Cuando las deudas superan por completo tu capacidad de pago, cuando ya no puedes renegociar ni responder ante nuevos embargos, es momento de considerar una salida definitiva.
La liquidación voluntaria es un mecanismo legal creado a través de la Ley 20.720, hoy en día conocida como la Ley 21.563, que permite a personas naturales y, en ciertos casos, a micro o pequeñas empresas y PYMES en situación de insolvencia cesar el pago de sus deudas a cambio de entregar sus bienes embargables a un liquidador designado por el tribunal.
A diferencia de la renegociación administrativa, que busca reestructurar deudas sin liquidar bienes, este mecanismo implica llevar a cabo un proceso judicial donde voluntariamente reconoces tu imposibilidad de pago y entregas tus bienes para saldar obligaciones.
Requisitos y Documentación Necesaria
Para tomar una decisión informada en una etapa previa se debe determinar todas las opciones disponibles para regularizar las deudas y la conveniencia de cada una en base a el número de acreedores y monto de las mismas. En este sentido el representante legal o persona debe declarar sin ningún tipo de omisión todos los bienes que actualmente se encuentran en poder de la empresa ya que de lo contrario se arriesga a ser acusado de maniobras fraudulentas por ocultamiento de bienes o de otro tipo destinadas a obtener la devolución.
- Nómina de todos los bienes que sean de tu dominio.
- Estado de deudas, con indicación del nombre de los acreedores, la naturaleza y monto de sus créditos.
Tus deudas pueden encontrarse pendiente de pago o vencidas, pero es posible proyectar los cumplimientos de pago para tomar decisiones.
En la solicitud de liquidación se deberá informar de los trabajadores de la empresa con indicación de su situación contractual.
La decisión de iniciar este procedimiento es seria y debe tomarse después de una evaluación de todas las circunstancias mencionadas en el presente artículo.
Realiza el trámite durante todo el año en el sitio web de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir).
Presentada la solicitud al tribunal, el deudor deberá solicitar en la Superintendencia la nominación de un liquidador titular y suplente.
Etapas del Proceso de Liquidación Voluntaria
- Presentación de la solicitud: se presenta una solicitud escrita ante el Juzgado Civil competente, firmada por ti y asesorada por un abogado para deudas.
- Admisión y nombramiento del liquidador: una vez recibida la solicitud, el tribunal revisa que todos los requisitos legales estén cumplidos. Si todo está en orden, dicta una resolución declarando la admisibilidad del proceso y nombra a un liquidador titular y a un suplente desde el Registro de Liquidadores de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir).
- Inventario e incautación de bienes: el liquidador designado levanta un inventario completo de tus bienes embargables. Este paso se realiza generalmente en tu domicilio o donde estén ubicados los bienes. En el procedimiento de liquidación simplificada no será necesaria la diligencia de incautación de los bienes, excepto que la resolución de liquidación de forma excepcional la establezca.
- Convocatoria de junta de acreedores: tras el inicio oficial del proceso, se publica un aviso en el Boletín Concursal y se convoca a todos aquellos con los que tienes una deuda a una junta. En esta instancia, ellos pueden presentar sus créditos para ser reconocidos, verificar antecedentes y participar en decisiones relevantes como la forma de venta de los activos.
- Venta de bienes: con los bienes ya inventariados, el liquidador procede a su venta. Esta puede hacerse por remate público o cualquier otro mecanismo autorizado, siempre buscando obtener el mejor precio posible. El objetivo es transformar esos bienes en dinero líquido que luego será usado para pagar a los acreedores según el orden legal.
- Distribución del producto: luego de que hayan sido obtenidos los fondos de la venta, el liquidador distribuye el dinero recaudado entre los acreedores conforme a una prelación legal de pagos: primero se cubren los gastos del procedimiento (honorarios, publicaciones, etc.), luego los créditos con garantía real (como hipotecas o prendas), seguidos por los créditos laborales y, por último, los créditos comunes sin garantía.
- Resolución de término: finalizada la etapa de distribución, el tribunal emite una resolución de término que declara cerrada la liquidación. Desde ese momento, quedas liberado legalmente de las deudas incluidas en el proceso, incluso si el monto total no alcanzó a cubrirse completamente.
Beneficios de la Liquidación Voluntaria
Cuando no existen ingresos suficientes para renegociar deudas ni bienes para responder en múltiples procesos de embargo, la liquidación voluntaria puede convertirse en la mejor salida legal y financiera.
Aunque implica tomar una decisión importante, también ofrece certezas, protección jurídica y la oportunidad de comenzar de nuevo sin arrastrar deudas impagables.
Todo el procedimiento se desarrolla bajo la supervisión de un tribunal y de un liquidador profesional inscrito en el registro oficial de la Superir. Esto asegura transparencia, legalidad y protección frente a abusos, tanto de parte de acreedores como de terceros.
Tras finalizar la liquidación, puedes comenzar de nuevo sin las cargas de tus deudas pasadas. Este “nuevo comienzo” te permite reorganizar tu vida económica, retomar el control de tus finanzas y proyectar a futuro sin el peso de intereses acumulados ni el temor de embargos pendientes.
Mientras dura la liquidación, se suspende cualquier juicio de cobranza, embargo o ejecución. Y una vez terminada, los acreedores ya no pueden volver a exigir el pago de las deudas incluidas en el proceso.
A diferencia de una renegociación, que exige pagos mensuales durante varios años, la liquidación voluntaria no requiere tener ingresos estables.
Al concluir el proceso de quiebra personal en Chile, el tribunal emite una resolución de término que declara extinguida la mayoría de tus deudas conforme al producto de venta de tus bienes.
Sin embargo, existen excepciones legales: obligaciones alimenticias, multas penales y algunas deudas derivadas de delitos no se extinguen con la liquidación.
Consideraciones Finales
Finalmente, la liquidación voluntaria queda registrada en tu historial concursal por hasta cinco años, esto puede limitar tu acceso a crédito.
Iniciar una liquidación voluntaria no es una decisión sencilla, pero tampoco deberías afrontarla solo.
Contar con un abogado especializado es fundamental para que el proceso se desarrolle correctamente desde el primer día. Nuestro equipo se encarga de reunir los antecedentes, presentar la documentación ante el tribunal, representarte en las juntas de acreedores y velar porque se respeten tus derechos en cada fase del proceso para declararse en quiebra en Chile.
Agenda hoy tu asesoría y descubre si la liquidación voluntaria es la opción que puede devolverte la tranquilidad financiera.
Calificación de acuerdo al Artículo 505 bis del Código del Trabajo.
2.- El liquidador, en representación del deudor, deberá pagar al trabajador las indemnizaciones que correspondan.
Personas naturales sujetas a un contrato de trabajo.
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