Aunque para muchos "se trata de un mito urbano" o una "exageración", la brecha salarial de género es un problema persistente y complejo que afecta a las mujeres en todo el mundo. Ya sea porque las mujeres exigen menos sueldo que los hombres o por el hecho de que muchas mujeres dejan o posponen sus trabajos por dedicarse a labores de cuidado, es una realidad que las mujeres suelen ganar sueldos más bajos que los hombres haciendo la misma labor. ¿Por qué pasa esto y qué se puede hacer al respecto para combatir la desigualdad de género en el mercado laboral?

A pesar de los avances en la igualdad de género, la brecha salarial existente tiene repercusiones directas en el diario vivir del género femenino. Es decir, en Chile la brecha salarial de género tiene repercusiones significativas en la calidad de vida y las oportunidades económicas de las mujeres.

Magnitud de la Brecha Salarial

Un estudio del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SERNAMEG) reveló que el 40% de las mujeres en Chile considera que sus ingresos no son suficientes para cubrir sus necesidades diarias. Esta brecha es aún mayor en algunas regiones y sectores. Por ejemplo, en América Latina, las mujeres ganan un 23% menos que los hombres, y en sectores como la tecnología, la diferencia puede llegar hasta el 30%.

Un informe de la Comisión Europea de 2022 resalta que, en Europa, la brecha salarial de género es del 14.1%. Este informe también subraya que las mujeres representan el 60% de los trabajadores con salario mínimo en la Unión Europea, lo que agrava aún más su situación económica.

Impacto en la Vida Diaria

Es frecuente escuchar testimonios como: "A pesar de tener las mismas habilidades y experiencia que mis colegas masculinos, mis ingresos son significativamente menores. Esto afecta no solo mi capacidad de ahorrar para el futuro, sino también mi vida social. La falta de recursos económicos no solo restringe las opciones de entretenimiento, sino que también tiene un impacto en la salud mental y emocional de las mujeres.

Según un estudio de la Universidad de Stanford, las mujeres que ganan menos reportan niveles más altos de estrés y ansiedad. El impacto de la brecha salarial no se limita a los ingresos. Un estudio de la Universidad de Harvard muestra que las mujeres también enfrentan mayores obstáculos para acceder a promociones y aumentos salariales. Según este estudio, solo el 15% de las mujeres se sienten cómodas negociando su salario, en comparación con el 30% de los hombres.

Factores que Contribuyen a la Brecha Salarial

Un aspecto crucial para entender la brecha salarial es la segregación ocupacional. Las mujeres suelen estar sobrerrepresentadas en sectores mal remunerados como la educación, la salud y los servicios, mientras que los hombres dominan sectores mejor pagados como la ingeniería y la tecnología.

Las políticas de conciliación entre la vida laboral y personal también juegan un rol significativo. Las mujeres a menudo asumen una mayor carga de trabajo doméstico y cuidado de familiares, lo que limita su disponibilidad para trabajos de tiempo completo o posiciones que requieran disponibilidad fuera del horario regular.

El Caso de la Ciencia y la Tecnología

De acuerdo a la Unesco, menos del 30% de los investigadores del mundo son mujeres. Según la última Síntesis de Resultados Encuesta Suplementaria de Ingresos, del 2021, la brecha de género en el ingreso medio se ubicó en -21,7% en desmedro de las mujeres. Además, el 50% de las mujeres recibieron “un ingreso mensual menor o igual a $405.348, mientras que en el caso de los hombres este fue de $500.000″, de acuerdo al documento.

Un estudio del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, denominado “Evaluación de brechas de género en la trayectoria de investigación”, evidenció que las investigadoras en Chile reciben una remuneración un 11% menor en comparación con sus pares masculinos por desempeñar las mismas labores. Actividades de investigaciónOtros de los datos del estudio sobre la brecha en investigación revelan que el panorama es más complejo en las áreas STEM, llegando a un 16% la brecha de remuneración de las mujeres en relación con los hombres. En las áreas no STEM la brecha alcanza -5%.

Los resultados son concluyentes, detalla el estudio, y apuntan a que “a igualdad de atributos entre hombres y mujeres, como productividad académica y adjudicación de fondos para conducir investigación, las mujeres son remuneradas con un salario inferior”.

La coordinadora de Transferencia Tecnológica en Know Hub Chile y miembro del Consejo Consultivo de ScienceUP, Jovanka Trebotich, añade que hay brechas que aún faltan por disminuir en el ámbito STEM y que han sido detectadas en el estudio. Se refleja que las investigadoras en Chile publican en promedio menos artículos científicos que los investigadores, junto con el hecho de que el sistema de financiamiento a la investigación científica no trata de igual manera a hombres y mujeres. “Existen diversas barreras que impiden progresar a las mujeres en la carrera de investigación científica. Las investigadoras reciben un salario 11% inferior al de sus colegas hombres teniendo los mismos años de experiencia, productividad científica y adjudicaciones de fondos públicos”.

Posibles Soluciones

El rol de las empresas es fundamental para cerrar la brecha salarial. La implementación de políticas de transparencia salarial, auditorías de equidad salarial y programas de mentoría y desarrollo profesional para mujeres pueden marcar una gran diferencia. Además de las iniciativas corporativas, la legislación también puede jugar un papel importante.

La educación y la formación continua son herramientas clave para empoderar a las mujeres y reducir la brecha salarial. Programas educativos enfocados en habilidades STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) pueden abrir nuevas oportunidades para las mujeres en sectores mejor remunerados. Iniciativas como Girls Who Code están trabajando para cerrar la brecha de género en tecnología desde una edad temprana.

En una encuesta de 2020 entre hombres y mujeres que trabajan en la industria de la tecnología de la salud preguntó qué impide que las mujeres alcancen altos cargos directivos. Las mujeres dijeron que el obstáculo más importante era su exclusión de las redes de comunicación e influencia.

Es vital que la sociedad en su conjunto reconozca la importancia de abordar la brecha salarial de género no solo como una cuestión de justicia social, sino también como una necesidad económica. Según un informe de McKinsey & Company, cerrar la brecha salarial podría agregar hasta 12 billones de dólares al PIB mundial para 2025.

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