La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunció la recuperación del nieto 114. Ese nieto es su propio nieto, hijo de Laura Carlotto y Walmir Montoya, asesinados durante la última dictadura militar Argentina. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunció la recuperación del nieto 114. “Gracias a la vida, porque lo que yo quería era no morirme sin poder abrazarlo y pronto lo voy a poder abrazar”, dijo Estela, de 83 años.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, recibió al nieto de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, nacido en cautiverio durante la última dictadura militar y que esta semana recuperó su identidad tras realizarse estudios genéticos. Cristina K se reunió en la noche del jueves con Carlotto y su familia en la residencia presidencial de la localidad bonaerense de Olivos, informó hoy el diario Página/12.
Pocas horas antes, la mandataria destacó durante un discurso por cadena nacional que Guido Montoya Carlotto, el nieto de la activista de derechos humanos, "es de todos los argentinos". "El mensaje más importante que deja Guido y que deja Estela es que vale la pena luchar", destacó Fernández de Kirchner, al celebrar el reencuentro entre Carlotto y su nieto tras 36 años de búsqueda. "La muerte siempre es conmovedora, pero la vida también es conmovedora", subrayó.
"Más allá de la felicidad de Estela, de la felicidad por la identidad nuevamente recuperada, creo que lo más importante, por lo menos lo que más conmocionó a los argentinos, fue que después de 36 años apareciera", declaró la mandataria.
La Justicia informó el martes que el joven Ignacio Hurban se realizó en julio voluntariamente análisis genéticos y se determinó que es el hijo de Laura Carlotto y Wilmar Oscar Montoya, secuestrados durante la última dictadura, a quien la dirigente social buscó durante 36 años. Laura era estudiante de historia, militante universitaria y estaba embarazada cuando fue secuestrada el 26 de noviembre de 1977. Estuvo detenida en el centro clandestino "La Cacha" y fue asesinada meses más tarde.
Este es el perfil de Ignacio Hurban, el nieto de Estela Carlotto, la emblemática fundadora de las Abuelas de la Plaza de Mayo, que tras una larga lucha ayer encontró a su nieto nacido en cautiverio y desaparecido en la dictadura argentina, luego de que éste se sometiera voluntariamente a una prueba de ADN. En este artículo, donde la BBC rescató su historia, se asegura que Hurban, quien es músico, pianista, compositor, amante del jazz y del tango, sospechaba desde hace mucho tiempo que era el nieto de Carlotto.
Ya hace un tiempo lo sospechaba, porque le decían que se parecía a los Carlotto. Pero en realidad nació el 26 de junio de 1978 en el centro clandestino de detención “La Cancha”, en la ciudad de La Plata. Como no tenía hermanos, pasó mucho tiempo solo y leía mucho. “Es el intelectual de la barra (grupo de amigos). Nos recomienda libros, escribe muy bien. Según dijeron sus amigos al diario argentino La Nación, no sospechaba nada cuando la escribió. “Gracias por tu determinación, por acercarte, por hacerte ese ADN. Emocionaste a 40 millones de Argentinos. “Te mando un abrazo enorme en este momento de emoción y conmoción”, señala otra amiga.
De Carlotto ha informado del hallazgo junto a la hermana del bebé desaparecido, Adriana, quien fue la principal impulsora de la búsqueda. El nuevo nieto restituido nació el 17 de abril de 1977 en el centro clandestino de internamiento conocido como La Escuelita de Bahía Blanca, localidad de donde eran oriundos su madre y su padre. Durante las semanas que estuvuieron presos ambos fueron torturados y aún están desaparecidos. Graciela dio a luz a un bebé en cautiverio, pero dejaron huérfana a Adriana cuando tenía un año.
«Con la restitución del nieto 140 confirmamos, una vez más, que nuestros nietos y nietas están entre nosotros. Abuelas de Plaza de Mayo denuncian que hay todavía unos 300 nietos y nietas que continúan desaparecidos. El actual presidente argentino, Javier Milei, se ha desmarcado del consenso histórico que existe en torno a la dictadura para poner en duda, entre otras cosas, la cifra oficial de 30.000 desaparecidos.
Desde ese día, Ignacio Hurban es también Guido Carlotto, quien comienza una vida sin velos en la memoria. La emoción que nos inunda está relacionada con nuestra propia historia: personal y de país, pero también con una historia del mundo en que las personas luchan por vivir con justicia social, igualdad de derechos y en paz. Comparto con Manuel Guerrero cuando dice que la recuperación de nietos es un proceso amoroso de justicia y reparación. A esos 114 hijos e hijas de detenidos desaparecidos se les ha podido restituir el derecho a tener una familia, a la información y su derecho a la identidad. Celebro junto a las madres de la Plaza de Mayo este reencuentro y aprovecho esta ocasión para reiterar la invitación a construir un gran pacto social a favor de la infancia.
Esta buena noticia, también nos invita a revisar nuestra propia historia. Las violaciones a los derechos humanos cometidas a niños, niñas y adolescentes también son parte de los horrores de la dictadura de Chile. La violencia contra esos niños y niñas de entonces es un tema pendiente en Chile. Se ha hecho muy poca investigación y mucha menos justicia, pero la oportunidad de reparar todavía existe. Ya hace un tiempo lo sospechaba, porque le decían que se parecía a los Carlotto. Y eso fue lo que lo llevó a presentarse ante la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad en Argentina para confirmar su verdadera identidad.
Fue una decisión instintiva, no un dato concreto, lo que llevó a Ignacio Hurban, de 36 años, a hacerse las pruebas de ADN hace menos de un mes. Y este martes se confirmó que Hurban, músico, pianista, compositor, amante del jazz y del tango, es en realidad Guido Montoya Carlotto, nieto de la reconocida dirigente de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. "Soy el nieto de Estela de Carlotto", le dijo simplemente a uno de sus amigos más íntimos, según le contó a la prensa argentina.
Hasta ahora Guido Carlotto pensaba que había nacido en 1978 en Olavarría, a unos 300 km al sudoeste de Buenos Aires, y así aparece en su página de internet: "Pianista, compositor y arreglador, nació en Olavarría en 1978". Pero en realidad nació el 26 de junio de 1978 en el centro clandestino de detención "La Cancha". Su madre, Laura Carlotto, era militante montonera (la izquierda peronista), al igual que su padre, Oscar Montoya, según confirmaron los Carlotto este martes.
Guido se crió en un paraje rural de Olavarría con sus padres adoptivos Juana y Clemente Hurban. A los 12 años comenzó sus estudios formales de música, tras unas pocas lecciones de teclado en el pueblo donde creció, según cuenta en su página de internet. Ignacio decidió conservar el nombre que le dio la familia que le crió. La historia de la búsqueda de Estela de su nieto es de sacrificio, signada por un dolor enorme como fue la pérdida de su hija. Todo el mundo tenía esa cosa de pensar que nunca iba a suceder. Eso generó un ejercicio de alegría colectiva como pocas veces hemos visto. El hallazgo de mi nieto Guido fue un sacudón de esperanza. Es la demostración de que puede haber una lucha en paz desde el amor y la perseverancia.
Ignacio, llamado Guido por su familia biológica, nació el 2 de junio de 1978 en el centro clandestino de detención "La Cacha", en la ciudad de La Plata. Para mí la identidad fue una especie de equilibrio entre todas las vidas que se atravesaron aquel 5 de agosto. Cuando un nieto encuentra su familia biológica, una de las cosas que cambia es el DNI. Hay dichos que aseguran que mi mamá había pretendido llamarme Guido, como mi abuelo. Durante un momento lo dudé, luego me di cuenta de que mi nombre es Ignacio. No es una decisión que he tomado y de la que luego me pueda volver atrás. Entendimos y respetamos que quisiera conservar el nombre de Ignacio. Me comentó casi como pidiéndome disculpas que no quería ponerse Guido. El tiempo perdido no se recupera. Cuando yo veo una fotito de él siendo bebito, se me estruja el alma. ¿Por qué no lo pude tener yo? ¿Por qué esa ropita no se la pude hacer yo? El es tal y como yo lo soñaba, solo que su rostro no es ni remotamente como yo lo imaginaba. En muchos casos, los padres adoptivos se han enfrentado a procesos judiciales por la apropiación de hijos de activistas desaparecidos.
Cada caso de restitución de los nietos es diferente. Quedan unas 400 personas de mi edad que en este momento no saben quiénes son sus padres o tienen dudas. Mentiría si dijera que todo lo que viene después es una felicidad absoluta, pero la verdad no es buena ni mala. Es la verdad. Ese delito tiene que ser juzgado. Siempre fue una pregunta... ¿cómo yo llegué ahí, siendo que yo me crié en un ambiente proclive al desarrollo de otras actividades tan diferentes (la familia con la que se crió vive y trabaja en el campo)? El hecho de que yo lo haya encontrado no significa cortar con una lucha.
El recién recuperado nieto de la Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo habló en exclusiva con Informe Especial. El pasado 5 de Agosto Argentina y el mundo se enteraron de la aparición del llamado nieto 114 recuperado por la organización Abuelas de Plaza de Mayo. Se trataba de Guido Montoya Carlotto, nieto de Estela de Carlotto, la emblemática presidenta de la organización que por 37 años ha buscado a los niños robados durante la dictadura militar argentina. Ignacio Montoya (36 años), como decidió llamarse, es músico y fue criado por una familia humilde en el campo. Recién este año supo que era adoptado y decidió investigar sobre su verdadera identidad. Tras contactarse con la organización Abuelas, descubrió que era hijo de Laura Carlotto y Walmir Montoya, desaparecidos desde noviembre de 1977. La historia de su recuperación ha conmovido al mundo entero.
Durante todo ese tiempo Estela de Carlotto buscó a su nieto Guido, hijo de Laura, quien fue asesinada y hecha desaparecer por la dictadura militar argentina. "Para ser justo tengo que decir que son dos situaciones y lugares distintos: primero nosotros, la familia, que desde hacía 36 años que buscábamos. Por otro está Guido, quien si bien sabía lo que pasó en Argentina jamás se imaginó que era un nieto (uno de los bebés secuestrados). "A pesar de las diferentes situaciones lo que se dio fue un encuentro muy agradable, emotivo, sanguíneo. Guido, el nieto de Estela de Carlotto. "Hoy estuvimos con todos sus primos, toda la familia y la cosa es distinta. "Hay que ser respetuosos. El hijo de Estela de Carlotto manifestó que "evidentemente es una cuestión sobre todo humana. En realidad hace 36 años estamos buscando, desde que nos enteramos de que Laura estaba en cautiverio embarazada.
El hijo de la dirigenta de las Abuelas fue claro al expresar que su madre no tiene ninguna intención de dejar de buscar a los otros 390 niños desaparecidos: "Ella tiene la determinación de seguir trabajando más que nunca. "Está todo bien con su salud. Y en cuanto a posibles nuevos resultados de la búsqueda contó que "tenemos un dato preciso. A partir de la noticia de la recuperación de Guido la sede de las Abuelas no da abasto de gente que tiene dudas de su identidad.
Estela de Carlotto, que esta semana encontró a su nieto desaparecido durante la última dictadura militar (1976-1983), aseguró que la recuperación de Guido es un "sueño" que "unió a los argentinos" pero que ella continuará su trabajo al frente de Abuelas de Plaza de Mayo, en una entrevista publicada hoy. "Por la respuesta que tuve, creo que Guido nos unió a los argentinos, pensemos lo que pensemos. No por mí, sino por una persona que recobra su libertad, sus derechos, la recomposición de su historia", manifestó Estela de Carlotto, en una entrevista con el diario "Página 12".
"Estoy feliz, me parece un sueño pero cada vez piso más la realidad. Me costó un poquito cambiar la posición de presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, una abuela restituyendo a otro nieto", dijo. La presidenta de la asociación de derechos humanos sostuvo que le "costó salir de lo institucional" y que está asimilando "momento a momento" el final feliz de una búsqueda que fue el centro de su vida durante 36 años. Sin embargo, Estela de Carlotto afirmó que la aparición de Guido cambia su vida pero no su trabajo, porque va a seguir trabajando al frente de Abuelas de Plaza de Mayo todos los días.
"A la alegría de la recuperación se suma la calidad de persona que tiene: es sano, es bueno, es idílico, soñador, es músico. Y tiene un carácter muy parecido a los Carlotto, medio jorobón, de hacer chistes", contó la abuela del nieto recuperado número 114. Aunque de Carlotto ve en Guido (Ignacio Hurban) los rasgos psicológicos de Laura, su hija asesinada por fuerzas de la última dictadura que dio a luz en cautiverio, reconoce que su nieto es "el vivo retrato del papá", Oscar Montoya, otro militante secuestrado y asesinado que no se sabía si era el padre del bebé de Laura.
"Se suma la alegría de saber quién era el papá de él, el compañero de Laura, porque hasta el martes (al conocerse los resultados del test de ADN) no lo supe. La titular de Abuelas de Plaza de Mayo expresó que tras recibir la noticia pensó en su hija, que "en donde esté, estará sonriendo, feliz" y diciendo "mamá, misión cumplida", y que aunque ella seguirá llamando Guido a su nieto, respeta la decisión de su nieto de seguir usando el nombre de Ignacio, con el que fue criado."No lloré. Solamente cuando lo abracé de la emoción y le dije 'Guido, mi querido nieto que te busqué tanto'. Y él me dijo 'despacito, despacito'. Camina con una agilidad nueva. La cara resplandece. Ha rejuvenecido de repente, pero conserva el genio de siempre. Lo primero que me dice: 'dijiste que el papá era santacruceño como Néstor pero te olvidaste de decir que Laura era platense como vos'. Estela en estado puro", relató.
"Entra Guido-Ignacio. Nos abrazamos. No sé que habrá sentido y pensado él. Algún día se lo preguntaré", escribió la Presidenta, junto a una foto en la que aparece abrazando al nieto 114. "Lo importante de su vida es que tendrá muchas cosas para sumar y no para restar, porque tuvo la suerte de crecer con amor. Yo pensaba después de todo Estela tuvo suerte. Mirá si a su nieto lo hubieran criado con odio", sostuvo la Presidenta respecto a la familia que crió a Guido, en el municipio bonaerense de Olavarría.
La Justicia argentina investiga ahora las circunstancias de la apropiación por las que el bebé Guido creció con una pareja dedicada al campo que no podía tener hijos y le dio una vida "extraordinaria", según manifestó el nieto recuperado. "A mí lo que me interesa ahora es él. El está, es hermoso física y espiritualmente. Lo demás tienen que hacerlo otras personas, la Justicia, por un lado, y nuestros equipos de investigación y abogados. Tienen que completar la historia de responsabilidades", apuntó Estela de Carlotto en la entrevista.
La presidenta de la asociación argentina Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, afirmó este vienres que el nieto 116, el último en recuperar su identidad tras haber sido apropiado durante la dictadura, "está sabiendo y aceptando su realidad", a la vez que confirmó que los abuelos del joven ya murieron. Carlotto, quien participa en la Feria Internacional del Libro (FIL) de la ciudad mexicana de Guadalajara, donde confirmó el jueves la restitución de la identidad del nieto 116, dijo que "hay que tener mucho respeto para este proceso que va a vivir un joven que realmente buscó de motu propio".
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo fue aplaudida de pie por el público tras su intervención en la mesa "Los derechos humanos hoy", en la que participó junto a la politóloga Pilar Calveiro y la escritora Sandra Lorenzano, y también respondió algunas preguntas del auditorio. Se refirió al "efecto Guido" luego de que apareciera su nieto Ignacio Guido Montoya Carlotto en agosto pasado, tras 36 años de búsqueda. "Fue una especie de sacudón para que se animen los que todavía tenían un resquemor", expresó.
"Él fue uno de los que vino. Hay ya algo positivo en esto de que él está buscando saber quién es. Entonces se le hizo la extracción de sangre y la comparación con todo el banco de acuerdo a la fecha de su nacimiento y coincidió con un caso que lo teníamos las Abuelas desde siempre. Los abuelos ya no viven, lamentablemente", señaló. "Era de una joven que dio a luz en la ex ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada). Hay sobrevivientes que la asistieron en el parto a la mamá y dijeron que había nacido y que era un varón", contó.
"Mi hija (titular de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, CoNaDi) lo llamó y le dijo 'te habla Claudia Carlotto' y el grito del otro lado fue 'entonces soy un nieto'", relató. El nieto recuperado es hijo de Hugo Alberto Castro y de Ana Rubel, ambos desaparecidos durante la última dictadura militar (1976-1983), según confirmó el jueves la CoNaDi. Ana Rubel "fue secuestrada con un embarazo de dos meses". "Seguramente hoy deben estar conversando con él personalmente, acompañándolo", relató. A la vez, consideró posible que el martes haya una reunión en la casa de Abuelas de Plaza de Mayo, "donde se hace generalmente simbólicamente el encuentro de la persona encontrada con su familia".
"Mucho más no sé, porque tengo que saber quiénes son los que lo criaron", añadió Carlotto, quien volvió a reclamar justicia por los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos en Iguala hace más de dos meses. La presidenta de Abuelas se definió como "una maestrita y una abuelita de Plaza de Mayo con muchos años, pero con la felicidad de poder ser parte de la historia y tratar de transformarla". "Está en nosotros la posibilidad de hacer el cambio en el mundo", agregó.
TAG: #Indemnizacion

