Entendemos como «factores psicosociales» a aquellos elementos que afectan a los trabajadores y que se relacionan con el tipo de organización, el contenido del trabajo y la ejecución de la tarea. Estos pueden tener la capacidad de afectar de manera positiva o negativa, el bienestar y la salud (física o psíquica) de un trabajador.

Con el desarrollo de estudios en el área, surgieron conceptos como “factores de riesgo psicosocial” (peligros psicosociales) y “riesgos psicosociales”, los cuales según la OIT se utilizan indistintamente por parte de la comunidad científica, lo que se condice con lo descrito por Crocce Carlotto PA, et al, quienes manifiestan que los factores, factores de riesgo, riesgos, condiciones psicosociales de trabajo y factores de estrés, han sido utilizados como sinónimos.

Para procurar que estos factores no afecten negativamente la vida de los trabajadores, el Ministerio de Salud creó el Protocolo de Vigilancia de Riesgos Psicosociales en el Trabajo, cuyo objetivo es contar con un instrumento que entregue las orientaciones técnicas para medir la existencia y magnitud en las distintas organizaciones, de manera de generar recomendaciones para disminuir la incidencia y prevalencia de enfermedades relacionadas con la salud mental de los trabajadores.

La European Agency for Safety and Health at work define a los riesgos psicosociales como aquellos aspectos relacionados con el diseño, la organización y la gestión del trabajo, y sus contextos sociales, que pueden causar efectos psicológicos, físicos y sociales negativos, cuando no se gestionan adecuadamente.

Gil-Monte define a los factores psicosociales como las condiciones presentes en una situación laboral directamente relacionadas con la organización del trabajo, con el contenido del puesto, con la realización de la tarea e incluso con el entorno, que tienen la capacidad de afectar al desarrollo del trabajo y a la salud de las personas trabajadoras.

Cox et al definen a los riesgos psicosociales en el trabajo como aspectos del diseño del trabajo y de los contextos sociales, organizacionales y de gestión del trabajo que pueden causar daños psicológicos o físicos.

Urnikyte y Algirdas refieren que los factores de riesgo psicosocial son elementos que pueden afectar la respuesta psicológica de los trabajadores a su trabajo y condiciones de trabajo (incluidas las relaciones laborales con supervisores y colegas), por ejemplo, altas cargas de trabajo, plazos ajustados, falta de control de la obra y de métodos de trabajo.

Garrido-Pinzón et al señalan que los factores psicosociales son condiciones en las que se desenvuelve el individuo cuando se relaciona con el medio, sin embargo, estas condiciones se convierten en riesgos cuando tienen la potencialidad de provocar deterioro para la salud del individuo.

Montalvo Sánchez et al manifiestan que los factores psicosociales son las condiciones de trabajo que, una vez evaluadas por la persona, pueden influir positiva o negativamente sobre su salud, dependiendo de la valoración y el significado que la persona concede a esa situación, percibiéndola como inocua o no amenazante o, por el contrario, como amenazante o como situación de riesgo físico, psicológico, social o más de uno de ellos.

Según Moreno Jiménez, los factores psicosociales de riesgo tienen características propias que hacen difícil su manejo, evaluación y control; entre las más importantes, el autor menciona las siguientes:

  • Se extienden en el espacio y el tiempo.
  • Son difíciles de objetivar.
  • Afectan a los otros riesgos.
  • Tienen escasa cobertura legal.
  • Están moderados por otros factores.
  • Finalmente, son difíciles de modificar.

Recientemente, una revisión sistemática analizó los diferentes marcos conceptuales que sustentan los conceptos de los riesgos psicosociales, organizándolos en tres categorías:

  1. Teorías clásicas del estrés: incluyendo el modelo demanda-control-apoyo social de Karasek R y Theorell T, modelo desbalance esfuerzo-recompensa de Siegrist J, la teoría de Selye, y la teoría de Lazarus.
  2. Modelos teóricos emergentes: incluyendo el modelo psicosocial de Copenhague y el modelo de justicia organizacional.
  3. Modelos de gestión de riesgos laborales: el modelo PRIMA-EF de Leka, Cox y Zwetsloot.

Los presentes autores recomiendan el uso de COPSOQ, debido a las experiencias personales al trabajar con dicho instrumento, pese a sus deficiencias y omisiones, actualmente es el más completo.

“Los riesgos psicosociales son peligros que surgen de la interacción dinámica de elementos personales del trabajador y su lugar de trabajo, que incluyen al menos una de las siguientes características:

  1. Cantidad, ritmo, complejidad, contenido, control, diversidad, horario, flexibilidad o significado del trabajo, percibido como inapropiado por el trabajador.
  2. Preocupación asociada a los quehaceres domésticos y atención de las necesidades de los demás durante su jornada de trabajo.
  3. Escasa claridad del rol en el cargo de trabajo.
  4. Deficiente desarrollo personal y profesional del trabajador.
  5. Ambiente de trabajo adverso.
  6. Aspectos organizacionales que vulneran al trabajador.
  7. Exigencias tecnológicas incompatibles con las capacidades y necesidades del trabajador; y finalmente,

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