Las AFP, o Administradoras de Fondos de Pensiones, son instituciones financieras dedicadas exclusivamente a administrar ahorros para la pensión, proveer el pago de pensiones y otras prestaciones previsionales, como el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia.
El objetivo principal de una AFP es administrar tus ahorros para entregarte una pensión al momento de dejar de trabajar, ya sea por vejez o invalidez. Además, protegen a tu familia, entregando una pensión en caso de fallecimiento.
El sistema de AFP es de aplicación universal, porque todos los trabajadores tienen derecho a ahorrar para recibir una pensión, cualquiera sea su condición. También es uniforme, porque los requisitos establecidos para recibir una pensión y los beneficios de tu AFP son conocidos de antemano. Por ejemplo, lo que debes ahorrar de manera obligatoria se mantiene proporcional a tu ingreso, aunque cambies de rubro económico, o estés próximo al retiro laboral. No obstante, puedes ahorrar de manera voluntaria, con reglas claras que hacen más simple la decisión.
¿Cómo funciona el sistema de AFP?
El dinero que ahorras en la AFP se llama cotización previsional, y se deposita en una Cuenta de Capitalización Individual. Tus ahorros previsionales pueden ser obligatorios o voluntarios.
Actualmente, todos los trabajadores dependientes (e independientes a partir del 2018, cuando será obligatorio) deben cotizar un 10% de su remuneración imponible. Estos aportes se acumulan mientras eres trabajador activo más la rentabilidad que obtienes del fondo elegido, hasta que cumples la edad legal para luego solicitar una pensión: 65 años en el caso de los hombres, 60 en el caso de las mujeres o antes si cumples con algunos requisitos.
Pero también puedes cotizar de manera voluntaria, por ejemplo, en un APV o Cuenta 2.
La AFP hace crecer tu dinero invirtiéndolos en instrumentos financieros, que entregan a esos ahorros distintos tipos de rentabilidad. Un instrumento financiero es una herramienta para generar rentabilidad. Debido a esto siempre eres dueño de tu inversión y lo que hace la AFP es sólo administrarlo.
Tipos de Fondos de Pensiones (Multifondos)
Existen diferentes fondos en los cuales puedes invertir tus ahorros AFP, conocido como multifondos, clasificados en las letras A, B, C, D y E. Según el riesgo que deseas asumir (y el tiempo que falta para que dejes de trabajar), puedes elegir uno o dos de los 5 fondos. De esta forma tú decides, en base a información conocida de antemano, el tipo de inversión que harás.
- Fondo A: Es usado cuando faltan más de 20 años para jubilar, o si se tolera bien las variaciones de saldo.
- Fondo B: Es usado cuando faltan unos 15 años para jubilar y se toleran bien las variaciones de saldo.
- Fondo C: Para los que se jubilan en más de 10 años y toleran variaciones de saldo.
- Fondo D: Para los que jubilan en menos de 10 años o si no se toleran las variaciones de saldo.
- Fondo E: Es usado cuando uno se jubila en 5 años o menos, o si se tolera poco las variaciones de saldo.
La elección del fondo adecuado dependerá del tiempo durante el cual tendrás tus ahorros invertidos y de tu tolerancia al riesgo. Por ejemplo, si eliges el fondo A, debes estar preparado para enfrentar periodos de rentabilidad negativa, sabiendo que con el tiempo se recuperará. No se recomienda cambiarse de Fondo o tomar decisiones precipitadas basadas en los resultados de periodos cortos. En el pasado los Fondos siempre se han recuperado.
Regulación de las AFP
Las AFP están fuertemente reguladas por Ley. Todo lo que hacemos y la forma que operamos está definido de forma estricta. El Estado se preocupa del sistema de pensiones mediante instituciones que aseguran un buen desempeño.
Los cuerpos legales más importantes en que se basan las AFP (ambos del Ministerio del Trabajo y Previsión social) son:
- DL 3.500 de 1980, que da origen al sistema AFP
- Ley 20.255 de 2008, que reforma el sistema de AFP
La Superintendencia de Pensiones es un organismo autónomo encargado de supervisar y regular el sistema de pensiones en términos jurídicos, administrativos y financieros.
Productos Previsionales Ofrecidos por las AFP
Los productos que puedes contratar en las AFP se pueden clasificar en 3 tipos: Obligatorios, Voluntarios y Retiro.
- Cuenta Obligatoria: Es el destino del 10%, que todos los meses se descuenta sobre tu renta imponible (si eres trabajador dependiente) o sobre tus ingresos declarados (si eres trabajador con iniciación de actividades). Es importante saber que el ahorro obligatorio en una AFP corresponde al 10% de tu renta imponible mensual, con un tope de 78,3 UF.
- Cuentas Voluntarias: Son de 2 tipos: Ahorro Previsional Voluntario (APV) para fines previsionales y Cuenta de Ahorro Voluntario (Cuenta 2) de libre uso. En todos los casos, se trata de herramientas de inversión convenientes por su rentabilidad y bajos costos. El APV te permite incrementar tu fondo de pensión obligatorio. Es una forma de complementar las cotizaciones realizadas en la AFP. Para garantizar una jubilación adecuada, se recomienda complementar el ahorro obligatorio con el APV.
¿Quiénes pueden cotizar en una AFP?
Todas las personas pueden cotizar de forma obligatoria o voluntaria en una AFP:
- Trabajadores dependientes
- Trabajadores independientes
- Afiliados voluntarios (quienes no realizan actividades remuneradas, pero de todas formas desean recibir los beneficios del sistema, ejemplo: dueñas de casa)
¿Cuánto se debe cotizar obligatoriamente en la AFP?
El ahorro previsional obligatorio es proporcional a tus ingresos. Se calcula un 10% sobre tu remuneración imponible y se realiza mediante el pago de una cotización. Si eres trabajador dependiente, tu empleador lo paga por planilla todos los meses. Si eres independiente debes hacer el pago al menos 1 vez al año (en la declaración de renta), o bien todos los meses. No existe un mínimo de años cotizando en el sistema ni un saldo mínimo acumulado para tener el derecho a una pensión. Sólo se deben cumplir las condiciones establecidas para solicitarla.
Junto con la cotización obligatoria también se paga el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) y la comisión que corresponde a la AFP.
Rentabilidad y Valor Cuota
La rentabilidad que reciben tus ahorros es la expresión del interés ganado (positivo o negativo) en cada uno de nuestros Multifondos, en un período de tiempo específico. Otro concepto clave para entender el desempeño de tus ahorros es el de cuota. Todos los aportes que realizas se traducen a número de cuotas compradas. El valor cuota varía diariamente y se determina dividiendo el patrimonio neto en CL$ que la AFP administra en un determinado fondo, por la cantidad de cuotas emitidas en el mismo.
Es fundamental entender que el dinero que ahorras en una AFP te será devuelto mensualmente en forma de pensión una vez que te jubiles. Antes de eso, las AFP se encargan de invertir tus ahorros en diversos instrumentos financieros tanto en Chile como en el extranjero, buscando obtener la mejor rentabilidad posible.
¿Qué puedo esperar de la AFP?
Para esto es importante tener claro dos puntos (esta es la perspectiva que tenemos sobre tus ahorros hasta que puedas concretar el retiro laboral):
- Son inversiones con un horizonte de largo plazo: Entre más largo sea el plazo de tu ahorro, ganas más interés y por tanto una mejor pensión.
- Son aportes regulares y proporcionales al ingreso: Las cotizaciones deben ser constantes en el tiempo (sin lagunas) y reflejar tu ingreso real.
Por eso es importante que cuanto antes comiences a cotizar, idealmente un 20% o más de tu ingreso real entre ahorro obligatorio y voluntario, para que de esta forma alcances una pensión acorde a tus expectativas. Ejemplo: Si tu ahorro ha sido constante, consistente y suficiente, debería reflejar al menos un 70% de tu último sueldo.
Conoce algunos conceptos para entender cómo se invierten tus ahorros en la AFP. Esos recursos se acumulan en la cuenta de capitalización individual y su valor se expresa en pesos. Por ejemplo, tienes $1.000.000 en tu cuenta de la AFP y estás en el Fondo A. Si la cuota del Fondo A vale $10.000, entonces tienes 100 cuotas de ese fondo.
Los Depósitos a plazo y los bonos emitidos por el Gobierno y las empresas son ejemplos de Renta Fija. Las acciones que cotizan en la bolsa son ejemplos de ella.
Tus Ahorros suben y bajan, porque los instrumentos de inversión varían de precio todos los días. Usualmente obtienes ganancias que se suman a tu cuenta de AFP y aumentan tus ahorros. Las pérdidas también son tuyas; pero suelen recuperarse.
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