En los últimos años, el mercado laboral ha experimentado cambios significativos. Si bien Chile es uno de los países con menos informalidad en la región, las cifras han crecido en el último periodo. Y esto sin duda muestra un problema en la industria, ya que este trabajo informal está caracterizado por la falta de contrato y beneficios legales, dejando a los trabajadores en una posición vulnerable y sin acceso directo a derechos básicos.

Características del Empleo Informal

El inconveniente principal es la inexistencia de la relación legal laboral entre el trabajador y la empresa. Asimismo, al no existir un contrato de relación directa, si la relación se termina no se puede hablar de despido como tal, lo que impide que el trabajador reciba algún tipo de bonificación o indemnización, en caso de que deje de trabajar con la empresa.

Tradicionalmente, se ve la informalidad como algo negativo para el mercado laboral por buenos motivos. Los empleos informales no aportan recursos al sistema de seguridad social, y se desarrollan en empresas de baja productividad que usualmente pagan menos y ofrecen condiciones precarias. Trabajadores y empleadores informales usualmente evaden patentes municipales, IVA e impuestos a la renta, entre otros.

Informalidad como Refugio Temporal

Sin embargo, un empleo informal muchas veces está más al alcance de una persona desempleada, especialmente cuando es más vulnerable. Por ello, además de considerar si alguien es informal o no, es necesario tener una noción de cuánto tiempo en promedio permanecerá en esta condición. Si los empleos informales son un refugio temporal del desempleo mientras encuentran mejores puestos de trabajo y posiblemente formales, entonces la reducción de la informalidad debe ser mucho más cauta.

En una reciente investigación, a partir de los datos del panel rotativo de la Encuesta Nacional de Empleo, se muestra que la duración de la informalidad en Chile tiene una duración media de 16 semanas (con mucha dispersión), y es sustancialmente inferior a la observada en otras economías, como Argentina, Brasil y México.

Se encuentra, además, que los trabajadores con estudios superiores tienden a persistir más en la informalidad, al igual que las mujeres y los trabajadores más jóvenes. En suma, la informalidad en Chile es más bien temporal, a menudo para trabajadores provenientes del desempleo, que probablemente necesitan tomarse un respiro antes de encontrar una fuente de ingresos más permanente.

Definición de Empleo Informal según la OIT

La informalidad laboral es un fenómeno común, particularmente en economías en desarrollo. Para la OIT un trabajador es considerado informal si al ser asalariado o del servicio doméstico no cuenta con cotizaciones de salud ni previsión social, o si es un familiar no remunerado del hogar, trabajador por cuenta propia o empleador propietario de una empresa del sector informal. Este es aquel sector productivo cuyas empresas típicamente operan a pequeña escala, tienen un nivel bajo de organización y no están conformadas como una corporación legalmente constituida.

Para tener una idea comparativa a nivel mundial, los países africanos y árabes son los que tienen los índices más altos de informalidad (86% y 69% del empleo total, respectivamente), en tanto que las américas (incluido Estados Unidos) muestran un índice de informalidad del 40% (para Latinoamérica y el Caribe esta cifra alcanza 53%).

Una manera de interpretar el empleo informal es considerarlo como una forma de desempleo oculto o un empleo residual donde terminan personas que pudiendo estar en un empleo formal no pueden conseguirlo. Una visión alternativa y más reciente de la informalidad es considerarla como el resultado de una decisión óptima de los trabajadores al comparar trabajos formales e informales y sus características. En otras palabras, en este caso los trabajadores elegirían voluntariamente un empleo informal.

Más allá de la forma en que se perciba al empleo informal, no cabe duda de que para una gran parte de la población este tipo de trabajo es altamente precario y riesgoso, ya que los trabajadores no están amparados por el código laboral y están excluidos del sistema de seguridad social (seguro de cesantía, pensiones, salud, etc.). Por esta razón, los recientes incrementos en la tasa de informalidad en Chile han generado preocupación e interés por parte de analistas y de la opinión pública en general.

No obstante, cabe señalar que este fenómeno no es nuevo y está relacionado con el comportamiento del mercado laboral en los ciclos económicos (aquellos períodos de recesiones y expansiones económicas). En efecto, las fluctuaciones de la tasa de desempleo durante los ciclos económicos en economías con alta o baja informalidad son en general similares, la gran diferencia radica en que en las primeras existe un alto movimiento de trabajadores entre empleos formales e informales.

En particular, si bien la tasa de desempleo se mueve en dirección contraria al ciclo económico (en recesiones o caídas en la tasa de crecimiento , la tasa de desempleo tiende a aumentar), la proporción de empleos formales se mueve en la misma dirección que el ciclo (en recesiones ésta tiende a caer). De acuerdo con las nuevas mediciones del fenómeno de la informalidad de la Encuesta Nacional de Empleo, hacia finales 2017 la proporción del empleo total trabajando de manera informal alcanzo un 30%, en tanto que la ocupación en el sector informal fue de 17%.

Características del Empleo Formal

En un trabajo formal, los trabajadores tienen acceso a cobertura de salud a través de Fonasa (Fondo Nacional de Salud) o Isapre (Instituciones de Salud Previsional). El trabajo formal asegura derechos y beneficios que mejoran la calidad de vida de los trabajadores, además de promover un ambiente laboral más justo y equitativo.

Análisis de la Informalidad en Chile

Las últimas cifras muestran una informalidad laboral al alza, llegando en el trimestre móvil enero-marzo 2024 a un 28,1% del empleo total en el país. No obstante, en los trabajos informales son los hombres los que están sobre representados (55.8% del total del empleo informal). Adicionalmente, la incidencia de la informalidad es más importante en la juventud (entre 16 y 20 años) y a partir de los 60 años (la tasa de informalidad supera 40% en ambos casos).

Como en el agregado, son las mujeres las que tienen mayor incidencia independientemente de la edad. Por otro lado, es más probable que los trabajadores educados estén empleados en puestos de trabajo formales. La distinción por edad arroja los mismos resultados mencionados antes: mayor incidencia para jóvenes y trabajadores sobre los 60 años.

Para estos trabajadores, la fuente más común de informalidad es el trabajo por cuenta propia y este fenómeno se ve exacervado con la edad (con tasas de informalidad que alcanzan incluso 60%).

Brechas de Ingresos

El ingreso promedio (en la actividad principal) de un trabajador formal hacia fines de 2017 fue de alrededor de 599 mil pesos al mes, en tanto que de uno informal fue sólo 255 mil pesos. Esto significa que los trabajadores formales ganaron en promedio casi 2,5 veces lo que ganó uno informal. Las brechas de ingresos para hombres y mujeres entre el sector formal y el informal fueron 2.1 y 2.8.

Es destacable además que las brechas salariales entre hombres y mujeres están exacerbadas en el empleo informal. Mientras los hombres ganaron 23% en promedio más que las mujeres en el sector formal, ellos ganaron 60% más que ellas en empleos informales. Finalmente, la tasa de informalidad decrece a medida que aumentó el nivel de ingreso laboral.

En efecto, en el primer y segundo deciles de ingreso más bajos la tasa de informalidad alcanza a 80 y 60%, respectivamente, y es básicamente desempleo oculto o empleo residual.

Cambios recientes en el empleo

Al trimestre octubre-diciembre 2023 se crearon 257.905 empleos respecto al mismo periodo del año anterior. El trabajo por cuenta propia aumentó en 109.719, mientras que el empleo asalariado en el sector público aumentó en 80.517. El empleo asalariado formal en el sector privado perdió peso en el empleo total, pasando desde 51,4% en octubre-diciembre 2022 a 50,8% en octubre-diciembre 2023. En cambio, el empleo asalariado informal en el sector privado mantuvo su peso de 9,3% en el empleo total durante este lapso de tiempo.

El empleo asalariado formal en el sector privado ha aumentado 2,6% anual entre las mujeres y 1% entre los hombres. El empleo asalariado formal ha aumentado en 15,2% anual en la microempresa privada (1 a 10 trabajadores), mientras que en la pequeña empresa privada (11 a 49 trabajadores) este tipo de empleo se ha reducido en 5,4% anual.

Mientras el empleo asalariado formal en el sector privado crece vigorosamente en el segmento de ocupaciones de alta calificación, con un alza interanual de 6,7%, en el segmento de ocupaciones de baja calificación este tipo de empleos exhibe una caída de 12% anual. Por lejos, la Construcción es la rama con la mayor contracción de empleo asalariado formal en el sector privado, con una caída interanual de 12,5% al trimestre octubre-diciembre 2023.

Otras ramas que exhiben un elevado grado de destrucción de empleo asalariado formal en el sector privado son Agropecuario-silvícola-pesca, Transporte y almacenaje y Alojamiento y servicios de comida.

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