Las consecuencias de los años de educación telemática se han hecho evidentes con el regreso a las aulas. El fenómeno del retraso en el aprendizaje de la lectura se ha observado en diversos niveles socioeconómicos.
Si ya en 2019, el SIMCE indicaba que un alto porcentaje de niños no entendía lo que leía, la situación se ha agudizado. Han sido “dos años en los cuales los alumnos no tuvieron clases presenciales, y con suerte muchos de ellos tuvieron clases telemáticas, pero no siempre sistemáticas.
Hoy se visibilizan las consecuencias, especialmente en los cursos de 2º, 3º y 4º básico, en que nos encontramos con un porcentaje importante de alumnos no lectores y la gran mayoría con una lectura silábica o de palabra a palabra.
Fomentando la Lectura desde el Hogar
¿Cómo apoyar a los niños desde el hogar en este proceso? En primer lugar, encantándolos con la lectura, “buscando espacios en que el adulto lea frecuentemente un cuento a los niños, sin importar la edad que tengan, que ambos disfruten de ese espacio ajeno a la televisión y medios digitales, que conversen acerca de lo leído.
También, descubriendo cuáles son los intereses de sus hijos y proporcionarles lecturas acordes a esos intereses.
Estrategias para Mejorar la Fluidez Lectora
Una buena forma para mejorar la fluidez es guiando a los niños y niñas en su respiración y a enfrentarse a los signos de puntuación, proceso que se puede ejercitar tanto en el aula como desde el hogar, explica la experta.
“La estrategia de la lectura pública consiste en que nosotros, como docentes, les entreguemos un texto breve para que los alumnos preparen en sus casas.
"Los niños y niñas están leyendo más lento desde el regreso a la presencialidad", asegura Paz Baeza. Ante esto, se puede aplicar la estrategia de la velocidad de denominación, que “consiste en mostrarle una serie de estímulos a los niños, que pueden ser imágenes, letras, números o palabras en fila, y se les pide que lo lean lo más rápido posible de izquierda a derecha”.
El Rol del Docente en el Desarrollo de la Comprensión Lectora
Si bien, gran parte del proceso de aprender a leer sucede en los hogares, la tarea principal la tienen las y los docentes, quienes requieren saber formular preguntas idóneas a sus alumnos y alumnas.
“Nos hemos fijado que uno de los grandes problemas que tenemos los docentes en nuestro país es que no siempre formulamos preguntas que desarrollen pensamiento, más bien desarrollamos preguntas básicas”, dice la experta de AILEM-UC.
Asimismo, en la sala de clases se evalúan los avances en la comprensión lectora, y existen distintos instrumentos y pruebas estandarizadas para ello.
Enfoque en la Comprensión Lectora
“El enfoque está planteado para la lectura comprensiva y, en ese sentido, toma elementos de un modelo basado en la comprensión y no solo en elementos de destreza como decodificación y conciencia fonológica.
“Esta estrategia propone visibilizar los diferentes tipos de discursos y que estos tienen ciertas características concretas que deberían abordarse en el aula.
La Lectura como Herramienta del Lenguaje
Podemos definir la lectura, como una herramienta del lenguaje con la que podemos interpretar el lenguaje hablado. Por ello, cuando nuestros alumnos comienzan a leer se da un proceso complicado, ya que requiere del dominio y la coordinación de varios procesos cognitivos.
Comenzar a leer es mucho más que el hecho de reconocer letras y asociarlas con sonidos. Una vez superada esta compleja fase, el alumno será capaz de desarrollar la comprensión lectora, decodificar los símbolos, comprender el mensaje y razonar sobre el significado de este.
Es por ello, que tanto en los centros educativos como en el hogar debemos preparar un ambiente propicio para el hábito lector.
Adaptando la Lectura a la Era Digital
En pleno siglo XXI, estamos inmerso en la era digital, por lo que seguir insistiendo en el formato papel, en ocasiones, puede ser contraproducente para el interés en la literatura de nuestros alumnos.
Debemos adaptar la lectura a la edad de cada niño, no simplemente para que sean capaces de comprender lo que aparece en el texto, si no para prestarles el desafío de poder entender una serie de textos más complejos.
Reconocer la variedad de gustos literarios de nuestro alumnado, es darles la oportunidad de aprender de la pluralidad. Presentar la lectura como un juego más de la vida cotidiana. Como comentamos anteriormente, ofrecerles una variedad literaria es esencial.

