España cuenta con un importante tejido empresarial conformado en su mayoría por pequeñas y medianas empresas (Pyme). Estas empresas desempeñan un papel crucial en la economía española, contribuyendo significativamente al empleo y al crecimiento económico. Hasta el 2022, y según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 80% de las empresas en España son pequeñas o medianas empresas. Al igual que en Chile, las Pymes son importantes generadoras de empleo, ya que representan una parte sustancial de la fuerza laboral y contribuyen de manera significativa a la reducción del desempleo.

El Rol de las PYMES en la Economía Española

Las pequeñas y medianas empresas representan auténticos motores en las economías nacionales, representado por quienes no dudan en arriesgarse para convertir sus sueños en realidades. Esto cobra aún más relevancia en la era de la globalización, un tiempo de oportunidades donde las pymes pueden aventurarse más allá de sus límites, expandir sus conocimientos y servicios, ganando reconocimiento a nivel internacional.

Gracias a su tamaño y enfoque específico, las pymes tienen el potencial de destacar en momentos saturados de información, estímulos y ofertas. Otro aspecto crucial de esto es la importancia de fortalecer la red de contactos. Los negocios sólidos se construyen sobre cimientos de confianza, y la relación con el entorno ofrece oportunidades singulares para generarla. Si alguna vez han experimentado los efectos positivos del networking en Chile, imaginen las posibilidades al hacerlo en el extranjero.

Esforzarse por participar en plataformas transnacionales puede proporcionar ventajas invaluables, como el acceso a nuevas tecnologías y tendencias emergentes. Esto no solo enriquece nuestras expectativas y experiencia, sino que también mejora nuestra capacidad para proyectar competencia y eficiencia operativa, a la vez que facilita la diversidad de talento cualificado, permitiendo un reclutamiento más efectivo.

La Industria Farmacéutica: Un Motor de Empleo Cualificado

La industria farmacéutica en España ha demostrado ser uno de los sectores más dinámicos y estratégicos de la economía del país, consolidándose como un verdadero polo de atracción de talento tanto a nivel nacional como internacional. De acuerdo con el informe de la consultora Hays, este sector no solo sigue creciendo de manera sostenida, sino que también se ha convertido en uno de los principales generadores de empleo de calidad, especialmente en las ciudades de Madrid y Barcelona, donde se encuentran importantes hubs internacionales que están transformando la industria a través de la innovación y la excelencia.

Estos centros de investigación y desarrollo (I+D), junto con la creciente inversión en tecnología y el constante flujo de laboratorios nacionales e internacionales, han posicionado a España como una de las potencias mundiales en el sector farmacéutico. No obstante, con este crecimiento también se han presentado nuevos desafíos, como la lucha por la captación y retención del talento cualificado, especialmente en un entorno altamente competitivo.

Fernando Rodríguez Moreno, Strategic Account Manager de ciencias de la vida en Hays, ha destacado que el crecimiento sostenido del sector farmacéutico ha convertido a esta industria en uno de los empleadores más atractivos de España. A diferencia de las problemáticas que afectan a otros sectores del ámbito sanitario, como el caso de médicos y enfermeros, los profesionales del sector farmacéutico gozan de condiciones laborales mucho más favorables. Los salarios en la industria son competitivos y el entorno de trabajo es altamente valorado por sus oportunidades de crecimiento profesional, especialmente para jóvenes que buscan desarrollarse en un ambiente dinámico y de constante innovación. Además, la industria farmacéutica en España es conocida por promover un fuerte equilibrio entre la vida personal y laboral, lo que ha favorecido la presencia de un gran número de mujeres en el sector.

Este crecimiento también ha generado una fuerte demanda de perfiles especializados en diversas áreas, desde la investigación y los ensayos clínicos hasta la garantía de calidad y la integración de nuevas tecnologías. Sin embargo, esta creciente demanda ha planteado uno de los principales retos para las empresas del sector: la retención del talento.

Retos y Oportunidades en la Retención del Talento

A pesar de los esfuerzos por mejorar las condiciones laborales, el sector farmacéutico en España enfrenta una fuerte competencia por captar y retener a los profesionales más cualificados. Según Hays, esta competencia se ha intensificado debido a la creciente incorporación de tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial (IA) y la automatización en los procesos productivos, lo que ha generado una mayor demanda de profesionales especializados en tecnología y ciencia.

La dificultad para retener talento se refleja en la elevada tasa de rotación de empleados en la industria. Según Fernando Rodríguez Moreno, la mayoría de los trabajadores no desea abandonar el sector, pero suelen cambiar de empresa atraídos por mejores condiciones contractuales o un entorno laboral más interesante. Este fenómeno se ha convertido en un desafío constante para las empresas, que deben competir no solo con los altos estándares salariales, sino también con la promesa de ofrecer un ambiente de trabajo atractivo y oportunidades de desarrollo profesional.

En este contexto, la formación continua y el desarrollo de planes de carrera realistas son factores clave para retener a los empleados. Los profesionales del sector están cada vez más preocupados por cómo la IA y otras tecnologías pueden afectar su empleo, por lo que valoran a las organizaciones que invierten en formación y que perciben la tecnología como una herramienta para mejorar la eficiencia y no como una amenaza para sus puestos de trabajo.

De acuerdo con la Guía del Mercado Laboral de Hays para el sector Life Sciences, uno de cada dos profesionales teme que la IA elimine más empleos de los que creará. Este temor ha llevado a muchos trabajadores a preferir empresas que ofrezcan programas formativos y que apuesten por el uso de la tecnología como un aliado estratégico para aumentar la competitividad de la industria.

Hubs de Innovación: Catalizadores del Crecimiento

Uno de los grandes motores detrás del crecimiento del sector farmacéutico en España es la creación de hubs de innovación en ciudades como Madrid y Barcelona. Estos centros de excelencia se han convertido en puntos neurálgicos para la atracción de inversiones extranjeras y la creación de empleo cualificado. Gracias a la combinación de inversión pública y privada en I+D, así como a la colaboración entre empresas farmacéuticas, universidades e instituciones científicas, España ha conseguido posicionarse entre los países líderes en investigación farmacéutica a nivel mundial.

Cataluña, en particular, se ha destacado como uno de los principales focos de investigación farmacéutica en Europa, con una importante concentración de empresas biotecnológicas y laboratorios que operan a nivel internacional. Este ecosistema ha generado un entorno propicio para el desarrollo de talento, tanto nacional como extranjero, lo que ha aumentado la competencia entre empresas para atraer a los mejores profesionales.

Equidad de Género y Discapacidad en el Ámbito Laboral

De acuerdo con el índice global de brecha de género 2021, Chile se posiciona en el puesto 70 de 156 países. Si consideramos en la Región, vemos que estamos debajo de países como Perú, Bolivia, Argentina y México y con más de 1 punto de diferencia sobre Guatemala. Respecto de a quiénes mirar, siempre es positivo conocer las estrategias y planes de mitigación de brechas de otras culturas respecto de los desafíos en equidad de género, y saber llevar esa información a nuestra propia realidad, pues si bien son países de la región, cada país tiene su propia cultura, su historia, sus creencias y sobre esta base hay que saber innovar y conducir las estrategias y tácticas más adecuadas.

La interseccionalidad se define como la interrelación que hay entre distintas categorías - género, etnia, orientación sexual, entre otras- que crea múltiples niveles de injusticia social y doble discriminación. Desde mi experiencia, he notado que el concepto de interseccionalidad está en una fase de entendimiento inicial y en su aplicación aún no se ha incorporado del todo en la gestión de la D&I en las organizaciones. Por ejemplo, la experiencia de una mujer migrante en Chile es cualitativamente distinta a la de una mujer chilena con discapacidad o indígena en nuestro país. El análisis interseccional plantea que esta combinación de identidades produce experiencias sustantivamente diferentes.

Lo que no se mide no se puede gestionar. No existe en el road map de la organización. El valor de los datos, de la evidencia,es un factor importante, objetivo y responsable a considerar en un proceso de estas características. Cuando hablamos sobre supuestos y no vamos a la evidencia, corremos el riesgo de perpetuar sesgos y reproducir prácticas injustas y discriminatorias que impactan negativamente en el acceso a oportunidades de las personas trabajadoras, y por cierto a la productividad.

En términos generales, lo que está estudiado es que hay circunstancias sociales y culturales que generan grandes desventajas respecto de los hombres en el mundo laboral del que hablamos. Estas se explican por varias razones. En el caso de las mujeres con discapacidad, hay una situación con mayores desventajas de acceso a las oportunidades y que están también determinadas por sus experiencias de vida. No es lo mismo una mujer con discapacidad que ha nacido con ella y ha carecido de las redes de apoyo, de educación profesional y que hoy puede acceder al mercado laboral con mayor dificultad, a una mujer profesional con una carrera ejercida por años y que tiene una discapacidad luego de una enfermedad o accidente. Por eso cada realidad es distinta de otra, cada persona es un mundo y cuando se tiene eso presente y se tiene la voluntad de generar condiciones para todos y todas, el desafío está en innovar, en ser creativos, en aunar voluntades con un horizonte claro: La igualdad de oportunidades para todas las personas.

El Impacto de la Inteligencia Artificial en el Empleo

En los últimos años, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha desatado un profundo debate en nuestra sociedad. Entre las voces que la defienden y aquellas que la critican, surge un temor que no deja de repetirse: ¿la IA acabará con nuestros empleos? Este miedo, aunque comprensible, merece un enfoque más matizado. Y así lo demostró la reciente encuesta de Ipsos, la cual reflejó que el 68% de los consultados en Chile, cree que la IA les hará perder su trabajo.

A lo largo de la historia, cada avance tecnológico importante ha provocado inquietud. La máquina de vapor, la electrificación y la llegada de los computadores enfrentaron resistencia en su momento, pero terminaron por demostrar que eran catalizadores de crecimiento económico y generadores de nuevos empleos. Pensemos en esto: la automatización de procesos repetitivos nos libera tiempo y energía. Esto no significa que el trabajo desaparezca, sino que evoluciona. Surgen entonces roles que exigen lo que solo los seres humanos podemos ofrecer: creatividad, empatía y la capacidad de resolver problemas complejos.

Más allá de conservar empleos, la IA está abriendo puertas a profesiones y sectores que hace apenas una década no existían. Áreas como la ciencia de datos, la ciberseguridad y el desarrollo de modelos de IA ya han generado millones de empleos altamente calificados. La IA también tiene el potencial de mejorar la calidad de los empleos actuales. Las empresas que integran esta tecnología suelen reportar aumentos significativos en productividad, lo que les permite reasignar recursos hacia nuevas áreas de crecimiento. Además, al automatizar tareas repetitivas, la IA reduce el estrés y la carga laboral, promoviendo un mejor equilibrio entre la vida personal y profesional.

En lugar de temer a la IA como una amenaza para nuestros empleos, debemos adoptarla como una aliada para ampliar nuestras capacidades. La inteligencia artificial no es un destino inevitable, sino una herramienta.

TAG: #Empleo

Lea también: