La reforma de pensiones es un tema de gran relevancia tanto en España como en Chile, generando intensos debates y negociaciones. Ambos países buscan mejorar las jubilaciones a través de modificaciones en sus sistemas previsionales, aunque con diferentes enfoques y resultados.
Contexto y Objetivos de la Reforma
El principal objetivo de la reforma de pensiones es crear un sistema más sostenible y equitativo. Para ello, se han propuesto una serie de modificaciones que afectan tanto a las cotizaciones como a la administración de los fondos de jubilación.
En Chile, el principal proyecto del Gobierno crea un sistema mixto de administración de los ahorros de los jubilados y ha sido aprobado por la Cámara de Diputados. Este texto, que entrará en vigor una vez sea revisado por el Tribunal Constitucional y promulgado por el presidente de Chile, modifica el modelo de jubilación que ha regido durante los últimos 43 años en el país sudamericano.
Principales Novedades de la Reforma Chilena
Estas son algunas claves de la modificación realizada al sistema previsional chileno y sus impactos:
El Retorno de la Cotización del Empleador y la Reducción de las Brechas
La principal novedad está en que el financiamiento de las pensiones deja de recaer exclusivamente sobre los trabajadores. Los empleadores se encargarán de pagar un nuevo aporte del 8,5% de las cotizaciones, del cual un 7% corresponde a la renta imponible y el resto, el 1,5%, el que ya existe para cubrir el seguro de invalidez y sobrevivencia. La puesta en marcha de esta cotización se hará con una gradualidad de nueve años.
La distribución de este aporte será de un 4,5% para capitalización individual, lo que fortalecería las pensiones del futuro. El otro 4% será administrado por el Seguro Social, que se crea con esta reforma, y tendrá la siguiente composición:
- Un 2,4% cubrirá las contingencias de invalidez y sobrevivencia y la compensación a mujeres que, por tener mayor expectativa de vida, han recibido montos menores en su jubilación respecto a los hombres.
- El 1,5% restante financiará un beneficio por año cotizado, el cual será transitorio y con el que se pretende aumentar algunas pensiones.
El ajuste representa un hito, porque se incorpora la antigua cotización de los empleadores que quedó suspendida en Chile en 1981, en la dictadura de Augusto Pinochet. En 2008 fueron implementados los sistemas de Pilar Solidario y de licitación de afiliados nuevos; mientras que en 2018 fue creada la Pensión Garantizada Única (PGU), un beneficio estatal otorgado a los mayores de 65 años y que fue aumentado a 250.000 pesos, equivalente a 250 dólares, con la nueva reforma de pensiones.
Aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU)
El Gobierno ha estimado que, con la puesta en marcha de la reforma previsional, los jubilados verán un aumento en la Pensión Garantizada Universal a 250.000 pesos (270 dólares), en un incremento que será gradual una vez que la ley sea publicada en el Diario Oficial.
El primer grupo que tendrá un incremento en su pensión serán los mayores de 82 años, que recibirán su PGU aumentada seis meses después de la publicación del decreto, es decir en septiembre de este año. De acuerdo a este plan, los mayores de 75 años serán beneficiados 18 meses después de la publicación; y los mayores de 65 años obtendrán su monto extra 30 meses después.
Beneficio por Año Cotizado
Es una garantía que consiste en el pago de 0,1 Unidad de Fomento (UF), equivalentes a 3.885 pesos (unos cuatro dólares) por cada año en el que el trabajador registre cotizaciones, con un tope de 25 años, es decir 2,5 UF, equivalentes a 97.147 pesos (104 dólares).
Los requisitos para acceder a este beneficio es contar con al menos 10 años de cotizaciones, en el caso de las mujeres; y 20 años de cotizaciones, para los hombres.
Esta garantía se entregará a partir del primer día hábil del décimo mes de publicada la ley en el Diario Oficial, es decir el 1 de enero de 2026. El objetivo de esta medida es mejorar las pensiones de los actuales jubilados y de quienes se van a pensionar dentro de los próximos 30 años.
Compensación para las Mujeres
La reforma promulgada por el Ejecutivo chileno contempla la entrega de una compensación a las mujeres por expectativa de vida. El beneficio permite que mujeres y hombres que se jubilan a los 65 años con el mismo ahorro e igual grupo familiar obtengan la misma pensión, aplacando una brecha de género que perjudicaba principalmente a las mujeres.
Las beneficiadas recibirán una bonificación por un valor mínimo de 0,25 UF mensuales, equivalentes a 9.714 pesos (10 dólares).
Cotización del Empleador, Licitación de ‘Stock’ y Lagunas Previsionales
La nueva ley dispone otras modificaciones al sistema previsional. Una de las más importantes es la nueva cotización del 7% con cargo al empleador, la que se suma al 1,5% actual de Seguro de Invalidez y Sobrevivencia.
Ese total adicional, que alcanza el 8,5% de la renta imponible, se distribuye entre las cuentas individuales administradas por las AFP (4,5%) y el seguro social administrado por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (4%).
Otro cambio contemplado es la licitación del stock el 10% de los afiliados cada dos años, los que serán seleccionados de forma aleatoria.
El Debate en el Congreso Chileno
El debate sobre la reforma de pensiones se extendió por más de ocho horas, con el objetivo de aprobar el proyecto del gobierno. La discusión no estuvo exenta de polémicas, y la sesión debió suspenderse debido a la falta de quórum en ciertos momentos. Algunos aspectos de la reforma requerían el respaldo de 77 legisladores.
Para lograr sacar adelante la iniciativa en el Senado, donde estuvo varios meses, el Ejecutivo llegó a un acuerdo con la derecha tradicional, donde debió morigerar más sus propuestas, al punto que en la votación en la Sala de la Cámara de Diputados, algunos parlamentarios reconocieron que “no es la reforma que soñábamos”, aunque abre el camino para avanzar en materia de previsiones.
Reacciones y Posturas Políticas en Chile
El economista Cristóbal Huneeus señala que con el acuerdo de reforma de pensiones pierden los extremos políticos, porque quedan de algún modo fuera de la discusión y no se dio lo que estos sectores pretendían. Los dos extremos quedan de alguna manera aislados, pero esta discusión no terminará acá porque este es un tema muy politizado.
Para el analista político Harald Beyer, exministro de Educación, no hay dudas de que el presidente sale fortalecido, aunque no se haya aprobado el diseño original que propuso al Congreso: “Boric no tiene grandes logros que exhibir durante su Gobierno. Pero la ciudadanía le reconocerá que tuvo que renunciar a sus aspiraciones para lograr un acuerdo para aprobar la reforma de pensiones”.
Beyer asegura que Evelyn Matthei, candidata presidencial de Chile Vamos, la coalición de partidos de la derecha tradicional, saca provecho político porque en la recta final de la tramitación legislativa apoyó al proyecto, pero pidió esperar la postura del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) -un organismo público independiente y de carácter técnico- para conocer la sostenibilidad fiscal.
Considera como perdedores a la derecha más dura, representada en el Partido Republicano, fundado por José Antonio Kast, quien también aspira a ser presidente de Chile. Es un sector que votó en contra del cambio al modelo previsional: “Sus argumentos para estar en contra han sido defectuosos, y que quedarán descolocados porque la reforma, más allá de lo que muestran las encuestas ahora, caerá bien en la población”, dice Beyer.
El Papel de las AFP y el Estado en Chile
Cuando el presidente Boric presentó su proyecto de reforma previsional el 2 de noviembre de 2022, hace más de dos años, proponía poner fin a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), instituciones privadas a cargo de recaudar e invertir los ahorros de los afiliados desde hace cuatro décadas. Pero esta idea fue descartada debido a que la oposición se negó a la desaparición de estas entidades financieras, mientras el oficialismo no tiene mayoría en el Parlamento.
Aunque se mantienen en el negocio, la futura ley incorpora cambios en sus operaciones. Se establece un nuevo sistema de carteras de referencias y de premios y castigos para las AFP basado en la rentabilidad de los fondos. Pero una de las modificaciones que más ha generado discusión está en la incorporación de una licitación de stock de afiliados, pues contempla que cada dos años se licitará el 10% de la cartera de los afiliados no cotizantes y se adjudicará a la administradora con menor comisión.
El economista Larraín plantea que se concede un papel más significativo al Estado: “Pasa a jugar un rol más importante en la gestión del sistema. Seguirá siendo fundamentalmente privado, pero el Estado tiene un rol más grande, relacionado con generar condiciones que favorezcan que en el mercado de las AFP o de pensiones privadas haya más competencia y los precios sean más bajos, lo que se materializa con el stock de licitación”.
Implementación de la Reforma en Chile
A toda máquina trabajan las distintas autoridades para implementar la reforma de pensiones luego de que en marzo se convirtió en ley. De hecho, desde ese mes ya existe el llamado Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), que es la nueva institución pública que nace con este proyecto, de carácter autónomo y que recibirá la cotización de los trabajadores del 4% (aunque es de cargo del empleador), con cuyos fondos estará encargada de gestionar todos los beneficios del Seguro Social establecido en la reforma.
Estos beneficios son el llamado bono tabla, que busca compensar a las mujeres por su mayor expectativa de vida; una garantía de 0,1 UF por año cotizado para los actuales jubilados y algunos futuros pensionados; y también licitará el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) con esos recursos. Por último, gestionará la cotización del 1,5% con rentabilidad protegida, es decir, el préstamo reembolsable a los trabajadores que aportaron con su cotización a este Seguro Social.
Uno de los temas que estaba pendiente en su arquitectura, era que el gobierno definiera los cinco miembros del Consejo de dicha entidad, propuesta que deber enviar al Congreso para ser ratificada por el Senado.
Nombramientos Clave para el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP)
Por el periodo de seis años el gobierno propuso al economista Enrique Marshall, exvicepresidente del Banco Central y expresidente de BancoEstado, quien además preside desde 2022 el Consejo Consultivo del Mercado de Capitales convocado por el Ministerio de Hacienda. Asimismo, se desempeñó como exsuperintendente de Bancos e Instituciones Financieras. Ya había trascendido que Marshall era una carta muy probable no solo para integrar el Consejo, sino que también para presidirlo.
Tabla Resumen de Incrementos PGU por Edad en Chile:
| Grupo de Edad | Plazo para el Incremento |
|---|---|
| Mayores de 82 años | 6 meses después de la publicación en el Diario Oficial |
| Mayores de 75 años | 18 meses después de la publicación en el Diario Oficial |
| Mayores de 65 años | 30 meses después de la publicación en el Diario Oficial |
Estado Actual de la Reforma en Chile
El proyecto del gobierno fue aprobado el lunes en el Senado y para poder convertirse en ley debe superar también la cámara baja, donde tiene críticos de distintos sectores. La sala del Senado aprobó la noche del lunes el proyecto de ley ingresado por el Gobierno de Gabriel Boric que crea un nuevo sistema de pensiones.
En 2024 la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general la reforma de pensiones, aunque aquel proyecto no tenía un contenido específico como sí lo tiene hoy. Hoy la reforma debe ser aprobada para poder ser despachada del Congreso y convertirse en ley.
Parlamentarios de oposición se han manifestado en contra de la reforma, aunque la mayoría de Chile Vamos anunció su voto a favor.
Reforma de las Pensiones en España
La reforma de pensiones, un tema de gran relevancia en España, ha sido objeto de intensos debates y negociaciones en el Senado. El proyecto, que busca mejorar las jubilaciones, ha generado diversas opiniones y posturas políticas.
Condiciones de Acceso a la Jubilación en Europa
El último informe de la Comisión Europea sobre sistemas de pensiones destaca que las reformas llevadas a cabo por la mayoría de los socios comunitarios siguen afectando a los criterios que se usan para calcular la pensión: sobre todo la edad de jubilación, el periodo de cómputo que se tiene en cuenta para fijar las cuantías y las reglas de revalorización de las pensiones.
Fundamentalmente, los expertos europeos destacan que todas estas medidas tienen como objetivo "ajustar el tiempo de cobro de la pensión a la esperanza de vida". Por ello, en los últimos años los Estados europeos han tomado otras medidas de ajuste automático del gasto-la mayoría vinculados a la esperanza de vida-; u otras para incentivar a la prolongación de la vida laboral y dificultar el retiro anticipado.
Estas son las principales condiciones de acceso a la jubilación en Europa:
Edad de Jubilación
La edad de retiro es el parámetro que más han modificado todos los países y en casi todos los casos para incrementarla e igualarla para hombres y mujeres. Las ampliaciones de la edad de retiro se hacen de forma gradual a lo largo de varios años, décadas incluso.
La mayoría de los países han fijado los 67 años como edad de retiro para los próximos años. En concreto Bélgica (a partir de 2030); Dinamarca (desde 2022); Alemania (67 años en 2013; dependiendo de los años cotizados y el sector); España (a partir de 2027); Francia (2022); Croacia (en 2038), e Italia y Holanda (a partir de 2021). Mientras que en dos países la edad elegida es 68 años: Irlanda (a partir de 2028); y Reino Unido (en 2046). Los británicos se jubilan ahora a los 65 años (ellos), por delante de los 63 y cinco meses de ellas y lo harán ambos a los 66 a partir de 2020.
No obstante estos retrasos en la edad de jubilación no son tampoco definitivos porque hay cada vez más Estados que en algún momento a partir de 2020 lo vinculan a la evolución de la esperanza de vida. Así lo han aprobado Bulgaria, Dinamarca, Grecia, Italia, Chipre, Holanda, Portugal, Eslovaquia y Finlandia. Los finlandeses han estipulado que existan cinco años de diferencia entre la edad más baja de retiro, que será de 65 en 2027 y la máxima, que alcanzará entonces los 70 años. A partir de 2030 la ley finlandesa ha fijado, además, que la edad de jubilación se fijará directamente a la esperanza de vida, aumentando entre uno y dos meses por cada cohorte poblacional.
En este grupo podría meterse también Suecia, donde la edad de jubilación es completamente flexible entre los 61 y los 67 años, en función de la pensión que se quiera obtener. Si bien sus partidos políticos acaban de alcanzar un acuerdo para aumentar la edad de retiro en función de la esperanza de vida.
No obstante, aún hay países europeos donde los trabajadores se siguen jubilando antes, ya que han aplicado un aumento solo hasta los 65 años, también de forma progresiva. Es el caso de Bulgaria (a partir de 2037); República Checa (desde 2037); Estonia (en 2026); Letonia (en 2025); Lituania (en 2026); Luxemburgo (ya actualmente); Hungría (en 2022); Malta (en 2027) y Austria (en 2032).
Además, hay aún dos Estados que mantienen distintas edades de jubilación para los hombres y para las mujeres. Se trata de Rumanía (65 años para los varones y 63 para ellas, pero a partir de 2030); y Polonia, que es el único país que ha hecho reformas en el sentido contrario al resto de socios europeos y ha reducido la edad de jubilación. Actualmente los polacos se retiran a los 66 años y un mes y las polacas a los 61 años y un mes y a partir de 2020 se jubilarán a los 65 años (los hombres) y a los 60 años (las mujeres).
Periodo de Cómputo
El otro gran parámetro que se está modificando en numerosos países es el periodo que se analiza para calcular la cuantía de la pensión. La reforma española de 2011 amplió este periodo de forma progresiva de 15 a 25 años entre 2013 y 2022. En 2018 se tienen ya se contabilizan los últimos 21 años cotizados.
Si bien la mayoría de los países europeos utilizan ya lo cotizado durante toda la carrera laboral del trabajador para calcular su pensión. Concretamente es así en Bélgica, Bulgaria, República Checa, Alemania, Estonia, Grecia, Croacia, Italia, Chipre, Letonia, Lituania Luxemburgo, Hungría, Austria, Polonia, Portugal (hasta un tope de 40 años), Rumanía, Eslovaquia, Finlandia y Noruega.
En Dinamarca y Holanda se contabilizan los años de residencia y trabajo en el país; en Francia, se toman los 25 mejores años de cotización; y en Eslovenia, los 24 mejores años consecutivos. Y en Malta tienen en cuenta los diez mejores de los últimos 41 años. Mientras que en Reino Unido también se analizan todas las contribuciones hechas por el trabajador a lo largo de su vida.
Revalorización
A la hora de revalorizar las pensiones de jubilación la homogeneidad tampoco existe. En 11 países la actualización anual de las prestaciones se hace en función de lo que hayan evolucionado tanto los precios como los salarios (Bulgaria, República Checa, Croacia, Chipre, Latvia, Malta, Polonia, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia y Finlandia).
La siguiente referencia más común para revalorizar pensiones es exclusivamente el comportamiento de los salarios. Así lo hacen otros seis Estados: Dinamarca, Lituania, Luxemburgo, Holanda, Suecia y Noruega.
Por su parte, hay cuatro socios que solo tienen en cuenta la inflación para revalorizar sus pensiones: Francia, Italia, Hungría y Austria.
España es el único país que ha puesto en marcha un índice específico de revalorización, basado fundamentalmente en la salud financiera del sistema de pensiones, que a su vez refleja la marcha de los salarios y la economía en general. Sin embargo, la oposición está peleando porque España vuelva a este grupo de los países que revalorizan sus pensiones solo con los precios. De hecho, el Gobierno se ha visto obligado, para lograr los apoyos parlamentarios necesarios para aprobar los Presupuestos de 2018, a poner en cuarentena este indicador en 2018 y 2019 y revalorizar las pensiones por encima de dicho índice.
En Reino Unido actualizan las rentas de los jubilados con un mix de precios, salarios y PIB; mientras que en Alemania tienen en cuenta la evolución de los salarios, corregidos con un mecanismo de ajuste automático. Portugal y Grecia toman los precios y el PIB. Bélgica usa los precios y otros estándares de vida: y Estonia, según lo que avancen los precios y las cotizaciones sociales. Solo Irlanda no tiene ninguna referencia legal para actualizar sus pensiones.
Jubilados en Activo
Además de modificar estos tres grandes parámetros, los países que han reformado sus sistemas de pensiones en los últimos años han hecho otras modificaciones como dificultar el acceso a las jubilaciones anticipadas o permitir la compatibilización entre el salario y la pensión.
De hecho, más de una veintena de países permiten ya cobrar una pensión y seguir trabajando y recibiendo un sueldo por ello sin ningún tipo de limitación.
Aunque aún hay Estados como Bélgica, Dinamarca, Grecia, Hungría, Italia, Polonia y España que sí tienen algún tipo de limitación a esta compatibilidad. En el caso español los jubilados que sigan trabajando por cuenta propia solo cobran el 50% de la pensión y solo es posible recibir el 100% y continuar trabajando si se es autónomo.
TAG: #Pension #Jubilacion

