La jubilación es una etapa de la vida que implica una serie de cambios, tanto personales como económicos, y una de las decisiones más importantes que debes tomar al momento de jubilar es cómo recibir tu pensión. Sin importar el tipo de pensión que recibas, ya sea de vejez, vejez anticipada, invalidez o sobrevivencia, tu pensión se pagará según una modalidad de pago, la que determinará la forma de administrar tus fondos y cómo se generan tus pagos.

En Chile, el sistema de pensiones se basa en el ahorro individual obligatorio. Cada trabajador debe cotizar el 10% de su sueldo en una cuenta de capitalización individual administrada por una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP). En Chile, existen dos modalidades principales: el retiro programado y la renta vitalicia.

¿Qué es el Retiro Programado?

Cuando tu pensión es pagada por una AFP, como es del caso el Retiro Programado, el cálculo del monto a recibir mes a mes dependerá de tu saldo, grupo familiar (ya que si existen beneficiarios de sobrevivencia parte de los fondos se reservan para ellos) y de las expectativas de vida.

En el retiro programado, la AFP sigue siendo la responsable de invertir tu dinero y de entregarte tu pensión con cargo a tu cuenta de capitalización individual. En el retiro programado, la pensión se calcula cada año en función del saldo disponible en tu cuenta, la rentabilidad de los fondos, tu esperanza de vida y la tasa de interés vigente.

Retiro Programado vs. Renta Vitalicia

Al seleccionar una modalidad de pensión, una diferencia importante es quién es el dueño de tus fondos una vez que seleccionas cada modalidad. Entender qué son la pensión de sobrevivencia y la herencia es vital para poder tomar una decisión respecto a este punto. Ambas ocurren en el caso del fallecimiento de un afiliado. La sobrevivencia es un pago que se realiza mes a mes, a todos los beneficiarios legales que existan.

En la renta vitalicia, la compañía de seguros se vuelve propietario de tus ahorros, con el compromiso de pagarte tu pensión fija mes a mes. En la renta vitalicia, la pensión se determina al momento de contratar el seguro, en función del saldo traspasado, tu edad, sexo, grupo familiar y la tasa de interés vigente.

Flexibilidad y Cambios de Modalidad

Dependiendo de lo que elijas, tendrás la posibilidad de revocar tu selección y elegir una nueva modalidad. En el retiro programado, puedes cambiar de modalidad de pensión en cualquier momento, siempre que cumplas con los requisitos legales. En la renta vitalicia, no puedes cambiar de modalidad de pensión, ya que el contrato es irrevocable.

Propiedad de los Fondos y Herencia

En la renta vitalicia, dejas de ser dueño de los fondos que traspasas a la compañía de seguros y no puedes acceder a ellos. En el retiro programado, los fondos que haya en tu cuenta de capitalización individual serán pagados como herencia en el eventual caso de que no tengas beneficiarios de pensión de sobrevivencia. En la renta vitalicia, no hay herencia, pero existe la posibilidad de contratar voluntariamente el período garantizado, para asegurar las rentas no percibidas a los beneficiarios del fallecido durante un tiempo determinado.

Consideraciones Finales

Como puedes ver, por lo general, el retiro programado te ofrece una pensión más alta al principio, pero que va bajando con el tiempo. La renta vitalicia te ofrece una pensión más baja al principio, pero que se mantiene igual con el tiempo.

Aunque existen asesores previsionales certificados por la Superintendencia de Pensiones, no es obligatorio que te pensiones a través ellos.

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