Desde siempre, Latinoamérica ha sido uno de los continentes donde las regulaciones laborales permiten que se trabaje durante muchas horas semanales. En la mayoría de los países latinoamericanos se trabajan entre 44 y 48 horas semanales.
Jornadas Laborales en Latinoamérica
Los países de la región donde las jornadas son más largas, son: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Panamá. En Chile, la jornada laboral es de 45 horas semanales. Según la normativa, estas horas no pueden distribuirse en más de 6 días ni en menos de 5, teniendo un límite de 10 horas diarias.
En general, hay una tendencia en la región para reducir las jornadas laborales y mejorar las condiciones de trabajo. En tanto, para la región latinoamericana, se suma a Ecuador y Venezuela que han establecido en 40 horas la jornada semanal, pioneros dentro del cono sur.
Ejemplos de Jornadas Laborales en Latinoamérica:
- Argentina: La jornada laboral promedio es de 8 horas al día y 48 horas a la semana, con dos días de descanso remunerado por semana.
- Brasil: La jornada laboral máxima es de 44 horas a la semana, con una duración máxima de 8 horas al día.
- Chile: La jornada laboral promedio es de 45 horas a la semana, con un máximo de 10 horas diarias y un día de descanso semanal. Con la reciente implementación gradual de las 40 horas, Chile se puso a la par de la mayoría de los países OCDE.
- Colombia: La jornada laboral promedio es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
- México: La jornada laboral máxima es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
- Perú: La jornada laboral máxima es de 48 horas a la semana, con un máximo de 8 horas al día y un día de descanso semanal.
- Uruguay: La jornada laboral promedio es de 8 horas al día y 44 horas a la semana, con un día de descanso semanal.
Comparación con Países de la OCDE
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de la que Chile es miembro junto a otros 37 países, es uno de los parámetros en cuanto a implementación de las 40 horas laborales, pues, en promedio, Chile era uno de los estados que, dentro del bloque, promediaba más horas de trabajo.
Chile, Colombia y México, son los países de Latinoamérica con las jornadas laborales más extensas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con un promedio de 1.920 horas trabajadas al año. Los trabajadores chilenos deben laborar un 62% más de horas que el promedio de la Ocde para alcanzar el salario base de los países miembros.
En ese entendido, 25 de los 38 países ya han implementado jornadas de 40 horas: Austria, Canadá, Estonia, Eslovenia, España, Estados Unidos (depende del Estado), Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca y Suecia.
Asimismo, de forma particular, los países que han implementado jornadas de menos de 40 horas son: Alemania, Australia, Dinamarca, Francia y Países Bajos.
Por otra parte, en el rango de los países que trabajan de 41 a 45 horas semanales, figuran Israel, Suiza y Turquía. Cabe destacar que dichas jornadas no contemplan la jornada máxima laboral, donde cada trabajador y empleador puede negociar, por ejemplo, horas extraordinarias o flexibilizar su propia jornada.
Ranking de Países con Más Horas de Trabajo (OCDE)
Un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) determinó un ranking de los países con más horas de trabajo en el mundo. Respecto a los países con mayor horas de trabajo, México lidera el listado con un promedio de 2.286 horas. Lo sigue Costa Rica con 2.149 horas laborales. Según las cifras entregadas por la OCDE, Chile aparece en el tercer lugar del listado con un promedio de 1.963 horas de trabajo. Por su parte, las potencias europeas aparecen al final del gráfico. Francia y Alemania suman un promedio de 1.511 y 1.341 horas, respectivamente.
El estudio revela que el salario promedio de la Ocde en 2020 era de $2.735.993, y para que un chileno logre ese nivel de ingresos, tendría que trabajar considerablemente más que los empleados de otras economías desarrolladas. Además, los chilenos destinan un promedio de 155 horas anuales solo al traslado desde y hacia su lugar de trabajo, lo que agrava la situación. Comparado con países como Islandia y Luxemburgo, donde se pueden alcanzar estos salarios trabajando menos de 1.000 horas anuales, en Chile se requieren aproximadamente 3.173 horas.
La Reducción de la Jornada Laboral: Tendencias y Ejemplos
La medida, pese a ser resistida por los gremios empresariales, es una tendencia que en Europa ya había comenzado para la década de 1990 y que actualmente hay países que han apostado para reducirla hasta las 35 horas o bien, trabajar solo 4 días a la semana.
Algunos ejemplos de países que han implementado jornadas laborales reducidas son:
- Francia: En Francia, la reducción de la jornada laboral a 35 horas se implementó en el año 2000.
- Suecia: En Suecia, el gobierno implementó una jornada laboral de seis horas para algunos trabajadores del sector público en 2015.
- España: En España, el partido político Unidas Podemos ha propuesto la reducción de la jornada laboral a 32 horas a la semana.
- Nueva Zelanda: En Nueva Zelanda, la compañía de seguros Perpetual Guardian implementó una jornada laboral de cuatro días a la semana en 2018.
Implementación Gradual en Chile
La implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas en Chile será uno de los hitos del gobierno de Gabriel Boric. Con la Ley 40 horas, Chile pasará de tener 45 a 44 horas laborales a la semana, con la idea de que en 2028 finalmente sean 40, en lo que es un proceso paulatino para los trabajadores.
Justamente, la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, señaló que la principal razón de la nueva ley es brindar una mejor calidad de vida en las personas, considerando que lo ideal es restar una un día y no 12 minutos todos los días. Desde otra perspectiva, dentro de la región latinoamericana, la implementación en Chile sigue estando a la vanguardia de otros países de Latinoamérica que aún no han avanzado de manera concreta en la aplicación de esta reducción.
Evidencia Comparada y Mecanismos de Gradualidad
Según evidencia comparada recabada por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social y presentada ante la Comisión de Hacienda del Senado, se analizaron ocho países que reformaron las horas de trabajo con una reducción importante y con mecanismos de gradualidad o acuerdos entre las partes.
En orden cronológico, Portugal implementó la reducción en 1996 motivado por converger con el promedio semanal de horas establecido por la OCDE de 37,5 en 1995. Esto, mientras la tendencia europea de la época que buscaba la reducción como herramienta para crear nuevos empleos y reducir el desempleo. La medida fue implementada de manera gradual y se redujo de 44 a 40 horas en el lapso de dos años, así, para 1997 ya se había implementado la reducción. Finlandia fue otro de los países que también implementó la reducción de jornada en el año 1996. A diferencia de Portugal, la medida se implementó a través de un mecanismo de repartición de empleo (work-sharing) para enfrentar el desempleo del país. De esta forma, la jornada laboral estableció el límite de 40 a 30 horas semanales por trabajador que pasó de trabajar ocho horas diarias por cinco días a trabajar seis horas diarias por cinco días.
En el estudio, también se incluye Canadá, país que implementó su jornada en 1997 para la provincia de Quebec bajo una ley local. El objetivo también era estimular el empleo mediante el work-sharing y desde el año 1997 hasta el año 2000 se redujo en una hora la jornada, pasando de 44 a 40 horas. No obstante, como la medida buscaba el estímulo del trabajo, la medida solo se implementó a empleados que cobraban por hora y no estaban cubiertos por un contrato sindical, pero sin restricción para mantener el salario mensual.
En el año 1998 fue el turno del Reino Unido. La medida fue implementada como respuesta a la exigencia de regulación por parte de la Unión Europea. Esto, pues el caso es particularmente especial, en rigor, antes de la reforma no contaban con regulación, pues las horas máximas que se podían trabajar en la semana radicaban en los acuerdos colectivos o individuales entre trabajadores y empleadores. En concreto, la ley buscó implementar 48 horas de jornada como máximo a la semana, además de establecer la obligación de tener derecho a vacaciones tres o cuatro semanas.
Otro caso especial es el de Dinamarca, pues los trabajadores promediaban 37 horas de trabajo semanal con posibilidad de flexibilidad, de hecho, cuando en las directivas de la Unión Europeo buscaron su aplicación, en territorio danés no tuvieron más efecto que el de establecer un límite de jornada laboral de trabajo en 48 horas. En rigor, el acuerdo para el año 2006 estaba fijado en las 37 horas.
Corea del Sur también es uno de los países que implementó las 40 horas. La medida comenzó su aplicación en 2004, pero tuvo una reducción previa en el año 1999 cuando la jornada se redujo a 44 horas en una primera instancia. Se implementó primeramente en empresas de más de mil empleados para luego extenderse gradualmente a empresas más pequeñas.
Consideraciones Adicionales
Para implementar una jornada de 40 horas, es necesario asegurarse que el empleado no invierta las horas libres en otras actividades laborales que puedan afectar su productividad. Un colaborador que de pronto se vea con 5, 6 u 8 horas disponibles por semana, está propenso a dedicarlas a una segunda actividad laboral.
En el futuro, podemos pronosticar un trabajo más enfocado en los resultados y no en las horas/hombre.
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