El servicio doméstico fue una de las ocupaciones laborales más importantes del primer siglo de vida de la República chilena, ya que llegó a emplear más del 10% de la población activa del periodo. La Colonia ya tenía una población inserta en estas funciones, entre ellas la esclavitud negra, abolida en 1826, pero el fenómeno se masificó con el siglo XIX.
Evolución y Contexto Social
Por una parte, la consolidación de un modo de vida de la elite, adaptado de los europeos, conllevó la necesidad de aumentar el servicio doméstico y especializar sus funciones, creando una jerarquía muy estricta entre sus diversos miembros, propia de la servidumbre de una casa de elite. Por otra parte, los sectores medios y populares también emplearon personas en el servicio doméstico, en general "sirvientas de mano" (sirvientas que acumulaban todas las funciones de gestión doméstica), además de nodrizas o niñeras para el cuidado de los niños.
A finales del siglo XIX, el uso de nodrizas empezó a ser criticado por los médicos, ya que las responsabilizaban parcialmente por la alta tasa de mortalidad infantil. Como sector laboral y social, el servicio doméstico fue en general considerado como una condición más que como una profesión, ya que no recibía una formación formal. A pesar de su peso numérico en la población activa, el servicio doméstico no logró ganarse un espacio en los debates sobre la cuestión social, por lo que quedó en gran parte marginado de los avances en materia de legislación sociolaboral y sindicalismo.
Funciones Diversas en las Familias de Élite
El servicio doméstico empleado por una familia de elite era complejo y jerarquizado. Cumplía con funciones diversas que abarcaban desde el manejo del equipo y presupuesto (mayordomo, ama de llaves o "llaveras"), de los niños (nodrizas o "amas de leche"; cuidadoras o "amas secas"; institutrices), de la cocina (cocinero o cocinera, con sus ayudantes), del servicio de mesa (mozo de mesa, sirviente de mano), del servicio a los dueños de casa (mucama o "femme de chambre"; mozo o "valet"), del transporte (cochero y luego "chauffeur", con la llegada del automóvil, además de mozos de cuadra).
Todos estos personajes, claves para sostener el estatus de la familia de elite y el funcionamiento diario de la casa, vivían en las mansiones o palacios, generalmente en el último piso o en un edificio aparte.
La Relación Paternalista
La relación paternalista que existía entre empleados y empleadores se manifestaba, en primer lugar, en que el servicio doméstico era considerado como parte de la familia. De esta forma, compartían la "domus", palabra que significa "casa" en latín y de la cual deriva el adjetivo "doméstico". A su vez, permanecer al servicio de una familia por largos años, a veces una vida entera, le daba ciertos "derechos" al servicio doméstico, como por ejemplo ser cuidado en su vejez, recibir un reconocimiento en los testamentos e incluso ser enterrado en el mausoleo familiar. Estos aspectos se reflejan en las memorias del siglo XIX y del siglo XX, así como en la literatura de la época.
Instituciones y Búsqueda de Empleo
Existieron sin embargo instituciones que se preocuparon de su educación, protección y colocación laboral, como las Hijas de María Inmaculada para el servicio doméstico, una congregación española que llegó a Chile en 1913. Además de este sistema formal de colocación, los domésticos podían recurrir a agencias o a anuncios publicados en la prensa. Particularmente interesante resultaba, en Santiago, el diario "El Chileno" (1883-1924), también llamado "diario de las cocineras", que publicitaba anuncios del servicio doméstico en varias de sus páginas.
Los anuncios recalcaban la importancia de la recomendación, como parte de un sistema laboral basado en la confianza y la lealtad.
Hitos Legales y Sociales Relevantes
A continuación, se presenta una tabla con hitos importantes en la legislación y la organización del servicio doméstico en Chile:
| Año | Descripción |
|---|---|
| 1833 | Se decreta la Constitución de 1833, cuyo artículo 10 excluye el servicio doméstico de la ciudadanía activa. |
| 1849 | Se decreta la Ley sobre Hurtos y Robos. Si bien estaba destinada al control del bandidaje rural y al robo de ganado, se aplicó al servicio doméstico definiendo y castigando el "abuso de confianza". |
| 1855 | Se dicta el Código civil, cuyos artículos 1987 a 1995 se refieren a las relaciones laborales entre el "amo" y el "criado doméstico". |
| 1867 | Se redacta un proyecto de reglamentación del servicio doméstico en la Municipalidad de Santiago. |
| 1874 | Se dicta el Código Penal que establece un agravio de penas para los delitos cometidos por miembros del servicio doméstico. |
| 1907 | Se dicta la ley 1990 sobre descanso de un día a la semana en la industria. |
| 1913 | Se instala en Santiago la Congregación "Hijas de María Inmaculada para el servicio doméstico". |
| 1917 | Se dicta la ley 3321 sobre descanso dominical, la que excluye el servicio doméstico de este derecho. |
| 1921 | Se funda el "Consejo Federal número 19 de empleados de casas particulares", al alero de la Federación Obrera de Chile. |
| 1924 | Se dicta una serie de leyes, relativas a la legislación social, que excluyen al servicio doméstico de sus beneficios (contrato de trabajo, indemnizaciones por accidente del trabajo). |
| 1925 | Se decreta la Constitución de 1925, que restablece a los integrantes del servicio doméstico como ciudadanos activos. |
| 1926 | Se funda el Sindicato Autónomo de Empleados de Casas Particulares de ambos sexos. |
| 1931 | Se dicta el Código del Trabajo, cuyo título VII incorpora al servicio doméstico, por primera vez, a una legislación laboral y reconociendo su actividad como asalariada. |
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