La evolución de la economía de Estados Unidos es particularmente importante para el mundo, en especial en la situación actual. No solo sigue siendo la mayor economía mundial tanto por producción como por fuente de demanda, sino que dado que inició su proceso de recuperación de la crisis de 2008 mucho antes que la zona euro (Gran Bretaña ha actuado muy en línea con EEUU), es una buena referencia para estimar lo que podría suceder en dicha zona en los próximos años.
Crecimiento del PIB y la Inversión
Con el tercer y final reporte del crecimiento del PIB del cuarto trimestre se cerró otro año claro de recuperación de la actividad en EEUU, con un crecimiento de 2,4% al igual que el 2014. De esta manera se consolidan seis años consecutivos de crecimiento luego de la caída de 2,8% sufrida el 2009. En ese año la inversión en capital fijo, que ya era baja en relación al PIB, bajó 16,7%. El año 2014 la economía recuperó su relación de inversión a PIB previo a la crisis, y en el año recién pasado esa relación aumentó a sobre 20%, un nivel apropiado para sostener un crecimiento tendencial que se estima levemente por sobre el 2%.
Lo anterior ocurrió porque nuevamente el crecimiento de la inversión superó al del PIB, cosa que sucede ya por cinco años. Esta evolución es una buena señal para el crecimiento futuro; de hecho se espera que prosiga, ya que de acuerdo con el FMI la fracción inversión a PIB seguirá aumentando paulatinamente.
La pregunta natural es qué relación a PIB ha bajado en estos años, especialmente si se sabe que el consumo ha crecido bastante en línea con el PIB, lo que naturalmente implica que su razón ha sido relativamente estable. Destaca la relación gasto del gobierno a PIB (incluyendo estatal y local), el cual llegó a un peak de 41,5% el año 2009 mientras que el año recién pasado llegó a solo 36%. Esto refleja el hecho de que la economía privada se ha expandido por sobre el 3% durante la recuperación, un crecimiento bastante superior al del PIB, que bordea el 2% en promedio.
Dinámica del Mercado Laboral
Durante este largo proceso de recuperación de la economía, el mercado laboral ha mejorado lenta pero sostenidamente. Por ejemplo, en marzo del presente año nuevamente se observó una muy buena creación de empleos aunque los salarios siguen creciendo a tasas relativamente bajas, en este caso de 2,3% nominal.
Es interesante destacar algunos resultados de la encuesta oficial más detallada de empleo (conocida como JOLTS). La creación neta de empleos en los últimos 12 meses fue de 2,7 millones, resultado de una creación de 62,1 millones y la destrucción de 59,4 millones. Esto no solo refleja una excelente creación neta de empleos, cercana a los 200 mil mensuales como suele destacarse, sino que además muestra la enorme dinámica del mercado laboral.
Otro dato muy interesante es el porcentaje de personas que renuncian a sus empleos. Esta cifra, que normalmente estaba levemente por sobre el 2% bajó a cerca del 1% durante el peor período de la recesión iniciada el 2008, reflejo claro de que las personas preferían mantener sus trabajos en lugar de arriesgarse en el mercado laboral. Este indicador ya volvió a su rango normal, levemente por sobre el 2%, de hecho fue de 2,1% en febrero del presente año.
Inflación y la Reserva Federal (Fed)
Finalmente, y por el lado negativo, el indicador amplio de inflación no ha bajado de manera relevante en más de dos años, y sigue muy cerca del 10% comparado con el nivel promedio antes de la crisis, en torno o levemente por sobre el 8%.
En cuanto a la inflación, se ha producido una diferenciación relevante entre las dos principales medidas, en su versión subyacente. En efecto, de acuerdo al índice de precios al consumidor la inflación subyacente llegó a 2,3% en febrero, por encima del 2,2% de enero. Este indicador está entonces sugiriendo que la Reserva Federal (Fed) podría decidir aumentar su tasa de interés de referencia próximamente. Sin embargo, de acuerdo al indicador PCE subyacente la inflación se mantuvo en 1,7% en febrero cuando el mercado esperaba un alza a 1,8%. En este caso el mensaje es de calma, no sería necesario elevar la tasa de referencia por motivos inflacionarios.
En este escenario la Fed ha optado por la prudencia, aunque con algún disenso entre los consejeros. De todos modos una sólida mayoría se ha pronunciado claramente a favor de mantener la tasa de interés de referencia en el rango actual. Existe otro factor que podría estar afectando las decisiones de la Fed. De hecho, el consejo ha indicado que la debilidad o más bien frágil situación de la economía mundial sugiere que la paciencia es una virtud en cuanto a la normalización pendiente de la política monetaria.
Datos Recientes y Preocupaciones en el Mercado Laboral
Los datos recientes de la economía de EEUU han causado preocupación en los mercados. En efecto, hubo noticias divergentes en las cifras relativas al mercado laboral en particular. En efecto, las primeras informaciones parecían ratificar e incluso profundizar el escenario optimista, ya que por un lado el promedio de cuatro semanas de solicitudes de subsidio al desempleo alcanzaban su nivel más bajo desde junio de 2000 al marcar 228 mil nuevas solicitudes en la semana terminada el 3 de abril.
Sin embargo, la empresa ADP había publicado su reporte mensual correspondiente a marzo con un aumento de solo 189 mil empleos, cifra inferior a los 200 mil por primera vez desde enero de 2014. Pero el verdadero “balde de agua fría” vino unos días después cuando el informe oficial de empleo mostró una creación neta de tan solo 126 mil nuevos empleos, comparada con una expectativa de mercado de 240 mil, además de reducir el mismo cálculo en los dos meses previos.
No obstante, la tasa de desempleo se mantuvo constante en 5,5% debido al bajo crecimiento experimentado por la fuerza de trabajo. La hipótesis optimista de que la menor creación de empleos se podría deber a que el mercado laboral estaría alcanzando el pleno empleo se debilitaba por dos cifras publicadas en el mismo reporte. Por un lado, la cifra del desempleo “amplio” solo cedía desde 11% a 10,9%, lo que todavía indica un grado importante de holgura en el mercado, recordando que el promedio de esta cifra antes de la crisis estaba en torno a 8%. La otra cifra es la del crecimiento nominal de salarios en 12 meses, la cual solo aumentó desde 2% a 2,1%.
Lo anterior tiene relevancia al menos en dos aspectos. Por un lado, si un mercado se acerca a condiciones de pleno empleo se esperaría una mayor presión al aumento en los salarios, en especial si el mercado en cuestión es relativamente eficiente y competitivo, como en general se supone que el mercado laboral de EEUU tiende a ser. El hecho de que los salarios no muestren señales de acelerarse apoya la hipótesis de que aún hay holgura en el mercado, aunque no se puede descartar que lo ocurrido sea solo reflejo de que los salarios reaccionan con cierto rezago a los estímulos de la mayor demanda relativa a la oferta.
Pero adicionalmente un aumento en los salarios nominales podría ser preludio de un aumento en la tasa de inflación, lo que a su vez es un indicador muy relevante para estimar la postura de la Reserva Federal en términos de política monetaria, tanto en la tasa de interés interbancaria de referencia como en la política monetaria cuantitativa. En efecto, la Fed no solo está manteniendo la tasa de interés interbancaria muy cerca del 0,08% (aunque anuncia como objetivo de política el rango entre 0% y 0,25%), sino que además está renovando todos los vencimientos generados por su política de expansión monetaria cuantitativa de los años previos.
Inflación y Expectativas del Consumidor
Por otro lado, la inflación efectiva está en niveles cercanos a cero, pero claramente se debe al shock de corto plazo causado por la baja en el precio del petróleo, de hecho la inflación subyacente permanece solo una décimas por debajo de la meta de 2%, en 1,7% a febrero. Sin embargo la percepción (correcta) de los consumidores es que hay un aumento en su poder de compra mayor al de los últimos cinco años y eso si bien no se ha reflejado plenamente en un aumento en el consumo, sí se ha reflejado en las expectativas de los consumidores. Por ejemplo, el indicador del Conference Board recientemente publicado llegó a 101,3 en marzo, por encima del 98,8 de febrero y muy por encima de su promedio de largo plazo en torno a los 91 puntos.
Análisis de la Encuesta JOLTS
Finalmente, se reportaron los resultados de la encuesta Jolts (Job Openings and Labor Market Turnover), acerca de la apertura de nuevos puestos de trabajo y en general de movimientos en el mercado del trabajo. Esta es una encuesta relativamente nueva, iniciada en 2000. Algunos de sus datos más interesantes refuerzan la hipótesis de que el mercado laboral sigue mejorando de manera importante en EEUU.
Por ejemplo, la relación entre el número de desempleados y el número de ofertas de trabajo disponibles alcanzó 1,7 en febrero, el menor desde noviembre de 2007, es decir, antes de la crisis. Asimismo la relación entre contrataciones y nuevos puestos de trabajo fue menor que uno por primera vez en la historia de la encuesta. Esto significa que las contrataciones están por debajo de los nuevos puestos generados por la economía, lo que es un fuerte indicador de mejora en el mercado laboral. Es importante recordar que estos datos corresponden a febrero, es decir, un mes antes de las cifras débiles oficiales de empleo.
Consideramos que la evidencia muestra una economía más bien sólida. Por un lado, si bien la creación de empleos se ha reducido, no era esperable que prosiguiera al mismo nivel una vez que el desempleo bajara, en particular cuando se está acercando a su nivel de equilibrio de largo plazo, el cual probablemente se encuentra cerca del 5%. Por otra parte, las ventas minoristas mantienen crecimientos razonables a 12 meses y en términos secuenciales tuvieron un aumento interesante en enero.
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