tu ambición personal, hasta dónde quieres llegar y a qué estás dispuesto.

3. Cosas Buenas y Malas de Uno Mismo

Un clásico entre los clásicos es aquello de decir cosas buenas y malas de uno mismo. Es complicado, parece que no. Y regularmente a la gente se le ocurren más cosas buenas que malas. Vale, sé que soy mal mandado, que discuto órdenes y me gusta trabajar con calma, aunque también sé que saco el trabajo adelante y que discuto tanto porque quiero hacer las cosas bien ¿Cómo vendo eso, como algo bueno o como algo malo? ¿Pueden usarlo en mi contra?

4. Reacción Ante Crisis

Por último están las preguntas de crisis: ¿Cómo reaccionarías ante una situación que requiriera tomar decisiones de forma rápida? ¿Pedirías ayuda o serías proactivo? ¿Demasiado dependiente? ¿Demasiado decidido? Mide tu respuesta en función del cargo para el que te presentes. Con las preguntas anteriores trazan un perfil de cómo eres, cómo crees que eres y cómo querrías llegar a ser y se hacen una idea general de tu carácter. Obviamente, mientras vas hablando van tomando nota, viendo la forma en la que dices las cosas, cómo gesticulas, si dudas, si te cuesta hilar las cosas, si se nota que estás intentando articular un discurso o si lo tienes ensayado, si estás siendo sincero o no… Están preparados para eso.

Ejemplos de Preguntas y Respuestas Estratégicas

¿Sabías que sólo 1 de cada 5 candidatos supera con éxito una entrevista de trabajo? Por ello, es importante no sólo que demuestres seguridad, sino que respondas asertivamente a las interrogantes que te plantean.

  1. ¿Qué puedes aportar a nuestra compañía?: Debes mencionar tus habilidades específicas en relación a tu experiencia.
  2. ¿Cuál es tu mejor cualidad?: Resalta tus puntos fuertes.
  3. ¿Cuál es tu mayor defecto?: Decir que no tienes defectos no es la respuesta adecuada. Mejor menciona que eres demasiado perfeccionista o que te involucras demasiado con el trabajo. Eso implica una cualidad dentro del defecto.
  4. ¿Cuál es el momento más difícil al que te has enfrentado en tu actual puesto?: La idea de esta pregunta es medir la capacidad resolutiva y su conducta ante situaciones estresantes.
  5. ¿Qué harías si estuvieras en desacuerdo con tu jefe?: Con esta pregunta buscan saber si eres conflictivo y si tienes diplomático. Debes mencionar que eres capaz de asumir las diferencias.

Consejos Adicionales para Triunfar en la Entrevista

  • Transmite quién eres: Es importante ser estructurado, organizado, sincero y convincente. No se trata de insistir en que cumples los requisitos, sino de contar tu experiencia y explicar que puedes ser un aporte.
  • Da a conocer qué quieres: Es fundamental plantear lo que buscas y lo que esperas. Si tienes dudas, consulta.
  • Prepara la entrevista: Piensa en lo que dirás así estarás más seguro y menos nervioso.
  • Motivación: Pregunta por lo que viene y muéstrate interesado en forma natural y no insistente.
  • Investiga a la empresa: Recoge información acerca de la empresa, entorno, funciones, equipo y proyección.
  • Sé natural: Si eres honesto y natural se nota.
  • Salario: Pregunta directamente, no te vayas con dudas.

Técnicas Inusuales de los Reclutadores

El mercado laboral está cada vez más competitivo y las entrevistas de trabajo, sin duda, pueden ser instancias de mucha presión. Es por eso que, en un mundo competitivo, los reclutadores han debido recurrir a nuevos métodos "para diferenciar a quienes simplemente se han preparado de quienes poseen una autenticidad y adaptabilidad que los hace destacar".

  1. Ofrecer agua: Con este simple gesto, los reclutadores evalúan si lo aceptas, cuánta agua bebes y en qué momento.
  2. Dejarte solo en la sala: En este caso, el reclutador se levantará inesperadamente a mitad de la conversación y te dejará solo en la sala por unos minutos. Los reclutadores observarán si revisas papeles, revisas el celular o solo esperas con calma. Cada reacción cuenta, incluso, el entrevistador estará atento a tu reacción.
  3. Ofrecer café: Algunas veces, si estás avanzando bien en la entrevista laboral, puede que el reclutador te invite a ir juntos a tomarse un café.
  4. Silencios prolongados: En este truco el entrevistador guardará silencio después de que respondas una pregunta y te mirará fijamente a los ojos, extendiendo el silencio más de lo necesario.
  5. Espacio de trabajo desordenado: Algunos reclutadores desordenan su espacio de trabajo como si una tormenta acabara de pasar. Y todo con un propósito.
  6. Cambio de postura crítica: En este truco el entrevistador cambia su postura a una más crítica o distante para poner en duda alguna de tus respuestas.
  7. Falsa presentación del líder directo: Una variante de esta "trampa" es que te pueden anticipar que durante la entrevista llegará quien sería tu líder directo. Al pasar los minutos aparece una persona que tu intuyes que es, pero no lo es.

Preparación y Control: Claves para el Éxito

Una vez que has decidido iniciar una búsqueda de empleo, la entrevista de trabajo es probablemente la parte más crítica del proceso, lo que podría conducir a una posición que cambia la vida. Pero cuando te lanzan preguntas complicadas o difíciles, puede parecer como nadar en aguas infestadas de tiburones.

Hay muchas bolas curvas en las entrevistas que te pueden lanzar. Pero también hay técnicas que pueden darte tranquilidad para cualquier pregunta difícil. La práctica hace la perfección. Al igual que con todas las preguntas difíciles de la entrevista de trabajo, es una buena idea preparar tus respuestas por escrito y ensayarlas. Practica tus respuestas frente a un espejo y desarrolla la memoria muscular.

Técnicas para Manejar Preguntas Difíciles

  • Usa "tender puentes" para ganar control: Durante la entrevista, si te dan un tiempo extra y deseas amplificar sus fortalezas, siempre puedes pasar a un tema más amplio y positivo relacionado con el tema. A veces, esto se llama "tender puentes", especialmente hacia un territorio más optimista. Un ejemplo: "entonces, sí, fue un desafío, pero mi planificación estratégica dio sus frutos. He aprendido a lo largo de los años que el nivel de preparación para un proyecto puede hacerlo funcionar o arruinarlo.
  • Prepara tres temas de conversación clave: Siempre es bueno tener tres puntos importantes en el bolsillo trasero. Estos deberían ser argumentos sólidos sobre por qué tus habilidades son una buena combinación para el trabajo. Cuando hay una pausa en la conversación, siempre puedes volver con ellos.

Abordando Debilidades y Fortalezas

Los gerentes de contratación pueden lanzarte esto para ver si divulgas inadvertidamente una característica negativa. Por lo general, los entrevistadores están más preocupados por los problemas interpersonales, ya que una inteligencia emocional fuerte es muy buscada.

Ciertamente querrás evitar la respuesta clásica y trillada: "soy demasiado perfeccionista". Hay formas convincentes de abordar las debilidades que también podrían verse como fortalezas, especialmente en lo que respecta al trabajo en cuestión. Por ejemplo, para un puesto orientado a las ventas o al marketing, decir que a veces puedes estar demasiado motivado podría verse como algo positivo.

Idealmente, es útil comentar después de presentar estos rasgos "negativos". Después de abordar el problema de los rasgos negativos, también puedes tender un puente hacia estilos de trabajo generales positivos, como ser dedicado, minucioso u orientado al equipo.

Referencias y Estilo de Trabajo

Siempre es una buena idea discutir este tema con tus referencias con anticipación. Aquí, puedes abordar tu estilo de trabajo y personalidad. Si realmente eres un gran jugador de equipo o posees fuertes habilidades de liderazgo, está bien decirlo, especialmente si el trabajo lo requiere.

Hablando de tu Antiguo Jefe

Muchas personas dejan a sus gerentes, no sus trabajos (por así decirlo), por lo que esta pregunta puede ser un campo minado. Considera describir los atributos positivos de tu antiguo jefe. Por supuesto, esto puede ser difícil de hacer, especialmente si estás saliendo de una situación frustrante. Piensa en épocas anteriores y en las cualidades que demostraron cuando las cosas estaban mejor. Quizás su gerente tenía un gran conocimiento de la industria, era un solucionador de problemas natural o era un mentor útil en algunos aspectos.

Cualquiera que sea tu respuesta, ten en cuenta que al describir a tu jefe, el entrevistador está contemplando lo que dirías sobre ellos si dejaras el nuevo trabajo.

No importa cuán complicada sea la pregunta de la entrevista, puedes responder una pregunta de la forma que desees, suponiendo que te mantengas en el tema. Lo mejor es usar ese poder y el control que tienes hazlo de la manera más efectiva: ensayando las mejores respuestas con anticipación.

Y recuerda que también los estás evaluando. Asegúrate de tener listas tus propias preguntas que demuestren un conocimiento sólido de la empresa y la industria.

Los entrevistadores las usan para indagar en las habilidades personales, actitudes y valores. “Si pudieras elegir el trabajo que quisieras, ¿cuál sería?” “¿Qué tiene que pasar en tu actual empresa o empleo para que no estés aquí sentado?” “¿Me puedes describir cuál es tu gran debilidad? ¿Y la de tu último jefe?” Son sólo algunos ejemplos de preguntas que, durante una entrevista de trabajo, te pueden dejar completamente descolocado, cuestiones que te cortan el habla o que sólo aciertas a responder con monosílabos. Muchas veces sabes que el puesto no va a ser para ti sólo por cómo las has contestado.

La Importancia de la Sinceridad y la Autocrítica

“Cuando hacemos selección de personal no buscamos los mejores candidatos, sino los más idóneos. Hay candidatos que maquillan su currículo o que son ambiguos en su exposición (algunos mienten descaradamente), por lo que es normal que al entrevistador le surjan dudas con algunos datos o vea lagunas en determinada información, y la entrevista es el mejor momento para profundizar preguntando sobre ellos.

Se trata de una pregunta obligada. “Se hace por conocer mejor sus motivaciones e intereses. Hay que responder con la verdad, la realidad de tu situación, pero evitar hablar mal de la empresa y de los compañeros”. “Con esta pregunta, los entrevistadores tratamos de conocer el nivel de autocrítica, cómo la persona resuelve problemas. De nuevo, lo aconsejable es responder con sinceridad sin hablar mal de nadie ni culpar a otras personas de esos errores”.

El Tema Delicado del Salario

Una pregunta casi obligada. Con el dinero hemos topado, sin duda un tema delicado. Pero ante preguntas relacionadas con el salario, el enfoque de la respuesta dependerá de la información que maneje el candidato. Carrasco plantea dos situaciones distintas: “Por ejemplo, si aún se desconoce qué ofrece la empresa, mi recomendación es trasladar que, si bien el salario es un elemento fundamental, no es el punto más decisivo, indicando que se espera una oferta en el rango habitual del sector y responsabilidad exigidas, y haciendo hincapié en el interés en el proyecto y la empresa. Pero si ya se sabe la horquilla o banda salarial que se ofrece para la posición, un desajuste pronunciado indicando pretensiones mucho más altas puede ser un motivo de descarte.

Procesos de Selección Múltiples

¿Estás en otros procesos? Normalmente, la persona que está en búsqueda activa de empleo está en varios procesos al mismo tiempo. “Hacemos esta pregunta para tener en cuenta los tiempos de respuesta de las otras empresas y para no tomar la decisión cuando sea tarde para el candidato.

Un ejemplo común es la pregunta "¿Mentirías por la empresa?", donde la especialista en recursos humanos, Andrea Ramos, aconseja responder estratégicamente demostrando honestidad, compromiso y habilidades para manejar situaciones difíciles sin recurrir a la mentira.

Prepararse con antelación es clave para evitar respuestas poco acertadas y demostrar autenticidad en entrevistas laborales.

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