En la mayoría de las ocasiones, nuestro cuerpo comunica mucho más de lo que lo hacen nuestras palabras. ¿Acaso no se da uno cuenta cuando alguien está mintiendo por la pura postura que tiene? ¿O que está lateado o decaído? Es muy probable que tú mismo te hayas dado cuenta de que al hablar, además de utilizar palabras, realizas una gran cantidad de gestos, tu cuerpo adopta ciertas posturas, cambias tus tonos de voz y en algunos casos hasta varías las distancias respecto de tus interlocutores.
Es importante que recuerdes que en un proceso comunicativo nunca puedes dejar de comunicar, esto porque en la interacción social es imposible que tu cuerpo, tus gestos, tu postura, entre otras cosas, no revelen algo, así como también es imposible que controles el "proceso de atribución de los otros", o sea, que evites que ellos den un significado a lo que ven en ti. Piensa por ejemplo en cómo reaccionas cuando estás enojado. Lo más probable es que arrugues la frente, entrecierres los ojos, cruces los brazos y adoptes una postura desafiante.
Comportamientos Kinésicos Clave
Los comportamientos kinésicos más estudiados son cinco. Hacen referencia a todos los movimientos que hace el cuerpo y transmiten un mensaje, esto ocurre en mayor medida con las manos y las gesticulaciones del rostro.
La Postura: Un Reflejo de Carácter y Actitud
La postura es el comportamiento no verbal más fácil de descifrar. A partir de ella puedes conocer el carácter de una persona y su actitud. Por ejemplo, las personas con carácter débil e inseguro por lo general adoptan posturas encorvadas, esconden los hombros y mantienen la cabeza gacha; mientras que las personas de carácter fuerte y decidido, por lo común tienen posturas erguidas, mantienen la espalda recta y la cabeza en alto de manera firme.
Decíamos que la postura es el comportamiento no verbal más fácil de descifrar y que evidencia rasgos tanto de carácter como de actitud. Pero las posturas también denotan nuestra disposición a aceptar a otros en un proceso comunicativo. Así podemos hablar de "posiciones más abiertas" y de otras "más cerradas". Por ejemplo, si te cruzas de brazos cuando estás en desacuerdo con alguien o cuando no quieres hablar, significa que estás obstruyendo la comunicación, porque interpusiste una barrera corporal con el otro; adoptaste una posición cerrada. Por el contrario, cuando deseas iniciar una conversación con alguien no llegas de brazos cruzados, sino con los brazos abiertos o libres a los costados; esa es una posición abierta. Lo mismo ocurre con las piernas.
Otra postura que evidencia tu disposición o indisposición a aceptar a alguien en tu núcleo de comunicación es la posición corporal. Imagina que dos personas aceptan a un tercero en una conversación, si están de pie, lo demostrarán formando un semicírculo de modo que todos los interlocutores puedan verse de frente, pero si no lo aceptan se pondrán uno frente al otro y el tercero se sentirá evidentemente aislado de la conversación.
Ejemplos de Postura Corporal:
- Piernas extendidas y cruzadas, espalda curvada desde el asiento al respaldo, cabeza caída.
- Espalda recta apoyada en el respaldo y piernas en ángulo recto y rodillas juntas.
Los Gestos: Más que Simples Movimientos
¿Has escuchado alguna vez que si "a fulano le ataran las manos quedaría mudo"? Cuando gesticulas, generalmente no te das cuenta de los movimientos que realizas y estás más consciente de los movimientos de la otra persona que está contigo. Sin embargo, las manos pueden lograr más de setecientos mil signos diferentes usando combinaciones del brazo, la muñeca y los dedos (¡Wow!). Además, los movimientos de las manos son económicos y -en ocasiones- más rápidos que el habla; por ejemplo hay signos que significan todo un concepto, por ejemplo el sueño, que se indica inclinando la cabeza y apoyando la mejilla sobre una mano. Otro es el que representa estar satisfecho después de una comida, eso se representa poniendo una mano sobre el estómago y palmeándolo suavemente o frotándolo.
Tipos de Gestos
- Gestos emblemáticos o emblemas: Son emitidos intencionalmente y su significado es claro y específico.
- Afirmación: Mover la cabeza rápidamente hacia abajo.
- Satisfacción culinaria: Poner una mano sobre el estómago y palmeándolo suavemente o frotándolo.
- Gestos ilustradores: También son gestos intencionales, se producen durante la comunicación verbal y sirven para ilustrar lo que se dice.
- Gestos que expresan estados emotivos: Estos gestos suelen confundirse con los gestos ilustradores, ya que también acompañan palabras. La única diferencia radica en que un gesto ilustrador es emocionalmente neutro y un gesto que expresa estados emotivos, evidentemente, refleja un estado emocional.
- Gestos reguladores: Mirar hacia otro lado o a otra persona. A veces puede ir acompañado de un "espéreme un poquito" a un tercero, lo cual le indica a tu interlocutor que no puedes seguir conversando.
- Gestos adaptadores: Estos gestos responden a la necesidad de adecuarnos a una situación determinada cuando anímicamente no estamos para ello, o sea, que te sirven para manejar las emociones que no quieras, no debas o no puedas expresar.
Expresiones Faciales: El Espejo del Alma
Seguramente sabes que los seres humanos somos capaces de controlar nuestros rostros y utilizarlos para transmitir mensajes. Piensa en cuando quieres hacer saber a alguien que te gusta y no utilizas ni una sola palabra, sino sólo miradas, sonrisas, gestos que denotan tu interés o disposición a escucharles, etc. Bueno, el rostro, su expresión, es el medio más rico para conocer los estados de ánimo y las emociones.
En la conversación, usamos las expresiones faciales principalmente para dos cosas, la primera es para regular la interacción comunicativa y, la segunda, para reforzar al receptor. Así, puedes notar cuándo tu interlocutor está en desacuerdo con una opinión tuya porque, por ejemplo, movió la boca en señal de desaprobación. También tú puedes darle a entender que te ha sorprendido con algo que ha dicho si abres mucho los ojos y arqueas las cejas.
Todo el comportamiento no verbal es, por lo general, análogo al lenguaje, es decir, al comportamiento verbal, ya que la mayoría de las veces las personas hacemos determinados gestos o adoptamos ciertas posturas para reforzar lo que estamos diciendo, pero también hay casos en que las palabras no tienen ninguna relación con lo que decimos, creemos o pensamos, como cuando alguien miente. En esos casos, el conocimiento del comportamiento no verbal, y el de las expresiones faciales en particular, podrían ayudarnos a detectar si nuestro interlocutor nos miente o no.
Ejemplos de Expresiones Faciales:
- Ironía o incredulidad: Levantar una sola ceja, muy serio, generalmente va ladeada la cabeza.
- Nerviosismo: La mirada es saltona, los ojos se ven prominentes y hay mucho parpadeo, las comisuras de la boca están hacia abajo dejando ver los dientes de abajo.
- Timidez: Será de actitud muy nerviosa, donde los ojos no tendrán una mirada de frente, sino que el mentón estará pegado al cuello, y el sujeto mirará desde abajo.
- Tristeza: Ojos y cejas muy caídas, las comisuras de los labios muy hacia abajo con el labio inferior levemente proyectado y ojos opacos.
El Comportamiento Ocular: La Mirada lo Dice Todo
Imagina que estás un día sentado en una plaza y de pronto, cuando alzas la vista, te encuentras con la mirada fija de un desconocido que te observa y que no se inmuta cuando tú le clavas los ojos. Es casi seguro que enseguida evitarás su mirada, luego volverás hacia él para ver si aún sigue mirando.
El comportamiento ocular es, probablemente, la forma más sutil del lenguaje corporal. Los movimientos de los ojos determinan qué es lo que ve una persona. Se ha demostrado que estos movimientos regulan la conversación, pues el grado de prolongación de la mirada le hace saber al emisor si su receptor le pone o no atención y cuando él termine de hablar, dirigirá una mirada un poco más larga y el receptor sabrá que debe responder (que le toca hablar a él). Todo lo anterior hace referencia a comportamientos condicionados por la cultura, por el entorno del individuo, pero hay reacciones de los ojos que no podemos regular: la dilatación de tus pupilas, por ejemplo.
Se dice que el ojo es "una extensión del cerebro", pues se ha comprobado -además de todo lo anterior- que al presentarle a alguien un problema de aritmética, la pupila comienza a aumentar su tamaño, y alcanzaba su tamaño máximo al llegar a la solución, luego decrece.
Ejemplos del Comportamiento Ocular:
- La dilatación de las pupilas: Indica que algo te es agradable, atractivo o interesante.
- La frecuencia al mirar: Indica si esa persona te es o no agradable.
La Sonrisa: Un Arma de Doble Filo
La sonrisa la utilizas para expresar tu simpatía hacia alguien, y también, para expresar tus estados de alegría y felicidad, o una buena disposición de ánimo. Pero también puede cumplir un papel de suavizante en situaciones muy tensas, como en una discusión. Ok.
A lo largo de este apartado notaste que el lenguaje no verbal puede regular y complementar el lenguaje verbal, las palabras que emitimos al hablar.
- Sustitución: Gestos que sustituyen palabras.
- Regulación: Gestos que sirven para regular una conversación, por ejemplo gestos que signifiquen "ya", "te sigo", etc.
El Espacio Personal: Una Burbuja Invisible
Debemos tener en cuenta que el "yo" no está limitado nada más que por su piel, sino que se desplaza dentro de una especie de burbuja privada, que representa la cantidad de espacio que debe haber entre él y los otros. Notarás que si comienzas a acercarte a alguien que conoces poco y te acercas cada vez más, esa persona comenzará a retroceder irritada o se pondrá muy inquieta, nerviosa o incómoda.
Se habla de que el contacto de hasta cuarenta y cinco centímetros es la distancia apropiada para reñir, hacer el amor o conversar íntimamente. A esa distancia las personas se comunican no sólo con las palabras, sino también con el tacto, el olor, la temperatura corporal; cada uno es consciente del ritmo respiratorio del otro, de las variaciones de textura y color de la piel, etc. Si hay entre cuarenta y cinco a setenta y cinco centímetros, hablamos (más o menos) de la burbuja personal, aquí la esposa puede permanecer dentro de la burbuja de su marido, pero probablemente se sienta molesta si otra mujer lo intenta. Para la mayoría de las personas la distancia en su fase lejana está limitada por la extensión del brazo, es decir, del dominio físico (entre setenta y cinco centímetros a un metro veinte aproximadamente), esta es la distancia apropiada para tratar asuntos personales. La distancia social es de un metro veinte a dos metros, por ejemplo en una oficina donde todos trabajan juntos, normalmente, adoptarán esta distancia para charlar. La distancia social lejana -entre tres y cuatro metros- es la que corresponde a conversaciones formales.
Se cree que el necesitar "espacio propio" va más allá de ser un mero sentimiento arraigado al ser humano, sino que parece ser una verdadera necesidad biológica. La importancia ha quedado demostrada en experimentos realizados en animales.
Lenguaje Corporal en la Entrevista de Trabajo
En una entrevista de trabajo los gestos pueden revelar más información que las palabras, y es que el lenguaje no verbal es muy importante. Evitar la mirada de la persona con la que hablas denota poca transparencia. ¡Siéntate con la espalda recta! No te recuestes en la silla ni te apoyes sobre la mesa. Hablar demasiado bajo o rápido puede denotar nerviosismo e inseguridad. Una sonrisa demuestra simpatía, agrado, seguridad en uno mismo, te hará parecer amable, y receptivo. Tus manos pueden ayudarte a enfatizar ciertas partes de tu discurso. Intenta no esconderlas debajo de la mesa o de tus piernas.
“Debemos tener una lista de momentos clave como, por ejemplo, los primeros cinco segundos de la entrevista ya que generan la primera impresión desde cómo damos la mano, la mirada a los ojos o la sonrisa.
En estos tiempos, las entrevistas de trabajo se realizan principalmente en línea de forma remota, ¡pero el contacto virtual no disminuye la importancia de la comunicación no verbal!
Consejos Adicionales para un Lenguaje Corporal Positivo
- Mirar hacia abajo en una conversación: Evitar, mantener la mirada entre interlocutores. Si cuesta trabajo lograr esto, observar a la otra persona hacia el puente de la nariz.
- Frotar constantemente las manos o jugar con los dedos: Controlar para evitar mostrar impaciencia o nervios.
- Brazos o piernas cruzadas: Evitar, refleja que estamos a la defensiva. Siempre estar abierto a nuevos puntos de vista.
- Caminar erguido: Ayuda a mostrar autoconfianza.
- Tocar constantemente la nariz: Denota dudas e inseguridad sobre lo que nos están diciendo.
- Jugar con el cabello: Evitar, representa aburrimiento o inseguridad.
- Caminar con las manos en la bolsa: Habla de una persona derrotada o que considera que sus ideas no están siendo tomadas en cuenta.
- Comerse las uñas: Demuestra que es ansiosa, que no está lista para el fracaso y que los nervios podrían llegar a dominarla.
- Agarrar la cabeza por la nuca al estar sentados: Habla de alguien que tiene control en si mismo, que es seguro y que además se siente superior a los demás.
- Mirar hacia la izquierda en una plática: ¡Ojo!, aquí estás gritando a la otra persona que estás mintiendo. Ten cuidado y mejor siempre habla con honestidad.
- Reposar tu cabeza en tus manos o acariciar tus sienes: O estás muy angustiado, o te sientes muy presionado.
La Importancia de la Comunicación en el Ámbito Laboral
Saber comunicar es una de las habilidades más demandadas por el mercado laboral. Una buena comunicación -en un contexto laboral- tiene impacto tanto a nivel personal como en los equipos de trabajo. La capacidad de comunicar ideas de forma efectiva a través de textos u oralmente no es innata, por lo que cualquier persona puede mejorar este aspecto.
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