Uno de los primeros pasos cruciales al emprender una investigación es la definición clara de los objetivos generales y específicos del estudio. Esta definición establece la meta principal a alcanzar y traza el camino a seguir para lograr ese propósito.

¿Qué son los Objetivos de Investigación?

El objetivo de la investigación es el enunciado que plasma lo que se quiere lograr con el estudio, es decir, las metas que se buscan cumplir. Estos objetivos se clasifican en dos categorías principales: generales y específicos.

Objetivo General

El objetivo general representa la meta principal o los resultados finales que se deben alcanzar con la investigación. Por lo general, da respuesta a la pregunta "¿para qué se hizo?". Para definir el objetivo general, se toma como base la interrogante central que se intenta responder al realizar el estudio.

Objetivos Específicos

Los objetivos específicos, por su parte, detallan el cómo se logrará el objetivo general. Estos objetivos son también conocidos como "objetivos tácticos". Por lo general, se establecen unos tres o cuatro objetivos específicos que deben ser coherentes con respecto al objetivo general.

Importancia de Establecer Objetivos Claros

Para llevar a cabo una investigación de forma efectiva y coherente, es imprescindible plantearse objetivos claros y bien definidos. Los objetivos:

  • Trazan el camino para llevar a cabo el proceso investigativo.
  • Definen el alcance de la investigación.
  • Evitan desviaciones de la meta principal durante el desarrollo del estudio.
  • Ayudan a comprender el propósito del estudio.

¿Cómo Formular Objetivos Efectivos?

Para formular objetivos efectivos, tanto generales como específicos, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Precisión: Plasmar en detalle lo que se quiere alcanzar.
  2. Claridad: Asegurarse de que los objetivos sean fáciles de entender.
  3. Realismo: Proponer objetivos alcanzables para las condiciones materiales del investigador.
  4. Medibilidad: Establecer objetivos que puedan ser medidos y evaluados.
  5. Observabilidad: Asegurarse de que los objetivos sean observables y verificables.

Tanto el objetivo general como los específicos pueden seguir una estructura similar. Se sugiere partir con un verbo en infinitivo, e incluir las variables o conceptos centrales de la investigación, el sujeto o unidades de análisis con los que se busca trabajar y el contexto en donde se delimite territorial o temporalmente los alcances del estudio.

Los verbos son una parte importante de los objetivos, ya que estos indican la acción que se busca realizar en el desarrollo de la investigación. Algunos ejemplos de verbos útiles para la formulación de objetivos son:

  • Analizar
  • Comparar
  • Describir
  • Evaluar
  • Identificar
  • Determinar

Ejemplo Práctico

Supongamos que quieres publicar un libro o novela. Para establecer el objetivo general, piensa en positivo y define una meta posible que desees. Luego, concreta el objetivo general, traduciendo tu visión ideal en términos medibles, posibles y alcanzables. Finalmente, identifica tus habilidades y los recursos necesarios para lograrlo.

¿Cómo Distinguir Objetivos de Actividades?

Es crucial no confundir los objetivos de una investigación con las actividades de la etapa de ejecución (como realizar una encuesta) o logros a alcanzar (como elaborar un informe). Los objetivos deben dar cuenta de los propósitos y el alcance de la investigación, buscando dar una respuesta a la pregunta de investigación.

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