Trabajar puede darnos la motivación para luchar por el éxito en nuestras vidas. Sin embargo, la vida no debería girar únicamente entorno laboral, deberías aprovechar al máximo tu carrera y al mismo tiempo vivir la vida al máximo. Desafortunadamente, mucha persona sólo aprende esto después de muchos años, pero podemos cambiar eso.
Aquí te compartimos diez lecciones que pueden ayudarte a sacar el máximo provecho de tu vida mientras trabajas:
- Está bien decir "No": Cuando estás empezando tu carrera, o si te has embarcado en un nuevo reto profesional, puede ser fácil aceptar demasiado trabajo extra para impresionar a tus superiores. Esto es un error. Asegúrate de aceptar sólo el trabajo extra que puedas completar con un alto nivel. Asumir demasiado trabajo hace que los niveles de estrés y precisión aumenten.
- Consigue un trabajo que te guste: Encontrar una carrera que realmente disfrutes puede ser difícil, la mayoría de nosotros alguna vez contamos un trabajo que no nos gusta, o que no es adecuado para nosotros. Sin embargo, pasas la mayor parte de tu vida en el trabajo; si no eres feliz en tu papel, esto sin duda tendrá un efecto negativo en tu vida personal.
- No trabajes sólo por dinero: El dinero es esencial, eso no hace falta decirlo. Sin embargo, no debería ser el único motor para permanecer en un lugar. Aunque es importante, el dinero no lo es todo. Encuentra un trabajo que tenga un poco más que ofrecer - en beneficios, ambiente, compañeros de trabajo, etc. - ya verás, te sentirás más motivado.
- Nunca dejes de aprender: Siempre encontrarás a lo largo de tu carrera, gente que tiene más experiencia que tú, pero esto no debería preocuparte. Aprender de la gente con más experiencia te ayudará a crecer personal y profesionalmente. Adoptar una actitud de aprendizaje a lo largo de toda tu vida te ayudará a convertirte en un individuo más completo, educado y feliz con tu trabajo.
- Ser productivo fuera del trabajo: Cuando te sientes deprimido o cansado por el trabajo, puede ser difícil sentirte motivado cuando llegas a casa. La motivación puede ser tan simple como asistir a una clase de gimnasia o reunirte con un amigo para tomar un café después del trabajo. Debes tratar de aprovechar al máximo cada día, encontrando cosas que te den alegría en tu tiempo personal.
- Mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida privada: Puede haber momentos en los que sientes que necesitas quedarte hasta tarde para hacer una tarea, o para cumplir con una fecha límite. Esas noches ocurren, pero no deberían ser la norma. No dejes que la vida te pase de largo. Mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida privada, puede jugar un papel muy importante en tu felicidad. Necesitas tiempo para desconectar del trabajo, así que asegúrate de permitirte hacerlo.
- Sé un jugador de equipo: El éxito en el trabajo proviene de trabajar y desarrollarse en equipo. Sí puedes tener responsabilidades propias, pero el éxito del grupo es lo que impulsa a los negocios. Los grandes proyectos necesitan más de una perspectiva para tener éxito. Así que, si trabajas regularmente solo, puedes descubrir que no tienes mucho éxito a largo plazo. La colaboración es buena para el desarrollo personal y para el balance final.
- Cuídate a ti mismo: Cuidar de tu salud debería ser tu prioridad número uno. Si comienzas a invertir todo en el trabajo, terminarás sintiéndote ansioso, estresado o físicamente enfermo, esto es una advertencia que algo debes cambiar. Sacrificar tu salud por tu carrera, es un precio que nadie deba pagar.
- Desconectarte de la tecnología: Es fácil estar constantemente conectados a las tecnologías que tenemos a nuestro alcance, pero estar pegado a tu teléfono, tableta o portátil, puede desconectarte de la realidad. Si te fuerzas a alejarte de tus dispositivos durante el día o cuando llegas a casa por la noche, descubrirás que empezarás a vivir más plenamente el mundo que te rodea.
- Vive la vida al máximo: A lo largo de tu carrera, puede ser fácil sentir que no debes tomarte tiempo libre y que el trabajo debe ser tu centro de atención. El trabajo es importante y una parte fundamental de la forma en que vivimos, pero hay una gran cantidad de experiencias esperándote. Asegúrate de agotar tus días de vacaciones, haz tiempo para tu familia y amigos, y sal de la casa y la oficina siempre que puedas.
¿Tendrá algún beneficio mantenerse feliz mientras trabaja?
Por supuesto que sí. Lo primero que debes hacer es preguntarte, ¿Realmente me gusta mi trabajo? Muchas personas no se sienten a gusto con sus deberes, y esto hace mucho más difícil ser feliz mientras realizan su labor. Mantener buenas líneas de comunicación con tus jefes y compañeros laborales, de seguro hará que estar en el trabajo sea mejor.
Por otro lado, para ser un trabajador feliz, debes trazarte metas a corto plazo. No hay nada mejor que iniciar el día haciendo algo que te guste realmente. Esto te llenará de buena energía y te permitirá trabajar con mayor destreza durante todo el día. Podrías comenzar tu día haciendo una caminata corta pero relajante, o tal vez, disfrutando de un delicioso café.
Tomate un tiempo para pensar y ser agradecido por tener un trabajo. Tener un buen compañero en las horas laborales puede ser útil por diversos motivos. Al sentirte identificado con alguien en el trabajo, puede ayudarte a que no parezca que te encuentras en un régimen estricto.
¿Qué pasa si ya has puesto por obra estos consejos y sigue sin agradarte tu trabajo?
En ese caso, tal vez el problema no seas tú. Muchas veces el ambiente laboral lo definen nuestros superiores. Actualmente hay muchas maneras de hacer que los trabajadores se sientan a gusto mientras realizan sus deberes. A pesar de que la economía es fundamental, si el ambiente de trabajo no funciona de manera positiva, los trabajadores no se sentirán motivados.
Cuando un empleado hace bien su trabajo, y se lo reconoces, este se sentirá importante. Verá que su buena labor es evidente para sus superiores, lo que a su vez le dará una mayor motivación para esforzarse.
Si tu empleado no sabe qué esperas de él, puede estar trabajando a la deriva, esforzándose tras el viento. Explícale con claridad al inicio de la contratación los resultados que te gustaría ver de su desempeño en todas las áreas de la empresa. Por más que sean empleados y deban someterse a tus órdenes, deben ser tratados con el respeto que se merecen. Maltratarlos o faltarles el respeto solo hará que se descorazonen y empiecen a realizar su trabajo de mala gana.
Por otro lado, es importante que recuerdes que cuando un obrero se siente bien en su trabajo, podrá permanecer en este por más tiempo. Cuando un trabajador sabe que puede dirigirse a su jefe, se sentirán libres de expresarse. Por otro lado, estarán cómodos de decirte cómo se sienten y qué cosas no les agradan.
Si pasas todo el día detrás de un obrero, este se sentirá asfixiado y no va a querer ni pisar su puesto de trabajo. Para evitar que piensen que se les controla cualquier mínima acción, explícales con claridad sus deberes y permite que los hagan. Cuando un empleado siente que tiene deberes y que al realizarlos será recompensando, o elogiado tendrá una mejor motivación.
Existen muchos beneficios que provienen de tener un trabajador feliz, uno de ellos es que tendrás un trabajador productivo. Un trabajador productivo sabe lo que su jefe espera de su labor.
El Síndrome de Boreout
El Síndrome Boreout, descrito por Philippe Rothlin y Peter Werder en su libro “El nuevo síndrome laboral Boreout” (2007) haciendo referencia a la patología laboral de quien se aburre en el trabajo, es un riesgo psicosocial en las organizaciones que afecta al personal desmotivado, que realizan tareas repetitivas en su trabajo, o que no experimentan progreso en el mismo. Las personas afectadas por este síndrome suelen sentir falta de desafío, motivación e interés por el trabajo.
Desde el entorno laboral, la persona no se siente parte de la organización, disminuyendo su interés por llevar a cabo sus labores diarias.
- Referido a la falta de ánimo para realizar una actividad, y a un estado de desorientación de la persona por no saber qué hacer. A su vez, la persona no está dispuesta a iniciar actividades que puedan acabar con este estado.
- Se refiere a la falta de identificación con el puesto de trabajo.
Según Labath (2005) en su justa medida, el aburrimiento en el trabajo es saludable ya que permite el desarrollo de la creatividad en las personas, que se relacionen con sus compañeros de trabajo y finalmente que se planteen qué tipo de trabajo les gustaría desarrollar. Ante este síndrome, es común preguntarse ¿Por qué el colaborador no toma acciones para salir de esta situación?
La paradoja del boreout surge de la errónea concepción de que está bien tomarse el trabajo con toda la calma del mundo buscando tener el mayor tiempo posible para otras actividades. Al estar ocioso de manera prolongada, el colaborador no logra sentirse libre o satisfecho consigo mismo además de sentirse insatisfecho con su situación.
Este síndrome puede prevenirse siempre y cuando las empresas tomen cartas en el asunto.
Takeaways:
Si bien el aburrimiento puede parecer un estado mental sin mayor relevancia, es importante que las organizaciones actúen en los casos extremos.
BoreOut: Aburrimiento crónico en el trabajo. (Latella, S., Marciano, N. and Velasco, E., 2016).
Estrés Laboral
Corres de un lado para el otro, nunca tienes tiempo para juntarte con tus amigos, vives con dolor de guata, duermes mal, tienes problemas de peso, te sientes cansado todo el día y de tu humor mejor ni hablar. Si te sientes identificado con más de una de estas situaciones, probablemente estás sufriendo estrés laboral.
Hay un montón de personas que viven con una calma envidiable, así como si nada los pudiera sacar de un estado de paz permanente, pero también hay un grupo grande que no, y que por distintos motivos andan estresados por la vida.
Por distintas razones, todos nos estresamos, no podemos eliminarlo de nuestras vidas y realmente es difícil permanecer en estado zen todo el tiempo. El problema, aparece cuando se genera el estrés crónico, es decir, cuando se presenta por semanas o meses. Incluso puede ser que te acostumbres tanto, que luego no te des cuenta de que vives así.
Además, una investigación reciente, apoya la idea de que altos niveles de estrés tienen la capacidad de acelerar el proceso de envejecimiento.
Además de trabajar, tienes una vida, familia, amigos y a ti, y es importantísimo que te preocupes de estar bien para poder rendir, en todos los ámbitos. Para esto, el deporte, el ocio y los espacios de relajación, son fundamentales. Si te gusta el deporte, practícalo, inscribete en una liga de fútbol, sal a correr o camina.
A veces creemos que podemos con todo, pero no es así y debemos ser conscientes de ello. Hay situaciones que nos superan y que no podemos controlar o solucionar solos. Según un documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre estrés laboral, este puede producirse en situaciones laborales muy diversas.
Cuando una persona tiene estrés laboral, es raro que salga de la oficina y logre desconectarse por completo. desconectarse y no transmitirle esa mala vibra a quienes viven contigo. Esto no quiere decir que reprimas tus emociones, pero intenta tener una transición entre la oficina y tu casa que te permita despejarte y relajarte, por lo menos cuando finaliza tu horario laboral.
Dejar un trabajo con dignidad
Las despedidas son complicadas, incluso en el ambiente laboral. Suena tentador emprender una nueva aventura y escapar del trabajo actual sin dar señales de vida, pero no es lo correcto. Si quieres dejar tu puesto, hazlo con clase, y dejando tu gracia y dignidad intacta.
- Da la noticia con suficiente anticipación: Debes renunciar a tu actual puesto tan pronto como aceptas otro trabajo.
- Prepara las cosas para tu reemplazo: Cuando estés por irte, pregunta a tu administrador qué es lo que puedes hacer para ayudar a preparar el trabajo para tu reemplazo. En lugar de tomar un nuevo proyecto, puedes ofrecer compilar una guía para esa persona, tus contactos, y todos los elementos que deberá controlar.
- No hables mal de la empresa. No hay ninguna razón para utilizar tu salida como una excusa para difundir tus quejas sobre la compañía cuando hablas con tus compañeros de trabajo.
- Sé honesto con tu jefe: No sientas la necesidad de disfrazar tus planes reales. Sé directo acerca del motivo por el cual te vas. Si encontraste un nuevo trabajo que se adapta a mejor a tus habilidades e intereses, díselo. Si decidiste tomarte un tiempo libre, admítelo.
- Acuerda una entrevista de salida: Muchas compañías planean entrevistas con los empleados que se van para obtener una visión acerca de su posición y experiencia en la empresa.
- Envía un correo electrónico a tus contactos o clientes: Habla con tu jefe antes de hacer esto, pero es importante que lo hagas, pues es una cortesía informar a tu lista de contactos que ya no estarás en la compañía y entrégales un contacto directo de alguien más de la empresa.
- Limpia tu escritorio de a poco: Recoger tus objetos personales el último día puede desencadenar una reacción emocional e incluso hacerte dudar de la decisión. Guarda algunas pertenencias y fotografías paulatinamente durante la última semana en el trabajo, ya que puede ser mejor. Hagas lo que hagas, no robes nada que sea propiedad de la empresa.
- Escribe notas de agradecimiento a tus colegas: Agradece el apoyo de tu equipo, de tu jefe, de las personas que dependen de ti, e incluso de los auxiliares de aseo. Las notas escritas a mano son un lindo detalle, pero un correo electrónico es suficiente.
- Celebra fuera de la oficina: Es lógico que quieras saltar de alegría por tu nuevo trabajo, pero no abras el champán en tu escritorio. Si tus compañeros de trabajo quieren oír hablar de tu nuevo puesto, toma un café con ellos fuera de la empresa o acuerden a un almuerzo.
- Comprende que a nadie le gusta quedarse atrás: Es bastante común que los que se quedan en la compañía se sientan un poco abrumados por colegas que seguirán adelante. Entiende que no es un asunto personal, ellos tienen su propia carrera y batallas que luchar en la vida.
Causas del Descontento Laboral
¿Por las mañanas te levantas desmotivado, con la sensación de que no tienes metas, aburrido y con el único incentivo de ir a tu oficina para recibir un sueldo a fin de mes?
- La monotonía y el sin sentido: esto se da sobre todo en aquellas actividades repetitivas, donde el empleado se presenta en su puesto, cumple con sus labores y luego se va a su casa.
- Buscar sólo el dinero: aunque el coach reconoce que es innegable que el dinero es importante para vivir, recalca que el trabajo es mucho más que dinero.
- El estancamiento: una persona estancada en su trabajo es aquella que es incapaz de buscar otro porque lleva mucho tiempo en el que tiene; o cree que gana un buen sueldo o ha invertido demasiado en él. También piensa que hacer un cambio puede ser arriesgado porque debe cubrir gastos y detrás de ella hay una familia en que pensar.
- La violencia laboral: el coach pide distinguir entre el desacuerdo creativo, que puede conducir a nuevas ideas y posibilidades, y al conflicto destructivo, que rara vez produce algo útil.
- La inseguridad laboral: hay que tener claro que en los tiempos actuales ya no existen los trabajos para toda la vida, lo que puede derivar en dos aristas: provocar entusiasmo y ganas de aventura, o inseguridad y deseos de aferrarse.
Encuentra una salida
Además de detectar la causa de tu descontento en el trabajo, también es importante tener claro que sufrir no es obligatorio, sino opcional. Según el coach, existe una salida para el sufrimiento, pero ésta se debe elegir de forma consciente. “Mientras sigamos sufriendo, nunca nos daremos cuenta de que hay otras cosas a nuestro alcance. En este sentido, la idea es encontrar una forma de trabajar que se niegue a aceptar el sufrimiento.
- Hazte presente: según el coach, la presencia puede transformar hasta el trabajo más insignificante.
- Ármate de valor: no tienes que conformarte ni aguantar situaciones que no deberías soportar. “El valor hace que nos levantemos y que hablemos en voz alta. El valor hace que nos movamos cuando hemos de movernos. El valor nos conduce a la tenacidad y al cambio”, sostiene.
- Sé flexible: tienes que ser capaz de adaptarte, saber cambiar, poder pasar ágilmente de un conjunto de habilidades a otro, no aferrarse a los planes y ser espontáneo. “Ten metas, pero lo más importante, es tener visión (…) Disponte a soltar lastre.
- Ten libertad: “Una mente libre puede crear un estilo de vida libre. Una mente atrapada no es verdaderamente consciente de sus verdaderos talentos, dones y potencial”, asegura. Por esto, aconseja trabajar en lo que a la persona le gusta, cuando desee y donde quiera, aprovechando las oportunidades que entregan las nuevas tecnologías.
- Descubre tus talentos: también tus dones y recursos internos, y luego aplícalos a una necesidad real en el mundo, una por la que la gente te pague.
- Confía en tu intuición e imaginación: es necesario ser innovador y la intuición puede ayudarte a encontrar o a crear el trabajo que te gusta. “La intuición te permite adelantarte a aquellos que sólo actúan guiados por la lógica.
- Sé más creativo: debes estar dispuesto a pasarlo bien en tu trabajo.
- Que no te falte la pasión: “Cuando hagas algo que te guste, no te parecerá que estás trabajando. La pasión y el entusiasmo conducen al propósito; sin pasión, nos regimos por la cabeza, en lugar de hacerlo por el corazón.
- Incluye la espiritualidad: hoy no es necesario retirarse a un monasterio para vivir la espiritualidad. Por esto, es posible incluir los espiritual en el trabajo, lo cual ayuda a alcanzar la dicha, estado opuesto al sufrimiento.
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