¿Te levantas desmotivado cada mañana, sintiendo que no tienes metas y que vas a la oficina solo por el sueldo a fin de mes? Muchas personas se sienten así, pero existen maneras de mejorar tu situación laboral, incluso si no te encanta tu trabajo.
La Importancia de la Felicidad en el Trabajo
¿Tendrá algún beneficio mantenerse feliz mientras trabaja? Por supuesto que sí. Existen muchos beneficios que provienen de tener un trabajador feliz, uno de ellos es que tendrás un trabajador productivo. ¿Por qué estamos tan seguros de esto? Un trabajador productivo sabe lo que su jefe espera de su labor.
Consejos para Mantener la Motivación
Lo primero que debes hacer es preguntarte, ¿Realmente me gusta mi trabajo? Muchas personas no se sienten a gusto con sus deberes, y esto hace mucho más difícil ser feliz mientras realizan su labor.
No hay nada mejor que iniciar el día haciendo algo que te guste realmente. Esto te llenará de buena energía y te permitirá trabajar con mayor destreza durante todo el día. Podrías comenzar tu día haciendo una caminata corta pero relajante, o tal vez, disfrutando de un delicioso café.
Tómate un tiempo para pensar y ser agradecido por tener un trabajo.
Para ser un trabajador feliz, debes trazarte metas a corto plazo.
Comunicación y Compañerismo
Mantener buenas líneas de comunicación con tus jefes y compañeros laborales, de seguro hará que estar en el trabajo sea mejor.
Tener un buen compañero en las horas laborales puede ser útil por diversos motivos. Al sentirte identificado con alguien en el trabajo, puede ayudarte a que no parezca que te encuentras en un régimen estricto.
¿Qué Hacer Si Aún No Te Gusta Tu Trabajo?
¿Qué pasa si ya has puesto por obra estos consejos y sigue sin agradarte tu trabajo? En ese caso, tal vez el problema no seas tú. Muchas veces el ambiente laboral lo definen nuestros superiores. A pesar de que la economía es fundamental, si el ambiente de trabajo no funciona de manera positiva, los trabajadores no se sentirán motivados.
El Rol de los Superiores
Actualmente hay muchas maneras de hacer que los trabajadores se sientan a gusto mientras realizan sus deberes.
Cuando un empleado hace bien su trabajo, y se lo reconoces, este se sentirá importante. Verá que su buena labor es evidente para sus superiores, lo que a su vez le dará una mayor motivación para esforzarse.
Si tu empleado no sabe qué esperas de él, puede estar trabajando a la deriva, esforzándose tras el viento. Explícale con claridad al inicio de la contratación los resultados que te gustaría ver de su desempeño en todas las áreas de la empresa.
Por más que sean empleados y deban someterse a tus órdenes, deben ser tratados con el respeto que se merecen. Maltratarlos o faltarles el respeto solo hará que se descorazonen y empiecen a realizar su trabajo de mala gana.
Es importante que recuerdes que cuando un obrero se siente bien en su trabajo, podrá permanecer en este por más tiempo.
La Importancia de la Confianza
Cuando un trabajador sabe que puede dirigirse a su jefe, se sentirán libres de expresarse. Por otro lado, estarán cómodos de decirte cómo se sienten y qué cosas no les agradan.
Si pasas todo el día detrás de un obrero, este se sentirá asfixiado y no va a querer ni pisar su puesto de trabajo. Para evitar que piensen que se les controla cualquier mínima acción, explícales con claridad sus deberes y permite que los hagan.
Cuando un empleado siente que tiene deberes y que al realizarlos será recompensando, o elogiado tendrá una mejor motivación.
Monotonía, Dinero y Estancamiento
La monotonía y el sin sentido: esto se da sobre todo en aquellas actividades repetitivas, donde el empleado se presenta en su puesto, cumple con sus labores y luego se va a su casa.
Buscar sólo el dinero: aunque el coach reconoce que es innegable que el dinero es importante para vivir, recalca que el trabajo es mucho más que dinero.
El estancamiento: una persona estancada en su trabajo es aquella que es incapaz de buscar otro porque lleva mucho tiempo en el que tiene; o cree que gana un buen sueldo o ha invertido demasiado en él. También piensa que hacer un cambio puede ser arriesgado porque debe cubrir gastos y detrás de ella hay una familia en que pensar.
Otros Factores Desmotivantes
La violencia laboral: el coach pide distinguir entre el desacuerdo creativo, que puede conducir a nuevas ideas y posibilidades, y al conflicto destructivo, que rara vez produce algo útil.
La inseguridad laboral: hay que tener claro que en los tiempos actuales ya no existen los trabajos para toda la vida, lo que puede derivar en dos aristas: provocar entusiasmo y ganas de aventura, o inseguridad y deseos de aferrarse.
Estrategias para Transformar Tu Experiencia Laboral
Además de detectar la causa de tu descontento en el trabajo, también es importante tener claro que sufrir no es obligatorio, sino opcional. Según el coach, existe una salida para el sufrimiento, pero ésta se debe elegir de forma consciente. “Mientras sigamos sufriendo, nunca nos daremos cuenta de que hay otras cosas a nuestro alcance. En este sentido, la idea es encontrar una forma de trabajar que se niegue a aceptar el sufrimiento.
Consejos Adicionales
Hazte presente: según el coach, la presencia puede transformar hasta el trabajo más insignificante.
Ármate de valor: no tienes que conformarte ni aguantar situaciones que no deberías soportar. “El valor hace que nos levantemos y que hablemos en voz alta. El valor hace que nos movamos cuando hemos de movernos. El valor nos conduce a la tenacidad y al cambio”, sostiene.
Sé flexible: tienes que ser capaz de adaptarte, saber cambiar, poder pasar ágilmente de un conjunto de habilidades a otro, no aferrarse a los planes y ser espontáneo. “Ten metas, pero lo más importante, es tener visión (…) Disponte a soltar lastre.
Ten libertad: “Una mente libre puede crear un estilo de vida libre. Una mente atrapada no es verdaderamente consciente de sus verdaderos talentos, dones y potencial”, asegura. Por esto, aconseja trabajar en lo que a la persona le gusta, cuando desee y donde quiera, aprovechando las oportunidades que entregan las nuevas tecnologías.
Descubre tus talentos: también tus dones y recursos internos, y luego aplícalos a una necesidad real en el mundo, una por la que la gente te pague.
Confía en tu intuición e imaginación: es necesario ser innovador y la intuición puede ayudarte a encontrar o a crear el trabajo que te gusta. “La intuición te permite adelantarte a aquellos que sólo actúan guiados por la lógica.
Sé más creativo: debes estar dispuesto a pasarlo bien en tu trabajo.
Que no te falte la pasión: “Cuando hagas algo que te guste, no te parecerá que estás trabajando. La pasión y el entusiasmo conducen al propósito; sin pasión, nos regimos por la cabeza, en lugar de hacerlo por el corazón.
Incluye la espiritualidad: hoy no es necesario retirarse a un monasterio para vivir la espiritualidad. Por esto, es posible incluir los espiritual en el trabajo, lo cual ayuda a alcanzar la dicha, estado opuesto al sufrimiento.
El Camino del Trabajo Independiente (Freelance)
Trabajar de manera independiente, sin jefes ni horarios, puede parecer ideal, pero conlleva más sacrificios y riesgos de los que uno sospecha. ¿Has tenido etapas difíciles en tu trabajo? ¿Esas semanas en las que la sola idea de ir a la oficina parece un infierno y el oír sonar el despertador en la mañana hace pasar por tu cabeza diversas técnicas de suicidio?
Cuando nos cuestionamos si vale la pena seguir trabajando en esa terrible olla a presión, llega a nuestra mente una idea paradisíaca: horario flexible, sin corbatas y totalmente diseñado a nuestra medida. Es el ansiado y aparentemente bendito trabajo independiente o freelance.
Es que la sola idea de no tener jefe, encarnación de todos los males de nuestro trabajo, le parece fabuloso a la mayoría de los asalariados. Pero ¿es tan maravilloso no tener jefe? Y más importante aún ¿servimos para no tener jefe?
Guía para Sobrevivir como Freelancer
- Motivación. Para mí, este es el primer requisito si realmente quieres ser un freelancer: tener una motivación clara respecto a lo que quieres a hacer con tu vida, que no se satisfaga con un trabajo asalariado. Tener un objetivo a alcanzar (donde dirigir tu brújula) que requiera moverte con mayor libertad. ¿Quieres ser freelancer sólo como una vía de escape? ¡Cuidado! ¡Por huir de la olla puedes caer al fuego!
- Plan. Tienes clara tu meta, pero ¿conoces el camino? Difícilmente puedes correr hasta tu sueño si no sabes en qué dirección hacerlo. Y con qué medios. En este sentido es muy importante estudiar acerca de la disciplina que quieres desempeñar, tener claro el quién será tu cliente, qué herramientas necesitarás, dónde trabajarás, cuándo trabajarás, cómo trabajarás, cuántos ahorros necesitarás. No basta con las ganas, esto no se trata de lanzarse a una piscina para saber si tiene agua porque el porrazo puede ser fatal. Y si efectivamente es imposible saber si hay agua antes de lanzarse, procura saltar abrazado de algún colchón o con un buen paracaídas.
- Acción y disciplina. Este aspecto, que requiere de los anteriores, es para mí el más relevante de todos. ¿Cómo saber si lo cumplo? ¡Fácil! Antes de siquiera pensar en renunciar a tu trabajo hazte la siguiente pregunta: ¿Qué hago cada día al llegar del trabajo? ¿Qué hago con mis fines de semana? Porque si tienes un objetivo claro y motivante que sientes que ayudaría a mejorar tu vida y tienes claro el camino a seguir ¿Qué te impide comenzar a caminarlo hoy mismo? Si no lo estás haciendo ahora mismo ¿qué te asegura que lo harás mañana? No digo que pases todo el fin de semana trabajando, pero si no utilizas ni siquiera una hora a la semana para avanzar en ese proyecto que tanto te gusta y te motiva, tal vez tu motivación no es tan poderosa. Ser freelancer no se trata de no tener jefe, se trata de nosotros mismos ser nuestro propio jefe. Y como tal, debemos ser nosotros quienes nos motivemos a trabajar cuando estemos tristes, cansados o furiosos. De pronto los problemas de tu casa serán problemas que afecten a toda tu “empresa” y dependerá de tu disciplina y trabajo lograr que se mantenga sana, trabajando a pesar de los vientos y la mare. Mi consejo, si no eres capaz de esforzarte y ser machaca en lo poco, cuando aún es un hobby, mejor no pienses convertirlo en tu sustento.
- Hacer eso que detestamos. ¿Quieres ser freelancer porque quieres dedicarte a hacer sólo aquello que tanto te gusta? ¡Olvídalo! No importa si lo que quieres es dedicarte a la ilustración, ingeniería o las leyes, el trabajador independiente (que no es lo mismo que un emprendedor que monta una empresa) está obligado a hacer de todo: contabilidad, marketing, cobranzas, ventas, etc. Labores que pueden resultar aburridas, difíciles, frustrantes y que te quitarán mucho más tiempo del que esperas. Yo diría que, por lo bajo, un 30% del tiempo de un independiente se destina a esas labores. Y no sólo tendremos que encargarnos de la gestión, muchas veces tendremos que lidiar con trabajos tediosos dentro de nuestra propia área. Es que aquellos trabajos que nadie quiere hacer suelen ser los mejor pagados, mientras que para los más entretenidos es difícil encontrar a quien los pague bien cuando, incluso, hay otros dispuestos a hacerlos gratis.
Primero empieza, después renuncia
Tener la motivación, conocer el camino y recorrerlo. Suena más simple de lo que realmente implica en la práctica y puede tomar muchísimo más tiempo del que uno se imagina. Hacerse de una cantidad suficiente de clientes para conseguir el sueldo que necesitamos, y que nos permita ahorrar para los tiempos de las vacas flacas, puede demorar literalmente años.
Y es por eso que no le recomendaría a nadie (que no tenga muuuchos ahorros) dejar de un día para otro su trabajo y comenzar a trabajar de forma independiente. Creo que lo sensato es comenzar en tu tiempo libre, aunque implique un mayor esfuerzo, para poder conocer bien el negocio, conseguir una buena carpeta de clientes y saber a qué dificultades nos enfrentaremos.
Y si tenemos suerte, el día que renunciemos, ya tendremos una pequeña empresa unipersonal funcionando.
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