Existe consenso en la discusión pública sobre la premura de reformar el sistema de pensiones. En el caso de Chile, el sentido de urgencia para introducir cambios es fundado. De lo contrario, empeorarán las tasas de reemplazo (el porcentaje de sueldo que se percibe durante la vida laboral con el que un individuo se jubila) y las condiciones de vida en la vejez en las siguientes décadas. Esas son las consecuencias concretas de no lograr acuerdos entre el Poder Ejecutivo y el Congreso en los próximos meses.
Orígenes y Evolución del Sistema de AFP
Durante la dictadura, en 1981, Chile modificó su antiguo sistema de reparto, a través de múltiples cajas de previsión, hacia uno basado completamente en el ahorro en cuentas individuales en administradoras de fondos de pensiones. Este radical cambio tuvo y tendrá un alto costo fiscal en el tiempo, que en en el presente corresponde a una cifra cercana al 140% del PIB.
El nuevo diseño fue pionero en incorporar la capitalización individual, pero se ubicó en un polo extremo de los sistemas de pensiones. En 2008, producto de un amplio consenso -que se gestó con el trabajo del Consejo Asesor para la Reforma Previsional en 2006, que dio lugar a la Ley Nº20.255 en 2008- se introdujo el sistema de pensiones solidarias, que incorporó jubilaciones básicas solidarias y complementos en la jubilación de la población perteneciente al 60% de menores ingresos, a partir de los 65 años. Este nuevo modelo beneficia a cerca de 1,5 millones de personas en la actualidad y se integra virtuosamente con el modelo de capitalización individual, a modo de mantener los incentivos para ahorrar a lo largo de la vida. En consecuencia, el actual modelo no es el de 1981.
Debilidades del Diseño Original
Varias de las trabas que están en la agenda necesaria de cambios en la actualidad provienen de un mal diseño en la reforma de 1981. El primero, la baja tasa de cotización actual de 10% sobre los ingresos. Al modificarse el sistema de reparto, las cotizaciones bajaron imprudentemente (entre 3 y 10 puntos, dependiendo de la caja previsional), sin fundamento en evidencia sobre las historias laborales efectivas. Un mejor modelo debe basarse en parámetros bien fundamentados en datos.
Un segundo problema de diseño entonces fue mantener edades mínimas para jubilarse, diferenciadas para hombres (65 años) y mujeres (60 años). La dificultad para abordar este problema, posteriormente, ha sido innegable y lamentablemente los gobiernos han evitado una necesaria reforma. El consenso técnico es que las edades deben homologarse para hombres y mujeres y elevarse en el futuro de acuerdo al aumento en las expectativas de vida.
El tercer problema de diseño de 1981 que afecta la discusión actual es el tratamiento especial que consagró para Carabineros y las Fuerzas Armadas. Es un deber corregir esta situación, por cuanto el sistema de pensiones debiera ser el mismo para todos los ciudadanos.
Argumentos en Contra de las AFP
Las AFP son empresas privadas, a las cuales el DL 3.500 de 1980, les entregó un mercado cautivo, al obligar (artículo 2) a todo nuevo trabajador a cotizar exclusivamente en una AFP, sin posibilidad de cotizar en alguna de las Cajas de Previsión existentes hasta esa época.
Las cotizaciones que se deben pagar a las AFP son de dos tipos: 10% que va al Fondo de Pensiones de cada trabajador, y la Cotización Adicional que históricamente, -de 1981 a 2009-, fue en promedio un 3%, monto que va directamente a las AFP para que administren el Fondo de 10%. Cualquier lector avezado se da cuenta que es inconcebible que se pague una comisión de 3 pesos, dólares, o euros por administrar un Fondo o depósito de 10 pesos, dólares o euros. ¡Un 30%! Es un verdadero robo, pero es un robo legal, autorizado por el DL 3.500, y los trabajadores no tenían la posibilidad de escoger otro sistema. Por cada $100 de salario, te descuentan $13, de los cuales solo $10 van a tu Fondo de Pensión. Los otros $3 van directamente a las faltriqueras de las AFP. De este monto un tercio cubre los gastos de administración del sistema y el seguro de invalidez y sobrevivencia. El resto es ganancia neta para las AFP, es decir $2, equivalentes al 20% del Fondo. Así ocurre todos los meses y todos los años, desde 1981 a la fecha. Es la más colosal estafa contra los trabajadores que conoce la historia de Chile.
Nunca en la historia chilena y quizás mundial, se ha visto un negocio más extraordinariamente seguro para una empresa privada que las AFP. Cuentan con un mercado cautivo, sin riesgo de pérdida para la empresa por su mala gestión. El resultado para los trabajadores es lamentable, porque el sistema entrega pensiones miserables.
Razones Detalladas por las que el Sistema de AFP es Cuestionable
- Porque si mantenemos este sistema, la situación de las malas pensiones, será aún peor en los próximos 10 o 15 años, incluso para quienes hayan cotizado gran parte de su vida laboral.
- Porque si mantenemos el sistema de AFP, los datos y la realidad indican que, aunque se aumente la tasa de cotización o se suba la edad de jubilación, si es que existieran mejoras, estas podrían comenzar a verse en 30 o 35 años más, una promesa similar a la que se hizo en 1981 cuando se crearon las AFP.
- Porque, a diferencia de la mayoría de los países del mundo, Chile no tiene un Sistema de Pensiones basado en los principios de la Seguridad Social y ni siquiera tiene un Sistema Mixto que incorpore el Reparto en su pilar contributivo. Nuestro sistema de pensiones es una combinación de ahorro privado obligatorio (AFP) con asistencia social para quienes pasan el test de la indignidad, demostrando que pertenecen al 60% más pobre (Pilar Solidario).
- Porque las pensiones que paga el sistema no tienen relación con el tamaño de la economía chilena.
- Porque solo 6 AFP (3 de ellas de capitales estadounidenses) administran más de US$185.000 millones, lo que equivale a 72,8% del PIB de Chile. Además, las Compañías de Seguro (muchas de ellas pertenecen a los mismos grupos empresariales que son dueños de AFP) que pagan pensiones vitalicias, administran e invierten cerca de US$50.000 millones adicionales, lo que equivale a 20% del PIB, vale decir, en el mercado de las pensiones se transan montos equivalentes al 92,8% del PIB chileno.
- Porque el objetivo central del Sistema de AFP es dinamizar el sistema financiero y capitalizar a los grandes grupos económicos y no pagar buenas pensiones. Con ello, reproduce un modelo económico extractivista, rentista, oligopólico y poco sustentable a largo plazo, al invertir los fondos de los cotizantes en empresas pertenecientes a los grupos económicos que tienen sus negocios en sectores productivos que han generado crecimiento de la economía, pero no logran generar desarrollo.
- Porque, ante el progresivo envejecimiento que se irá observando en la sociedad chilena, el sistema privado de AFP traspasa el riesgo y el problema a cada individuo (ahorre más, trabaje más, endéudese más), obstaculizando la configuración de una solución colectiva y de Estado en el marco de los principios de la Seguridad Social.
- Porque es un sistema que, a pesar de ser privado, cada vez dependerá más de los subsidios del Estado para convertir las exiguas pensiones en pensiones un poco menos exiguas. Por tanto, el sistema de AFP seguirá siendo excesivamente caro e ineficiente, ya que necesitará de mayor gasto público solo para llevar pensiones que están en el subterráneo del edificio (Piso -5) al Piso -4.
- Porque es un sistema ilegítimo, rechazado por gran parte de la sociedad, la cual jamás pudo decidir u opinar cuando fue creado en dictadura. Por ello, las AFP están gastando muchos recursos en publicidad en TV, radio y prensa escrita para que confiemos en ellas. Es importante recordar que esos recursos provienen de las comisiones que pagan todos los meses los trabajadores y trabajadoras que cotizan.
Pensiones Insuficientes
La crisis profunda que Chile experimenta en sus pensiones, ocurre fundamentalmente porque nuestro país no tiene un Sistema de Pensiones robusto y basado en los principios de la Seguridad Social, cuya pensión promedio (de acuerdo a la «realidad chilena») debería ser, por lo menos, el doble de la que existe actualmente, vale decir, en torno a los $420.000 y cuya pensión mínima no puede ser inferior a nuestro «mini» Salario Mínimo, que hoy solo llega a $264.000. Lo que nuestro país debe hacer con urgencia hoy, no en 30 ni 40 años más, es asegurar pensiones adecuadas para vivir «en Chile», sin que eso necesariamente signifique que el Estado tenga que aumentar, ni en el corto ni en el mediano plazo, considerablemente el gasto público.
El mismo documento proyecta que las jubilaciones serán aún más bajas entre 2025 y 2035, cuando jubilen quienes entraron al mercado laboral después de 1981. Por otra parte, se proyecta que las expectativas de vida de la población seguirán aumentando, mientras que las rentabilidades que están alcanzando y las que obtendrían los fondos de pensiones serán muy inferiores a las exhibidas previamente. Adicionalmente, Chile es la nación de América Latina que está envejeciendo de manera más acelerada.
Según datos de la Superintendencia de Pensiones, la mitad de quienes recibieron su primera pensión autofinanciada de vejez en septiembre de 2023 alcanzaron un monto inferior a $89.771. Por otra parte, si observamos a quienes cotizaron entre 35 y 40 años, vemos que el 50% alcanzó un monto menor a $285.600.
Es imposible subsistir con los montos de las pensiones que paga el sistema privado de AFP, por lo cual este termina siendo totalmente dependiente de gasto público para incrementar el monto de las pensiones.
Rentabilidad para las AFP vs. Rentabilidad para los Afiliados
Al mes de septiembre de 2023, el sistema de AFP conformado por apenas 7 empresas acumuló ganancias por más de $349 mil millones, logrando un incremento de un 11,4% en comparación a los resultados obtenidos a septiembre del año anterior. A contracara de estos suculentos resultados tenemos la rentabilidad de los fondos de pensiones que administran las AFP. En definitiva, mientras los fondos de pensiones pierden, las AFP ganan.
Propuestas de Reforma y Debates
La propuesta presentada a fines del año pasado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores NO + AFP, cumple con estos principios. Se trata de un Sistema de Reparto tripartito con un Fondo de Reserva, cuyos aportes y ahorros que se logren canalizar en el corto y mediano plazo permitirán pagar pensiones decentes hoy, en 20, 40 y 80 años más.
Piñera presentó un proyecto de reforma, cuyo elemento central es un aumento de un 4% de la cotización que va al Fondo de Pensiones, con cargo a los empleadores, pero que nuevamente serán las AFP u otras instituciones privadas, que se crearán expresamente con este fin. Para aumentar marginalmente las actuales pensiones, el proyecto contempla un financiamiento fiscal de 3.500 millones de dólares.
La reaparición pública de José Piñera Echeñique, el “padre” del criticado sistema de las AFP, aplaudiendo la propuesta constitucional en lo referido a la seguridad social, es probablemente uno de los mejores argumentos de la opción “En contra” para el plebiscito del 17 de diciembre.
El Impacto del Mercado Laboral
El sistema privado de pensiones tiene fallas estructurales, las cuales se encuentran en el mercado del trabajo. Este mercado se caracteriza por la inestabilidad laboral, los bajos sueldos, el rechazo al trabajo de las mujeres, etc. Estos problemas han sido silenciados por las AFP y por sus partidarios.
Solo el abogado Guillermo Arthur, ex presidente de la Asociación de AFP (1999-2014) y ex ministro del Trabajo de Pinochet, se refirió en 2013 al impacto determinante del mercado laboral en el monto de las pensiones: «El monto de la pensión depende de la regularidad con la que un trabajador hizo cotizaciones. Quienes cotizaron regularmente tendrán muy buenas pensiones, no así los que no lo hicieron.
Confianza Pública y Poder de las AFP
El fracaso de las AFP para cumplir su función propia no es el único problema que enfrenta el sistema privado de pensiones. Además, tiene una débil legitimidad ante la sociedad, porque reciben una baja confianza de la ciudadanía. Peor aún, las AFP se ubican entre las instituciones que reciben la menor confianza ciudadana.
Las AFP tienen un tercer problema político: administran con amplia autonomía los fondos de pensiones, que han alcanzado una gigantesca dimensión, superior al PIB. Ante esta ausencia del Estado, se ha consolidado un enorme poder económico y político en una industria altamente concentrada en solo seis AFP: Habitat, Provida, Cuprum, Capital, Planvital y Modelo.
Cuatro de ellas -Provida, Cuprum, Capital y Planvital- son controladas por multinacionales extranjeras, las cuales siguen las orientaciones y prioridades de sus casas matrices, con la consiguiente tensión con los intereses nacionales.
Tabla Resumen de las AFP en Chile
| AFP | Control | Comentarios |
|---|---|---|
| Habitat | Grupo Económico (CChC) | Gran poder político |
| Provida | Multinacional Extranjera | Sigue orientaciones de la casa matriz |
| Cuprum | Multinacional Extranjera | Sigue orientaciones de la casa matriz |
| Capital | Multinacional Extranjera | Sigue orientaciones de la casa matriz |
| Planvital | Multinacional Extranjera | Sigue orientaciones de la casa matriz |
| Modelo | - | - |
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