El currículo educativo es mucho más que una simple malla formativa o un listado de asignaturas a enseñar. Es un espacio de reflexión sobre el ser humano y la comunidad, que recoge las voces de la historia, el arte, la filosofía, el lenguaje, la cultura, las novelas, y las ciencias físicas y naturales.
La gestión curricular: clave para el éxito educativo
La gestión curricular se refiere a las políticas, procedimientos y prácticas que lleva a cabo el director, el equipo técnico-pedagógico y los docentes de un establecimiento para coordinar, planificar, monitorear y evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Gestionar de forma correcta el currículum es uno de los componentes medulares de la acción educativa de cada institución, para esto es necesario contextualizarlo impregnando el sello educativo de cada establecimiento, considerar la realidad del entorno local y regional, así como las características y necesidades de sus estudiantes.
El rol del docente en el debate curricular
Los docentes han asumido un nuevo rol en el debate curricular. Más allá de la malla formativa o asignaturas a enseñar, el “currículo es un pasaje o espacio de reflexión sobre el ser humano y la comunidad. Es decir, recoge las voces de la historia, el arte, la filosofía, el lenguaje, la cultura, las novelas, las ciencias físicas y naturales, por tanto el currículo incluye y excluye voces, selecciona cultura”, explica el académico de FACSO.
Más allá de las pruebas de medición: la verdadera meta de la educación
Actualmente, la principal meta a alcanzar por las comunidades escolares es obtener altos resultados en las pruebas de medición nacional e internacional, sin embargo, la educación trasciende la escolarización -que provee un espacio para la integración y la movilidad social- y busca “poner en movimiento valores y principios como la dignidad humana, la verdad, la belleza, el bien y la justicia y la bondad. Los valores son la base de la convivencia”, subraya Manuel Silva.
El impacto del mercado en la educación
Según Víctor Pineda, la inserción del mercado en la educación produjo cambios en las prioridades de los centros educativos. “Esto se manifiesta en que todo debe ser medido de manera cuantitativa y no cualitativa como debiera ocurrir”.
Competencias genéricas: una necesidad en la formación curricular
Dentro de la formación curricular que según algunos educadores en ejercicio debiera implementarse, destaca el aprendizaje de las competencias genéricas, para luego practicarlas en el mundo laboral.
La segregación educativa y su impacto en la educación técnica
En su investigación se evidencia el habitus y los capitales culturales de las alumnas. “Hay factores que tienen que ver con la educación en general que han afectado a la educación técnica, como la segregación educativa lo que ha llevado a la educación técnica a trabajar con los alumnos más vulnerables del primer y segundo quintil”, afirma Jannette Segovia.
Cobertura curricular: un indicador del aprendizaje
Los criterios establecidos ministerialmente señalan que cuando un estudiante ha desarrollado e incorporado a su conocimiento los Objetivos de Aprendizaje (OA), “logró” aprender. Para una institución escolar orientada efectivamente al logro de aprendizajes de calidad por parte de los estudiantes, será fundamental monitorear sistemáticamente la cobertura curricular con el fin de evidenciar grados de avance y déficits. Esta información permitirá determinar, en consecuencia y de modo pertinente, procesos y prácticas de mejoramiento de la enseñanza.
Es fundamental aclarar que la cobertura busca estimar el nivel de desarrollo y profundidad alcanzado durante el año académico de los OA establecidos por el Ministerio de Educación para cada nivel. El nivel de reporte y análisis que hasta ahora más ha afectado la escuela a través de mecanismos de seguimiento técnico, es la evidencia de lo prescrito y lo implementado, esto es, la relación entre el currículo establecido y la proporción de los contenidos por los que el docente efectivamente logra transitar dentro de un año escolar en una asignatura determinada.
Insumos como las planificaciones o registros de aula podrían, por sí solos, dar cuenta de niveles de cobertura si se la considera como aquello enseñado, pero no necesariamente aprendido. Es evidente que una noción de cobertura que considere la triada: prescrito, implementado y aprendido impacta la visión respecto del aprendizaje y la evaluación.
El desafío de promover el aprendizaje
Una escuela que en su noción de cobertura pone al centro lo efectivamente aprendido, visualiza avances e insuficiencias, identifica alumnos y cursos rezagados, se hace cargo de esta información y en coherencia con ella, propone ajustes a las planificaciones, adapta las estrategias de aula y define acciones de apoyo a quienes las necesitan. En síntesis, el desafío mayor de las escuelas seguirá siendo atender a su mayor propósito: promover aprendizaje en sus estudiantes.
TAG: #Curriculum

