Actualmente, y cada vez con mayor frecuencia, se producen cambios en los entornos laborales. Hay quienes han comenzado en nuevos puestos laborales sin siquiera conocer presencialmente a sus equipos, también hay empresas que han adaptado un sistema híbrido, que mezcla la modalidad presencial con el home office. Tu currículum ha impresionado en tu futura empresa, tienes una entrevista y tienes que bordarla para conseguir el trabajo. Las entrevistas pueden ser bastante intimidantes pero, al final, el éxito depende de estar bien preparado, ser agradable y sentirse confiado. Estos son los mejores consejos que te ayudarán con eso.

Preparación Previa a la Entrevista

1. Investigación Exhaustiva de la Empresa

Has iniciado el proceso de investigación con una solicitud personalizada, ahora es el momento de subir la apuesta: averigua la misión, hitos y logros de la empresa. Conoce sus valores, misión y productos. Los canales de redes sociales son mucho más que una lectura obligada para conocer los perfiles de la industria, la competencia y la persona con la que te vas a entrevistar. Cuanto más sepas, con más autoridad y seguridad te sentirás. El primer paso es investigar todo lo posible sobre la empresa que te entrevistará. Al saber qué productos y servicios vende la empresa, el mercado en el que compite y su estrategia comercial, estás demostrando tu interés en el trabajo y la compañía. Poseer esta información no solo te ayudará a saber si tus valores se alinean a los de la compañía, sino que también le demuestra al entrevistador que eres una persona seria, responsable y preparada. Visita el sitio web de la empresa, lee sus informes y newsletters (en caso de que las tenga).

2. Revisión Detallada de la Descripción del Empleo

Revisa nuevamente la descripción de la oferta de empleo. Al leerla detenidamente, podrás imaginarte el tipo de preguntas que te harán y podrás preparar tus respuestas o tus posibles preguntas. Piensa en por qué aplicaste a esa oferta de empleo y utiliza las razones durante la entrevista.

3. Repaso del CV y Carta de Presentación

Lee nuevamente tu CV y tu carta de presentación.

4. Práctica y Preparación del Discurso

Para moverse con soltura, entrenarse para las preguntas más frecuentes resulta de mucha ayuda. Como cualquier cosa en la vida, la práctica hace al maestro. Por eso lo ideal es que puedas ensayar tu discurso varias veces. Una técnica que te recomendamos es la siguiente: primero ubícate frente a un espejo y visualiza que estás en el lugar de la entrevista.

Posteriormente, elabora un discurso que incluya tus habilidades y cualidades. Constrúyelo a partir de tu CV y ejemplos donde puedas exponer cómo a lo largo de tu carrera has logrado poner en práctica tus conocimientos. Repite este ejercicio un par de veces hasta que te sientas seguro y confiado. Con esto no nos referimos a un guión aprendido, ya que la entrevista debe ser fluida y espontánea. Sin embargo puedes recordar tu experiencia laboral, fechas, estudios importantes y respuestas a preguntas tipo.

También puedes preparar una lista de razones que justifiquen por qué eres un buen candidato.

5. Planificación del Trayecto

Suena obvio, pero es vital que sepas hacia dónde vas y no en el sentido retórico de la pregunta. Literalmente te recomendamos que el día anterior planees tu viaje hacia la entrevista de trabajo. Si vas retrasado no tengas miedo de hacer una llamada con antelación y avisar a tu entrevistador.

Durante la Entrevista

1. Control del Nerviosismo

Inevitablemente, el día de la entrevista de trabajo sentirás algo de nervios, pero recuerda que no es un interrogatorio personal, sino una conversación profesional. De hecho, si logras canalizarlos de la forma adecuada, podrán ayudarte a sacar lo mejor de ti. Investiga ejercicios de respiración, oxigenar el cerebro te ayuda a pensar con claridad y rapidez.

2. La Primera Impresión

Desde el primer momento que entras a la sala de entrevista debes mostrarte confiado y seguro. Una muestra de esto es el contacto visual. Puede ser difícil, pero el truco está en mantener el cuerpo relajado y evitar parecer cerrado y distante. El lenguaje no verbal, también transmite. Con esto nos referimos a una postura descruzada, erguida, que representa una personalidad abierta y segura. Las técnicas de respiración serán útiles aquí.

Un estudio realizado por Albert Mehrabian, profesor emérito en psicología, propuso que la importancia relativa del lenguaje corporal al transmitir un mensaje es del 55%, en comparación con el 38% de tono de voz y el 7% del uso verbal de palabras. En teoría, esto presenta cuán importante es el lenguaje corporal al momento de estar en una entrevista.

3. Vestimenta Apropiada

La ropa para la entrevista debe parecer profesional, ser cómoda y hacer que te sientas con confianza. Código de vestimenta: después de investigar sobre la compañía, seguramente encontrarás qué tan formal puede ser. Usa la información que recolectaste sumada a la descripción del rol de trabajo al cual aplicaste para determinar qué vestimenta es la más apropiada para la entrevista de trabajo. Averigua cómo es la cultura de la empresa y cómo se viste la gente antes de decidir lo que vas a llevar puesto (piensa en un traje si es un banco, en algo profesional informal si es una agencia de publicidad, etc.). Y recuerda que si nunca llevas traje y quieres llevar uno a la entrevista, practica antes llevando uno (de lo contrario, podrías acabar pareciendo y sintiéndote incómodo). No olvides hacer que tus zapatos estén relucientes y asegúrate de que no te hacen ampollas antes de salir por la puerta.

4. Respuestas Estratégicas a las Preguntas

Es hora de poner a prueba toda la preparación y esfuerzos que hiciste para llegar hasta este punto. Conseguir una entrevista de trabajo no siempre es fácil. Si ya llegaste a este punto, disfruta de la experiencia. Es un momento en el cual puedes contarle a otras personas qué sabes hacer y cómo lo sabes hacer.

Responder con ejemplos sobre cómo resolviste problemas o sacaste adelante proyectos en tus pasadas experiencias laborales es una estrategia muy efectiva. Busca un equilibrio entre el tú y el nosotros, el trabajo en equipo se valora igual que la iniciativa personal. Comienza con una visión general y luego comenta tus trabajos anteriores. Da una respuesta breve, destaca los logros claves en tu experiencia profesional.

Si hubo algo negativo, se puede comentar con una visión optimista de los resultados.

Si se trata de la primera opción, intentarán descubrir si el motivo está relacionado con el desempeño o la integridad. Prepara tu respuesta según sea el caso.

No divagues en esta respuesta, no inventes excusas. Utiliza un ejemplo cuyo resultado haya sido favorable a todos y no haya generado impactos importantes sobre el negocio/trabajo/compañeros.

5. Preguntas Inteligentes al Entrevistador

Algunas personas desperdician importantes oportunidades laborales porque únicamente se preparan para las respuestas que deben dar en una entrevista de trabajo, pero no para hacer preguntas. El final de la entrevista es el momento indicado para que hagas algunas preguntas. Pueden ser sobre el trabajo en sí, tus compañeros, jefes o empresa. Las preguntas son fáciles de preparar así que no dejes pasar la oportunidad de mostrar tus aptitudes de pensamiento crítico con joyas como «¿Qué está en contra de mi contratación?». Si hay alguna duda o vacilación, esta es tu oportunidad para aclarar algo sobre el trabajo que se ofrece y proporcionar más información acerca de ti.

Consideraciones Adicionales

1. Evitar Errores Comunes

No te retrases, seas grosero ni hables mal de tus antiguos jefes o compañeros de trabajo. Nunca, en ninguna circunstancia, se debe hablar mal de los antiguos jefes ni de los compañeros. Mentir, contar demasiado, hacer bromas inapropiadas o dominar la conversación son también buenas maneras de causar una mala impresión. Comer un bocadillo con cebolla o un pan con semillas antes de la entrevista también podría tener el mismo efecto. Si llegas a tiempo, tienes un aspecto impecable y das la impresión de ser agradable y sociable, tendrás garantizado un buen comienzo.

2. Seguimiento Profesional

Por último, pero no menos importante, haz siempre un seguimiento con un correo electrónico o incluso una tarjeta manuscrita agradeciendo la oportunidad al entrevistador. Es una buena oportunidad para mencionar rápidamente, una vez más, por qué serías adecuado para el puesto y lo mucho que te gustó conocerlos a todos. Que sea breve, agradable y amable, y recuerda enviarlo dentro de las veinticuatro horas siguientes a la entrevista.

Entrevistas Virtuales: Consejos Específicos

En las circunstancias actuales, donde muchos encuentros son online, saber cómo enfrentar una entrevista de trabajo de manera remota es fundamental, aunque esto no signifique que sea más fácil.

  • Preparar el espacio: Si convives con otras personas, pedirle que no entren.
  • Iluminación: Ten en cuenta la iluminación, porque la persona que está entrevistando no quiere ver una silueta.
  • Vestimenta: Usar todo lo que calce bien, preferir colores lisos y evitar las camisas con rayas, porque estas vibran en la pantalla.
  • Conexión: Conectarse con el computador y no con el teléfono: lo ideal es el computador conectado por cable al módem, para así tener una mayor estabilidad de señal.
  • Contacto visual: En una videollamada se puede fijar la vista no en la pantalla, sino en el puntito verde o rojo de la cámara.

¡Buena suerte!

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