En cada entrevista laboral, hay una pregunta que suele generar incomodidad tanto a los candidatos como a los entrevistadores: “¿Cuáles son tus pretensiones de renta?”. Aunque es un tema importante en el proceso de selección, muchas personas no saben cómo abordarlo adecuadamente. La pregunta sobre pretensiones salariales busca, principalmente, entender si el candidato está alineado con el presupuesto de la empresa.
¿Qué tan importante es el manejo de las pretensiones salariales durante un proceso de selección laboral? Nelson Lay, docente del Diplomado en Recursos Humanos y director del Diplomado en Desarrollo Organizacional, destaca que una respuesta clara y bien fundamentada sobre las expectativas salariales puede influir decisivamente en el proceso, ya que refleja profesionalismo y conocimiento del mercado. Lay también subraya que errores como pedir una cifra fuera de rango, no investigar previamente o mostrar inseguridad al responder, pueden llevar a que el candidato sea descartado, resaltando la relevancia de estar bien preparado en estos temas para lograr avanzar en la selección.
María Jesús García - Huidobro, gerente de desarrollo de negocios de Trabajando.com, indica que “un postulante que responde con seguridad sobre lo que espera ganar demuestra profesionalismo y preparación. Una persona que ha reflexionado sobre sus expectativas salariales y ha investigado el mercado transmite una imagen de seriedad”. Además, tener claridad sobre el rango salarial evita sorpresas y malentendidos durante el proceso de contratación, explica García - Huidobro. Al presentar un estimado predefinido, el candidato puede evitar situaciones incómodas, como recibir una oferta muy por debajo de sus expectativas o enfrentarse a negociaciones difíciles en el último momento. Responder correctamente puede influir directamente en la percepción del empleador, marcando la diferencia entre avanzar en el proceso o quedar fuera de consideración, indica Nelson Lay Raby, académico de la Escuela de Psicología Universidad Andrés Bello.
Sin embargo, muchos candidatos no se sienten cómodos al abordar este tema, temiendo pedir demasiado y quedar descartados o solicitar muy poco y no valorar adecuadamente su experiencia.
Errores Comunes al Abordar las Expectativas Salariales
Jimena López, gerente de operaciones de ManpowerGroup Chile, señala que la ambigüedad es uno de los errores más comunes. Otros factores negativos incluyen: “No tener claro el valor del puesto o solicitar un salario muy por debajo del mercado con la esperanza de mejorar las posibilidades de conseguir el trabajo. Igualmente, proponer una cifra excesivamente alta y fuera de rango también puede perjudicar al candidato”, añade López.
Por su parte, el psicólogo Lay Raby, señala que los errores más frecuentes de los candidatos, que pueden llevar a su exclusión en un proceso de selección, son:
- Dar una cifra demasiado alta o demasiado baja: Pedir un salario fuera de los rangos razonables puede mostrar desconocimiento del mercado o una falta de realismo, lo que podría hacer que el empleador descarte al candidato por estar desalineado con las expectativas del puesto.
- No investigar el rango salarial adecuado: Responder sin haber investigado previamente sobre el salario promedio para el cargo muestra falta de preparación. Esto puede generar una mala impresión en el reclutador, quien esperaría que el profesional tenga información relevante sobre el mercado.
- Ser vago o indefinido en la respuesta: Dar respuestas poco claras o no comprometerse con un rango salarial puede hacer que el candidato parezca inseguro sobre sus expectativas o su propio valor profesional, lo cual puede disminuir su credibilidad en el proceso.
- Negarse a responder la pregunta: Rehusarse a dar una cifra o evitar el tema por completo puede ser percibido como una falta de transparencia o flexibilidad, dos cualidades que los empleadores valoran en un proceso de selección.
- Mostrar inseguridad o dudar al responder: Las dudas o vacilaciones al hablar de expectativas salariales proyectan una imagen de poca confianza en las propias habilidades, lo que puede hacer que el empleador dude de la capacidad del profesional para negociar o manejar responsabilidades.
- Enfocarse solo en el salario base: Ignorar otros beneficios que forman parte del paquete de compensación, como seguros, días libres o teletrabajo, puede hacer que la persona parezca inflexible o desinteresado en los aspectos no monetarios de la oferta, afectando su posición frente a otros postulantes.
Estrategias para Enfrentar la Pregunta Decisiva
La experta en recursos humanos de Trabajando.com, insiste en que “los candidatos a una vacante deben revisar anuncios de empleo similares en distintas empresas ofrece una idea clara sobre los rangos salariales promedio para puestos con responsabilidades comparables. Además, hablar con profesionales del sector puede proporcionar información valiosa y actualizada sobre las expectativas de sueldos en la industria. Participar en redes profesionales y asistir a eventos del rubro también facilita obtener datos directos de personas con experiencia en el campo”.
Un aspecto clave es evaluar objetivamente cómo la propia experiencia, habilidades y logros se alinean con los requisitos del puesto. “Los candidatos deben considerar cualquier habilidad especial o certificación que aumente su valor, ya que estas pueden justificar una mayor pretensión salarial”, añadió Jimena López.
Rango o Cifra Exacta: ¿Qué es lo Mejor?
Mencionar un rango salarial en lugar de una cifra exacta es una estrategia efectiva para conseguir la atención del reclutador, más cuando se tiene un argumento para fundamentar la cifra que se está solicitando, señala García - Huidobro. Esto no solo brinda flexibilidad en la negociación, sino que también permite ajustar las expectativas según las conversaciones con el empleador. Además, “las empresas suelen ofrecer otros beneficios adicionales al salario, como bonos, incentivos y opciones de desarrollo, que también deben ser considerados en la negociación”, afirmó la experta.
Durante la negociación, es recomendable enfocarse en el valor que el candidato aportará al rol, destacando logros y habilidades que justifiquen la solicitud salarial. Preguntar sobre la estructura salarial y las oportunidades de crecimiento dentro de la empresa también puede proporcionar contexto adicional, ayudando a mantener una negociación abierta y profesional.
Alternativas para Responder a la Pregunta Salarial
- Proponer un Rango Salarial: En lugar de dar una cifra exacta, sugerir un rango de remuneración es una estrategia inteligente. Esto demuestra flexibilidad y disposición para negociar con tu posible empleador. Ejemplo:«En función de mis logros y formación, estoy considerando posiciones con una remuneración entre $X y $XX Líquidos, dependiendo del paquete de beneficios.
- Invertir la Pregunta: Otra táctica es preguntar directamente cuál es la remuneración ofrecida para la posición. Ejemplo:«Justo estaba por preguntar sobre la propuesta salarial para este rol.
- Retrasar tu Respuesta: Si aún no tienes suficiente información sobre el puesto o la cultura de la empresa, puedes optar por retrasar tu respuesta.
Preparación Integral para una Entrevista Exitosa
Hablar de dinero en una entrevista puede ser incómodo, pero es un paso inevitable. Los reclutadores preguntan sobre tus expectativas salariales para ver si tus expectativas coinciden con lo que la empresa puede ofrecer.
Si lo invitaron a una entrevista de trabajo, bienvenido, ya que probablemente significa que ha sido preseleccionado para el puesto. Sin embargo, para muchas personas, las entrevistas pueden ser un proceso desconcertante. No sólo requieren que los candidatos piensen con rapidez, sino también que creen una impresión positiva de sí mismos como posibles compañeros de trabajo.
Teniendo esto en cuenta, siempre vale la pena prepararse anticipando lo que se discutirá y practicando sus respuestas. Aquí hay seis tipos de preguntas que le pueden hacer:
1. ¿Cuéntame un poco sobre ti?
Una entrevista a menudo comenzará con preguntas amplias sobre sus antecedentes e interés en un trabajo. Estas pueden incluir preguntas como: “¿Qué lo motivó a postularse para este puesto?” o “Cuénteme sobre sus aspiraciones profesionales a largo plazo”.
Para este tipo de preguntas, una respuesta convincente resaltará las habilidades relevantes que puede aportar al puesto. Estas experiencias profesionales no tienen por qué provenir del mismo tipo de puesto. Por ejemplo, si estuviera solicitando un trabajo de servicio al cliente, podría citar los métodos de comunicación y resolución de problemas que utilizó en un proyecto de equipo de estudiantes.
Una respuesta convincente se centrará en la motivación intrínseca: específicamente, los aspectos del trabajo que usted encuentra interesantes, agradables o gratificantes. Estos podrían implicar trabajar con personas, resolver problemas comerciales complicados o generar un impacto social. Evite comentarios negativos sobre su empleador actual y fuentes de motivación extrínseca, como dinero o beneficios, a menos que formen parte de una negociación salarial.
Su respuesta también mostrará cómo el rol se alinea con sus propios valores. Por ejemplo, si solicita un puesto de profesor, podría resaltar su creencia en la importancia de la educación, así como cualquier aspecto de la escuela que admire, como su programa de actividades extracurriculares.
2. ¿Cómo resolvió un problema particular en el pasado?
Las preguntas de comportamiento requieren que los candidatos proporcionen ejemplos de las acciones pasadas que tomaron para manejar situaciones. Por ejemplo: “Cuénteme sobre un momento en el que recibió una queja de un cliente. ¿Qué acciones tomó y cuál fue el resultado? Su objetivo es predecir cómo se comportarán los candidatos en situaciones similares.
Puede prepararse para estas preguntas estudiando los criterios de selección de empleo y anticipándose a las preguntas que pueda hacer el entrevistador.
Si no tiene la experiencia relevante para una de las preguntas, puede decir que no recuerda un ejemplo específico, pero podría describir cómo abordaría la situación descrita en la pregunta.
3. ¿Cuáles son tus debilidades?
Los entrevistadores a menudo le preguntarán cuáles considera que son sus mayores fortalezas y debilidades.
La parte de fortalezas de esta pregunta le permite resaltar sus conocimientos y habilidades más relevantes para el puesto. En general, es una buena idea proporcionar ejemplos de logros específicos que ilustren estas capacidades.
Las debilidades pueden abordarse enmarcando las “debilidades” como aspiraciones profesionales. En general, es una buena idea centrarse en una capacidad que no sea esencial para el puesto en el que le gustaría adquirir experiencia. Por ejemplo, si no eres un orador seguro pero reconoces que es necesario para tu carrera a largo plazo, podrías decir que es una habilidad en la que te gustaría trabajar.
Al expresar su voluntad de recibir más capacitación y desarrollo, puede dejar una impresión mucho más positiva que simplemente enumerar sus deficiencias actuales.
4. ¿Cuáles son tus expectativas de sueldo?
Por lo general, las negociaciones salariales se producen después de que se haya hecho una oferta, pero a veces el tema surge durante la entrevista.
Antes de expresar sus expectativas, es aconsejable averiguar el salario y otros beneficios asociados con el puesto. Si el sueldo no figura en la descripción del puesto, debe preguntarle al empleador cuál es el rango salarial presupuestado para el puesto.
Antes de la entrevista, investigue un poco y descubra qué es típico del puesto que está solicitando según su nivel de experiencia.
Tenga cuidado al revelar su sueldo actual; Esta información puede proporcionar una base que puede dificultar la negociación de un salario más alto. Si le hacen esta pregunta, puede negarse cortésmente a responder o indicar que la información es entre usted y su empleador actual.
5. Preguntas inapropiadas o ilegales
Desafortunadamente, algunos empleadores pueden hacer preguntas inapropiadas o ilegales. Estos pueden estar relacionados con el estado civil, las responsabilidades del cuidador, la planificación infantil, la salud física o mental, el origen cultural o étnico y la actividad sindical.
Si le hacen una pregunta inapropiada, puede preguntarle cortésmente al entrevistador en qué medida esa información sería relevante para su capacidad para realizar el trabajo.
En última instancia, los candidatos a un puesto de trabajo tienen derecho a negarse a responder tales preguntas, y los empleadores que las hagan pueden exponerse a acciones legales a través de la Comisión de Trabajo Justo, el Defensor del Pueblo de Trabajo Justo o la Comisión Australiana de Derechos Humanos.
6. ¿Tiene alguna pregunta para mí?
A menudo, el entrevistador invitará al candidato a hacer sus propias preguntas. Las preguntas cuidadosamente seleccionadas pueden dejar una impresión positiva y duradera.
En esta parte de la entrevista podrás aclarar cualquier aspecto del puesto del que te sientas inseguro, como el horario de trabajo. También puede ser bueno investigar un poco sobre la organización y hacer algunas preguntas más específicas sobre sus clientes, proyectos o planes a largo plazo.
Más allá de los requisitos específicos del puesto, un buen tema sobre el que preguntar es el equipo y la cultura organizacional. Por ejemplo, podrías preguntar cómo sería un día típico en la vida de un miembro del equipo.
Al final de la entrevista, debe preguntar sobre los próximos pasos, incluido cuándo debe esperar tener noticias suyas.
Una última cosa a considerar acerca de una entrevista es que es un proceso bidireccional; También está entrevistando al empleador para ver si el trabajo sería adecuado para usted personal y profesionalmente.
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