La regulación del tiempo en el trabajo es uno de los principales objetivos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Si bien en el contexto global, los países de la región Asia Pacífico son los que tienen jornadas más largas de trabajo, en el marco de la OCDE y en comparación con la realidad de nuestro país, se evidencia que las economías con mayor cantidad de horas laborales no necesariamente se manifiestan en mayor productividad.

Chile en el Contexto Global

La jornada laboral actual de Chile de 45 horas, es elevada comparada con la de otros países más desarrollados. Si se compara con los países de la OCDE, Chile es uno de los países que más horas trabaja al año. Según el informe “Una contribución a la discusión sobre la jornada laboral” del CEP (2017), el promedio de horas trabajadas en Chile es de 1.990 horas, mientras que el promedio de la OCDE es de 1.737 horas al año.

La última disminución de la jornada laboral se aprobó en Chile en septiembre de 2001, bajando de 48 a 45 horas semanales. La primera semana de noviembre la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que establece una jornada laboral de 40 horas. De aprobarse el proyecto actual, la reducción de la jornada se realizará gradualmente hasta llegar a 40 horas semanales.

Este martes se dio a conocer del Informe Encla 2014, en donde se reveló que Chile es uno de los países en donde más se trabaja con un total de 2 mil 97 horas al año por empleado. En un informe presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) continúa situando a Chile entre uno de los países en donde más se trabaja. Según la OCDE, Chile se encuentra en el cuarto lugar de los países en donde más se trabaja, siendo superado por Grecia (2.042), México (2.228) y Costa Rica (2.223).

Desde abril de 2024 esta vigente la ley que permitirá reducir gradualmente la actividad laboral de las 45 horas semanales hasta las 40 en 2028. El año pasado se redujo la jornada laboral en una hora, pasando de 45 horas a 44; y en 2026, se prevé otra disminución hasta las 42 horas.

Tendencias Globales y Regionales

Según cifras de la OIT, en los países asiáticos las personas tienen jornadas laborales semanales más extensas. Por ejemplo, Tailandia tiene una jornada semanal de 84 horas, mientras en las Islas Seychelles la jornada alcanza las 74 horas semanales. En el mundo el primer lugar lo volvió a ocupar India con un promedio de 56 horas a la semana, seguido de Bután con 53,3 y luego Bangladesh con 50,4 horas semanales trabajadas.

En la lista actualizada de países latinoamericanos que más tiempo se dedica al trabajo en la semana se destacaron además Perú con un promedio de 44,7; Paraguay con un promedio de 43,4. En Bolivia se dedican al menos 39,6 horas a la semana, Brasil 39,3; Uruguay, 37,4; y Argentina, 37,1 horas.

La tendencia muestra que las horas trabajadas promedio de la OCDE han disminuido con el pasar de los años y refleja uno de los principios de la teoría económica que indica que el “ocio” se comporta como bien superior y comienza a aumentar cuando el ingreso también aumenta.

Productividad vs. Horas Trabajadas

Si bien en el contexto global, los países de la región Asia Pacífico son los que tienen jornadas más largas de trabajo, en el marco de la OCDE y en comparación con la realidad de nuestro país, se evidencia que las economías con mayor cantidad de horas laborales no necesariamente se manifiestan en mayor productividad. Al observar las cifras de 2015, Australia es el país de la región asiática que posee la jornada laboral más corta, sin embargo es el que logra mayor productividad. Una situación distinta ocurre en otros países como Corea o Japón, donde las altas jornadas no se condicen con el aporte monetario al Producto Interno Bruto.

La realidad laboral de los países del Asia Pacífico que conforman la OCDE es desigual en cuanto al promedio de horas trabajadas por año. Mientras Australia acumula un promedio de mil 665 horas anuales, Corea en el último lugar regional supera las dos mil. Por debajo de este umbral se sitúa Chile, con un promedio anual que llega a las mil 987 horas, solo 126 menos que Corea del Sur, en el último lugar de la región. Pero si se analiza este dato en relación al aporte que cada una de esas horas hace al Producto Interno Bruto (PIB), tenemos que Australia aporta 56 dólares por hora, mientras que Japón 45 y Nueva Zelandia 42. En este ámbito, solo Australia se sitúa por encima del promedio de la OCDE, que es de 51 dólares la hora.

Para Efraín Salazar, experto en finanzas y administración de la Universidad de Carolina del Norte, la relación entre cantidad de horas y productividad puede ser directa, aunque es necesario considerar otros factores laborales. “La extensión de la jornada, en efecto, puede ser uno de los factores que determine los niveles de productividad, existen muchos estudios que concluyen en eso en distintas realidades el mundo. Pero lo más importante es que los trabajadores se desenvuelvan en un ambiente laboral estimulante para producir y, sobre todo, crear, pues muchas de las soluciones a problemas que a veces nos toman tiempo, los resolvemos rápidamente si estamos en un entorno de incentivos.

Otro de los indicadores económicos que podría asociarse a la cantidad de horas trabajadas es el PIB por cada persona empleada, que no es más que la división del producto por el empleo total, con el fin de medir el aporte del trabajo. Le sigue Japón con sus mil 719 horas anuales, que aporta 78 mil dólares por trabajador al total de 4.730 millones del PIB. En tercer lugar Nueva Zelandia, con 73 mil y Corea del Sur con 67 mil en el cuarto.

Según Salazar, siempre se marcarán diferencias entre lo que establecen las empresas en sus normas y lo que realmente se trabaja. “Esto pasa porque en muchos empleos se premia el trabajo extra, ya sea en la entrega de bonos por horas adicionales, o por alcanzar más rápido un objetivo determinado. Entonces para las personas que tienen más necesidades económicas, trabajar más tiempo significa aumentar el monto de su remuneración. Si observamos esto en términos de valor acumulado, la cantidad de horas no determina el aumento o disminución del PIB, ya que aquí están en juego otros elementos como el tipo de mercancías producidas, la complejidad de los procesos económicos, calificación de la mano de obra, etc.”, comentó.

Tabla Comparativa de Horas Trabajadas y Productividad (2015)

País Promedio de Horas Anuales Aporte al PIB por Hora (USD)
Australia 1.665 56
Japón 1.719 45
Nueva Zelanda N/A 42
Corea del Sur >2.000 N/A
Chile 1.987 N/A
Promedio OCDE N/A 51

Factores Culturales y Calidad de Vida

Pese a que las cifras expuestas sean determinantes a la hora de analizar la relación entre horas de trabajo y su aporte real al crecimiento económico, las características culturales de las naciones son determinantes a la hora de evaluar la productividad. Para el caso australiano, según su Reporte Económico de la OCDE 2017, uno de cada cinco trabajadores trabaja más de 50 horas a la semana. Se trata del 14 por ciento de los hombres y el seis por ciento de las mujeres, esto se explica por la desigualdad en la composición de puestos directivos y por la necesidad de los padres de familia de incrementar el ingreso de los hogares.

Una situación distinta vive Japón, donde el gobierno se esfuerza año a año por reducir las excesivas horas de trabajo. Esto porque las extenuantes jornadas laborales producen altas tasas de suicidio en la población. Ante esta realidad, la OCDE en su Informe de Calidad de Vida recomienda a los gobiernos, que menos tiempo en el trabajo significa más tiempo en la familia. Más aún, las largas horas de trabajo son causa de enfermedades mentales y mayor incidencia en accidentes cerebrovasculares, además de enfermedades al corazón.

“Es un hecho que cuando observamos mes a mes el comportamiento económico de los países que tienen gran cantidad de feriados, o días puente, el crecimiento económico varía de mayor a menor según la cantidad de días no laborables que tuvieron. Alguien podría sugerir que si quitamos una o dos horas al día podría originarse el mismo efecto. La respuesta está en que la OCDE o el Foro Económico Mundial proponen recudir la jornada laboral, no plantean dejar de producir sino de reacomodar lo que hoy se hace en 10 horas, para que mañana lo hagamos en nueve y pasado en ocho, sin que se le impida a los trabajadores que lo necesiten, trabajar horas adicionales a su jornada.

Una mirada particular de esta discusión y del Proyecto que busca reducir la jornada laboral, tuvo el diputado Osvaldo Andrade, presidente de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social, quien expresó su conformidad respecto a discutir sobre la materia. “Valoro ampliamente el debate que abre este proyecto, porque Chile es uno de los países que tiene largas jornadas en relación a los países con los que nos comparamos usualmente, es el país que tiene menor días de vacaciones y la relación entre jornada y productividad es de las peores. Acerca de las posiciones que podrían desarrollarse en la discusión, el parlamentario agregó. “Será constructivo porque se evaluará cómo aumentar la productividad, pero también el rol que cumplen aquí los sistemas de capacitación. De igual manera cómo estamos viendo la jornada laboral y su relación con la cantidad de feriados, vacaciones, pero también como vemos jornadas continuas y discontinuas con acuerdo sindical, y en consecuencia la adaptabilidad pactada, donde ya tenemos avances en el trabajo de los garzones.

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