El 31 de agosto de 2020, se presentó un mensaje de S.E. al Presidente de la H. I. sobre el reajuste del ingreso mínimo mensual (IMM) en Chile, en un contexto económico global y nacional marcado por la incertidumbre debido a la pandemia de COVID-19.
Contexto Económico Global y Nacional
Tanto el Fondo Monetario Internacional como la OCDE proyectaron en junio de 2020 que el PIB mundial para fines de 2021 sería inferior en más de 6 puntos porcentuales de lo que se anticipaba a comienzos de ese año. Y la diferencia, de acuerdo a la OCDE, podría llegar hasta 10 puntos porcentuales en presencia de una segunda ola global de contagios de COVID-19.
De acuerdo a las proyecciones del Banco Central en el IPoM de junio, el valor central estimado para el PIB de Chile para el próximo año estará casi 10 puntos porcentuales por debajo del nivel que se esperaba en septiembre del año pasado. Asimismo, el PIB de 2020 será muy similar al registrado en 2017.
Cabe recordar que en el segundo semestre de 2017 el ingreso mínimo mensual era de $270.000, lo que a pesos de mayo de 2020 equivale a $291.346. En el trimestre móvil mayo-julio de 2017 la tasa de desempleo era del 7,2%, significativamente inferior al 13,1% que entregó el INE para el trimestre móvil mayo-julio 2020.
Ello, sin contar los más de 700 mil solicitudes de suspensión que se han realizado de conformidad a lo dispuesto en el Título I de la ley N° 21.227, denominada Ley de Protección al Empleo (el 70% de las cuales provienen de la Pyme). Se debe considerar, además, que, según la base de datos del Administrador del Fondo de Cesantía, tres de cada cuatro trabajadores que ganan el mínimo son empleados por la Pyme. Además, la mayor concentración se encuentra en microempresas en donde aproximadamente se encuentran 30% de estas relaciones laborales.
En efecto, si observamos la realidad interna de cada empresa nos damos cuenta que, en promedio, un 43% de la planilla de las micro empresas está afecta al ingreso mínimo mensual. En contraste, en promedio solo un 9% de planilla de una gran empresa está afecta a este ingreso.
Los sectores donde la crisis ha golpeado con mayor fuerza son aquellos que absorben mayor empleo de baja calificación y que pagan remuneraciones cercanas al ingreso mínimo mensual (comercio, construcción, servicios de alimentación). Además, los salarios del sector privado no están creciendo en términos reales. Hasta marzo, las remuneraciones nominales venían creciendo entre 4 y 5% anual, pero a partir de abril de este año se observa desaceleración a tasas entre 2 y 3% nominal.
Las relaciones laborales afectas al ingreso mínimo mensual son mayores en mujeres, en jóvenes y en trabajadores con niveles de escolaridad bajos. Según CASEN 2017, aproximadamente el 60% de los trabajadores afectos al ingreso mínimo mensual tienen un nivel educacional igual o inferior a educación media y un 32 % tiene entre 18 y 30 años. Señala, a continuación, que la pandemia está afectando especialmente el empleo de esos grupos.
Según el INE, la destrucción de empleo para menores de 30 años ha sido de un 28% con respecto al año anterior, en contraste los mayores de 30, que tuvieron una caída del 11% (la caída de los jóvenes fue 17 puntos porcentuales mayor) Para el caso de las mujeres, la destrucción de empleo asalariado fue de un 12,5% con respecto al año anterior, en contraste, la de los hombres fue de un 10,2% (la caída de mujeres es 2 puntos porcentuales mayor).
Finalmente, manifiesta el Mensaje, la introducción del ingreso mínimo garantizado (“IMG”), mediante la ley N°21.218, modifica sustancialmente el carácter de la discusión respecto del reajuste del salario mínimo. Con un piso de ingresos garantizado por el IMG, la incidencia del reajuste del ingreso mínimo mensual sobre el poder adquisitivo de los trabajadores es mínima (aproximadamente un 9%).
En base a lo anterior, agrega, se puede concluir que es evidente que hoy enfrentamos un reajuste del ingreso mínimo mensual en condiciones muy distintas que en ocasiones anteriores. La primera prioridad debe ser, precisa, que los cientos de miles de trabajadores desempleados tengan empleo y por ende un ingreso, especialmente en los sectores más vulnerables, los que se han visto muy afectados por la pandemia.
Resalta, que bajo las actuales condiciones, la capacidad de los empleadores de mantener sus actividades se ha visto deteriorada, por lo cual también se tiene que atender a esta realidad, ya que los puestos de trabajo asociados a estas actividades son muchos.
Propuesta de Reajuste
La presente iniciativa legal, en estos tiempos de crisis, propone un reajuste del ingreso mínimo mensual por inflación, de forma tal de mantener el poder adquisitivo en relación al último reajuste. Esto quiere decir que el monto del ingreso mínimo mensual se incrementa a $322.000, de acuerdo a la variación acumulada del IPC entre marzo 2020 y hoy, que, de acuerdo a los datos disponibles (incluyendo las proyecciones de agosto 2020), es del 0,4%.
A su vez, el ingreso mínimo mensual para los trabajadores menores de 18 años de edad y mayores de 65 años de edad se eleva a $240.041 y el ingreso mínimo mensual para efectos no remuneracionales, a $207.416.
Debate en la Comisión de Trabajo
El 3 de septiembre de 2020, la Comisión de Trabajo y Seguridad Social informó sobre el proyecto de ley en primer trámite reglamentario. A las sesiones asistieron la Ministra del Trabajo, María José Zaldívar Larraín; el Ministro de Hacienda, Ignacio Briones Rojas; y el Subsecretario de dicha Cartera de Estado, Francisco Moreno Guzmán.
En la ocasión, el señor Briones (Ministro de Hacienda) precisó, como preámbulo, que el país vive una crisis económica y del empleo con una envergadura e impacto sin precedentes. La economía chilena tuvo una caída récord de un 14,1% en segundo trimestre de 2020, el peor registro desde la crisis económica de 1982, cuando el PIB fue de -13,6%.
En este contexto, continuó el señor Ministro, la discusión del reajuste del salario mínimo debe darse en un marco económico y del empleo que requiere tener una mirada distinta, y para esto, es importante considerar, que en marzo de este año se incrementó fuertemente el salario mínimo, elevándolo desde $301.00 a $320.500 (aumento del 6,5%, equivalente a 20 mil pesos).
- Según el INE, 3 de cada 10 asalariados ha visto disminuido su salario durante la pandemia. El índice de remuneraciones reales también ha caído, tomando incluso valores levemente negativos.
- Alrededor del 21% de los trabajadores asalariados privados recibe un salario inferior a 1,1 IMM. El 8% recibe un salario de entre 0,9 y 1,1 IMM.
- La destrucción de empleo se sitúa especialmente en los empleos de trabajadores de menos de 30 años, que son también los que reciben en mayor proporción salarios alrededor del IMM (32% de los puestos de trabajo afectos al IMM son ocupados por trabajadores de entre 18 y 30 años).
- La destrucción de empleo de personas con 12 años de estudio o menos ha sido de un 21% con respecto al año anterior. En contraste, aquellos con más de 12 años han caído en un 7%.
A su vez, el señor Ministro informó que tres de cada cuatro trabajadores que ganan el ingreso mínimo mensual son contratados por micro y pymes, y la planilla promedio de la microempresa está compuesta en más de un 40% por trabajadores con salarios de entre 0,9 y 1,25 IMM. Solo el 10% de la planilla de la gran empresa considera salarios que bordean el IMM.
Gracias al Ingreso Mínimo Garantizado (IMG), continuó el señor Briones, un trabajador o trabajadora que percibe el salario mínimo de $320.500, recibe un aporte complementario estatal que le permite obtener un ingreso final de aproximadamente $366.000. Un incremento del Salario Mínimo tiene un impacto menor en la remuneración bruta mensual.
El Salario Mínimo está afecto a cotizaciones de seguridad social, mientras que lo que recibe el trabajador por subsidio IMG, no. Por lo mismo, subir el SM modifica muy poco la remuneración del trabajador (aproximadamente $90 pesos líquidos o $110 pesos brutos por cada $1000 de incremento), pero sí encarece su costo respecto del empleador.
Por su parte, la señora Zaldívar, doña María José, allanándose a lo señalado por el señor Briones, agregó que la discusión sobre el salario mínimo debe ir acompañada de otros aspectos que son fundamentales para los trabajadores, y en ese sentido, el gobierno continuará reforzando el compromiso de seguir trabajando con la CUT sobre este tema fundamental, junto con otros tan necesarios para las relaciones laborales de los trabajadores.
En este contexto y sobre el proyecto de reajuste del salario mínimo propuesto por el gobierno, éste se trata de un incremento de 0,4% nominal, equivalente a $1.500, pasando de los $320.500 actuales a $322.000.
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