Esta semana comenzó The Flash: Year One, una historia que explora los orígenes del velocista escarlata dentro de la continuidad de DC Rebirth. Escrita por Joshua Williamson, la premisa es simple: Flash debe volver al pasado para recordar un elemento clave de su historia, fundamental para el destino del Multiverso.

El origen de Flash: Un vistazo al pasado

El "Año Uno" de The Flash comienza con el viaje temporal en el que el villano Steadfast envía la mente de Barry al pasado. La historia arranca en la infancia de Allen, cuando se oculta en el ático a leer los viejos cómics de su madre durante una tormenta.

Cualquiera que conozca la historia de Barry Allen sabe que su madre, Nora, tiene un trágico destino que marcará su vida para siempre. Las primeras páginas de esta historia plantean el cambio que sufrirá Barry tras la muerte de ella.

Williamson muestra que Barry era un niño optimista y dispuesto a ayudar, inspirado en los personajes de los antiguos cómics. Nora está orgullosa de su hijo y le pide que no cambie, pero el cómic deja claro que la tragedia es inevitable.

Barry Allen: Científico forense

Sin necesidad de contar nuevamente el asesinato, The Flash: Year One retoma la vida de Barry Allen 11 años después. En ese escenario, Barry ya se desempeña como científico forense de la policía de Central City, una profesión que escogió para resolver el caso de su madre.

Allen llega atrasado a una escena de crimen donde se introduce a August Heart, quien luego sería revelado como el villano Godspeed. A estas alturas, Heart aspira a convertirse en detective, y Barry perdió la esperanza que lo caracterizaba de niño.

Sumergido en el mundo criminal, Allen ya no cree que exista un futuro mejor. Esto lo lleva a encerrarse en su trabajo y descartar la posibilidad de conversar con Iris West, una joven reportera en busca de una historia.

"Agust estaba equivocado. No importa cuán agradable sea el día, siempre puedo ver cuando se acerca una tormenta", dice Allen. "Cada día miro las escenas del crimen recuerdo el horror del que es capaz la vida, y por el crimen en Central City es casi imposible mirar al futuro y ver algo positivo".

El accidente que lo cambió todo

Barry finalmente llega a su laboratorio y comienza a analizar evidencia. Se hace de noche. Hay una tormenta. Y el resto es historia.

El accidente le dio a Barry supervelocidad, pero él aún no lo sabe. Mientras los médicos luchan por salvar su vida, la tragedia se mezcla con la esperanza, estableciendo el origen de The Flash.

Cuando Barry despierta del coma, descubre sus poderes y procede a analizarlos como el científico que es. Se dedica a explorar la extensión de sus nuevas habilidades, preguntándose cómo funcionan, si pueden herir a otros, cuál es el mejor vestuario para probarlos y cuáles son sus límites.

La película de Flash: Un homenaje al multiverso de DC

Es un milagro que Flash finalmente haya llegado a la pantalla grande. La película, anunciada originalmente hace más de siete años, se transformó en una pesadilla de producción. Con un reinicio ya confirmado, a cargo de James Gunn, la apuesta de DC tenía como objetivo cerrar los cabos sueltos del extinto universo de Zack Snyder.

La cinta nos cuenta como Barry Allen vuelve al pasado para cambiar un pequeño aspecto que le permita salvar a su madre. La película funciona muy bien al encontrar un gran equilibrio entre la buena comedia, la acción emocionante y el drama cliché pero efectivo. Tiene de todo un poco y aquello se mezcla narrativamente sin problemas. No hay chistes forzados, no hay guiños evidentes, el guion fluye de forma convincente integrando todo el metraje la idea del multiverso. Es un film entretenido, divertido, agradable de ver.

Ezra Miller está impecable en el protagónico. Le da corazón y credibilidad a un personaje que en otras manos, podría ser un pelmazo. Es el hilo conductor y estrella absoluta del film, acompañado por dos secundarios de lujo. Ver a Michael Keaton como Batman es como volver a ver a un viejo amigo después de mucho tiempo, dándote cuenta que la magia y el feeling no se ha perdido. Sigue siendo el mismo Batman de Tim Burton y cuando se pone el traje, impone presencia y encanto.

Flash en un gran homenaje a todo lo que DC ha hecho en el cine y la televisión. Bebe de nostalgia, pero no es su eje. Mira el pasado, pero no se estanca en él para conmutar la historia. Tenemos fanservice, pero integrado a la historia.

Los efectos especiales no deben ser nunca el foco de una película. Son un complemento y un refuerzo a la narrativa. Cuando el personaje entra en la denominada speed force, los efectos especiales tienen una apariencia definitivamente extraña. Lo más fácil es compararlos con los videojuegos de hace quince años atrás. “La idea, por supuesto, es… estamos en la perspectiva de Flash. Todo se distorsiona en cuanto a luces y texturas. Entramos en este ‘mundo acuático’ que básicamente es estar en el POV de Barry.

Si analizamos la película, lo cierto es que los peores momentos CGI se generan precisamente cuando Barry se mueve a gran velocidad o está viajando entre realidades. Pero aún así, es una decisión narrativa demasiado arriesgada, ya que la mayor parte de la audiencia no le dará esa segunda vuelta a la propuesta.

Flash es una buena película de superhéroes. Muy superior al promedio y que llena de frescura este subgénero. Pero es evidente que llega tarde para salvar la dañada imagen de la gloriosa DC en el cine. ¿Se imaginan si Flash hubiese sido la primera en salir? El público alejado del fandom más duro, esa audiencia silenciosa que hizo ganar más de dos mil millones de dólares a la segunda Avatar sin hacer ruido, la que paga los boletos, ya está cansada de los héroes y de los universos conectados.

Más allá de excepciones como el tercer volumen de Guardianes de la Galaxia, lo cierto es que ya está buscando otras experiencias en la pantalla grande. Flash es un sólido espectáculo, que se complica por sus efectos especiales y un final extraño y que llamará a la polémica. Pero sin duda es una cinta que debió correr una mejor suerte. Hace cinco años, hubiésemos sido un gran hit.

El legado de Grant Gustin como Barry Allen

Mientras la película de The Flash se prepara para dar inicio a otra etapa en su promoción de la mano del lanzamiento de un nuevo tráiler, la serie del velocista escarlata sigue completando pasos para su despedida.

Así, a la espera de la emisión en Estados Unidos del noveno capítulo de la última temporada, Grant Gustin anunció que completó la última parte de su trabajo como Barry Allen en The Flash.

A través de Instagram el actor que ha encarnado a Barry Allen desde 2014 contó que terminó de grabar el ADR (reemplazo de diálogo automatizado) de la serie y por ende ya no tiene compromisos pendientes con el programa.

“Acabo de hacer mi última sesión de ADR para Flash, por siempre. He terminado oficialmente”, dijo el actor. “Gracias a todos”.

Antes de este video Gustin ya se había despedido de la serie y el personaje en el marco de la conclusión del rodaje en marzo. “Fue un honor haber tenido la oportunidad de interpretar a este personaje icónico.

Cada vez falta menos para el estreno de la novena y última temporada de The Flash, la producción que nos mostró más del popular superhéroe de DC.

Tras ocho exitosas entregas, la historia continuará tan solo una semana después de la derrota definitiva de Reverse Flash, pero esta vez se enfrentará una amenaza aún mayor.

Desde que se anunció el final de la serie, a mediados del año pasado, se anticipaba un gran impacto en el Arrowverso. Con el pasar de los meses, y ante nuevas actualizaciones, las expectativas sigue creciendo.

Barry Allen (Grant Gustin) se enfrentará a una nueva amenaza que cae sobre Central City de la mano de un grupo de Rogues (Renegados).

El «Velocista Escarlata», que está cada vez más cerca y reconectando con Iris West-Allen (Candice Patton), encabeza un equipo conformado por Caitlin Snow (Danielle Panabaker), Cecile Horton (Danielle Nicolet), Allegra García (Kayla Compton), Chester P.

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